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lunes, 6 de enero de 2014

Antonio Socci: En el Vaticano hay una Nueva Inquisición Progresista y sus primeras víctimas son los Franciscanos de la Inmaculada

Antonio Socci: En el Vaticano hay una Nueva Inquisición Progresista y sus primeras víctimas son los Franciscanos de la Inmaculada


[Tomado del Blog amigo "Rorate Caeli"]



Nos gustaría recordar a nuestros lectores que Antonio Socci, el gran periodista italiano y experto en religión, se inclina a puntos de vista más conservadores, pero está lejos de ser un Tradicionalista, y siempre ha sido positivo en todos sus puntos de vista sobre el Papa Francisco. Así que su punto de vista es el de un extraño y es un muy buen resumen de la intervención en los Franciscanos de la Inmaculada y la forma en que se ha realizado hasta ahora.


«En el Vaticano hay una Nueva Inquisición de los Progresistas Católicos. Están persiguiendo a los “Franciscanos de la Inmaculada” con gran tenacidad, porque tienen la Fe y muchas vocaciones. ¡Es una vergüenza!... ¿Pero el Papa sabe algo de esto?»
Antonio Socci


Libero [Diario Italiano], 5 de Enero del 2014.- ¿Sabe el Papa lo que le están haciendo (en su nombre) a los “Franciscanos de la Inmaculada”? Hace apenas dos días Francisco declaró acertadamente que “el Evangelio no se proclama con golpes, sino con amor y bondad”.

Sin embargo, sin razón o delito por su parte, los Franciscanos de la Inmaculada han sido asaltados, golpeados y destrozados. Están arrasando a una de las pocas órdenes religiosas que es ortodoxa y llena de vocaciones (y que fue estimada y apoyada por Benedicto XVI).

Lo peor es que la destrucción se está perpetrando en el nombre de Francisco. Pero ¿es posible que el Papa de la bondad apruebe estos métodos y persecución?


Ellos son el objetivo de atacar lo mejor

Por otra parte, los “Franciscanos de la Inmaculada” en el desastre absoluto de las órdenes religiosas (sin vocaciones, a menudo en crisis doctrinal y disciplinaria, con muchos errores bien conocidos) deben celebrarse como un ejemplo: en el hecho de que viven en la pobreza radicalmente -que viven por la caridad-, tienen muchas vocaciones, llevan una vida ascética dura, hacen muchas obras de caridad para los pobres y los marginados, proclaman la Buena Nueva con celo misionero y son obedientes a la Iglesia (en estos últimos meses de represión ellos sufren todo en mansedumbre y silencio).

Muchos fieles se han sorprendido ante la gran tenacidad que los FFI (Nota de ST: sigla de “Fratrum Franciscanorum Immaculatae”) se han apuntado. Hay personas que están llorando a causa de la expulsión de esos buenos hermanos de las comunidades en las que habían estado trabajando hasta ahora.

Nunca he tenido nada que ver con ellos [directamente] pero, como un observador imparcial, los admiro. Y yo me pregunto: ¿por qué hay tanta dureza contra los religiosos que representan un gran ejemplo de vida y son un auténtico referente espiritual para los fieles?

Y, sin embargo, nunca ha habido tanta tenacidad ni siquiera en los casos de religiosos, sacerdotes y teólogos en los que había grandes problemas doctrinales o disciplinarios (y otros).

Por ejemplo, la era del post-Concilio fue una catástrofe. Decenas de miles tiraron su hábito religioso: “el contraste de ideas con la Verdad revelada, que siempre había sido enseñada, estaba esparcida alrededor [en todos lados]”, afirmó Juan Pablo II (ver: http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/speeches/1981/february/documents/hf_jp-ii_spe_19810206_missioni_sp.html), herejías muy reales se extendieron en los campos del dogma y de la moral, creando dudas, confusión, rebelión e incluso la Liturgia fue manipulada; inmersos en el “relativismo intelectual y moral, y por lo tanto en la permisividad, los Cristianos han tenido la tentación del ateísmo, el agnosticismo, el iluminismo vagamente moralista, y un cristianismo sociológico que carece de dogmas definidos y de moral objetiva”.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Pedimos la Dimisión del Padre Volpi, Comisario de los Franciscanos de la Inmaculada - Roberto de Mattei

Pedimos la Dimisión del Padre Volpi,
Comisario de los Franciscanos de la Inmaculada
Roberto de Mattei


¡Por favor, lo invitamos a sumar su firma!


Un grupo de páginas web y asociaciones de laicos católicos han iniciado una recogida de firmas para pedir la dimisión del Padre Fidenzio Volpi de su cargo de comisario de los "Franciscanos de la Inmaculada". Todos lo que quieran adherir a este llamamiento pueden hacerlo clickeando aquí: http://www.corrispondenzaromana.it/firma-per-chiedere-le-dimissioni-di-padre-fidenzio-volpi/

En el espacio de cinco meses el Padre Volpi ha destruido el instituto provocando caos y sufrimiento en su interior, escándalo entre los fieles, críticas en la prensa, malestar y perplejidad en el mundo eclesiástico. Importa poco saber si el Padre Volpi es el artífice o el ejecutor del plan de destrucción. Lo que es cierto es que si no se detiene este plan, las consecuencias serán desastrosas y es para evitar que a este desastre se añadan más desastres que el Padre Volpi debe ser cesado.

Después del decreto de intervención, del pasado 11 de julio, el Padre Volpi, con la ayuda de un puñado de desatados subcomisarios, entre los que se encuentran el Padre Alfonso Bruno y el Prof. Mario Castellano, ha comenzado a dejar caer su hacha sobre el instituto. Ha prohibido la celebración de la santa Misa y de la liturgia de las horas según la forma extraordinaria prevista por el Motu Proprio «Summorum pontificum»; ha desautorizado y transferido uno tras otro a los más fieles colaboradores de Padre Manelli, todas personalidades de relieve intelectual y moral, atribuyendo sus cargos a frailes disidentes, a menudo incultos y sin experiencia de gobierno; ha amenazado y castigado a los frailes que dirigieron una petición a la Santa Sede y se negaban a retractarse. Finalmente, con un diktat del 8 de diciembre de 2013, ha cerrado el seminario, ha suspendido las ordenaciones sacerdotales y diaconales; ha fulminado con la interdicción las publicaciones de las Ediciones Casa Mariana, prohibiendo su difusión en las iglesias y santuarios confiados a los religiosos; ha extendido su guerra personal a los terciarios y a los laicos que apoyan al instituto, suspendiendo toda actividad de la MIM (Misión Inmaculada Mediadora) y del TOFI (Tercer Orden Franciscano de la Inmaculada); ha amenazado con la intervención a las Franciscanas de la Inmaculada y les ha quitado, a ellas y a las Clarisas, el cuidado espiritual de los frailes. Por último quiere imponer un “juramento modernista” de fidelidad al Novus Ordo Missae y al Concilio Vaticano II (para ver la carta, clickée aquí: http://www.corrispondenzaromana.it/wp-content/uploads/2013/12/Lettera-Volpi-8-12-13.pdf).

martes, 17 de septiembre de 2013

En defensa de los Franciscanos castigados por el Papa Francisco - Sandro Magister

En defensa de los Franciscanos castigados por el Papa Francisco
Sandro Magister


Cuatro expertos han enviado al Vaticano una exposición contra la prohibición aplicada a los frailes de la Inmaculada de celebrar la Misa en rito antiguo. "Es una sanción en evidente contraste con el Motu Proprio 'Summorum pontificum' de Benedicto XVI"


ROMA, 17 de septiembre de 2013 - La prohibición impuesta por el Papa Francisco a los frailes Franciscanos de la Inmaculada de celebrar la Misa en rito antiguo sigue suscitando vivaces y difundidas reacciones.

Al dar la noticia, el pasado 29 de julio, www.chiesa tituló de este modo:

- La primera vez que Francisco contradice a Benedicto

En realidad, esa libertad de celebrar la Misa en rito antiguo que el Papa Joseph Ratzinger había asegurado a todos con el Motu Proprio "Summorum pontifiicum" hoy ya no tiene vigencia universal, porque le ha sido revocada por su sucesor a una congregación religiosa y, en consecuencia, también a los fieles que asistían a sus Misas.

Con repercusiones que afectan a toda la Iglesia.

Muchos amantes de la tradición temen realmente que esta restricción aplicada a un baluarte del Pontificado de Benedicto XVI se convierta rápidamente en un impedimento más general.

Así como, en el frente opuesto, otros solicitan que la Misa en rito antiguo sea relegada definitivamente al pasado y saludan como un primer paso en esta dirección a la prohibición impuesta por el papa Francisco a los Franciscanos de la Inmaculada.

Los Franciscanos de la Inmaculada han obedecido. Pero hay quienes no se han dado por vencidos y han enviado al Vaticano una crítica rigurosa del decreto con el que la Congregación para los Religiosos -con la explícita aprobación del Papa- ha prescrito a los frailes la prohibición de celebrar la Misa en rito antiguo.

Los autores de este análisis crítico son cuatro renombrados expertos católicos: Roberto de Mattei, historiador y autor de una relevante reconstrucción en clave tradicionalista del Concilio Vaticano II; Mario Palmaro, filósofo del Derecho; Andrea Sandri, experto en Derecho Constitucional, y Giovanni Turco, filósofo. Los dos primeros enseñan en la Universidad Europea de Roma, el tercero en la Universidad Católica de Milán, y el cuarto en la Universidad de Udine.

Los cuatro -constituidos en una comisión de estudio denominada "Bonum Veritatis"- han enviado el 14 de setiembre su exposición al Cardenal Joao Braz de Aviz, prefecto de la Congregación que ha emitido el decreto, a la de los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, y a otros funcionarios vaticanos, para que tengan conocimiento de ella: al secretario de Estado entrante, Pietro Parolin; al cardenal Raymond L. Burke, presidente del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica; al arzobispo Guido Pozzo, secretario de la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei".

En la carta con la que acompañan su exposición, los cuatros dan razones de su iniciativa:

"El análisis, coordinado por nosotros, ha sido redactado por un grupo de expertos, de diversas disciplinas, que han advertido en conciencia el deber de ofrecer una reflexión sobre la cuestión, en consideración de su interés universal, conscientes del derecho de los fieles, sancionado por el Código de Derecho Canónico (canon 212), de proponer a los pastores sus opiniones respecto a la vida de la Iglesia. Ellos encuentran en el decreto una serie de graves problemas que se refieren al cumplimiento de la ley natural y del derecho canónico, inclusive de la 'lex credendi', y que tienen relevancia para todo el mundo católico. Su gravedad merece ser considerada en su alcance y en sus consecuencias".

En la conclusión de la carta, los firmantes piden "una intervención intempestiva de la Santa Sede para reconsiderar la cuestión a la luz de la justicia y de la equidad, inclusive del bien espiritual de sacerdotes y fieles".


Éste es el link al decreto que prohíbe la Misa en rito antiguo a los Franciscanos de la Inmaculada:

"Il Santo Padre Francesco ha disposto..."


Y éste es el texto íntegro del análisis crítico del decreto, redactado por los cuatro expertos:

"Una sanzione in palese contrasto..."


De éste, se reproducen y traducen a continuación las partes que se refieren directamente a la prohibición de celebrar la Misa en rito antiguo.

viernes, 2 de agosto de 2013

Iniciativa de Apoyo a los Franciscanos de la Inmaculada y a la Forma Extraordinaria del Rito Romano

Iniciativa de Apoyo a los Franciscanos de la Inmaculada y a la Forma Extraordinaria del Rito Romano 


Querido amigo,

El pasado 11 de julio, la Congregación de Religiosos ha intervenido el instituto de los Franciscanos de la Inmaculada, nombrando un comisario e imponiéndoles abandonar la Misa Tradicional que ellos celebran libremente, según la universal ley de la Iglesia, nunca abrogada y confirmada por el Motu Proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI, el 7 de julio de 2007.

En el canon 212 del Código de Derecho Canónico ACTUALMENTE se lee: 
212 § 1.    Los fieles, conscientes de su propia responsabilidad, están obligados a seguir, por obediencia cristiana, todo aquello que los Pastores sagrados, en cuanto representantes de Cristo, declaran como maestros de la fe o establecen como rectores de la Iglesia.
 § 2.    Los fieles tienen derecho a manifestar a los Pastores de la Iglesia sus necesidades, principalmente las espirituales, y sus deseos.
 § 3.    Tienen el derecho, y a veces incluso el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestar a los demás fieles, salvando siempre la integridad de la fe y de las costumbres, la reverencia hacia los Pastores y habida cuenta de la utilidad común y de la dignidad de las personas.

En vista de lo expuesto y de lo que impone el sensus fidei de Bautizado, consideré necesario enviar una carta abierta al Cardenal João Braz de Aviz, prefecto de la Congregación para la Vida Consagrada. La agradecería que se sumara a esta iniciativa haciendo suyo el Mensaje reproducido en la ventana de abajo.

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