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domingo, 15 de febrero de 2015

El Cardenal Burke es un hombre de Dios

"Es mi sagrado deber defender la Verdad respecto al Matrimonio"
Cardenal Raymond Leo Burke


Eminencia: ¡muchos católicos estamos con usted! Hoy más que nunca en la historia de la Iglesia es necesario defender el Matrimonio de aquellos que quieren corromperlo y degradarlo. ¡Resistamos con la gracia de Dios!. Y ojalá muchos otros Cardenales y Obispos hablen también claramente sobre este tema, tal como lo ha hecho este hombre de Dios.


El Cardenal Burke declara que resistirá si el Papa persiste en esta dirección

[Adelante la Fe] Ofrecemos a continuación un extracto traducido de una nueva entrevista realizada por la televisión francesa “France2” al Cardenal Burke. Si bien es muy breve sus palabras son de suma importancia porque por primera vez un Cardenal afirma públicamente que en caso de dar cuerpo legal a la nueva “tendencia” él va a resistirlo. El entrevistador, tras mencionar la comunión a los divorciados y la nueva línea hacia la homosexualidad, caracterizada por el “quién soy yo para juzgar”, pregunta:


- France2: “¿Si el Papa persiste en esta dirección que hará usted?”
- Burke: “Resistiré, no puedo hacer otra cosa. Hay un malestar, es indudable”

- France2: “¿Es doloroso?”
- Burke: “sí”

- France2: “¿Es preocupante?”
- Burke: “sí”

jueves, 12 de febrero de 2015

El Cardenal Marx enseña un Evangelio distinto al que enseñó Jesucristo

Reinhard Marx niega que vivir en adulterio sea siempre pecado y valora el amancebamiento y las uniones homosexuales


En una entrevista concedida al Jesuita Luke Hansen para “America Magazine”, el Cardenal Reinhard Marx reconoce que aprecia valores positivos en las parejas homosexuales que duran toda la vida, en las uniones prematrimoniales y en los matrimonios civiles posteriores a un divorcio. Además se suma a las palabras del Obispo de Amberes a favor del reconocimiento de las parejas homosexuales y asegura que muchos Padres Sinodales estaban de acuerdo con sus tesis, a pesar de que son claramente contrarias a la Escritura, la Tradición y el Magisterio bimilenario de la Iglesia Católica.


(America Magazine / RD) Reproducimos por su interés algunas de las preguntas de la entrevista al Cardenal Marx:


- Dos temas del Sínodo son los divorciados católicos vueltos a casar y los católicos gay, especialmente los que mantienen relaciones. ¿Tiene usted oportunidad de escuchar directamente a estos católicos en su actual ministerio?

Cardenal Marx: He sido sacerdote por 35 años. Este problema no es nuevo. Tengo la impresión que tenemos mucho que hacer en el campo teológico, no solamente en relación a la cuestión del divorcio, sino también en cuanto a la teología del matrimonio. Me sorprendo cuando algunos dicen sobre este asunto, «todo está claro». Las cosas no están claras. No es una cuestión acerca de cómo la doctrina de la Iglesia está siendo determinada por los tiempos actuales. Es una cuestión de aggiornamento, de decir todo esto de manera que la gente pueda entenderlo, y de adaptar siempre nuestra doctrina al Evangelio, a la teología, en sentido de encontrar nuevos caminos para entender lo que Jesús dijo, el significado de la tradición de la Iglesia, la teología y así con las otras cosas. Hay mucho que hacer.

He hablado con muchos expertos -canonistas y teólogos- quienes reconocen muchas cuestiones relacionadas con la sacramentalidad y validez de los matrimonios. Un interrogante es: ¿Qué podemos hacer cuando una persona se casa, se divorcia y luego encuentra un nuevo compañero/a? Hay diversas posiciones. Algunos Obispos en el Sínodo dijeron: «Están viviendo en pecado». Pero otros dijeron: «No podemos estar diciendo cada día que alguien está en pecado. Esto no es posible». Como ve, hay cuestiones acerca de las cuales debemos conversar. Abrimos una discusión sobre estos temas en la Conferencia de los Obispos alemanes. Ahora el texto está publicado. Pienso que es un muy buen texto y una buena contribución para la discusión en el Sínodo.

viernes, 9 de enero de 2015

Tango en San Pedro mientras la barca va a la deriva - Roberto de Mattei

Tango en San Pedro mientras la barca va a la deriva
Roberto de Mattei


Quizá los historiadores del mañana recordarán que en 2014, en la plaza de San Pedro, se bailaba el tango mientras los cristianos eran masacrados en Oriente y la Iglesia estaba al borde de un cisma. Esta atmósfera de ligereza e inconsciencia no es nueva en la historia. Recuerda Salviano de Marsella que, en Cartago, se bailaba y se banqueteaba en vísperas de la invasión de la Vándalos y, en San Petersburgo, según el testimonio del periodista americano John Reed, mientras los bolcheviques conquistaban el poder, los teatros y restaurantes continuaban abarrotados de gente. Como dice la Escritura, el Señor ciega a los que quiere perder (Jn 12, 37-41).

Sin embargo, el principal drama de nuestro tiempo no es la agresión que viene desde el exterior, sino aquel misterioso proceso de autodemolición de la Iglesia que está llegando a sus últimas consecuencias, después de haber sido denunciado por Pablo VI en el famoso discurso en el Seminario Lombardo del 7 de diciembre de 1968. La autodestrucción no es un proceso fisiológico. Es un mal que tiene unos responsables. Y los responsables, en este caso, son aquellos hombres de la Iglesia que sueñan con sustituir el Cuerpo Místico de Cristo con un nuevo organismo, sujeto a una perpetua evolución sin verdad y sin dogmas.

Un impresionante cuadro de la situación es el que han facilitado, a finales de 2014, dos informes sobre la Iglesia publicados, respectivamente, por el diario francés “Le Figaro” y el diario italiano “La Repubblica”.

“Le Figaro”, un periódico de centroderecha famoso por su moderación, ha dedicado su suplemento de diciembre, “Figaro Magazine”, a la “Guerra Secreta en el Vaticano. De qué manera el Papa Francisco revuelve la Iglesia”: 11 páginas firmadas por Jean-Marie Guénois, considerado uno de los vaticanistas más serios y competentes.


Algo parece volcarse en la Iglesia después del Sínodo sobre la familia del otoño de 2014 —escribe Guénois— y la acumulación de indicios autoriza a poner este interrogante: ¿se arriesga la Iglesia a enfrentarse a una tempestad a finales de 2015, tras la segunda sesión del Sínodo sobre la familia?”. Guénois revela la existencia de una “guerra secreta” entre Cardenales que no tiene como objetivo la conquista del poder. Lo que se está librando es una batalla de ideas que tiene como principal objetivo la doctrina de la Iglesia sobre la familia y el matrimonio. El Papa Francisco es acusado desde dentro de la Iglesia de una gestión autocrática del poder que el periodista francés resume en la fórmula: “Cuando el Papa decide, no utiliza guantes”. Pero, el verdadero problema es su visión eclesial, inspirada en y aconsejada por las corrientes más progresistas del Vaticano. Según Guénois, son tres los teólogos que están definiendo los nuevos objetivos: el Cardenal alemán Walter Kasper, el Obispo italiano Bruno Forte y el Arzobispo argentino Víctor Manuel Fernández. “¡Es éste el trío que ha prendido fuego a las pólvoras en ocasión del Sínodo sobre la familia!”. Dicho sea de paso, Kasper es la cabeza de ariete utilizada para la admisión a los sacramentos de los divorciados vueltos a casar. Forte es el fautor de la legalización de la homosexualidad y Fernández es el exponente más destacado de la teología peronista del pueblo.

sábado, 3 de enero de 2015

Negar la Comunión - Bruno Moreno Ramos

Negar la Comunión
Bruno Moreno Ramos


La desfachatez de los Obispos alemanes, encabezados por el Cardenal Walter Kasper y el Cardenal Reinhard Marx (ambos en la foto que encabeza este artículo), es incalificable. Y  queda patentizada en este clarificador artículo del bloguero Bruno Moreno Ramos de InfoCatólica.


Es sabido que la iniciativa de dar la comunión a los católicos divorciados en una nueva unión es una iniciativa fundamentalmente alemana. Su principal promotor es el Cardenal Kasper y otros Obispos alemanes, como el Card. Marx, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana. Mons. Gebhard Fürst de Stuttgart o Mons. Zollitsch de Friburgo, se han mostrado plenamente de acuerdo con ella. Resalto lo de alemanes porque su nacionalidad tiene bastante que ver con el tema de negar a alguien la comunión.

En Alemania, la Iglesia se financia a través de un sistema peculiar. Los ciudadanos se inscriben públicamente en un registro oficial como pertenecientes a una religión particular o a ninguna y, a la hora de hacer la declaración de Hacienda, tienen que pagar un impuesto religioso especial y bastante cuantioso (casi un 10% de los impuestos totales), el llamado “Kirchensteuer” o “dinero de la Iglesia”, en beneficio de ese grupo religioso. Si uno se declara oficialmente luterano, por ejemplo, paga el impuesto para financiar a la comunión luterana. Lo mismo sucede con los inscritos como católicos, que deben pagar el “Kirchensteuer” para la financiación de la Iglesia Católica.

Como consecuencia, las diversas confesiones religiosas en Alemania y, en particular, la Iglesia Católica, disponen de mucho dinero. Gracias al “Kirchensteuer”, la Iglesia en Alemania recibe cada año una cantidad del orden de los cinco mil millones de euros. En consecuencia, las organizaciones caritativas alemanas, como Adveniat, disponen de muchos fondos y en todos los países de misión se sabe que, para conseguir dinero, conviene acudir a esas organizaciones. Por desgracia, esta abundancia de dinero también tiene efectos perversos, como por ejemplo el aburguesamiento del clero, que vive muy bien, y la burocratización de la Iglesia, con diócesis que tienen un enorme número de funcionarios.

Últimamente, además, el sistema ha demostrado ser autodestructivo, porque los ciudadanos que no tienen religión según los registros oficiales del gobierno simplemente pagan menos impuestos, en lugar de contribuir a algún tipo de fines sociales. Esto hace que muchos alemanes (cientos de miles cada año) decidan dejar de ser oficialmente  luteranos, católicos, etc. para ahorrarse así el impuesto religioso.

En los últimos años, las cifras de los que hacen eso han sido tan grandes que, en 2012, los Obispos alemanes dictaron un decreto que establecía que los católicos que se hubieran borrado del registro gubernamental alemán de católicos para no pagar el impuesto no podían acceder a la Confesión, a la Comunión ni a la Confirmación, excepto en peligro de muerte. Las protestas contra esta decisión fueron muy grandes, por la apariencia inevitable de que se estaban vendiendo los sacramentos y por la posibilidad de cumplir el mandamiento de ayudar a la Iglesia en sus necesidades a través de aportaciones directas, pero los Obispos alemanes no dieron su brazo a torcer.

sábado, 25 de octubre de 2014

La “crisis Williamson” del Papa Bergoglio

La “crisis Williamson” del Papa Bergoglio


Este mes de octubre ha sido hasta ahora un “mensis horribilis” para el Papa Francisco.


El Pontífice alabado y mimado por todo el sistema mediático internacional, y con tanto más entusiasmo cuanto más alejados del catolicismo los comentaristas (Scalfari es un ejemplo), ha tenido que soportar la primera contrariedad justamente en su terreno preferido, el de las relaciones públicas: el frustrado Premio Nobel de la Paz. Conociendo la actitud del Comité del Nobel (que había rechazado el reconocimiento a Juan Pablo II, a pesar de sus iniciativas contra la guerra del Golfo, debido a sus enseñanzas sobre la anticoncepción), esto debiera haber sido un motivo de consuelo; no así, sin embargo, para un hombre que tiene en mucho el construir su propio estilo sobre el appeal mediático y gestos en consonancia con el común sentir. Parece que se estuvo cerca de obtener el premio; pero los suecos quieren primero ver resultados, y esperan que Bergoglio concretice las promesas de subvertir la moral sexual. Hasta ahora anuncios, que aún no ha estado en capacidad de cumplir.

El segundo fastidio, en este mismo mes, fue la publicación del libro de Antonio Socci, No es Francisco. Ciertamente no asusta a Bergoglio (tampoco convence al lector de buen sentido) la parte de ese ensayo que profundiza en las minucias del procedimiento para demostrar la nulidad de la elección. Pero la parte de cerrada crítica del modo de conducir la barca de Pedro y en particular el examen de los muchos puntos de ruptura con sus predecesores, representa un pesado J'accuse que Bergoglio entiende ya no es prerrogativa exclusiva de una franja aislada (Socci, por empezar, no ha sido nunca un tradicionalista). El libro es, en materia de textos sobre religión, un best seller en Italia (a pesar de la censura de los Paulinos, que se niegan a venderlo en sus librerías). Y esto da a pensar que no todos forman su opinión sólo sobre la base del número de discapacitados abrazados durante los paseos papales.

Pero la verdadera debacle fue el Sínodo. Desde el punto de vista de la catequesis, se ha hecho ya un daño inconmensurable al catolicismo con la publicación de la primera Relatio: ya se ha instalado el mensaje de que cada uno puede hacer cómodamente sus indecencias con la bendición de la Iglesia; y de hecho la política italiana, siempre atenta a los humores vaticanos, encuentra ahora que es urgente regular las uniones civiles; cosa que hasta el mes pasado le interesaba a muy pocos. El Cardenal Napier habló de un daño irreparable en el sentido de que ahora los bueyes se han desbocado, pese a cualquier documento magisterial que intentase en el futuro volver a unirlos. Por lo tanto, en este marco, la estrategia subversiva de Bergoglio (el hombre acostumbrado a destrozar milenios de doctrina sin argumentar en encíclicas de relevancia magisterial sino a golpes de entrevistas) ha logrado su propósito. 

Todo esto, sin embargo, le ha costado un precio incalculable. El Papa ha sido desafiado por su “Parlamento”. Públicamente, abiertamente, en voz alta e incluso con vehemencia. Y desde el momento que, a pesar de toda su perorata de la colegialidad y la libertad de expresión, resultó bien claro para todos su modo de obrar manipulador con el fin de imponer su agenda, así como todos sabían que la primer Relatio estaba acordada con él, la revuelta no ha respetado siquiera el hipócrita convencionalismo de tomársela sólo con sus ejecutores. Los Cardenales le han reprochado directamente a él, al mandante, y no sólo a sus secuaces, de haber causado un grave daño a la Iglesia (Cardenal Burke), o tener que repasar el catecismo (Arzobispo de Kiev); algunos, como Müller, Ruini y Burke, incluso le retiraron el saludo, como lo reportan todos los diarios. Y finalmente, cómo no ver un puñetazo directo al Papa en esta frase de una de las comisiones del Sínodo (Italicus B): "no vayamos en busca de un populismo fácil que adormece y algodona todo".

martes, 21 de octubre de 2014

La Amenaza Bergoglio - César Uribarri

La Amenaza Bergoglio
César Uribarri


Reproducimos a continuación un acertado y valiente artículo publicado originalmente en “El Blog de César Uribarri” del Portal amigo “InfoVaticana”. 


Desde el inicio de su Pontificado el Papa Francisco ha buscado un giro copernicano no sólo en la vida de la Iglesia, sino en la vivencia de la fe. Desde un subjetivismo camuflado en misericordia, Bergoglio ha izado a lo más alto de la Iglesia un equipo de leales que tienen en común la capacidad de destrucción subrepticia de la doctrina. Francisco no se ha servido nunca de declaraciones directas sino de construcciones lingüísticas en las que late una continua invitación a abandonar los rigorismos dogmáticos para abrirse a la realidad moderna, pero todo en una clave moralista en la que se apela a la subjetividad del oyente. Motivo por el cual ni se perciben enfrentadas las verdades doctrinales ni se apela a ellas para establecer un suelo desde el que juzgar el mensaje. Tal moralismo en el lenguaje, acompañado de gestos existenciales en el mismo Papa, son el campo abonado para la siembra del giro copernicano que se pretende. Y en esa estrategia el Sínodo Extraordinario de octubre de 2014 se quiso como la primera y fundamental piedra en esa demolición, pero no está tan claro que lo hayan conseguido.

La primera pregunta es si hay o no una batalla en el seno de la Iglesia. Y de haberla en qué términos y de qué alcance. A esto la respuesta es sí. Sí hay una batalla crudelísima entre los que tratan de adaptar el Evangelio a la realidad de un mundo que ha apostatado y los que pretenden salvar el núcleo del dogma. El sínodo está siendo clara evidencia de su alcance. Pero los sucesos que llevan ocurriendo más de un año obligan a una segunda pregunta: cuál es el papel del Papa en esta batalla. Y atreverse a responder exige dejar de lado toda construcción mental previa para ceñirse a los hechos. Y los hechos son tozudos: es el Papa Francisco quien está impulsando estos cambios. Y cambios que se acercan peligrosamente no sólo a un cisma, tal es la fricción que está causando en esas dos posturas enfrentadas, sino a la validación de la herejía. La comunión a los divorciados vueltos a casar no sólo puede ser una espita que haga saltar toda la antropología y moral cristiana sino que es la terrible puerta a la negación de las enseñanzas de Cristo.

Pero el Papa, el mismo que ha hecho gala de una dureza total contra los elementos que considera enemigos de sus planteamientos (como es el caso de los Franciscanos y Franciscanas de la Inmaculada o de Mons. Livieres) parece querer jugar al doloso juego de que sea la voz universal de la Iglesia la que “demande” los cambios aperturistas, para que él sea, solamente, el obligado instrumento que deba dar el placet-de-hecho al recorrido pastoral que, vox populi vox Dei, dinamite el dogma de la Iglesia. Esta estrategia de nuevo ha sido reconocida por el Cardenal Kasper cuando afirma que “es claro lo que (el Papa) quiere y eso es evidente. El quiere una parte importante del Episcopado con él y lo necesita. Él no puede hacerlo en contra de la mayoría del Episcopado”.

jueves, 16 de octubre de 2014

El lío ya está armado y es estratosférico - Francisco José Fernández de la Cigoña

El lío ya está armado y es estratosférico
Francisco José Fernández de la Cigoña


Reproducimos dos comentarios de Paco Pepe que pintan mucho de lo que sucede en el Sínodo de la Familia. Cristo fortalezca a los Obispos y Cardenales fieles a Él, para que corrijan los desvaríos sinodales que intentan sodomizar a la familia católica y liquidar a la Iglesia.


El lío ya está armado

Lo verdaderamente sorprendente es que quien lo está armando, o animando, sea el Papa. Creo que los católicos, y la Iglesia no nos merecemos esto. Unos y otra hemos vivido dos mil años en la seguridad de estar en la casa de Dios y siguiendo, con todos nuestros pecados, sus mandatos. ¿Ahora quieren convertirla en la de Tócame Roque? ¿Y los mandatos no eran tales?

Y lo de siempre. ¿Si se equivocó dos mil años por qué no se va a equivocar ahora? ¿Es Francisco mucho más inteligente que Pío XI, Pío XII, León XIII, Pablo VI, Benedicto XVI? ¿Tiene unas comunicaciones con el Espíritu Santo que los otros no tuvieron? ¿Hay que seguir a una Iglesia que ayer dijo blanco, hoy negro y mañana vayan ustedes a saber?

Cierto que el Papa todavía no se ha pronunciado pero la patita la ha enseñado varias veces por debajo de la puerta. Y sin harina.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Divorcio y Segundas Nupcias en la Iglesia Primitiva: ¿Antes se Podía? - P. Javier Olivera Ravasi

Divorcio y Segundas Nupcias en la Iglesia Primitiva: ¿Antes se Podía?
P. Javier Olivera Ravasi


¡Que no te la Cuenten!


Por momentos uno lee los diarios y pareciera que todo está por cambiar en la “era Francisco”. No sólo se lo pinta como un superman a contrapelo suyo sino que se le endosan doctrinas no corroboradas por él [1], como señala en su reciente entrevista.

Sin entrar a profundizar en sus declaraciones, queremos hacer mención a un error histórico que a fuerza de repetición, puede quedar como una “verdad” moderna y es ésta: que “la Iglesia al inicio de la historia, permitía las segundas nupcias a los que se habían equivocado en su primer matrimonio”, de allí que ahora podría volverse a la misma praxis pastoral.

¿Es así? ¿Acaso durante más de 17 siglos la Iglesia ha venido olvidando esta práctica y hablando en nombre de Dios acerca de algo que Jesús había permitido?

Alguno dirá: “¡Pero a nadie le interesa esto! ¡Hoy nadie se casa!”. Puede ser, pero aún hay personas que desean vivir como Dios lo quiere; y si no, déjenme contarles una anécdota que me ocurrió hace unos días, luego de la Misa parroquial.

viernes, 14 de marzo de 2014

Kasper hace un Ultimátum - Sandro Magister

Kasper hace un Ultimátum 
Sandro Magister


Reproducimos este artículo del prestigioso vaticanista italiano Sandro Magister, traducido al español por los amigos de la página “InfoVaticana”. Una muestra más de la intolerancia progresista que intenta trastocar la Doctrina del Evangelio.


El Cardenal Walter Kasper estaba muy enojado por la publicación el 01 de marzo por “Il Foglio” –y relanzado en varios idiomas por www.chiesa– de su informe al consistorio del 20 a 21 de febrero en favor de la comunión para los divorciados y vueltos a casar. Tal vez porque el periódico dirigido por Giuliano Ferrara ha arruinado la primicia que el Cardenal había planeado, con la publicación de su propio informe en forma de un pequeño libro, para los tipos de Queriniana (editorial).

Pero el 11 de marzo fue “L’Osservatore Romano” el que anticipó una segunda vez el lanzamiento del libro, la publicación casi por completo de otros dos textos inéditos del mismo Kasper, tomados de su discurso en el consistorio al final de la discusión.

Una discusión muy animada, con varios Cardenales de primera categoría interviniendo contra las afirmaciones hechas por Kasper.

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