Mostrando entradas con la etiqueta Error. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Error. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de febrero de 2019

«¿Cómo puede Dios querer religiones que niegan la divinidad y la resurrección de Cristo?»

Graves alarmas sobre el documento de Abu Dabi del Papa Francisco
Josef Seifert


El filósofo Josef Seifert ha reaccionado mediante una declaración -publicada en el portal amigo “InfoVaticana” y que reproducimos a continuación- al texto del reciente documento firmado en Abu Dabi por el Papa Francisco con el Gran Imán de Al Azhar.


«Nadie duda de que muchas verdades sobre Dios y la ley moral natural, y muchas ‘semina verbi’ han sido conocidas por los paganos y están contenidas en muchas religiones (excepto en las directamente satánicas), como, por ejemplo la “regla de oro”.

Nadie cree que Dios no puede dar la gracia de la salvación eterna fuera del ámbito de la Iglesia visible, sus sacramentos y una fe cristiana consciente. Nadie se equivoca al ver las numerosas verdades buenas y bellas que el papa Francisco y el Imán confirman en el documento.

Sin embargo, afirmar que “el pluralismo y la diversidad de religiones (color, sexo, raza e idioma) son queridas por Dios en su sabiduría, a través de la cual Él creó los seres humanos” va mucho más allá de todo esto.

¿Cómo puede Dios querer religiones que niegan la divinidad y la resurrección de Cristo? ¿Cómo se compatibiliza eso con la lógica? ¿Puede Dios querer que los hombres afirmen creencias opuestas sobre Jesucristo, sobre Dios o sobre cosa alguna?

martes, 24 de enero de 2017

Cinco Nuevas Dubia

Esta vez de Fieles Católicos de Argentina...


Tomadas del Blog amigo “Wanderer” (menos la última).


1.- Si, de acuerdo al Papa Francisco, Martín Lutero fue un Testigo del Evangelio, ¿puede afirmarse entonces que el Papa León X, que lo condenó el 3 de enero de 1521 con su bula “Decet Romanum Pontificem”, estaba equivocado?

2.- Si, de acuerdo al Papa Francisco, Martín Lutero fue un Testigo del Evangelio y, como dice el Señor, por sus frutos se conoce el árbol, ¿puede afirmarse entonces que la doctrina escrita y enseñada por Lutero es fiel reflejo de su testimonio evangélico?

3.- Si, de acuerdo al Papa Francisco, Martín Lutero fue un Testigo del Evangelio y habiendo iniciado él mismo un movimiento conocido como Reforma, ¿puede afirmarse entonces que los católicos que se opusieron y combatieron a ese movimiento estaban errados, combatiendo a una persona y a una doctrina que daban testimonio de Nuestro Señor?

miércoles, 26 de octubre de 2016

Fractura en la disciplina universal de la Iglesia

Con imperiosa preocupación: acusamos al Papa Francisco
The Remnant / Catholic Family News


9 de septiembre, 2016
Fiesta de san Jenaro en el mes de Nuestra Señora de los Dolores


Su Santidad:

El siguiente relato, escrito desesperadamente como miembros del laicado, es lo que llamamos una acusación de su pontificado, el cual ha sido una calamidad para la Iglesia, en igual proporción que lo que ha deslumbrado a los poderes de este mundo. El evento culminante que nos impulsó a dar este paso fue la revelación de su carta “confidencial” a los obispos de Buenos Aires autorizándolos, únicamente en base a sus propias ideas expresadas en Amoris Laetitia, a admitir a ciertos adúlteros públicos en “segundas nupcias” a los sacramentos de la confesión y la sagrada comunión sin un firme propósito de enmendar sus vidas abandonando las relaciones sexuales adúlteras.

De esta manera usted ha desafiado las propias palabras de Nuestro Señor quien condenó el divorcio seguido por nupcias posteriores como adulterio per se sin excepción, la advertencia de san Pablo sobre el castigo divino para quienes reciban indignamente el sagrado sacramento, la enseñanza de sus dos predecesores inmediatos alineados con la doctrina moral y disciplina eucarística de la Iglesia basadas en la revelación divina, el Código de Derecho Canónico y toda la tradición.

Usted ya ha provocado una fractura en la disciplina universal de la Iglesia, donde algunos obispos la mantienen a pesar de Amoris Laetitia mientras que otros, incluyendo aquellos en Buenos Aires, están anunciando un cambio basados únicamente en la autoridad de su escandalosa “exhortación apostólica”. Jamás había sucedido algo así en la historia de la Iglesia.

Y sin embargo, los miembros conservadores de la jerarquía casi sin excepción, conservan un silencio político mientras que los liberales exultan públicamente su triunfo gracias a usted. En la jerarquía, casi ninguno se opone a su imprudente desprecio de la sana doctrina y su práctica, si bien muchos murmuran en privado contra sus depredaciones. Por lo tanto, así como ocurrió durante la crisis arriana, queda en manos de los laicos defender la fe en medio de un abandono casi total del deber por parte de la jerarquía.

Si bien no somos nada en el gran esquema de las cosas, como miembros bautizados del cuerpo místico poseemos el derecho otorgado por Dios, con su consiguiente deber establecido en la ley de la Iglesia (cf. CIC can. 212), de comunicarnos con usted y nuestros hermanos católicos por la grave crisis que su gobierno ha provocado en la Iglesia dentro del estado ya crónico de crisis eclesiástica resultante del concilio Vaticano II.

Dado que las súplicas privadas han resultado totalmente inútiles, tal como relatamos debajo, publicamos este documento para aliviar nuestro cargo de conciencia frente al gran daño que usted ha causado, y amenaza con causar, sobre las almas y el bien de la Iglesia, y para exhortar a nuestros hermanos católicos a oponerse a su continuo abuso del oficio papal, particularmente en cuanto a las enseñanzas infalibles de la Iglesia sobre el adulterio y la profanación de la Sagrada Comunión.

Al decidir publicar este documento, nos guiamos por la enseñanza del Doctor Angélico sobre un caso de justicia natural dentro de la Iglesia: 

«Hay que tener en cuenta, no obstante, que en el caso de que amenazare un peligro para la fe, los superiores deberían ser reprendidos incluso públicamente por sus súbditos. Por eso san Pablo, siendo súbdito de san Pedro, le reprendió en público a causa del peligro inminente de escándalo en la fe. Y como dice la Glosa de san Agustín: “Pedro mismo dio a los mayores ejemplo de que, en el caso de apartarse del camino recto, no desdeñen verse corregidos hasta por los inferiores”» [Summa Theologiae, II-II, Q. 33, Art 4].

También nos guiamos por la enseñanza de san Roberto Belarmino, doctor de la Iglesia, respecto a la Resistencia lícita de un romano pontífice descarriado: 

«Así como es lícito resistir al Pontífice que ataca al cuerpo, es también  lícito resistir al Papa, que ataca a las almas o que perturba el orden civil, y, a fortiori, al Papa que intenta destruir la Iglesia. Yo digo que es lícito resistirle no haciendo lo que él ordena e impidiendo la ejecución de su voluntad…» [De Controversiis sobre el Romano Pontífice, libro 2, Cap. 29].

Los católicos de todo el mundo, y no sólo los “tradicionalistas”, están convencidos que la situación imaginada por Belarmino es hoy una realidad. Esa convicción es el motivo de este documento.

Que Dios sea el juez de la rectitud de nuestras intenciones.


Christopher A. Ferrara
Columnista Jefe, The Remnant 


Michael J. Matt
Editor, The Remnant


John Vennari
Editor, Catholic Family News


*   *   *

viernes, 15 de noviembre de 2013

"Vendrá un tiempo en que no sufrirán la sana doctrina..." ¿Ha venido? - Luis Fernando Pérez Bustamante

"Vendrá un tiempo en que no sufrirán la sana doctrina..." ¿Ha venido?
Luis Fernando Pérez Bustamante


El apóstol San Pablo, poco antes de morir como mártir, escribió dos epístolas a San Timoteo, que fue uno de los primeros sucesores de los apóstoles. Entre muchas otras exhortaciones, el apóstol le dijo lo siguiente a su hijo espiritual:

Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, por su aparición y por su reino: Predica la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, enseña, exhorta con toda longanimidad y doctrina; pues vendrá un tiempo en que no sufrirán la sana doctrina, antes, deseosos de novedades, se rodearán de maestros conforme a sus pasiones, y apartarán los oídos de la verdad para volverlos a las fábulas. Pero tú vela en todo, soporta los trabajos, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. (2 Tim 4,1-5)

El apóstol pasaba el testigo a su sucesor, consciente de que su tiempo en esta vida terrena se acababa (2 Tim 4,6-8). Y le advertía de la clara posibilidad de que muchos huyeran de la sana doctrina como alma que lleva el diablo -nunca mejor dicho-, apartando los oídos de la verdad para rodearse de falsos maestros.

Bien, eso es exactamente lo que el director de Religión Digital, José Manuel Vidal, pretende que haga la Iglesia entera, con el Papa al frente. Precisamente ayer dio una conferencia sobre el Santo Padre en el Ateneo Jovellanos de Gijón. La prensa asturiana se hace eco de su pensamiento. Entresaco algunas citas:

-¿Y los divorciados?
-Será lo primero. Va a admitir a los divorciados vueltos a casar, y todo lo demás irá cayendo.

-¿Algún límite? ¿Llegará a aceptar el matrimonio gay?
-Ha cambiado ya la tendencia, el enfoque, se ha pasado de condenarlo sin miramientos a aceptarlo. Yo creo que va a llegar. No será inminente que los curas casen a gays, pero sí se va a admitir como algo natural y se van a ir dando pasos en ese sentido. Espero que llegue un día en que se administre el sacramento a una pareja gay.

Y:
-Interroga la encuesta: “¿Cuáles son los aspectos más problemáticos (de la doctrina moral de la Iglesia) que dificultan la aceptación en la gran mayoría de los matrimonios?". Parece más un diagnóstico que una pregunta.
-La consulta en sí misma ya es un diagnóstico. Es decir, plantear esas preguntas constata el cisma silencioso que se opera en la Iglesia en esos temas de moral sexual y familiar desde hace muchas décadas. La Iglesia pide lo máximo y se contenta con lo mínimo, y la gente lo sabe. Gente normal, cristiana, creyente, católica, e incluso la gente que va a misa, no cumplen y no se sienten culpables por incumplir con la doctrina del preservativo o los anticonceptivos.

-A la vez que la autoridad del magisterio, de la tradición y de la Escritura, el Concilio Vaticano II contempló el “sensus fidei", o “sensus fidelium", el sentido de la fe que poseen los fieles, pero se habla poco de ello.
-Se congeló el Vaticano II, se lo puso entre paréntesis, y se volvió a la institución y al modelo eclesial piramidal. Pero no es extraño que Francisco recupere el “sensus fidelium” para pulsar qué es lo que piensa el Pueblo de Dios sobre esto. Creo que va a haber cambios incluso doctrinales cuando ello sea mayoritario en el Pueblo de Dios y no cause escándalo, mayoritariamente hablando.

Ciertamente caben dos posibilidades. Una, que José Manuel Vidal tenga razón. Dos, que no. Analicemos los dos escenarios

martes, 11 de enero de 2011

Presupuestos, problemas y desafíos de la Teología de la Liberación - Cardenal Joseph Ratzinger

Presupuestos, problemas y desafíos de la Teología de la Liberación
Cardenal Joseph Ratzinger


I - OBSERVACIONES PRELIMINARES

1. La teología de la liberación es un fenómeno extraordinariamente complejo. Se puede formar un concepto de la teología de la liberación, según el cual ésta abarca desde las posiciones más radicalmente marxistas, hasta las preocupaciones que, dentro del marco de una correcta teología eclesial, dan el lugar apropiado a la necesaria responsabilidad del cristiano con respecto a los pobres y oprimidos, como lo hacen los documentos del CELAM, desde Medellín hasta Puebla. De aquí en adelante se emplea el concepto teología de la liberación en una acepción más restringida: en la que abarca sólo a aquellos teólogos que de alguna manera han hecho suya la opción fundamental marxista.

2. No es mi intención hacer, dentro del marco de esta relación, un análisis científico de los orígenes y contenidos de las teologías de liberación. Se trata más bien del interrogante práctico: ¿qué tarea plantea este fenómeno a los diversos Dicasterios de la Curia Romana ?

3. A través del análisis del fenómeno de la teología de la liberación, se hace notorio un peligro fundamental para la fe de la Iglesia. Hay que tomar en cuenta, sin embargo, que un error no puede existir, si no contiene un núcleo de verdad. Un error es, de hecho, más peligroso cuanto la medida del núcleo de verdad asumido es mayor, porque así su tentación se hace más grande.

lunes, 10 de septiembre de 2001

Retractación del Padre Ariel Álvarez Valdés


Retractación del Padre Ariel Álvarez Valdés
Difundida en AICA


Santiago del Estero, SET 10, 2001 (AICA): La Congregación para la Doctrina de la Fe, que preside el cardenal Joseph Ratzinger, propuso a AICA para que difundiera la retractación de un sacerdote de la diócesis de Santiago del Estero. La proposición le fue comunicada a AICA por el obispo diocesano, monseñor Juan Carlos Maccarone, en carta del 4 de setiembre de 2001. Al mismo tiempo el aludido sacerdote solicitó a AICA dicha publicación. Ambas cartas y el texto de la retractación se publican a continuación:


Carta de Monseñor Maccarone

“La importancia que la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA) ha ido adquiriendo en la vida de la Iglesia de nuestro país, hace que sea reconocida y valorada como un medio idóneo en la tarea de difusión de información al servicio de la verdad. Es por eso que, a la hora de sugerir un medio de comunicación adecuado, la Congregación para la Doctrina de la Fe propuso a AICA para que pudiese difundir la retractación de un sacerdote de esta Diócesis en relación a un tema doctrinal.

“Es por eso que le envío una copia de la retractación del Pbro. Ariel Alvarez Valdés de las afirmaciones contenidas en el artículo titulado “¿El Diablo y el Demonio son lo mismo?”, y le pido que, en la medida de sus posibilidades, pueda dar a conocer este texto.”


Carta del presbítero Alvarez Valdés

Con fecha 19 de julio, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe me pidió que en alguna revista o boletín católico publicara el siguiente texto de retractación. Con tal motivo me permito hacérselo llegar a usted, a fin de que vea la oportunidad de publicarlo en el boletín de AICA.

Texto de la “Retractación

En el mes de diciembre de 1995 publiqué un artículo de divulgación bíblica, titulado “¿EL DIABLO Y EL DEMONIO SON LO MISMO?”. En dicho artículo yo afirmaba que:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...