El “milagro arquitectónico” de Gaudí llena las calles de Barcelona de banderas vaticanas y catalanas
Juan Francisco Jiménez Jacinto
La Sagrada Familia ya es Basílica. Más de 250.000 personas dan una calurosa bienvenida al Papa en la dedicación del templo
El Templo de la Sagrada Familia ya es Basílica. El propio Benedicto XVI ha querido viajar hasta Barcelona para elevar a esta consideración la obra arquitectónica maestra del catalán Antoni Gaudí. Tras leer la bula papal que consideraba a tal efecto el monumento, los más de 7.000 fieles y personalidades que abarrotaban el templo han estallado en un espontáneo aplauso.
Pero la mañana empezaba mucho antes, cuando a las 9.30 el papamóvil se echaba a las calles de Barcelona para dejarse arropar por más de 250.000 personas, según el Ayuntamiento de la ciudad, que le han acompañado a lo largo de esta mañana. El Papa ha podido vivir de primera mano la hospitalidad barcelonesa y entre banderas vaticanas y senyeras (la bandera de Cataluña) ha constatado el cálido ambiente católico que existe en la Ciudad Condal.
Al llegar al templo, las principales autoridades de la ciudad esperaban al Pontífice para darle la bienvenida. Así lo han hecho el presidente de la Generalitat, José Montilla; el ministro de la presidencia española, Ramón Jáuregui; José Bono, presidente del Congreso de los Diputados; y el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu.
