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domingo, 13 de julio de 2014

Canonizaciones - Roberto de Mattei

Canonizaciones
Roberto de Mattei


Una entrevista de la Revista Mensual “Catholic Family News” al Prof.  Roberto de Mattei* en el pasado mes de Abril del 2014, donde a propósito de las canonizaciones de Juan XXIII y Juan Pablo II se refiere al proceso de las canonizaciones en general con interesantes puntos de vista.


Catholic Family News: Profesor de Mattei, las inminentes canonizaciones de Juan XXIII y de Juan Pablo II suscitan, por varias razones, dudas y confusión. Cómo católico y como historiador, ¿cuál es el juicio que desea expresar?

Roberto de Mattei: Puedo expresar una opinión personal, sin pretensiones de resolver un problema complejo. Ante todo, estoy perplejo, hablando en general, por la facilidad con la que, en los últimos años, se inician y concluyen los procesos de canonización. El Concilio Vaticano I definió el primado de jurisdicción del Papa y la infalibilidad de su Magisterio bajo ciertas condiciones, pero no ciertamente la impecabilidad personal de los Soberanos Pontífices. En la historia de la Iglesia hubo buenos y malos Papas, y aquellos solemnemente elevados a los altares fueron pocos en número. Hoy, uno tiene la impresión de que, en lugar del principio de infalibilidad del Papa, existe el deseo de sustituirlo por el de su impecabilidad. Todos los Papas, o mejor dicho, los más recientes Papas, a partir del Concilio Vaticano II, son presentados como santos. No es por casualidad que las canonizaciones de Juan XXIII y Juan Pablo II han dejado atrás la canonización de Pío IX y la beatificación de Pío XII, mientras que la causa de Pablo VI avanza. Casi parece que un halo de santidad debe envolver la era del Concilio y del PostConcilio, para “infalibilizar” una época histórica que vio la primacía de la praxis pastoral afirmarse sobre la doctrina de la Iglesia.


CFN:¿Usted sostiene, entonces, que los últimos Papas no han sido santos?

RdM: Permítame explicarme usando el ejemplo de un Papa que yo conozco bien, como historiador: Juan XXIII. Después de haber estudiado el Concilio Vaticano II, examiné en profundidad su biografía y consulté las actas de su proceso de beatificación. Cuando la Iglesia canoniza un fiel, no quiere solamente asegurar que el difunto está en la gloria del cielo, sino que lo propone como modelo de virtud heroica. Según los casos, se tratará de un perfecto religioso, párroco, padre de familia, y así sucesivamente. En el caso de un Papa, para ser considerado santo debe haber ejercitado la virtud heroica en el desempeño de su misión como Pontífice, como fue, por ejemplo, el caso de San Pío V o San Pío X. Y bien, en lo que se refiere a Juan XXIII, estoy seguro después de una cuidadosa consideración, de que su Pontificado fue objetivamente perjudicial para la Iglesia y entonces es imposible hablar de santidad en él. El Padre Dominico Innocenzo Colosio, uno que entiende la santidad y es considerado uno de los más grandes historiadores de la espiritualidad en los tiempos modernos, afirmó esto antes que yo, en un famoso artículo aparecido en la «Rivista de Ascetica e mistica».


CFN: Si, como usted piensa, Juan XXIII no era un Pontífice santo, y si, como parece, las canonizaciones son un acto Papal infalible, nos encontramos frente a una gran contradicción. ¿No hay riesgo de caer en el sedevacantismo?

RdM: Los sedevacantistas aplican un significado excesivo a la infalibilidad Papal. Su razonamiento es simplísimo: si el Papa es infalible y hace algo malo, eso significa que la Sede está vacante. La realidad es mucho más compleja y la premisa según la cual cada acto -o casi todo acto- del Papa es infalible, está equivocada. En realidad, si las próximas canonizaciones causan problemas, el sedevacantismo causa infinitamente mayores problemas de conciencia.


CFN: Sin embargo, la mayoría de los teólogos, especialmente los más seguros, los de la llamada “Escuela Romana”, apoyan la infalibilidad de las canonizaciones.

RdM: La infalibilidad de las canonizaciones no es un dogma de fe, y esta es la opinión de la mayoría de los teólogos, sobre todo después de Benedicto XIV, que la expresó además como doctor privado y no como Soberano Pontífice. En cuanto a lo que se refiere a la “Escuela Romana”, el más eminente representante de esa escuela teológica, que todavía vive, es Monseñor Brunero Gherardini. Y Mons. Gherardini ha expresado en la revista «Divinitas» dirigida por él, todas sus dudas sobre la infalibilidad de las canonizaciones. Se que en Roma, distinguidos teólogos y canonistas, discípulos de otro ilustre representante de la Escuela Romana, Mons. Antonio Piolanti, tienen las mismas dudas que Monseñor Gherardini. Ellos sostienen que las canonizaciones no cumplen con las condiciones establecidas por el Concilio Vaticano I para garantizar la infalibilidad de un acto Papal. La sentencia de la canonización no es en sí misma infalible, porque carece de las condiciones necesarias para la infalibilidad, partiendo del hecho de que la canonización no tiene como objetivo directo o explícito, una verdad de Fe o de moral contenida en la Revelación, sino solo un hecho indirectamente conectado con el dogma, sin ser propiamente un “hecho dogmático”. El campo de la fe y de la moral es amplio, porque contiene toda la doctrina cristiana especulativa y práctica, el creer y el obrar humano, pero una distinción es necesaria. Una definición dogmática nunca puede implicar la definición de una nueva doctrina en materia de fe o de moral. El Papa sólo puede hacer explícito lo que esta implícito en fe y moral, y es transmitido por la Tradición de la Iglesia. Aquello que los Papas definen debe estar contenido en la Escritura y en la Tradición, y esto es lo que garantiza la infalibilidad del acto. Esto ciertamente no es el caso para las canonizaciones. No es un accidente que la doctrina de las canonizaciones no esté contenida en los Códigos de Derecho Canónico de 1917 y de 1983, ni en los Catecismos de la Iglesia Católica, antiguos y nuevos. En referencia a este tema, además del mencionado estudio de Mons. Gherardini, hay un excelente artículo de José Antonio Ureta aparecido en la edición de marzo del 2014 de la revista «Catolicismo».

jueves, 2 de enero de 2014

Lo más profundamente humano: dos visiones en contraste sobre la nostalgia - Peter Kwasniewski

Lo más profundamente humano: dos visiones en contraste sobre la nostalgia
Peter Kwasniewski


Recomendable artículo de “New Liturgical Movement” traducido por “J” del Blog amigo “La Espalda de Felipe” (http://trilobitedisidente.blogspot.com.ar/)


En una conferencia dada en Varsovia el 9 de Abril de 2011, Leo Darroch, ex Presidente de la Federación Internacional de "Una Voce" tenía algo como esto para decir:

"¿Y qué es esto que atrae a tantos jóvenes a la Liturgia Tradicional de la Iglesia? Nostalgia no puede ser: ellos nunca experimentaron la Liturgia anterior a 1962. ¿Y por qué no están conformes con la nueva liturgia que se supone tan especialmente atractiva para los jóvenes (participación activa, liturgias creativas, música moderna, danzas)? ¿No es eso todo lo que los jóvenes quieren? Queda claro que no lo es. La Misa moderna, tal como se les ha presentado en las décadas recientes los ha alejado de la Iglesia. En la preparación para esta conferencia he consultado a todos los miembros de la Federación y también a aquellos grupos nuevos que me contactaron. Los comentarios que recibí, especialmente de los líderes jóvenes de los nuevos grupos formados en todas partes del mundo, revelan una sed por la verdad, por la dignidad y la reverencia en el culto, por algo trascendente".

Ciertamente, la vieja guardia del “Espíritu del Vaticano II” acusa a los tradicionalistas de hundirse en una especie de nostalgia, al punto que el Padre Richard McBrien se vio en grandes apuros al intentar explicar cómo es posible que los católicos jóvenes, que no crecieron asistiendo a la Misa en latín, (y que en realidad nacieron mucho después de que esta casi desapareciera) hoy se acercan en grandes cantidades a ella, encantados, y pasándola a sus hijos. ¡Que alguien sienta “nostalgia” por algo que jamás podría recordar es algo que solo puede tacharse de absurdo y categóricamente ilógico!

En una entrevista al National Catholic Reporter, el Arzobispo Piero Marini insólitamente comparaba a estos nostálgicos con los judíos, que luego de ser liberados del cautiverio bajo el Faraón y su malévolo imperio, extrañaban los carnales placeres de Egipto:

"Antes que nada es importante que me refiera a este sendero [de reforma litúrgica], que sostengo es irreversible. Con frecuencia pienso acerca del viaje de los israelitas del Antiguo Testamento. Era un viaje difícil, y en ocasiones el pueblo sentía nostalgia por el pasado, por las cebollas y melones de Egipto y demás. En otras palabras: a veces querían regresar. Pero el viaje histórico de la Iglesia es uno en el que por necesidad debe ir hacia delante".

Su Excelencia se siente intrigado al ver tanta gente joven atraída por las viejas formas de la Liturgia, ¿Cómo puede ser? Y comparte su razonamiento:

"Veo una cierta nostalgia por el pasado. Lo que más me preocupa es que esta nostalgia parece especialmente fuerte entre algunos sacerdotes jóvenes. ¿Cómo es posible sentir nostalgia por una era que no experimentaron?...Siempre me sorprende ver jóvenes que sienten nostalgia por algo con lo que nunca vivieron. “¿Nostalgia por qué?”, eso es lo que me pregunto".

En realidad, estamos asistiendo, gracias a la "Summorum Pontificum", a los primeros frutos de una largamente demorada renovación litúrgica genuina, y a la re-introducción de la doctrina tradicional y su práctica a lo largo y ancho de la Iglesia. Los jóvenes católicos que toman seriamente su fe, están simplemente haciendo eso: tomándosela seriamente. Como recibida, no manufacturada; como intemporal, no como algo actualizado. Han conseguido ver que la Misa no es un experimento de “hágalo usted mismo”: sino el verdadero Sacrificio del Calvario revivido entre nosotros, en una forma sagrada que nos fue dada y que tiene no solamente su propia realidad santa, sino también la realidad santificada de la comunión de los santos. La reacción de cualquier creyente sano es la de caer de rodillas en agradecida adoración junto con las generaciones pasadas y las que están por venir.

jueves, 10 de octubre de 2013

Este Papa no nos gusta - Alessandro Gnocchi y Mario Palmaro

Este Papa no nos gusta
Alessandro Gnocchi y Mario Palmaro


Periodista y estudioso de literatura el primero, canonista y profesor de bioética el segundo, los autores son expresión autorizada del mundo católico. Representan acabadamente la preocupación de muchos bautizados, laicos y clérigos, sobre las palabras y los gestos del Papa Francisco que traen confusión y acrecientan la crisis de la Iglesia.


[A modo de introducción, anexamos las siguientes palabras de Flavio Infante, quien tradujo este artículo de Gnocchi y Palmaro del italiano al español]

A fuerza de combatir, la lucha se vuelve más cuesta arriba y arrecia la tentación de desistir. Jesús fue tentado cuando llegaba al término de su cuaresma, y no falta la lección de aquellos santos que debieron enfrentar las más arduas pruebas -la llamada «noche del espíritu»- cuando ya entreveían la cima, el día pleno. Según consta por tan admirables ejemplos, es entonces cuando más urge la perseverancia.

En la situación de anomalía sin descuentos en que se encuentra la Iglesia, no nos está siendo ahorrada -incluso entre las voces críticas de este Pontificado, tan dolorosamente singular- alguna que otra señal de cansancio. Al fin de cuentas el sol sigue saliendo cada día, y un Papa proclive a escandalizar en cada parada no alcanza a detener la costumbre rotatoria de los astros. Y entonces se cierne la tentación de absorber la anomalía en la regla, y de atenuar la horrísona verba Papal por el recurso a alguna que otra dicción correcta, y de reconocerle incluso algunas virtudes -que, sin duda, las ha de tener. Estas cosas no atemperan nada; en rigor, no hacen más que confirmar el tenor de las falencias que, exhibidas como triunfos, acaban por herir gravemente la dignidad Papal en el hombre que de momento la inviste.

Para provecho y aliento en la contienda, ofrecemos la traducción de un artículo aparecido ayer en el diario “Il Foglio” (http://www.ilfoglio.it/soloqui/20109) y reproducido en varios sitios italianos. Ellos nos recuerdan que hay un contexto aún más amplio que el párrafo del que se entresaca alguna afirmación malsonante de Francisco, y que incluso el párrafo que se trae en su defensa puede ser un testigo comprometedor. Que de nada sirve meter el sensus fidei en el alambique para ahorrarle mortificaciones, y que el análisis urge la síntesis, sin escapatorias.


Flavio Infante



*   *   *


ESTE PAPA NO NOS GUSTA
Alessandro Gnocchi y Mario Palmaro


Sus entrevistas y sus gestos son una colección de relativismo moral y religioso, la atención del circuito mediático-eclesial va a la persona de Bergoglio y no a Pedro. El pasado se invierte.


Cuánto haya costado la imponente exhibición de pobreza de la que el Papa Francisco fue protagonista el 4 de octubre en Asís, no es cosa que se sepa. Cierto es que, en tiempos en los que está tan de moda la simplificación, se nos ocurre que la histórica jornada ha tenido muy poco de franciscano. Una partitura bien escrita y bien interpretada, si se quiere, pero privada del quid que hizo que el espíritu de Francisco, el santo, resultara único: la sorpresa que desaira al mundo. Francisco, el Papa, que abraza a los enfermos, que se apretuja con la multitud, que bromea, que improvisa discursos, que asciende al Panda, que abandona a los cardenales durante el almuerzo con las autoridades para ir a la mesa de los pobres, era cuanto menos descontado que pudiera esperarse, y ocurrió puntualmente. 

Naturalmente con gran concurso de prensa católica y paracatólica lista a exaltar la humildad del gesto y soltando un suspiro de alivio porque, esta vez, el Papa habló del encuentro con Cristo. Y de la prensa laica diciendo que, ahora sí, la Iglesia se pone a tono con los tiempos. Toda buena mercadería para el titulador de medio calibre que quiere cerrar de prisa el diario y mañana se verá.

No hubo ni siquiera la sorpresa del gesto clamoroso. Pero incluso ésta sería bien poca cosa, en vistas de cuanto el Papa Bergoglio ha dicho y hecho en sólo medio año de Pontificado concluido con los guiños a Eugenio Scalfari y con la entrevista a Civiltà Cattolica.

viernes, 4 de octubre de 2013

De Marco sobre el Papa Francisco: "En conciencia tengo que romper con el coro..."

Un Mensaje en Estado Líquido
Pietro De Marco


Prof. de Sociología de la Religión en la Universidad de Florencia y en la Facultad de Teología de Italia Central.


En conciencia tengo que romper con el coro cortesano, que componen los nombres de todos los laicos y el clero por demás conocidos, que cada mes acompaña las intervenciones públicas del Papa Jorge Mario Bergoglio, para informar sólo acerca de algunos de los lugares comunes en que cae su discurso.

Nadie está exento, en la conversación diaria del ámbito privado y entre casa, de incurrir en aproximaciones y exageraciones, pero no hay nadie que tenga la responsabilidad de hablar frente a muchos -por ejemplo el que enseña- que deje de adoptar en público otro estilo y trate de evitar la improvisación.

Ahora, sin embargo, leemos de un Papa que exclama: "¿Quién soy yo para juzgar?", como se puede decir enfáticamente en la mesa o incluso predicando unos ejercicios espirituales. Pero frente a la prensa y al mundo un "¿Quién soy yo para juzgar?" dicho por un Papa entra en discordancia con la historia entera y la naturaleza profunda de la función de Pedro, provocando además la desagradable sensación de una salida irreflexiva. Dado que el Papa Francisco tiene ciertamente conciencia de sus poderes como Papa, es -fuese lo que fuese lo que quería decir- un gran error comunicacional.

Hemos leído después en la entrevista de "La Civiltá Cattolica" la frase: "La ingerencia espiritual en la vida personal no es posible", que parece igualar bajo la figura liberal-libertaria de la "ingerencia", tanto el juicio teológico y moral, cuanto la evaluación pública de la Iglesia, en los casos que se hace necesaria, e incluso la solicitud de un confesor o director espiritual para señalar, prevenir, sancionar las conductas intrínsecamente malas.

lunes, 25 de febrero de 2013

Con el Papa Contra la Homoherejía - P. Dariusz Oko

Con el Papa Contra la Homoherejía
P. Dariusz Oko


Este artículo nos brinda la posibilidad de reflexionar sobre una denuncia de "homoideología" y "homomafia" en toda la Iglesia, reportada desde Polonia, en el 2012. No debiéramos estar particularmente sorprendidos o asombrados, sin embargo, sabiendo que el clero católico se ha sometido a la influencia de los tiempos, inclusive las peores influencias. Si son intelectualmente o moralmente débiles, no sólo están sujetos a esas influencias sino que algunos han sucumbido a ellas y, en muchos casos, trabajan contra Cristo y Su Iglesia.


Ya por varias semanas Polonia ha sido testigo de una acalorada discusión sobre "la enorme red oculta de homosexuales en la Iglesia", provocada por la reciente publicación del libro del P. Tadeusz Isakowicz-Zaleski titulado Chodzi mi tylko o prawde [1]. Algunos niegan la existencia de tal red subterránea y proponen tesis profundamente inconsistentes con la enseñanza de la Iglesia: ambas cosas están en desacuerdo con la verdad [2]. El problema es serio, por lo cual creo que debo unirme a la discusión, ya que a mí también me importa la verdad, y antes que nada me importa el bien, el bienestar fundamental del hombre y de la Iglesia, la comunidad básica en la que el hombre vive.

Cualquier discusión tiene que tener como punto de partida la suposición axiomática que cualquiera de nosotros puede saber con certeza sólo un poco, y que ese poco puede estar parcialmente equivocado. Eso debiera resultar en que cualquier opinión sea presentada con humildad y que los argumentos, tanto de nuestros asociados como los de nuestros oponentes sean escuchados con atención. De esa forma nos podemos beneficiar y corregir mejor el poco de conocimiento que nos toca. Permanecerá siempre como fracción pero será, a un grado mayor, aumentado y purificado de error. Tal es la bendición que trae un diálogo honesto y es en tal espíritu en el que debemos proceder.

Siento que debo tomar una posición como resultado de mi participación en la crítica filosófica de la ideología y la propaganda homosexuales (que abreviaré como homoideología y homopropaganda respectivamente) con las cuales he lidiado por ya algunos años a pedido y con el aliento de muchos Cardenales y Obispos [3]. Al hacerlo he acumulado lo que es, probablemente, la mayor colección de escritos sobre dicho tópico en el idioma polaco y he amasado una de las más grandes colecciones de datos. Esto se ha logrado con la ayuda de muchos amigos y aliados, tanto laicos como religiosos, profesores universitarios y médicos y una gran cantidad de otras personas a quienes no conocía de antemano pero que, alentados por las opiniones por mí expresadas y habiendo leído mis artículos, quisieron agregar y corregir mis conceptos. Así he recibido noticias, resultados de estudios científicos y documentos oficiales de diversas partes de Polonia y de otras regiones del mundo, en particular de los Estados Unidos, Gran Bretaña, Irlanda, Alemania, Austria, Holanda e Italia, como así también, en primer grado de importancia, de la Santa Sede. Di comienzo a mi obra contendiendo contra una amenaza mortal externa al Cristianismo, pero luego descubrí gradualmente que la división no es tan simple. El enemigo no está solamente fuera de la Iglesia sino también dentro de ella, en ocasiones perfectamente camuflado como el caballo de Troya. Lidiamos no solamente con el problema de la homoideología y el homolobby fuera de la Iglesia, sino también con un problema análogo intramuros, donde la homoideología adquiere la forma de una homoherejía. Uno no tiene que estudiar siquiera los archivos del Instituto Nacional de la Memoria, que es apenas una de mis muchas fuentes de información. Estos hechos son evidentes por sí mismos hasta en esos países en que no se ha oído para nada de semejante institución. Es suficiente con juntar información confiable de los medios laicos y católicos en lo que toca a los años recientes, agregándola al conocimiento de la naturaleza humana, más algo de lógico sentido común, para sumar dos más dos y luego estudiar los documentos que presentan la respuesta de la Iglesia a esos hechos.

miércoles, 16 de enero de 2013

Leonardo Boff: La derrota de un Pseudoteólogo - Miguel Ángel Gutiérrez

Leonardo Boff: la derrota de un Pseudoteólogo
Miguel Ángel Gutiérrez


En el año 1986 Roma dio por cerrado el problema de la Teología de la Liberación, un Papa Santo había derrotado a un mediocre, aunque peligroso, pseudoteólogo: Leonardo Boff.

Todo es falso en Leonardo Boff: su verdadero nombre es Genesio Darci; no es franciscano porque le echaron de la orden; ni sacerdote porque abandonó su ministerio, su celibato y su condición; ni probablemente es católico porque se rebautizó en una playa de Rio de Janeiro... con arena; ni pertenece a la Iglesia Católica porque fundó lo que él llama "Iglesia Verde". Pero, con todo, lo más falso de él es su obra, la herética "Telología (marxista) de la Liberación" con la que fue jefe de filas de curas traidores en los años 80', jaleado por la prensa de izquierdas que le apoyó en su enfrentamiento contra el Papa Juan Pablo II y la Orden Franciscana.

Este personaje "liberacionista", imprudente y ávido de publicidad, nos castiga con su plúmbeo quehacer intelectual que más que teológico es realmente antropológico y de signo claramente marxista.

Es el intelectual de las comunidades de base, el abanderado de la Iglesia popular, es decir, el icono de los cristianos socialistas.

lunes, 21 de febrero de 2011

Libertad religiosa: la hermenéutica de Pablo VI

Libertad religiosa: la hermenéutica de Pablo VI


Andrea Tornielli presenta hoy en su blog el texto de un apunte manuscrito del Papa Pablo VI sobre la libertad religiosa, escrito en los tiempos en que se discutía el decreto Dignitatis humanae durante el concilio Vaticano II. Presentamos nuestra traducción del artículo de Tornielli y del texto del Papa Montini.


Una de las cuestiones “candentes” en los diálogos entre la Fraternidad San Pío X y la Santa Sede es, como se sabe, la interpretación del decreto conciliar Dignitatis humanae, dedicado a la libertad religiosa. El argumento es actual no sólo en el ámbito particular de aquellos diálogos: basta pensar en el debate historiográfico sobre el Concilio Vaticano II y las famosas dos hermenéuticas señaladas en diciembre de 2005 por Benedicto XVI, o en las discusiones suscitadas por el reciente libro del profesor De Mattei sobre el Concilio, o incluso en el llamamiento para invitar al Papa Ratzinger a reconsiderar su decisión de convocar a las religiones mundiales a Asís en el 25º aniversario del encuentro querido por su (casi beato) predecesor.

Resulta iluminador, al respecto, leer un apunte manuscrito de Pablo VI, fechado en 1965, es decir en plena discusión conciliar, y dedicado a la libertad religiosa. Como es conocido, aquella difícil declaración en su formulación definitiva definió el derecho a la libertad religiosa como un derecho a la inmunidad (la fórmula del “nemo cogatur nemo impediatur”, en materia religiosa nadie sea obligado y nadie sea impedido). Ahora, algunos sostienen que el resultado del documento conciliar fue el de poner las religiones al mismo nivel, de haber favorecido el indiferentismo, incluso el sincretismo. Los Pontífices, en cambio, han sostenido siempre que éstas eran sólo interpretaciones erradas de Dignitatis humanae. Ahora un Papa teólogo – al que ciertamente no se le puede reprochar poca claridad sobre el tema – ha decidido convocar una nueva reunión de Asís: puede ser útil releer el apunte de Pablo VI que está en las actas del Concilio. Lo propongo íntegramente.

martes, 1 de febrero de 2011

Despidieron los restos de monseñor Emilio Ogñenovich

Despidieron los restos de monseñor Emilio Ogñenovich


Mercedes (Buenos Aires), 31 Ene. 11 (AICA).- El domingo 30 de enero, en la catedral Nuestra Señora de las Mercedes se realizaron las exequias de monseñor Emilio Ogñenovich, arzobispo emérito de Mercedes-Luján, quien a los 88 años de edad falleció en Buenos Aires la madrugada del sábado.

Durante el velatorio, pasaron por el templo mercedino para tributarle el último adiós algunos obispos, numerosos sacerdotes y la feligresía que vinieron a rezar por su eterno descanso.

La misa exequial fue presidida por monseñor Agustín Radrizzani, arzobispo de Mercedes-Luján, y concelebrada por monseñor Baldomero Martini, obispo de San Justo, y monseñor Oscar Sarlinga, obispo de Zárate Campana, además de numerosos sacerdotes.

jueves, 27 de enero de 2011

Por qué Benedicto XVI irá a Asís - Paolo Rodari

Por qué Benedicto XVI irá a Asís
Paolo Rodari


Luego de que el Papa Benedicto XVI, en el primer día de este año, anunció su intención de viajar a Asís en el próximo mes de octubre con ocasión del 25º aniversario del encuentro de oración por la paz convocado en esa ciudad por Juan Pablo II, han sido muchos y diversos los comentarios que se han hecho sobre esta decisión. El vaticanista Paolo Rodari, pocos días después del anuncio, publicó este artículo en el cual presenta los diversos argumentos a favor y en contra. Es importante destacar que, por el momento, sólo ha sido anunciado el viaje del Pontífice y no cuál será la naturaleza del encuentro que allí se realice.


Joseph Ratzinger irá a Asís en el próximo mes de octubre, veinticinco años después del encuentro de oración interreligioso por la paz convocado por Karol Wojtyla. En 1986 la reunión recibió diversas críticas, incluso dentro de la curia romana: “¿No se abre así el camino al indiferentismo y al relativismo religioso?”, era el juicio de muchos, según algunos también el del entonces prefecto del ex-Santo Oficio. ¿Y hoy?. ¿Por qué Benedicto XVI va a Asís?. ¿No se alimenta de este modo la idea de que una religión vale lo mismo que otra?. Y también: ¿es correcto dialogar con el Islam sin un explícito compromiso al reconocimiento de la libertad religiosa para los cristianos en los países musulmanes?.

El historiador Giovanni Maria Vian dirige L’Osservatore Romano. Dice: “La decisión de ir a Asís es una consecuencia lógica de la línea que el Papa ha tenido siempre, desde la elección, sobre las relaciones con las otras religiones: confrontación amistosa y, al mismo tiempo, insistencia en la necesidad de que sea garantizada a todos la posibilidad de ser ellos mismos, en resumen, la libertad religiosa. Asís, en este sentido, es un evento simbólico, que sin embargo dio lugar a interpretaciones equivocadas y aclaradas con la declaración Dominus Iesus, del 2000. Y en el 2002 fue el cardenal Ratzinger quien acompañó al Papa a la ciudad de san Francisco. El 20 de abril de 2005, al otro día de la elección, Benedicto XVI pidió «un diálogo abierto y sincero» con las otras culturas y religiones. El 20 de agosto del mismo año, en Colonia, se encontró con algunos musulmanes y les pidió lo mismo. Les dijo: «Nosotros queremos buscar las vías de la reconciliación y aprender a vivir respetando cada uno la identidad del otro. La defensa de la libertad religiosa, en este sentido, es un imperativo constante, y el respeto de las minorías una señal indiscutible de verdadera civilización». Después de Colonia, en el 2006, estuvo en Ratisbona. El centro de la lectio papal no fue el Islam sino el vínculo entre fe y razón. En mi opinión, en aquella ocasión el Papa fue instrumentalizado. Su línea, en cambio, era la de siempre: «Nemo impediatur, nemo cogatur», dijo Pablo VI sintetizando la Dignitatis humanae. Es decir, «ninguno sea impedido, ninguno sea obligado». En este sentido, es importante que todos gocen de una efectiva libertad de religión. Pero es importante también el diálogo. Asís es todo esto”.

Dice al respecto Antonio Socci: “Pienso que Asís es, en cierto sentido, una realización de Ratisbona, digamos que es la otra cara de la moneda. En Alemania el Papa dijo la verdad: no puede haber fe sin razón. Pero lo dijo tendiendo la mano al Islam. Esta mano tendida, sin embargo, no fue acogida. Esto es lo que Ratzinger hace hoy en Asís. Vuelve a tender la mano, aunque sin renegar de la verdad”.

lunes, 24 de enero de 2011

Su Santidad, ¡escápese del espíritu de Asís! - Llamamiento al Papa contra el ecumenismo sincretista de Asís

Su Santidad, ¡escápese del espíritu de Asís!
Llamamiento al Papa contra el ecumenismo sincretista de Asís


Santo Padre Benedicto XVI, algunos católicos estamos muy agradecidos por la labor realizada por usted como pastor de la Iglesia universal en los últimos años, reconocidos por su gran valoración de la razón humana, por la concesión del motu proprio "Summorum Pontificum", por el fructífero retorno a la unidad de los anglicanos, y mucho más.

Por eso nos atrevemos a escribirle después de haber oído, en los días de la masacre de los cristianos coptos en Egipto, su intención de convocar en Asís, en el mes de octubre, a una gran reunión inter-confesional, veinticinco años después de "Asís 1986".

Todos recordamos ese acontecimiento de hace tantos años. También como un evento mediático como pocos, que, independientemente de las intenciones y las declaraciones de los que lo convocaban, tuvo un efecto fortísimo e innegable, relanzó en el mundo católico, el indiferentismo y el relativismo religiosos.

martes, 18 de enero de 2011

Santo subito: Beatificación de Juan Pablo II - Francisco José Fernández de la Cigoña

Santo subito: Beatificación de Juan Pablo II
Francisco José Fernández de la Cigoña


El clamor popular ha conseguido lo que se proponía. Juan Pablo II el Grande, aquel a quien quería todo el mundo, el próximo 1 de mayo llegará a los altares. Ciertamente en un tiempo record. Leo que desde la Edad Media ningún Papa beatificó a su antecesor. Pues eso va a ocurrir dentro de poco más de tres meses.

Impresionante la despedida, va a hacer enseguida seis años, de este Papa de larguísimo y fecundísimo pontificado, sólo superado por el también beato Pío IX. Muerto verdaderamente en olor de multitudes y de santidad. Día pues de inmenso gozo para la Iglesia el del anuncio de su beatificación. Con dos excepciones. Una comprensible y otra inexplicable.

A ese sector de la Iglesia, que según ellos constituye la verdadera Iglesia y en mi pobre opinión está fuera de ella, y que además la aborrece y denigra todos los días, el anuncio le ha sabido a rejalgar. El turbosanto, la sombra de la sospecha, los milagros discutidos… Odiaban al Papa y ahora pretenden aguar la fiesta. Una vez más se cumple con ellos la piedra de toque de la eclesialidad. ¿Protestan? Es bueno. ¿Alaban? Es malo.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Reforma de la reforma: es tiempo de actuar siguiendo el ejemplo del Papa

Reforma de la reforma: es tiempo de actuar siguiendo el ejemplo del Papa


Presentamos nuestra traducción de una entrevista a Mons. Nicola Bux, publicada por “Tempi”, en la que condensa los principales elementos de la así llamada “reforma de la reforma” impulsada por Benedicto XVI.


“De esta forma, también se impide que «los fieles puedan revivir de algún modo la experiencia de los dos discípulos de Emaús: entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron»”. He aquí explicado de manera admirable de qué se habla cuando se habla de mala liturgia. La cita está tomada de Redemptionis Sacramentum, documento fuertemente querido por Juan Pablo II.

Quedan pocos ya que nieguen que, en campo litúrgico, los documentos oficiales del Concilio Vaticano II hayan sido sustituidos en forma abusiva por un invasivo “espíritu del Concilio”. Dos ejemplos: el canto gregoriano y el latín, el uso de los cuales estaba indicado entre las “consignas” litúrgicas más importantes del Concilio. No se entiende bien cómo, en la práctica, como se sabe, todo se ha desvanecido. “Efectivamente muchos se preguntan cómo ha sucedido esto”, dice a Tempi el teólogo don Nicola Bux.

“Es una página que todavía debe ser aclarada. Los hechos son estos: Pablo VI constituyó el Consilium ad exsequendam Constitutionem de Sacra Liturgia, con la tarea de «ejecutar» lo que estaba en la Constitución conciliar Sacrosanctum Concilium. Sobre esta ejecución ha ocurrido luego de todo porque, confrontando con la letra del texto y las aplicaciones sucesivas, aparecen diferencias notables. Tomemos el gregoriano. En el número 116 de la Sacrosanctum Concilium se lee que la Iglesia lo reconoce como «el canto propio de la liturgia romana» y como tal le reserva «el puesto principal». Ahora bien, «canto propio» es una expresión específica. Significa que el gregoriano es una sola cosa con el rito latino. Eliminar el canto propio es como rasgar la piel de una persona. Eso es lo que se ha hecho”. La razón alegada es que no se lo sabría cantar. “Pero esto es un problema falso”, explica el teólogo. “Si pensamos en cuántos motetes canta la gente sólo porque han sido custodiados y perpetuados: la Salve Regina, el Kyrie… Y luego, ¿basta realmente que el canto sea en italiano para que la gente cante?”.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

La cruz del Obispo de Roma

La cruz del Obispo de Roma


Continuando con la serie de profundizaciones preparadas por la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, ofrecemos hoy nuestra traducción del artículo referido a la férula papal.


El báculo como insignia episcopal de los obispos y de los abades se remonta al siglo VII en algunas fuentes españolas, aunque su uso podría ser tal vez más antiguo. Parece que el báculo como símbolo de la autoridad episcopal ha pasado desde la península ibérica a Inglaterra, a la Galia y Alemania. Sin embargo, de las descripciones de la solemne Misa papal en los Ordines Romani no se evidencia su uso. También las representaciones de los papas confirman que el báculo episcopal no formaba parte de las insignias del Papa, porque no se lo ve en ningún monumento iconográfico realizado en Roma. Por eso, Inocencio III († 1216) escribe en su De sacro altaris mysterio (I, 62): “Romanus Pontifex pastorali virga non utitur”.

La razón de esta costumbre reside tal vez en el hecho de que el báculo era un símbolo de la investidura del nuevo obispo electo por parte del metropolitano o de otro obispo (ceremonia que, desde el período carolingio hasta la época de la lucha de las investiduras, era hecha cada vez más por los soberanos seculares). El Papa, en cambio, no recibía la investidura de otro obispo, como señaló Bernardo Bortono de Parma (†1263) en la Glosa ordinaria de los Decretales de Gregorio IX (I,15): el Papa recibe su poder sólo de Dios. Santo Tomás de Aquino hace un razonamiento ulterior cuando comenta que “Romanus pontifex non utitur baculo … etiam in signum quod non habet coarctatam potestatem, quod curvatio baculi significat” (Super Sent., lib. 4 d. 24 q. 3 a. 3 ad 8), refiriéndose a la forma ya común del báculo curvado en la cima, como signo del cuidado pastoral y de la jurisdicción.

Desde la Alta Edad Media, si no antes, los Papas se sirvieron de la ferula pontificalis como insignia que indicaba su potestad temporal. La forma de la férula no es bien conocida. Probablemente era un bastón que llevaba una cruz en su parte superior. En el Medioevo, cuando después de su elección el Papa tomaba posesión de la Basílica Lateranense, se le presentaba la férula del prior de San Lorenzo en el Laterano (es decir, de la Sancta Sanctorum) como “signum regiminis et correctionis”, es decir, como símbolo de gobierno que incluye el castigo y la penitencia. La presentación de la férula era un acto importante pero no tenía el mismo significado que la imposición del palio en la coronación del Papa. De hecho, ya no fue observada al menos desde el comienzo del siglo XVI.

El uso de la férula nunca ha formado parte de la liturgia papal, exceptuando algunas ocasiones como la apertura de la puerta santa y las consagraciones de las iglesias, en las que el Papa tomaba la férula para golpear tres veces la puerta y para dibujar el alfabeto latino y griego sobre el pavimento de la iglesia. En la Baja Edad Media, los Papas usaban como férula también un bastón con la cruz triple.

lunes, 6 de septiembre de 2010

La admirable clarividencia de un gran Pontífice: el Beato Pío IX

La admirable clarividencia de un gran Pontífice: el Beato Pío IX


El 3 de septiembre de diez años atrás, Juan Pablo II presidía en Roma la beatificación de los papas Pío IX y Juan XXIII. Por este motivo, L’Osservatore Romano ha publicado hoy una entrevista sobre la figura del Beato Pío IX a Monseñor Walter Brandmüller, profesor de Historia de la Iglesia medieval y moderna en la universidad de Augusta (1970-1997) y presidente del Pontificio Comité de Ciencias Históricas desde 1998 hasta el año pasado. Ofrecemos nuestra traducción en lengua española.


-Comencemos por las cuestiones políticas cruciales que Pío IX tuvo que enfrentar durante el pontificado: ¿cómo leer sus opciones, en particular frente al Risorgimento, a la revolución de 1848 y a la cuestión de la unificación italiana?

Más que comenzar, yo diría que ya habría que cerrar este discurso. Comprendo la sensibilidad de una cierta historiografía hacia estas temáticas, que tanta importancia han tenido para Italia. Pero al juzgar a un Papa nos movemos en un nivel mucho más alto, esencialmente religioso. Por eso no es posible entender verdaderamente a Pío IX leyendo su persona y su acción en clave política, sobre todo italiana. Prescindamos, por lo tanto, de esta visión demasiado reduccionista. En primer lugar, un Pontífice es maestro y pastor de la Iglesia de Cristo. Y es en esta perspectiva que se explica la actitud de Mastai Ferretti, también durante la primera guerra de independencia italiana y frente al movimiento del Risorgimento.


-¿Y el mito del Papa liberal?

Conviene dejar de lado estas simplificaciones que no son capaces de reconstruir una personalidad compleja e importante como la de Pío IX. Que fue visto indudablemente también bajo esta luz, y no sin alguna razón. Aunque eran excesivas, además de interesadas, las manifestaciones de entusiasmo republicano suscitadas por la actitud de apertura del futuro Pontífice en los años de su episcopado en Spoleto y luego en Imola.


-Sin embargo, no se puede negar que su acción ha tenido un fuerte valor político en aquel tumultuoso momento histórico.

Ciertamente, pero en el Papa siempre prevalecieron la dimensión auténticamente pastoral y las motivaciones religiosas de sus opciones. Bajo este perfil, es realmente impresionante su magisterio. Y es admirable, sobre todo, la sensibilidad con la cual él reacciona frente a las corrientes intelectuales que se estaban difundiendo. Estamos tan sólo a medio siglo de la revolución francesa y los creyentes han de hacer frente a su insidioso legado. Y bien, ya en la primera encíclica, la Qui pluribus, de 1846, el Papa Mastai afronta una cuestión fundamental y, por tanto, decisiva para el futuro del catolicismo: la relación entre fe y razón.

martes, 27 de julio de 2010

Rotunda negativa a la islamización de la catedral de Córdoba

Rotunda negativa a la islamización de la catedral de Córdoba


Córdoba (España), 26 Jul. 10 (AICA).- En declaraciones recogidas por el diario italiano “Il Flogio”, el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, fue objeto de la atención de los medios de comunicación por sus conocidas posturas contrarias al Islam. En particular, su “no” que repitió a los musulmanes que pedían orar en la catedral de la ciudad, la antigua mezquita de Córdoba. Monseñor Fernández se defiende de toda crítica por no dejar que en la Catedral de Córdoba recen los musulmanes. “Si hoy concedo a los musulmanes rezar una vez al mes, el año que viene querrán rezar una vez por semana. Después, consagrarán el lugar de culto y ya no nos permitirán volver a entrar”, afirmó.

A continuación el texto completo de las declaraciones de monseñor Demetrio Fernández:


La Iglesia católica en Europa debe estar más despierta y alerta

El Islam avanza y los obispos me parece que no están suficientemente preparados. Incluso yo, en la ciudad de Córdoba intento resistir como puedo para poner una resistencia, un muro, pero no es fácil. A menudo pienso en la pregunta que Benedicto XVI lanzó a los obispos españoles en 2005 (yo acababa de convertirme en obispo de Tarragona), cuando nos recibió en el Vaticano durante una audiencia ‘ad limina’: ¿Qué pretenden hacer con los musulmanes?. Ninguno supo qué contestar y lo dijimos: No lo sabemos.

El Islam está avanzando en Europa y los musulmanes cuentan con el apoyo de nuestros gobiernos laicos y se aprovechan de los canales de inmigración hacia Europa que nuestros Ejecutivos trazan para ellos. Vienen, tienen hijos y se asientan. ¿Y nosotros?. No sabemos cómo comportarnos. Aceptamos muchas de sus peticiones, algunas son legítimas, otras, como rezar en nuestras catedrales, como quieren hacer en nuestra Santa María de Córdoba, no. A menudo, ofrecen espacios de diálogo que no tienen mucho sentido. O mejor, son sin buen sentido. En una palabra: cedemos. Y esto no es justo.

Entre los gobiernos que se postulan favorables a los musulmanes se encuentra el de José Luis Rodríguez Zapatero. “Zapatero tiene un proyecto definido con el Islam”, afirmó el obispo, y “por desgracia, este proyecto se refiere a Córdoba”. Pretende convertir la ciudad en el centro de aquella alianza de las civilizaciones a la que quiere que todas las religiones se plieguen.

Junto con Turquía está llevando adelante este proyecto sin darse cuenta del significado que tiene para los turcos, para los musulmanes, Córdoba. Su sueño es recuperar la ciudad. Ocupar la catedral. Estimular a Europa con su presencia. Zapatero quiere que la Iglesia católica se adapte a su proyecto pero no puede unirse a su alianza pues es una alianza sin Dios en la que Dios está completamente excluido. Una alianza en la que nuestra identidad tiene que hacer sólo una cosa: desaparecer.

lunes, 31 de mayo de 2010

Cardenal Rouco pide a sacerdotes ser ministros de auténtica alegría

Cardenal Rouco pide a sacerdotes ser ministros de auténtica alegría


TOLEDO, 27 May. 10 (ACI/Europa Press).- El Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Cardenal Antonio María Rouco Varela, reseñó hoy el "gran servicio" del ministerio sacerdotal "especialmente en estos tiempos tan tocados de desaliento, escepticismo y tristezas", antes los cuales animó a los sacerdotes a "ser ministros de la alegría auténtica".

En la celebración que acogió la Catedral Primada de Toledo en el marco del 10° Congreso Eucarístico Nacional, aseguró que "no podemos escatimar esfuerzos para alentar las vocaciones sacerdotales y subrayar ante los fieles el verdadero significado y la necesidad del sacerdocio ministerial", convencido de que del "grado de fervor de los sacerdotes" y de su entrega a sus hermanos depende su vida diaria.

El Cardenal Rouco Varela también habló de la Eucaristía, para señalar que "sin Eucaristía no hay Iglesia y sin sacerdotes no hay eucaristía, por lo tanto no hay Iglesia", y recordar la "presencia misteriosa pero real y auténtica del Señor" en la Eucaristía.

"No debemos olvidar que la seguridad para el hombre de poder acercarse al verdadero altar de Dios depende decisivamente del ministerio sacerdotal que se realiza en la Iglesia como Ministerio eucarístico", aseveró.

En este punto, recordó que el ministerio sacerdotal se encuentra entre los caminos de los jóvenes, y aludió así a la "gran cita que tenemos en Madrid en agosto de 2011", donde sonarán de nuevo las palabras de Juan Pablo II en la 4° Jornada de la Juventud cuando animó a los jóvenes a no tener miedo "a ser santos".

"Tenemos que invitar a los jóvenes del mundo a acercarse al Señor con corazón sincero para robustecer la fe, robustecer su fe", finalizó el Presidente de la CEE, que detalló como este 10° Congreso Eucarístico Nacional abundará en ello a partir de este viernes 28.

Previamente a este acto de oración y de renovación de las promesas que los sacerdotes hicieron el día de su ordenación, se celebró una procesión y un lucernario, desde el Seminario, con el que se invocó a Cristo "como luz y padre" y como expresión "de fe, invocando el nombre del Señor, del Dios Santo, fuerte e inmortal", manifestó.

Finalmente, el Cardenal Rouco Varela recordó a los sacerdotes presentes que con la oración "las comunidades cristianas a las que servimos llegan a ser auténticas escuelas de oración, como quería y pedía Juan Pablo II", y subrayó que el Congreso que hoy se inicia "constituye una renovada invitación a dar gracias a Dios por nuestro ministerio y por el don supremo de la eucaristía que hay que acoger con devoción.

Junto al Cardenal Rouco, que presidió esta celebración en el altar mayor de la Catedral, en cuyo centro se situó la Custodia de Arfe, concelebraron esta oración, entre otros, el Arzobispo de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez; y su predecesor en Toledo, actual Prefecto para la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, y miembro del Comité para el Congreso Eucarístico Internacional, Cardenal Antonio Cañizares.



jueves, 27 de mayo de 2010

Concilio Vaticano II y hermenéutica de la continuidad

Concilio Vaticano II y hermenéutica de la continuidad


Han pasado cerca de 45 años desde el final del Concilio Vaticano II y, nunca como ahora, desde varias partes, está surgiendo un intenso y profundo debate sobre las enseñanzas y las implicaciones de este acontecimiento eclesial. Entre las diversas interpretaciones, los Pontífices que han tomado parte personalmente en el Concilio (como Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI) han sostenido una lectura de acuerdo a la llamada “hermenéutica de la continuidad”, según la cual el Concilio no se pone en contraste con el milenario “depositum fidei” propio de la tradición católica. Como explicó el Pontífice Benedicto XVI durante su visita a Fátima, según este tipo de lectura no hay ruptura entre modernidad y tradición.

Para comprender lo que el Papa ha confirmado como “hermenéutica de la continuidad”, la asociación Vera Lux organizó en San Marino un encuentro de estudio sobre el tema: “Passione della Chiesa. Amerio e altre vigili sentinelle”. El congreso parte de la obra del teólogo Romano Amerio (1905-1997) “Iota Unum. Estudio sobre las variaciones de la Iglesia Católica en el siglo XX”, para proponer una articulada investigación sobre el período post-conciliar. Intervendrán en el congreso, entre otros, don Nicola Bux, el profesor Matteo D’Amico y el padre Giovanni Cavalcoli O.P.

La jornada de estudios será presidida, y concluida con una reflexión sobre la figura de Benedicto XVI, por monseñor Luigi Negri, obispo de San Marino-Montefeltro. Considerando el gran interés que está naciendo en torno al Congreso, Zenit ha realizado algunas preguntas a Mons. Negri.


- ¿Usted conoció personalmente a Amerio?

Conocí personalmente a Romano Amerio porque recibí de él una sugerencia muy precisa para orientar mis estudios de filosofía sobre la personalidad de Tomás Campanella, a quien él dedicó una consistente parte de su actividad de estudio y de enseñanza. Le debo el redescubrimiento de este gran autor que normalmente la historiografía laicista hace pasar como uno de los precursores de la revuelta moderna contra la tradición católica y que, en cambio, es un singular testigo de un catolicismo que ciertamente reconquista a partir de más de una falla frente a una mentalidad laicista. Este es el motivo de gran gratitud que tengo hacia Amerio, quien, por otro lado, ha sido por décadas profesor en el Liceo Cantonal de Zurich, uno de los puntos de mayor impacto cultural no sólo para el Cantón del Tesino sino también para buena parte de Italia.

La discusión sobre la hermenéutica del Concilio Vaticano II, sobre la que Amerio ha reflexionado y escrito mucho, es de gran actualidad. En el famoso volumen – “Iota Unum” -, traducido a varias lenguas, Romano Amerio habla de lo que sucedió en el Concilio Vaticano II y de la crisis post conciliar, indicando aquellas fisuras en la solidez de la fe que todavía hoy hieren a la Iglesia. ¿Podría ilustrarnos el sentido y la razón de este análisis crítico?

La lectura desapasionada, a tantos años de distancia, del libro “Iota Unum”, es la demostración de que Amerio había intuido cómo se estaba operando una fractura entre la tradición y un cierto modo de interpretar el Concilio Vaticano II. Por lo tanto, representa un testimonio inteligente y vivido hasta el fondo, expresado no sin sufrimiento por esta fractura que se estaba delineando y en la cual la interpretación “modernista” o, como le gustaba decir a él, “neotérica” del Concilio corría el riesgo de poner en crisis todo un dato de la tradición, de la cual no se podía prescindir. En su libro, se muestra claramente la situación tal como la ha indicado Benedicto XVI diciendo que ya es necesario cerrar el tema de la contraposición entre las hermenéuticas y tomar el camino de la continuidad hermenéutica. Por otro lado, que en esta re-lectura del Concilio –o, mejor dicho, de todo lo que se ha provocado dentro y fuera del Concilio– realizada por Amerio algunas veces haya un poco de vehemencia es algo que resulta perfectamente comprensible.


- ¿Cuál es la principal contribución que esta jornada de estudios podrá ofrecer?

Yo participaré en esta conferencia como expositor, hablando de Benedicto XVI, y estoy feliz de acoger esta jornada de estudios en San Marino porque pienso que en la línea del magisterio de Benedicto XVI puede representar una contribución sobre algunos nudos muy importantes de la historia reciente de la teología que, una vez recuperados de modo crítico, podrían favorecer el diálogo y el desarrollo de la así llamada hermenéutica de la continuidad.


* * *


Sobre las motivaciones que llevaron a la organización de la jornada hemos hecho algunas preguntas a uno de los promotores, Lorenzo Bertocchi, estudioso de Historia del Cristianismo y perteneciente al Centro Cultural “Vera Lux” de Bolonia.


- ¿Por qué habéis decidido dedicar un Congreso a Romano Amerio?

Desde los orígenes, la Iglesia ha vivido siempre sufrimientos y hostilidades provenientes tanto de su interior como desde fuera de ella, pero ha podido contar con la presencia de “centinelas” que, por gracia de Dios, han sabido iluminarla sobre los peligros y los riesgos. Entre los peligros debe ser contado también el tema de la correcta interpretación del Concilio Ecuménico Vaticano II. De hecho, a partir del famoso discurso a la Curia Romana del 2005, varias veces Benedicto XVI ha vuelto sobre el tema de la así llamada hermenéutica de la continuidad. La confusa interpretación del Concilio, de hecho, no está privada de consecuencias para la vida de la Iglesia. En este contexto, Romano Amerio con su obra “Iota Unum” ha propuesto un articulado análisis sobre el atormentado período post-conciliar. No por casualidad el libro se cierra con estas palabras: “Custos quid de nocte?” (Isaías 21, 11). Es por eso que el Congreso pone una particular atención en Amerio, pero va más allá, subrayando la obra de otros “centinelas” como el Siervo de Dios P. Tomas Tyn O.P. y sobre todo el Cardenal Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI.


- ¿Cuáles son los fines que os proponéis alcanzar con el Congreso?

Para responder, quisiera citar un pasaje de Benedicto XVI en la audiencia general del pasado 10 de marzo: “Gracias a Dios, los timoneles sabios de la barca de Pedro, el Papa Pablo VI y el Papa Juan Pablo II, por una parte defendieron la novedad del Concilio y, por otra, al mismo tiempo, defendieron la unicidad y la continuidad de la Iglesia, que siempre es Iglesia de pecadores y siempre es lugar de gracia”. La jornada de estudios promovida por el Centro Cultural Vera Lux quiere, por lo tanto, animar el debate encaminado a desarrollar “la unicidad y la continuidad de la Iglesia” en el surco del Magisterio y en la conciencia de que la claridad doctrinal no es sólo un hecho elitista o intelectualista sino que tiene consecuencias importantes para todo el pueblo de Dios que fácilmente puede ser confundido por errores o interpretaciones heterodoxas.



Fuente: Zenit (edición en lengua italiana)



miércoles, 26 de mayo de 2010

La Comunión de rodillas y en la lengua - Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice

La Comunión de rodillas y en la lengua
Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice


La más antigua práctica de distribución de la Comunión fue, muy probablemente, la de dar la Comunión a los fieles en la palma de la mano. Sin embargo, la historia de la Iglesia evidencia también el proceso, iniciado tempranamente, de transformación de esta práctica. Desde la época de los Padres, nace y se consolida una tendencia a restringir cada vez más la distribución de la Comunión en la mano y a favorecer la distribución en la lengua. El motivo de esta preferencia es doble: por una parte, evitar al máximo la dispersión de los fragmentos eucarísticos; por otra, favorecer el crecimiento de la devoción de los fieles hacia la presencia real de Cristo en el sacramento.

A la costumbre de recibir la Comunión sólo sobre la lengua hace referencia también santo Tomás de Aquino, el cual afirma que la distribución del Cuerpo del Señor pertenece sólo al sacerdote ordenado. Esto, por diversos motivos, entre los cuales el Doctor Angélico cita también el respeto hacia el sacramento, que “no es tocado por nada que no esté consagrado: y, por eso, están consagrados el corporal, el cáliz, y también las manos del sacerdote, para poder tocar este sacramento. A ningún otro, por lo tanto, le es permitido tocarlo, fuera de casos de necesidad: si, por ejemplo, estuviera por caer al suelo u otras contingencias similares” (Summa Theologiae, III, 82, 3).

A lo largo de los siglos, la Iglesia siempre ha tratado de caracterizar el momento de la Comunión con sacralidad y suma dignidad, esforzándose constantemente por desarrollar de la mejor manera gestos externos que favorecieran la compresión del gran misterio sacramental. En su atento amor pastoral, la Iglesia contribuye a que los fieles puedan recibir la Eucaristía con las debidas disposiciones, entre las cuales figura el comprender y considerar interiormente la presencia real de Aquel que se va a recibir (cf. Catecismo de san Pío X, nn. 628 e 636). Entre los signos de devoción propios de los que comulgan, la Iglesia de Occidente estableció también el estar de rodillas. Una célebre expresión de san Agustín, retomada en el n. 66 de la Sacramentum Caritatis de Benedicto XVI, enseña: “Nadie come de esta carne [el Cuerpo eucarístico] sin antes adorarla [...], pecaríamos si no la adoráramos” (Enarrationes in Psalmos, 98,9). Estar de rodillas indica y favorece esta necesaria adoración previa a la recepción de Cristo eucarístico.

En esta perspectiva, el entonces cardenal Ratzinger había asegurado que “la Comunión alcanza su profundidad sólo cuando es sostenida y comprendida por la adoración” (Introducción al espíritu de la liturgia). Por eso, él consideraba que “la práctica de arrodillarse para la santa Comunión tiene a su favor siglos de tradición y es un signo de adoración particularmente expresivo, del todo apropiado a la luz de la verdadera, real y sustancial presencia de Nuestro Señor Jesucristo bajo las especies consagradas” (cit. en la Carta This Congregation de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, del 1° julio de 2002).

Juan Pablo II, en su última encíclica, Ecclesia de Eucaristia, escribió en el n. 61:

“Al dar a la Eucaristía todo el relieve que merece, y poniendo todo esmero en no infravalorar ninguna de sus dimensiones o exigencias, somos realmente conscientes de la magnitud de este don. A ello nos invita una tradición incesante que, desde los primeros siglos, ha sido testigo de una comunidad cristiana celosa en custodiar este «tesoro». [...] No hay peligro de exagerar en la consideración de este Misterio, porque «en este Sacramento se resume todo el misterio de nuestra salvación»”.

En continuidad con la enseñanza de su Predecesor, a partir de la solemnidad del Corpus Domini del 2008, el Santo Padre Benedicto XVI comenzó a distribuir a los fieles el Cuerpo del Señor, directamente en la lengua y estando arrodillados.






lunes, 24 de mayo de 2010

Mártires Mexicanos del siglo XX - San Cristóbal Magallanes y 24 compañeros mártires

Mártires Mexicanos del siglo XX
San Cristóbal Magallanes y 24 compañeros mártires


En 1917 fue promulgada en México una nueva Constitución, firmada por el presidente Don Venusiano Carranza. estaba inspirada en principios anticlericales y provocó una era de violenta persecución religiosa.

En 1926, bajo la presidencia de Don Plutarco Elías Calles, la persecución se hace más violenta, con la expulsión de algunos sacerdotes, la clausura de escuelas privadas y de obras de beneficencia.

Fueron muchos los fieles que sufrieron el martirio por defender su fe, de entre ellos presentamos ahora a veinticinco que fueron proclamados santos de la Iglesia por Juan Pablo II.

Los 25 santos canonizados el 21 de mayo del 2000 fueron:

Cristobal Magallanes Jara, Sacerdote

Roman Adame Rosales, Sacerdote

Rodrigo Aguilar Aleman, Sacerdote

Julio Alvarez Mendoza, Sacerdote

Luis Batis Sainz, Sacerdote

Agustin Caloca Cortés, Sacerdote

Mateo Correa Magallanes, Sacerdote

Atilano Cruz Alvarado, Sacerdote

Miguel De La Mora De La Mora, Sacerdote

Pedro Esqueda Ramirez, Sacerdote

Margarito Flores Garcia, Sacerdote

Jose Isabel Flores Varela, Sacerdote

David Galván Bermúdez, Sacerdote

Salvador Lara Puente, Laico

Pedro de Jesús Maldonado Lucero, Sacerdote

Jesus Mendez Montoya, Sacerdote

Manuel Morales, Laico

Justino Orona Madrigal, Sacerdote

Sabas Reyes Salazar, Sacerdote

Jose Maria Robles Hurtado, Sacerdote

David Roldan Lara, Laico

Toribio Romo Gonzalez, Sacerdote

Jenaro Sanchez Delgadillo

David Uribe Velasco, Sacerdote

Tranquilino Ubiarco Robles, Sacerdote


Conozca más sobre los "Cristeros" viendo el siguiente informe del periodista Jaime Septién (Horizontes - EWTN), en tres partes:


Parte 1




Parte 2




Parte 3




¡VIVA CRISTO REY!
¡Y SANTA MARÍA DE GUADALUPE!


jueves, 22 de abril de 2010

Rocco Buttiglione llama a defender con firmeza al Papa ante ataques

Rocco Buttiglione llama a defender con firmeza al Papa ante ataques


ROMA, 21 Abr. 10 (ACI).- El europarlamentario Rocco Buttiglione, llamó a los católicos a defender con firmeza al Papa Benedicto XVI ante la campaña difamatoria iniciada por los medios, que al parecer juntaron datos sobre abusos de cincuenta años para "crear alarma", pues el clero es el sector donde la pederastia tiene "mucho menor" incidencia.

En el marco de las 5° Jornadas Católicos y Vida Pública, el político italiano señaló que los datos de un estudio de la Universidad de Nueva York, que recoge las denuncias contra los sacerdotes católicos durante 50 años en Estados Unidos, muestra que de 4.392 acusaciones, "958 eran por casos de pederastia, que conllevaron 54 condenas firmes".

"En 50 años, esto supone una condena por pederastia cada año, sobre 109.000 sacerdotes católicos que había en Estados Unidos. Es decir, una condena por cada 2.000 curas, y si estimamos que alguno puede no haber sido condenado, da un pederasta por cada mil curas", advirtió el europarlamentario.

En ese sentido, añadió, según este estudio, la incidencia de la pederastia es "mucho menor que en cualquier otro sector profesional".

Buttiglione dijo que, al parecer, quienes dirigen la campaña contra el Papa y la Iglesia han juntado los datos de 50 años para "crear alarma entre la población, salir en los diarios, para un ataque a la Iglesia Católica, al que debemos responder con intensidad, ya que es inaceptable".

"Se está intentando asustar a las familias para que piensen que es peligroso enviar a los niños al Catolicismo, lo que es una locura total, y busca dar la impresión de que la Iglesia Católica no vive a la altura de sus principios", expresó.

El político italiano criticó duramente a los sacerdotes que abusaron de menores, pero advirtió que si el "pedófilo es una estrella de Hollywood", la gente "sale en su defensa".

Finalmente afirmó que quienes atacan a Benedicto XVI, no se atrevieron a hacer lo mismo con Juan Pablo "por el prestigio que tenía". "Pero ahora con la llegada de Benedicto XVI, se han querido tomar la revancha". Por ello, llamó a los fieles a defender con firmeza al actual Pontífice.


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