Mostrando entradas con la etiqueta Pío XII. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pío XII. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de noviembre de 2012

¿El Concilio rompió con el pasado? Lo afirma Cantalamessa el predicador Papal

¿El Concilio rompió con el pasado? Lo afirma Cantalamessa el predicador Papal


El padre Raniero Cantalamessa vino a Buenos Aires para ser la estrella del encuentro anual de CRECES (ver Aquí), durante el cual se puso de rodillas al recibir una bendición protestante, o algo por el estilo. Habría que preguntarle si se arrodilla para comulgar en una misa que no sea la propia.

El suplemento "Enfoques" del diario La Nación del pasado Domingo 28 de Octubre del 2012 (ver Aquí), publica un reportaje que le realizó Mariano de Vedia y que publicamos abajo con algunos comentarios nuestros en rojo.

Es interesante notar su referencia a los Blogs que dicen que el ecumenismo, como él lo practica, procede del diablo. No sabemos si será para tanto, pero que no sigue la tradición es seguro.

Cuando el periodista le pregunta si hay resistencias dentro de la Iglesia a los avances del Concilio, don Raniero dice que "La Iglesia ha hablado de una novedad de la continuidad. El Concilio ha hecho una ruptura respecto del pasado próximo en la Iglesia, pero una continuidad respecto del pasado remoto".

Esta frase implica desconocer lo que significa la Tradición, que no está integrada por compartimientos estancos, sino que su vivo fluir nos pone en contacto con las fuentes de la Fe, que se ha de mantener siempre viva y fiel a Jesucristo, y que va siendo profundizada bajo la guía suprema del Magisterio de la Iglesia.

jueves, 18 de noviembre de 2010

El ecumenismo, a la luz de la hermenéutica de la continuidad

El ecumenismo, a la luz de la hermenéutica de la continuidad


Como se sabe, en estos días se ha celebrado en Roma la plenaria del Pontifico Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, a cuyos miembros recibió hoy el Papa en audiencia. El Arzobispo Koch, que el próximo sábado será creado cardenal, presidió las reuniones y pronunció el discurso inaugural. Ofrecemos la parte inicial de dicho discurso en la que el prelado traza un balance del camino ecuménico, con la significativa novedad de incluir, como elemento decisivo en este tema, la hermenéutica de la continuidad, uno de los grandes temas del actual Pontificado.


***


Con el Concilio Vaticano II, sobre todo con el Decreto sobre el ecumenismo «Unitatis redintegratio», la Iglesia Católica ha entrado oficialmente en el movimiento ecuménico. Este “punto de no retorno” ha sido reafirmado por varios Pontífices y se ha traducido de varias maneras en la realidad concreta. El Papa Juan Pablo II, en particular en su Encíclica sobre el compromiso ecuménico «Ut unum sint», ha subrayado de manera inequívoca que el camino ecuménico emprendido por la Iglesia Católica con el Concilio Vaticano II es irreversible. Retomando estas palabras, el Papa Benedicto XVI ha reiterado, en su mensaje a los delegados y participantes de la Tercera Asamblea Ecuménica Europea que tuvo lugar en Sibiu en el 2007: “Como afirmó mi venerado predecesor el Papa Juan Pablo II, con el concilio Vaticano II la Iglesia católica se ha comprometido de modo irreversible a recorrer el camino de la acción ecuménica, poniéndose a la escucha del Espíritu del Señor, que enseña a leer atentamente los signos de los tiempos”. Ya en el primer mensaje después de la elección como Pontífice, el Papa Benedicto XVI afirmaba su voluntad de asumir “como compromiso prioritario trabajar con el máximo empeño en el restablecimiento de la unidad plena y visible de todos los discípulos de Cristo” y definía la búsqueda de la unidad como su “voluntad” y su “apremiante deber”.

Sobre el carácter irreversible de este camino, no puede haber ninguna duda. El mismo Papa Benedicto XVI lo ha mostrado claramente, al contrario de lo que se le ha reprochado varias veces el pasado año. Ciertamente, el Santo Padre ha puesto nuevos acentos en lo que concierne a la hermenéutica de las afirmaciones conciliares. En su discurso a la Curia Romana con ocasión de la presentación de las felicitaciones navideñas, el 22 de diciembre de 2005, él se refirió ampliamente al legado espiritual del Concilio Vaticano II y advirtió sobre la distinción entre las dos diversas hermenéuticas. Por una parte, existe “la hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura", que considera el Concilio Vaticano II no como parte de la tradición viva de la Iglesia sino como un momento de ruptura y afirma la existencia de una Iglesia pre-conciliar y de una Iglesia post-conciliar, como si ya no se tratase de la misma Iglesia. Por otra parte, existe la “hermenéutica de la reforma”, que reconoce los continuos desarrollos de la doctrina de la fe y concilia continuidad con la Tradición y renovación dinámica. En esta dialéctica entre continuidad y discontinuidad, fidelidad a la tradición y renovación, reside para el Santo Padre la verdadera esencia de la reforma, como él mismo expresó de modo convincente a propósito del Concilio Vaticano II: “si lo leemos y acogemos guiados por una hermenéutica correcta, puede ser y llegar a ser cada vez más una gran fuerza para la renovación siempre necesaria de la Iglesia”.

Es con la hermenéutica de la reforma que debemos leer también el Decreto sobre el ecumenismo. El hecho de que tal documento haya marcado para la Iglesia Católica una nueva dirección en las relaciones con las otras Iglesias y Comunidades cristianas es tan evidente que a menudo no se menciona. Sin embargo, este nuevo inicio no implica una ruptura con la Iglesia pre-conciliar. De hecho, el giro ecuménico realizado por el Concilio se sitúa en una continuidad fundamental con la Tradición: esto no habría sido claramente posible si el interés ecuménico, aún en su forma embrionaria, no hubiese estado presente dentro de la Iglesia Católica ya mucho tiempo antes del Concilio Vaticano II. Al respecto, deben mencionarse las Conversaciones de Malinas (Bélgica), que se han tenido con los anglicanos desde 1921 hasta 1926, con el fuerte apoyo del Papa Pío XI. Debe ser recordado también el hecho de que, al comienzo del siglo pasado, sobre todo el Papa León XIII y el Papa Benedicto XV han impulsado enérgicamente la oración por la unidad de los cristianos, que luego será definida en «Unitatis reditengratio» como “el alma de todo el movimiento ecuménico”. Un ulterior impulso al compromiso ecuménico ha sido dado por el Papa Pío XII, el cual, en su instrucción de 1950, elogiaba expresamente al movimiento ecuménico, reconduciendo su inspiración al Espíritu Santo. El hecho de que precisamente Pío XII haya sido la fuente más citada en el Concilio, después de las Sagradas Escrituras, demuestra el rol desarrollado por este Pontífice en la preparación del camino al Concilio con sus numerosas, clarividentes encíclicas, como ha subrayado Benedicto XVI en un volumen dedicado al magisterio del Papa Pacelli: “Ciertamente, la Iglesia, Cuerpo místico de Cristo, es un organismo vivo y vital, y no ha quedado inmóvil en lo que era hace cincuenta años. Pero el desarrollo se realiza con coherencia. Por eso, la herencia del magisterio de Pío XII fue recogida por el concilio Vaticano II y propuesta de nuevo a las generaciones cristianas sucesivas”.

lunes, 26 de abril de 2010

Nazis también usaron pedofilia en campaña contra la Iglesia Católica

Nazis también usaron pedofilia en campaña contra la Iglesia Católica


MADRID, 22 Abr. 10 (ACI).- El diario español La Razón publica un reportaje en el que explica que el intento de descalificar a la Iglesia Católica a escala internacional a través de acusaciones de inmoralidad y pedofilia a los sacerdotes es un viejo recurso nazi, que fue utilizado por Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler.

"Así lo demuestran los documentos que el jefe de contraespionaje militar alemán, Wilhelm Canaris, hizo llegar al Papa Pío XII, antes de ser colgado por intentar asesinar a Hitler en 1944", explica La Razón.

Tras la publicación en 1937 de la encíclica "Mit brennender Sorge" (en alemán, 'Con ardiente inquietud', dirigida a los obispos de Alemania alemanes) de Pío XI, que condenaba abiertamente la ideología nazi, el ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels, "lanzó una única réplica pública y comenzó a trabajar en la sombra".

"A finales de ese mismo mes, el Ministerio de Propaganda lanza la campaña contra los abusos sexuales de sacerdotes, que llevó al arresto de más de 300 curas y religiosos en 1937, de los cuales finalmente fueron condenados 21 –algunos bajo falsa acusación– y enviados a campos de exterminio", explica el diario español.

Antes de la encíclica, se dieron en Alemania algunos casos de abusos a menores. Los casos –pocos, aunque reales– habían determinado una firme reacción en el Episcopado alemán y con las severas medidas tomadas en su día, los obispos habían respondido al problema. Pese a ello, la campaña de desprestigio se puso en marcha.

Massimo Introvigne, sociólogo italiano, explica en el diario italiano Avvenire que en 1937 el jefe del servicio de contraespionaje militar alemán, almirante Wilhelm Canaris, encargó al abogado católico Josef Müller llevar a Roma una serie de documentos secretos sobre el asunto, porque desaprobaba las maniobras de Goebbels contra la Iglesia. Müller llevó los documentos secretos al Papa Pío XII.

La Razón señala que "con la aprobación de la Secretaría de Estado, las investigaciones sobre el complot nazi contra la Iglesia fueron confiados al jesuita alemán Walter Mariaux, por aquel entonces misionero en Argentina".

En 1940, Mariaux publicó en Londres y en Buenos Aires, con el seudónimo Testis Fidelis, dos volúmenes sobre la persecución anticatólica en el Tercer Reich: más de 700 páginas que prueban que fue la encíclica de Pío XI la que determinó la campaña.

El diario español explica que el P. Mariaux "lo prueba publicando unas instrucciones detalladísimas enviadas por Goebbels a la Gestapo unos días después de la publicación de la encíclica Mit brennender Sorge en las que ordena encontrar testimonios que acusen a un determinado número de sacerdotes, amenazándolos con arresto inmediato si no colaboran".

Lo que más llama la atención, resalta La Razón, es "la invitación a los periodistas a reabrir los casos del 37 y también episodios más antiguos, reproponiéndolos a la opinión pública para que ocupen las portadas de los periódicos", algo similar a lo que han hecho el New York Times y Associated Press.



viernes, 26 de marzo de 2010

"Coloquios nocturnos en Jerusalén" y la encíclica "Humanae Vitae" - Mons. Héctor Aguer

"Coloquios nocturnos en Jerusalén" y la encíclica "Humanae Vitae"
Mons. Héctor Aguer


Reproducimos en formato de texto la alocución televisiva del Sr. Arzobispo de la Plata (Argentina) en el Programa "Claves para un mundo mejor" correspondiente al sábado 29 de Noviembre del 2008, donde aborda el tema del libro del Card. Martini y la encíclica del Papa Pablo VI.


“Recientemente se ha publicado un libro del Cardenal Carlo María Martini titulado “Conversaciones nocturnas en Jerusalén” y, precisamente, el título podría interpretarse en este sentido: en esa obra el Ilustre Cardenal emite algunas opiniones muy poco claras, más bien obscuras”.

“Opina, o mejor dicho pone en duda, verdades y prácticas sostenidas permanentemente por la Iglesia como el celibato de los sacerdotes, la ordenación sacerdotal reservada a los varones, la inmoralidad de las relaciones homosexuales. Pero donde el Cardenal es muy claro es en su crítica, una crítica muy severa, a Paulo VI y a la Encíclica “Humanae Vitae” de cuya publicación se ha cumplido este año el cuadragésimo aniversario”.

“Llega a decir cosas muy serias como que esta Encíclica ha producido un grave daño con la prohibición de la contracepción artificial que allí se establece, lo cual habría determinado que muchas personas se hayan alejado de la Iglesia y la Iglesia de las personas”.

“Más aún: el Cardenal Martini le imputa a Paulo VI haber ocultado deliberadamente la verdad. Como que nos ha engañado a todos, como que el Papa, en realidad, no estaba convencido de lo que estaba enseñando, pero lo hizo igual. Las críticas continúan porque ahora enfocan también a Juan Pablo II que “siguió el camino de una rigurosa aplicación”, dice el Cardenal Martini, de las prohibiciones de la Encíclica como para mantener las afirmaciones que había hecho Paulo VI en un plano absolutamente indudable”.

“El Cardenal Martini luego propone que la Iglesia tendría que corregir este error. Dice textualmente: “Probablemente el Papa no retirará la Encíclica pero puede escribir una nueva sobre la materia que sea su continuación. Estoy firmemente convencido en que la dirección de la Iglesia pueda mostrar una vía mejor de cuanto no pudo lograr la “Humanae Vitae”, saber admitir los propios errores y la limitación de las propias visiones de ayer es signo de grandeza de ánimo y de seguridad. La Iglesia volverá a adquirir credibilidad y competencia”.

“Llama mucho la atención que un Cardenal, tan importante, tan inteligente, tan destacado, como es el Cardenal Carlo María Martini se haga eco y haga suyas las críticas que dirige y ha dirigido a la Iglesia, durante décadas, esta cultura secularizada y aquellos sectores intraeclesiales que se han manifestado en una postura de disenso contra el magisterio eclesial”.

“En realidad la doctrina de la “Humanae Vitae” sigue una tradición constante que arranca en los Santos Padres. Unánimemente los Padres de la Iglesia han repudiado como inmoral la anticoncepción y cuando las técnicas modernas presentaron nuevos caminos para frustrar la fecundidad del acto conyugal, desde principios del siglo XIX, el magisterio ha sido constante en señalar el recto camino”.

Podemos mencionar entre otros documentos la Encíclica “Casti Connubii” del Papa Pío XI, los numerosos discursos de Pío XII, lo que dice el Concilio Vaticano II en la Constitución “Gaudium et Spes”, los textos de Juan XXIII, la misma “Humanae Vitae” y muchos discursos de Paulo VI y toda la enseñanza de Juan Pablo II, especialmente su teología del cuerpo y de la sexualidad”.

“En la Encíclica “Humanae Vitae” se afirma algo fundamental que tiene que ver con el sentido del amor conyugal y el carácter inseparable del doble significado del acto de los esposos, el significado unitivo y el procreativo. De modo que se juega aquí algo fundamental para la vida cristiana de aquellos fieles de la Iglesia que están llamados al matrimonio”.

“Además, Benedicto XVI ha ratificado expresamente la doctrina de la “Humanae Vitae” y lo ha hecho en varias oportunidades en este año. Quiero citarles un discurso del 10 de mayo donde el Santo Padre dice: “40 años después de su publicación esa doctrina no sólo sigue manifestando su verdad, también revela la clarividencia con la que se afrontó el problema”.

“Benedicto XVI recuerda también que el texto de la “Humanae Vitae” ha sido muchas veces mal entendido y, aún, tergiversado. También señala: “Lo que era verdad ayer sigue siéndolo igualmente hoy. La verdad expresada en la “Humanae Vitae” no cambia, más aún, precisamente a la luz de los nuevos descubrimientos científicos su doctrina se hace más actual e impulsa a reflexionar sobre el valor intrínseco que posee”.

“Se refiere el Papa precisamente, como les decía recién, al significado verdadero del amor conyugal”.

“Estas intervenciones del Cardenal Martini probablemente han obtenido la adhesión de algunos grupos, de algunos sectores de gente que piensa que son planteos inteligentes y a los cuales habría que hacer caso, pero me temo que para la mayoría de los fieles hayan sido escandalosas. Dicho esto con el respeto debido al ilustre Cardenal”.

“Ahora bien: nosotros, si nos dejamos llevar por nuestro instinto católico, sabemos muy bien a lo que tenemos que adherir. Tenemos que adherir a la doctrina constante de la Iglesia y a la enseñanza de Benedicto XVI que es el Pastor que actualmente, a todos, nos guía”





 

miércoles, 10 de marzo de 2010

Proyectan en el Vaticano cinta que muestra ayuda de Pío XII a judíos

Proyectan en el Vaticano cinta que muestra ayuda de Pío XII a judíos


VATICANO, 09 Mar. 10 (ACI).- Tras una compleja obra de restauración digital, se proyectó ayer en el Vaticano la cinta "Guerra a la guerra" de 1948, en la que se aprecia la clara condena del Papa Pío XII a la realidad bélica de la Segunda Guerra Mundial, así como la ayuda que dispensó a miles de judíos desde la residencia de Castelgandolfo.

Al respecto, el Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Mons. Claudio Maria Celli, comentó que esta película constituye "el redescubrimiento de un pedazo de historia de la humanidad y de la Iglesia misma".

El Prelado vaticano, indica L'Osservatore Romano, subrayó "como está bien documentada la presencia recurrente de Pío XII, recaba por las filmaciones de la época recogidas por los autores de la película, su fuerte condena a la locura de la guerra, así como la apertura de la residencia papal de Castelgandolfo a los perseguidos y refugiados" judíos.

La cinta, producida por Orbis film y el Centro católico cinematográfico, fue encontrada en mayo de 2009 en los archivos de la cinemateca nacional italiana. Su restauración se realizó con ayuda de la Filmoteca Vaticana. Esta película fue además presentada en el Festival de Venecia, en donde tuvo gran éxito entre el público y la crítica.

A la proyección asistieron los cardenales Bertone, Sodano, Silvestrini, Saraiva Martins, Castrillón Hoyos y Foley, así como numerosos obispos.



martes, 9 de febrero de 2010

Resistencia alemana antinazi pidió a Pío XII no intervenir directamente contra Hitler

Resistencia alemana antinazi pidió a Pío XII no intervenir directamente contra Hitler


ROMA, 08 Feb. 10 (ACI).- L'Osservatore Romano publicó un artículo en el que, a través de una serie de documentos históricos, se comprueba que la resistencia alemana antinazi pidió al Papa Pío XII no intervenir directamente contra Hitler; en una clara respuesta a los detractores del Papa Pacelli que lo acusan falsamente de haberse mantenido en "silencio" ante el holocausto, cuando, además, sí ayudó a salvar la vida de más de 800 mil judíos.

El artículo escrito por el historiador y catedrático italiano Roberto Pertici, explica que el documento 242 que hace parte de una relación dedicada al Vaticano y Estados Unidos publicada en Milán en 1978, elaborada por Ennio Di Nolfo, da a conocer el testimonio del abogado católico bávaro Josef Müller, quien hacía parte de la resistencia alemana antinazi y que fue el contacto con la Santa Sede entre 1939 y 1940.

"Müller era parte de los servicios secretos alemanes (Abwehr)" que constituía "uno de los centros ocultos de la oposición anti-hitleriana. Fue enviado a Roma con una excusa, pero con la misión de tomar contacto con el entorno del Papa (en el que habían varios obispos alemanes) y hacerle saber a Pío XII del proyecto de la oposición alemana para derrocar a Hitler y construir una Alemania democrática", explica el artículo.

Las victorias de Hitler en Noruega y en Francia hicieron abortar la operación que sin embargó no impidió generar un contacto claro.

Müller fue arrestado en 1943 para luego ser conducido a un campo de concentración. Tras su liberación, por parte del ejército estadounidense el 5 de mayo de 1945, el abogado llegó al Vaticano el 2 de junio y escuchó al Papa Pío XII condenar enérgica y públicamente el nazismo.

"Pueden ver –dijo el Pontífice en aquella ocasión– lo que queda detrás de una concesión y una actividad del Estado que no tiene en cuenta los sentimientos más sagrados de la humanidad, que pisotea los inviolables principios de la fe cristiana. El mundo entero, estupefacto, contempla hoy la ruina" generada por los nazis.

En aquella ocasión el Papa Pacelli también recordó su aporte en la encíclica "Mit brennender Sorge" de 1937 que condena el nazismo y su mensaje radial de Navidad de 1942 contra la persecución nazi.

De todo esto y otros temas relacionados, Müller conversó el 3 de junio de 1945 con Harold H. Tittmann, el joven encargado de los asuntos estadounidenses ante la Santa Sede. Tras el diálogo envió un completo informe a su superior Myron Taylor, el representante personal del Presidente de Estados Unidos ante el Pontífice.

El informe de Harold Tittmann decía a la letra: "el doctor Müller ha dicho que durante la guerra su organización antinazi en Alemania había insistido mucho para que el Papa evitara cualquier declaración pública específicamente dirigida como condena contra los nazis, y había recomendado que las observaciones del Papa se mantuvieran entre los límites de las consideraciones generales", como efectivamente hizo Pío XII.

"El doctor Müller –proseguía Tittmann– ha dicho que fue obligado a dar este consejo porque si el Papa hubiera sido específico, los alemanes lo habrían acusado de ceder a las presiones de potencias extranjeras y eso habría generado más sospechas sobre quienes no eran católicos alemanes y hubiera restringido grandemente su libertad de acción en su labor de resistencia al nazismo".

Tittmann dice también que "el doctor Müller ha dicho que la política de la resistencia católica en Alemania era que el Papa debía mantenerse aparte, mientras la jerarquía alemana (los obispos) llevaba a cabo la lucha contra el nazismo al interior de Alemania, sin que las influencias externas se manifestaran".

Finalmente, en el relato del 3 de junio de 1945, Tittmann explicaba que "el Papa ha seguido este consejo durante toda la guerra". Müller pensaba que "el Papa ha decidido hablar ahora abiertamente contra los nazis porque las implicancias de sus denuncias son actualmente muy importantes y lo hace tomando en cuenta una gran cantidad de consideraciones".


No deje de ver el siguiente video sobre Pío XII y los judíos







miércoles, 3 de febrero de 2010

Diario israelí: Acusaciones contra Pío XII no tienen sustento - Salvó a más de 800 mil judíos

Diario israelí: Acusaciones contra Pío XII no tienen sustento
Salvó a más de 800 mil judíos



ROMA, 02 Feb. 10 (ACI).- L’Osservatore Romano dio a conocer hoy un artículo publicado en el diario israelí Haaretz, en el que se explica que las acusaciones contra el venerable Papa Pío XII son totalmente infundadas, que a diferencia de lo que dicen sus detractores este Pontífice hizo mucho para defender a los judíos, salvando a más de 800 mil de ellos de morir en el holocausto, y que además, los nazis lo conocían bien y le temían.

El artículo, que aparece luego de la defensa que también hiciera de Pío XII y del Papa Benedicto XVI el intelectual francés Bernard-Henri Lévy tras la firma del decreto que proclama las virtudes heroicas del Papa Pacelli, cuestiona la falta de pruebas de quienes acusan a este gran Pontífice y explica, como una de sus primeras medidas cuando todavía era Secretario de Estado, que ordenó en 1933 al Nuncio en Alemania "ver qué cosas se podía hacer para contrarrestar las políticas antisemitas del nazismo".

Seguidamente recuerda la encíclica Mit brennender Sorge, redactada por el todavía Cardenal Pacelli en representación de Pío XI que condenaba la "doctrina nazi". Este documento "fue introducido ilegalmente en Alemania y leído en los púlpitos de las iglesias el 21 de marzo de 1937".

Cinco días después, un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, Hans Dieckhoff, escribió que "la encíclica contiene ataques durísimos al gobierno alemán y exhorta a los católicos a rebelarse a la autoridad del Estado".

"Luego de la muerte de Pío XI, el 2 de marzo de 1939 fue elegido Papa el Cardenal Pacelli. Los nazis estaban descontentos por el nuevo Pontífice que tomó el nombre de Pío XII. El 4 de marzo, Joseph Goebbels, Ministro alemán de la propaganda, escribió en su diario: ‘almuerzo con el Führer. Está considerando la idea de abrogar el concordato con Roma tras la elección de Pacelli al pontificado’ ".

El artículo de Haaretz explica luego que "durante la guerra, el Papa no se quedó en silencio: en numerosos discursos y encíclicas defendió los derechos humanos para todos y llamó a las naciones beligerantes a respetar los derechos de todos los civiles y prisioneros de guerra".

"Contrariamente a lo que creen muchos de sus detractores, los nazis comprendieron muy bien a Pío XII. Luego de haber examinado atentamente el mensaje de Pío XII para la Navidad de 1942, la oficina central del Reich para la seguridad concluyó: ‘Como nunca antes ha sucedido, el Papa ha repudiado el nuevo orden nacional-socialista europeo. Acusa virtualmente al pueblo alemán de injusticia hacia los judíos y se hace portavoz de los criminales de guerra judíos’ ".

El texto anima luego a consultar "cualquier libro que critique a Pío XII y no se encontrará ni rastros de este importante relato".

Tras señalar que Pío XII "estuvo en estrecho contacto con la resistencia alemana" y contribuyó a la ayuda que los estadounidenses le dieron a los soviéticos invadidos por los nazis, el artículo de Haaretz indica que "en el curso de la guerra, personal encargado por el Papa ordenó a los representantes diplomáticos vaticanos en muchas zonas ocupadas por los nazis y en los países del Eje, intervenir a nombre del pueblo judío en peligro".

"Hasta la muerte de Pío XII, en 1958, muchas organizaciones, diarios y líderes judíos alabaron sus esfuerzos. Para citar uno de tantos ejemplos, Alexander Shafran, rabino principal de Bucarest, en su carta del 7 de abril de 1944 al Nuncio Apostólico en Rumania, escribe: ‘No es fácil para nosotros encontrar las palabras justas para expresar el afecto y el consuelo recibidos gracias al interés del Sumo Pontífice que ha donado una suma ingente para aliviar los sufrimientos de los deportados judíos. Los judíos de Rumania no olvidaremos jamás estos hechos de importancia histórica’ ".

El artículo del diario israelí Haaretz finaliza señalando que "la campaña contra el Papa Pío XII está destinada al fracaso porque sus detractores no tienen ninguna prueba para sostener sus acusaciones principales, es decir, que se quedó en silencio, que era favorable al nazismo y que hizo poco o nada para ayudar a los judíos".

"Tal vez –concluye– solo en un mundo al contrario del nuestro, el único hombre que, en el periodo bélico, ha hecho más que cualquier otro líder para ayudar a los judíos y otras víctimas del nazismo, recibiría la condena más dura".


No deje de ver el siguiente video sobre Pío XII y su red para salvar judíos





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...