martes, 11 de mayo de 2010

Discurso del Papa sobre la Santa Misa: Benedicto XVI no señala “abusos” sino males graves y profundos - Mario Caponnetto

Discurso del Papa sobre la Santa Misa: Benedicto XVI no señala “abusos” sino males graves y profundos
Mario Caponnetto


1. El Santo Padre Benedicto XVI dirigió, el pasado 15 de abril, un Discurso a los Obispos de Brasil (Región Norte 2), en ocasión de la visita ad limina, en el que se contiene una clara advertencia respecto de ciertas graves distorsiones que afectan, nada menos, que el sentido y la naturaleza de la Santa Misa. A modo de Apéndice de este comentario el lector podrá hallar el texto completo de dicho Discurso.

El Discurso no tuvo, a nuestro juicio, toda la difusión que la capital importancia del tema requiere. Algunos medios católicos publicaron una versión resumida, por ejemplo, la Agencia Informativa Católica Argentina (cf. Boletín de AICA, 30 de abril de 2010) que, además, demoró quince días en dar la noticia. Un tiempo excesivamente largo si se tiene en cuenta la creciente aceleración de la velocidad informativa que vivimos. Pero, además de la demora, lo que llama la atención en el resumen de AICA (y lo mismo en el de otras agencias) es el título que encabeza la noticia: El Papa señala abusos en la celebración de la santa Misa.

2. Y aquí nos vemos obligados a una primera y fundamental aclaración: el Santo Padre en ningún momento de su Discurso hace referencias a “abusos”, ni siquiera menciona dicha palabra una sola vez. Es que no se trata de abusos. Abusar significa “usar mal, excesiva, injusta, impropia o indebidamente de algo o de alguien”, según el Diccionario de la RAE. Pero el Papa se refiere a otra cosa, mucho más grave: en efecto, en el comienzo de su Discurso, el Santo Padre hace explícita referencia a una situación eclesial -muy extendida, agregamos- que consiste en prestar “una menor atención” al culto del Santísimo Sacramento. Esta menor atención es, a su vez, “indicio y causa del oscurecimiento del sentido cristiano del misterio, como sucede cuando en la Santa Misa ya no aparece como preeminente y operante Jesús, sino una comunidad atareada con muchas cosas en vez de estar en recogimiento y de dejarse atraer a lo Único necesario: su Señor”.

Es evidente que lo que preocupa al Papa es mucho más que un “abuso”. Lo preocupan, por el contrario, una negligencia, rayana en el desprecio, hacia la Sagrada Eucaristía y una progresiva sustitución de la presencia operante de Jesucristo por un creciente e indebido protagonismo de una comunidad dominada por el desasosiego y el activismo esencialmente contrarios a la adoración y a la alabanza.

Conviene recordar que estos dos elementos apuntados por el Santo Padre, negligencia y activismo que enajena la actitud contemplativa y adorante, configuran un grave vicio moral muy bien conocido por los Doctores y los Santos: nos referimos a la acedia. Santo Tomás la define como “una cierta tristeza que procede de un rechazo del afecto humano por el bien espiritual divino; tal rechazo, en efecto, es manifiestamente contrario a la caridad que se adhiere al bien espiritual y se deleita en él” (De malo, XI, a 3, corpus). Esta tristeza, que consiste en un auténtico pesar por la presencia de lo divino (el acédico no soporta a Dios, en definitiva) se oculta, muy a menudo, bajo la apariencia de un activismo febril, suerte de agitación y de desasosiego espiritual. Por tanto, desde el comienzo mismo de su Discurso, el Santo Padre no apunta a un abuso sino a un vicio moral capital.

3. Continúa el Papa señalando la enorme distancia que separa a quienes “en nombre de la inculturación, caen en el sincretismo introduciendo ritos tomados de otras religiones o particularismos culturales en la celebración de la Santa Misa” del verdadero culto y de la auténtica liturgia. Y añade: “El misterio eucarístico es un «don demasiado grande -escribía mi venerable predecesor el Papa Juan Pablo II- para soportar ambigüedades y reducciones», particularmente cuando, «despojado de su valor sacrificial, es vivido como si en nada sobrepasase el sentido y el valor de un encuentro fraterno alrededor de la mesa» (Enc. Ecclesia de Eucharistia, 10)”.

Tampoco aparecen aquí referencias a “abusos”; antes bien, lo que se señala con claridad inequívoca, es la desnaturalización de la Sagrada Eucaristía que, despojada de su esencia de sacrificio, queda reducida a un mero encuentro fraterno, a una “comida de la amistad”, a una “fiesta”, como con harta frecuencia se insiste en afirmar desde las “rúbricas” y los “cantitos” festivos que acompañan las celebraciones litúrgicas. No, no se trata de “abusos”. Es algo mucho más grave: es el cambio de la lex orandi que arrastra tras de sí el cambio de la lex credendi, esto es, la adulteración de la Fe.

4. Pero donde las palabras de Benedicto XVI calan profundo es cuando ponen al descubierto aquello que está en la base de esta gravísima adulteración de la Fe y de la Liturgia. El Papa lo define como “una mentalidad incapaz de aceptar la posibilidad de una real intervención divina en este mundo en socorro del hombre […] La confesión de una intervención redentora de Dios para cambiar esta situación de alienación y de pecado es vista, por cuantos participan de la visión deísta, como integrista, y el mismo juicio se formula a propósito de un signo sacramental que hace presente el sacrificio redentor. Más aceptable, a sus ojos, sería la celebración de un signo que corresponda a un vago sentimiento de comunidad”.

Pero, ¿no está, acaso, el Santo Padre, nombrando aquí, con todas sus letras, al inmanentismo radical que subyace en la base de la civilización contemporánea?. ¿Qué otra cosa es esa mentalidad incapaz de aceptar la intervención de Dios en socorro del hombre que la más radical expresión del principio de inmanencia y del secularismo que invaden y asfixian al mundo de nuestro tiempo?. ¿Qué otra cosa es ella que el programa del hombre autosuficiente, separado de Cristo y de su Iglesia?. ¡Mysterium iniquitatis!

Es fácil advertir en este último punto, más que en cualquiera de los otros arriba mencionados, que el término “abuso” no sólo es absolutamente inadecuado para referirse, en el caso que comentamos, al pensamiento del Papa sino que es un eufemismo -si inocente o no, sólo Dios lo sabe- con el que se pretende cubrir o disimular la gravedad y la profundidad del mal que hoy aqueja a la Iglesia.

Pero cubrir o disimular el mal es hacerse cómplice de él. A quien le caiga el sayo…


***

Apéndice


Discurso del Santo Padre Benedicto XVI
a los obispos de la Conferencia Episcopal del Brasil (Región Norte 2)
en visita “ad limina Apostolorum”


Jueves 15 de abril de 2010


Amados hermanos en el Episcopado,

Vuestra visita ad Limina tiene lugar en el clima de alabanza y júbilo pascual que envuelve a toda la Iglesia, adornada con los fulgores de la luz de Cristo Resucitado. En Él, la humanidad atravesó la muerte y completó la última etapa de su crecimiento penetrando en los Cielos (cf. Ef 2, 6). Ahora Jesús puede libremente volver sobre sus pasos y encontrarse como, cuando y donde quiera con sus hermanos. En su nombre, me complace acogeros, queridos pastores de la Iglesia de Dios peregrina en la Región Norte 2 de Brasil, con el saludo hecho por el Señor cuando se presentó vivo a los Apóstoles y compañeros: “La paz esté con vosotros” (Lc 24, 36).

Vuestra presencia aquí tiene un sabor familiar, pues parece reproducir el final de la historia de los discípulos de Emaús (cf. Lc 24, 33-35): habéis venido a contar lo que ha pasado a lo largo del camino hecho con Jesús por vuestras diócesis diseminadas en la inmensidad de la región amazónica, con sus parroquias y otras realidades que las componen, como los movimientos y nuevas comunidades y las comunidades eclesiales de base en comunión con su obispo (cf. Documento de Aparecida, 179). Nada podría alegrarme más que saberos en Cristo y con Cristo, como testimonian los informes diocesanos que me habéis enviado y que os agradezco. Estoy agradecido de modo particular a monseñor Jesús Maria Cizaurre por las palabras que acaba de dirigirme en nombre vuestro y del pueblo de Dios confiado a vosotros, confirmando su fidelidad y adhesión a Pedro. A vuestro regreso, aseguradle mi gratitud por estos sentimientos y mi Bendición, añadiendo: “Realmente el Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón” (Lc 24,34).

En aquella aparición, las palabras – si las hubo – se diluirían en la sorpresa de ver al Maestro vuelto a la vida, cuya presencia dice todo: Estaba muerto, mas ahora vivo y vosotros viviréis por Mi (cf. Ap 1, 18). Y, por estar vivo y resucitado, Cristo puede convertirse en “pan vivo” (Jn 6, 51) para la humanidad. Por eso siento que el centro y la fuente permanente del ministerio petrino están en la Eucaristía, corazón de la vida cristiana, fuente y culmen de la misión evangelizadora de la Iglesia. Podéis así comprender la preocupación del Sucesor de Pedro por todo lo que pueda oscurecer el punto más original de la fe católica: hoy Jesucristo continúa vivo y realmente presente en la hostia y en el cáliz consagrados.

La menor atención que en ocasiones se presta al culto del Santísimo Sacramento es indicio y causa del oscurecimiento del sentido cristiano del misterio, como sucede cuando en la Santa Misa ya no aparece como preeminente y operante Jesús, sino una comunidad atareada con muchas cosas en vez de estar en recogimiento y de dejarse atraer a lo Único necesario: su Señor. Al contrario, la actitud primaria y esencial del fiel cristiano que participa en la celebración litúrgica no es hacer, sino escuchar, abrirse, recibir… Es obvio que, en este caso, recibir no significa permanecer pasivos o desinteresarse de lo que allí acontece, sino cooperar – porque nos volvemos capaces de actuar por la gracia de Dios – según “la auténtica naturaleza de la verdadera Iglesia. Esta, en efecto, tiene la característica de ser, al mismo tiempo, humana y divina, visible y dotada de realidades invisibles, ferviente en la acción y dada a la contemplación, presente en el mundo y sin embargo peregrina, pero todo esto de tal forma que lo que en ella es humano se ordene y subordine a lo divino, lo visible a lo invisible, la acción a la contemplación, la realidad presente a la ciudad futura hacia la que nos encaminamos” (Const. Sacrosanctum Concilium, 2). Si en la liturgia no emergiese la figura de Cristo, que está en su principio y que está realmente presente para hacerla válida, ya no tendríamos la liturgia cristiana, completamente dependiente del Señor y sostenida por su presencia creadora.

¡Qué distantes están de todo esto los que, en nombre de la inculturación, caen en el sincretismo introduciendo ritos tomados de otras religiones o particularismos culturales en la celebración de la Santa Misa (cf. Redemptionis Sacramentum, 79)!. El misterio eucarístico es un “don demasiado grande – escribía mi venerable predecesor el Papa Juan Pablo II – para soportar ambigüedades y reducciones”, particularmente cuando, “despojado de su valor sacrificial, es vivido como si en nada sobrepasase el sentido y el valor de un encuentro fraterno alrededor de la mesa” (Enc. Ecclesia de Eucharistia, 10). Subyacente a las varias motivaciones aducidas, está una mentalidad incapaz de aceptar la posibilidad de una real intervención divina en este mundo en socorro del hombre. Este, sin embargo, “se descubre incapaz de rechazar por sí mismo los asaltos del mal, de modo que cada uno se siente como encadenado” (Const. Gaudium et spes, 13). La confesión de una intervención redentora de Dios para cambiar esta situación de alienación y de pecado es vista, por cuantos participan de la visión deísta, como integrista, y el mismo juicio se formula a propósito de un signo sacramental que hace presente el sacrificio redentor. Más aceptable, a sus ojos, sería la celebración de un signo que corresponda a un vago sentimiento de comunidad.

Pero el culto no puede nacer de nuestra fantasía; sería un grito en la oscuridad o una simple autoafirmación. La verdadera liturgia supone que Dios responda y nos muestre cómo podemos adorarlo. “La Iglesia puede celebrar y adorar el misterio de Cristo presente en la Eucaristía, precisamente porque el propio Cristo se dio primero a ella en el sacrificio de la Cruz” (Exort. ap. Sacramentum caritatis, 14). La Iglesia vive de esta presencia y tiene como razón de ser ampliar esta presencia en el mundo entero.

“¡Quédate con nosotros, Señor!” (cf. Lc 24, 29): así están rezando los hijos e hijas de Brasil camino hacia el XVI Congreso Eucarístico Nacional, que se celebrará de aquí a un mes en Brasilia y que de este modo verá el jubileo áureo de su fundación enriquecido con el "oro" de la eternidad presente en el tiempo: Jesús Eucaristía. Que Él sea verdaderamente el corazón de Brasil, de donde venga la fuerza para que todos los hombres y mujeres brasileños se reconozcan y ayuden como hermanos, como miembros del Cristo total. Quien quiera vivir, tiene dónde vivir, tiene de qué vivir. ¡Que se acerque, que crea, que entre a formar parte del Cuerpo de Cristo y será vivificado!. Hoy y aquí, todo esto deseo a la esperanzada parcela de este Cuerpo que es la Región Norte 2, al conceder a cada uno de vosotros, extensiva a vuestros colaboradores y a todos los fieles cristianos, la Bendición Apostólica.


[Traducción del original portugués por Inma Álvarez]








jueves, 6 de mayo de 2010

Volvamos a la Tradición: será un progreso - Mons. Nicola Bux

Volvamos a la Tradición: será un progreso
Mons. Nicola Bux


Ofrecemos nuestra traducción de la entrevista que Antonio Gaspari ha realizado a Monseñor Nicola Bux y que fue publicada el viernes 19 de Marzo de este año en la edición italiana de Zenit.


En julio de 2007, con el Motu Proprio «Summorum Pontificum», el Pontífice Benedicto XVI ha restaurado la celebración de la Misa en latín. El evento suscitó revuelo. Se levantaron vibrantes voces de protesta pero también valientes aclamaciones.

Para explicar el sentido y la práctica de la reforma litúrgica de Benedicto XVI, don Nicola Bux, sacerdote, experto en liturgia oriental y consultor de la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, publicó el libro La reforma de Benedicto XVI. La liturgia entre tradición e innovación (Piemme, Casale Monferrato 2008), con prefacio de Vittorio Messori.

En el libro, don Nicola explica que el restablecimiento del rito latino no es un paso atrás, un retorno a los tiempos precedentes al Concilio Vaticano II, sino más bien un mirar adelante, retomando de la tradición pasada cuanto de bello y significativo ella pueda ofrecer a la vida presente de la Iglesia.

Según don Bux, lo que el Pontífice quiere hacer en su paciente obra de reforma es renovar la vida del cristiano, los gestos, las palabras, el tiempo de lo cotidiano, restaurando en la liturgia un sabio equilibrio entre innovación y tradición. Haciendo así emerger la imagen de una Iglesia siempre en camino, capaz de reflexionar sobre sí misma y de valorizar los tesoros de los que es rico su cofre milenario.

Para tratar de profundizar el significado y el sentido de la Liturgia, sus cambios, la relación con la tradición y el misterio del lenguaje con Dios, Zenit ha entrevistado a don Nicola Bux y a publicado esta entrevista.


- ¿Qué es la liturgia y por qué es tan importante para la Iglesia y para el pueblo cristiano?

NB: La sagrada liturgia es el tiempo y el lugar en que, con seguridad, Dios va al encuentro del hombre. Por lo tanto, el método para entrar en relación con Él es precisamente el de rendirle culto: Él nos habla y nosotros le respondemos; le damos gracias y Él se comunica a nosotros. El culto, del latín colere, cultivar una relación importante, pertenece al sentido religioso del hombre, en toda religión desde los orígenes.

Para el pueblo cristiano, la sagrada liturgia y el culto divino realizan, por lo tanto, la relación con lo más querido que tiene, Jesucristo Dios – el atributo sagrado significa que en ella tocamos su presencia divina. Por eso, la liturgia es la realidad y la “actividad” más importante para la Iglesia.


- ¿En qué consiste la reforma de Benedicto XVI y por qué ha suscitado tanto revuelo?

NB: La reforma de la liturgia, término que debe ser entendido según la Constitución litúrgica del Concilio Vaticano II, como instauratio, es decir, restablecimiento en el lugar correcto en la vida eclesial, no comienza con Benedicto XVI sino con la historia misma de la Iglesia, de los apóstoles a la época de los mártires, con el papa Dámaso hasta Gregorio Magno, de Pío V y Pío X a Pío XII y Pablo VI. La instauratio es continua, porque siempre existe el riesgo de que la liturgia caiga de su puesto, que es el de ser fuente de la vida cristiana; la decadencia ocurre cuando se somete el culto divino al sentimentalismo y al activismo personales de clérigos y laicos, que penetrando en el culto lo transforman en obra humana y entretenimiento espectacular: actualmente un síntoma de esto está dado por el aplauso en la iglesia que acompaña indistintamente el bautismo de un recién nacido y la salida del ataúd en un funeral. Una liturgia convertida en entretenimiento, ¿no necesita reforma?. Esto es lo que Benedicto XVI está haciendo: como emblema de su obra reformadora quedará siempre el restablecimiento de la Cruz al centro del altar con el fin de hacer entender que la liturgia está dirigida al Señor y no al hombre, aunque sea ministro sagrado. El revuelo está siempre en todo giro de la historia de la Iglesia pero no hay que impresionarse.


- ¿Cuáles son las diferencias entre los denominados innovadores y los tradicionalistas?

NB: Estos dos términos deben ser aclarados en primer lugar. Si innovar significa favorecer la instauratio de la que hablaba, es precisamente de lo que tenemos necesidad; como también si traditio significa custodiar el depósito revelado sedimentado también en la liturgia. Si, en cambio, innovar quiere decir transformar la liturgia de obra de Dios en acción humana, oscilando entre un gusto arcaico que quiere conservar sólo los aspectos que agradan y un conformismo a la moda del momento, vamos fuera de camino; o por el contrario, ser conservadores de tradiciones meramente humanas que se han superpuesto a modo de incrustaciones en el cuadro, no permitiendo ya captar la armonía del conjunto. En realidad, los dos opuestos terminan por coincidir y revelar la contradicción. Un ejemplo: los innovadores sostienen que la Misa antiguamente era celebrada dirigida al pueblo. Los estudios demuestran lo contrario: la orientación ad Deum, ad Orientem, es la propia del culto del hombre a Dios. Piénsese en el judaísmo. Todavía hoy todas las liturgias orientales la conservan. ¿Cómo es que los innovadores, amantes de la restauración de los elementos antiguos en la liturgia postconciliar, no la han conservado?.


- ¿Qué significado tiene la tradición en la historia y en la fe cristiana?

NB: La tradición es una de las dos fuentes de la Revelación: la liturgia, como dice el Catecismo de la Iglesia Católica (1124), es un elemento constitutivo de ella. Benedicto XVI, en el libro “Jesús de Nazaret”, recuerda que la Revelación se ha hecho liturgia. Luego están las tradiciones de fe, de cultura, de piedad, que han entrado y han revestido la liturgia; actualmente conocemos varias formas de ritos en Oriente y en Occidente. Todos comprenden, entonces, por qué la Constitución litúrgica, después de haber recordado que sólo la Santa Sede es la autoridad competente para regular la sagrada liturgia, afirma perentoriamente en el n. 22, § 3: “Nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la Liturgia”.


- ¿Sería posible, en su opinión, volver actualmente a la Misa en latín?

NB: El Misal Romano renovado por Pablo VI es en latín y constituye la edición llamada típica, ya que a ella deben hacer referencia las ediciones en lengua vernácula a cargo de las Conferencias Episcopales nacionales y territoriales, aprobadas por la Santa Sede. Por lo tanto, la Misa en latín se ha continuado celebrando también con el nuevo Ordo, si bien raramente. Esto ha terminado contribuyendo a la imposibilidad, para una asamblea compuesta de lenguas y naciones diversas, de participar en una Misa celebrada en la lengua sagrada universal de la Iglesia Católica de rito latino. Así, en su lugar surgieron las llamadas Misas internacionales, celebradas de tal forma que las partes de las que se compone la Santa Misa se recitan o cantan en varias lenguas; de este modo, ¡cada grupo comprende sólo la suya!.

Se ha sostenido que el latín no lo entendía nadie; ahora, si la Misa en un santuario es celebrada en cuatro lenguas, cada grupo termina entendiendo sólo una cuarta parte. Aparte de otras consideraciones, como ha deseado el Sínodo del 2005 sobre la Eucaristía, se debe volver a la Misa en latín: al menos, una dominical en las catedrales y en las parroquias. Esto ayudará, en la aclamada sociedad multicultural actual, a recuperar la participación católica, tanto en el sentirse Iglesia universal como en el reunirse junto a otros pueblos y naciones que componen la única Iglesia. Los cristianos orientales, aún dando espacio a las lenguas nacionales, han conservado el griego y el eslavo eclesiástico en las partes más importantes de la liturgia como la anáfora y las procesiones con las antífonas para el Evangelio y el Ofertorio.

A instaurar todo esto contribuye mucho el antiguo Ordo del Misal Romano anterior, restaurado por Benedicto XVI con el Motu Proprio «Summorum Pontificum» que, simplificando, es llamada Misa en latín: en realidad, es la Misa de san Gregorio Magno, en cuanto su estructura se remonta a la época de aquel Pontífice y permaneció intacta a través de los añadidos y simplificaciones de Pío V y de los otros pontífices hasta Juan XXIII. Los padres del Vaticano II la han celebrado cotidianamente sin notar ningún contraste con la actualización que estaban realizando.


- El Pontífice Benedicto XVI ha planteado el problema de los abusos litúrgicos. ¿De qué se trata?

NB: En realidad, el primero en lamentar las alteraciones en la liturgia fue Pablo VI, a pocos años de la publicación del Misal Romano, en la audiencia general del 22 de agosto de 1973. Pablo VI estaba convencido de que la reforma litúrgica realizada después del Concilio realmente había introducido y sostenido firmemente las indicaciones de la Constitución litúrgica (discurso al sagrado Colegio del 22 de junio de 1973). Pero la experimentación arbitraria continuaba y se agudizaba, por otro lado, la nostalgia del antiguo rito. El Papa, en el consistorio del 27 de junio de 1977, reprendía a “los contestatarios” por las improvisaciones, banalizaciones, ligerezas y profanaciones, pidiéndoles severamente atenerse a la norma establecida para no comprometer la regula fidei, el dogma, la disciplina eclesiástica, lex credendi y orandi; y también a los tradicionalistas para que reconocieran la “accidentalidad” de las modificaciones introducidas en los ritos.

En 1975, la bula «Apostorum Limina» de Pablo VI para convocar el año santo había apuntado a propósito de la renovación litúrgica: “Nos estimamos extremadamente oportuno que esta obra sea reexaminada y reciba nuevos desarrollos de modo que, basándose sobre lo que ha sido firmemente confirmado por la autoridad de la Iglesia, se pueda ver por todas partes aquellas que son realmente válidas y legítimas y continuar su aplicación con un celo aún mayor, según las normas y los métodos aconsejados por la prudencia pastoral y por una verdadera piedad”.

Dejo a un lado las denuncias de abusos y sombras en la liturgia por parte de Juan Pablo II en varias ocasiones, en particular en la Carta «Vicesimus quintus annus» de la entrada en vigor de la Constitución litúrgica. Benedicto XVI, por lo tanto, ha querido reexaminar y dar nuevo impulso precisamente abriendo una ventana con el Motu Proprio, para que poco a poco cambie el aire y se reubique en el correcto carril lo que ha ido más allá de la intención y la letra del Concilio Vaticano II en continuidad con la entera tradición de la Iglesia.


- Usted ha afirmado varias veces que, en una correcta liturgia, es necesario respetar los derechos de Dios. ¿Nos puede explicar qué es lo que quiere sostener?

NB: La liturgia, término que en griego indica la acción ritual de un pueblo que celebra, por ejemplo, sus glorias, como ocurría en Atenas o como ocurre todavía hoy para la inauguración de las Olimpiadas u otras manifestaciones civiles, evidentemente es producida por el hombre. La sagrada liturgia tiene este atributo porque no es a nuestra imagen – en tal caso, el culto sería idolátrico, es decir, creado por nuestras manos – sino que es hecha por el Señor omnipotente: en el Antiguo Testamento, con su presencia indicaba a Moisés cómo debía predisponer en los mínimos detalles el culto al Dios único y verdadero, junto a su hermano Aarón. En el Nuevo Testamento, Jesús hizo otro tanto al defender el verdadero culto echando a los mercaderes del Templo y dando a los Apóstoles las disposiciones para la Cena pascual. La tradición apostólica ha recibido y relanzado el mandato de Jesucristo. Por lo tanto, la liturgia es sagrada, como dice Occidente, y divina, como dice Oriente, porque ha sido instituida por Dios. San Benito la define Opus Dei, obra de Dios, a la que nada debe anteponerse.

Precisamente la función mediadora entre Dios y el hombre, propia del sumo sacerdocio de Cristo y ejercida en y con la liturgia por el sacerdote ministro de la Iglesia, atestigua que la liturgia desciende del cielo, como dice la liturgia bizantina basándose en la imagen del Apocalipsis. Es Dios quien la establece y, por lo tanto, indica cómo se debe “adorar en espíritu y en verdad”, es decir, en su Hijo Jesús y en el Espíritu Santo. Él tiene el derecho de ser adorado como Él quiere.

Sobre todo esto se necesita una profunda reflexión, ya que su olvido está en el origen de los abusos y de las profanaciones, ya muy bien descritas en la Instrucción «Redemptionis Sacramentum» de la Congregación para el Culto Divino. La recuperación del «Ius divinum» en la liturgia contribuye mucho a respetarla como algo sagrado, como prescribían las rúbricas; pero también las nuevas deben volver a ser seguidas con espíritu de devoción y obediencia por parte de los ministros sagrados para edificación de todos los fieles y para ayudar a muchos que buscan a Dios a encontrarlo vivo y verdadero en el culto divino de la Iglesia. Los obispos, los sacerdotes y los seminaristas deben volver a aprender y a realizar los sagrados ritos con tal espíritu y contribuirán así a la verdadera reforma querida por el Vaticano II y, sobre todo, a reavivar la fe que, como escribió el Santo Padre en la Carta a los Obispos del 10 de marzo de 2009, corre el riesgo de apagarse en muchas partes del mundo.



Fuente: Zenit (edición en lengua italiana)




Ver también:








Un dudoso moralismo de los que se ensañan contra el Papa - Mons. Héctor Aguer

Un dudoso moralismo de los que se ensañan contra el Papa
Mons. Héctor Aguer


La Plata (Buenos Aires), 5 May. 10 (AICA).- “En los días que corren arrecian los ataques que vienen apuntando contra la figura del Papa Ratzinger desde el comienzo de su pontificado. Se ha pretendido descalificarlo haciendo una caricatura de su anterior oficio de ‘defensor de la ortodoxia’, como si el empeño de tutelar la doctrina de la fe fuera algo desusado en la Iglesia o no correspondiera a las urgencias más hondas de un mundo necesitado de la verdad y del amor que tienen su fuente en Dios”. Así lo expresa el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en un artículo publicado por el diario “El Día” el pasado 30 de abril.

Tras señalar que “la impugnación ha partido, algunas veces, de personas y grupos que adoptaron una hermenéutica de la discontinuidad y la ruptura para interpretar el Concilio Vaticano II en contra de la gran tradición eclesial”, advierte que “luego, cualquier oportunidad ha parecido propicia para criticar presuntas ‘gaffes’ y crear equívocos, difundidos por una turba mediática superficial y prejuiciada”.

En ese sentido, sostiene que “los ‘flashes’ de la comunicación globalizada simplifican el discurso, buscan acentuar las contradicciones, reales o aparentes, incitan a la confrontación y con frecuencia responden a una posición tomada, anticatólica” y subraya: “No hace falta acudir a una teoría de la conspiración para sospechar que detrás de este fenómeno se mueven fuerzas oscuras y poderosos intereses”.

El pastor platense destaca que “Joseph Ratzinger se ha distinguido siempre por su vigor intelectual, su vastísima cultura, su sensibilidad artística, y más íntimamente por la sencillez de su trato, por su mansedumbre y afabilidad. Su obra teológica tiene un valor innegable, no sólo como exposición actualizada de la fe católica, sino también porque implica una reivindicación del papel de la razón y de su capacidad para descubrir la verdad y hacer de ella el fundamento de una vida con sentido plenamente humano y de un orden social que se erija sobre los pilares de la justicia y la solidaridad. Estas características se reflejan también en su magisterio desde la cátedra de Pedro”.

Al recordar que el motivo más reciente de los ataques “ha sido el descubrimiento de casos de pedofilia de los cuales se han hecho culpables, en las últimas décadas, sacerdotes de diversos países”, aclara que “en esta perversión la patología consiste en una compulsión de dominio que lleva al comportamiento criminal contra niños y adolescentes; en la inmensa mayoría de los casos los autores son hombres casados y el abuso se verifica, a menudo, dentro de la propia familia”.

Si bien reconoce que “es mucho más grave el delito cuando los culpables son sacerdotes”, sin embargo, considera “llamativo que sólo se hable de ellos y no se afronte en profundidad el vergonzoso problema que abarca al mundo entero”.

En cuanto a la actitud del Papa frente a los casos de pedofilia en la Iglesia señala que “se ha ubicado con claridad del lado de las víctimas” y también que, “mucho antes de que estos hechos lamentables se hicieran públicos, él había determinado con mayor rigor los procedimientos a seguir para juzgar según las leyes eclesiásticas a los autores de tan graves pecados”.

Por eso asegura que “esta triste realidad es aprovechada con otra intención: minar la credibilidad de la Iglesia y en especial su misión de orientar el sentido moral de la sociedad”.

“Es notable observar que se ensañan contra el Papa los promotores del aborto y la eutanasia, los que intentan alterar la esencia del matrimonio y desbaratar completamente la familia, los que en nombre de una libertad sin contenido, sin referencia a valores objetivos y universales, niegan que exista una naturaleza de la persona humana. Un dudoso moralismo, en suma, el de aquellos que destruyen los fundamentos del orden moral y se atreven a arrojar la primera piedra”, concluye.



martes, 4 de mayo de 2010

Vivir el amor en medio del mundo para no "vegetar", pide el Papa a jóvenes

Vivir el amor en medio del mundo para no "vegetar", pide el Papa a jóvenes


TURÍN, 03 May. 10 (ACI).- En el encuentro que sostuvo ayer por la tarde con más de 20 mil jóvenes de la arquidiócesis de Turín y varias diócesis cercanas, el Papa Benedicto XVI los alentó a "vivir y no vegetar", siguiendo el ejemplo del beato Piergiorgio Frassati, testimoniando intensamente el verdadero amor ante el mundo que niega la existencia de compromisos para siempre en las personas.

Recordando que hace 25 años Juan Pablo II dedicó a los jóvenes una carta centrada en el encuentro de Jesús con el joven rico, que le pregunta qué debe hacer para alcanzar la vida eterna, Benedicto XVI dijo: "Hoy no es fácil hablar de vida eterna ni de realidades eternas porque la mentalidad de nuestra época nos dice que no hay nada definitivo: todo cambia y con gran velocidad. Cambiar se ha vuelto en muchos casos la contraseña y de este modo también vosotros, jóvenes, os sentís llevados a pensar a menudo que es imposible tomar decisiones definitivas que os comprometan para toda la vida".

Pero, cuestionó el Santo Padre, "¿es verdad que para ser felices nos tenemos que contentar con pequeñas alegrías fugaces y momentáneas que, una vez pasadas, dejan amargura en el corazón?. Queridos jóvenes, esta no es la verdadera libertad, la felicidad no se alcanza así. Cada uno de nosotros está creado no para tomar decisiones provisionales y revocables, sino definitivas e irrevocables que den pleno sentido a la existencia. Lo vemos en nuestra vida: querríamos que cada experiencia bella, que nos colma de felicidad, no acabase jamás. Dios nos creó teniendo en cuenta el 'para siempre' y puso en nuestro corazón la semilla de una vida que realice algo bueno y grande".

"En el diálogo con el joven que poseía muchas riquezas, Jesús indica cual es la riqueza más grande de la vida: el amor; amar a Dios y a los demás con todo nuestro ser. No hay nada más grande para el ser humano, que es mortal y limitado, que participar en la vida de amor de Dios. Hoy vivimos en un contexto cultural que no favorece las relaciones humanas profundas y desinteresadas; al contrario, lleva a menudo a encerrarse en uno mismo, al individualismo. Pero el corazón de los jóvenes es, por naturaleza, sensible al amor verdadero. Por eso me dirijo a vosotros con gran confianza y os digo: No es fácil convertir vuestra vida en algo hermoso y grande, cuesta trabajo, ¡pero con Cristo todo es posible!".

"Vivid este encuentro con el amor de Cristo en una fuerte relación personal con Él; vividlo en la Iglesia, sobre todo en los sacramentos", exhortó Benedicto XVI a los jóvenes.

"El amor de Cristo por el joven del Evangelio es el mismo que siente por cada uno de vosotros. No es un amor confinado en el pasado, no es una ilusión, no está reservado a pocos. ¡Que cada uno se sienta parte viva de la Iglesia, involucrado en la obra de evangelización, sin miedo, con los hermanos en la fe y con los pastores, saliendo de una tendencia individualista también a la hora de vivir la fe, para respirar a pleno pulmón la belleza de formar parte del gran mosaico de la Iglesia de Cristo!".

El Santo Padre puso como ejemplo al beato Piergiorgio Frassati, de quien se celebra el 20° aniversario de su beatificación, que "vivió con gran compromiso su formación cristiana, dando un testimonio de fe sencillo y eficaz".

Benedicto XVI recordó que el lema de Frassati era "Vivir y no vegetar", e invitó a cuantos le escuchaban a "descubrir como él que vale la pena esforzarse por Dios y con Dios, responder a su llamada en las decisiones fundamentales y en las cotidianas, aunque cueste".

"Que la Sábana Santa sea para vosotros una invitación a grabar en vuestro espíritu el rostro del amor de Dios, para ser vosotros mismos, en vuestros ambientes y con vuestros coetáneos, una expresión creíble del rostro de Cristo".



lunes, 3 de mayo de 2010

Sábana Santa muestra esperanza y amor posibles solo con Dios, dice el Papa Benedicto XVI

Sábana Santa muestra esperanza y amor posibles solo con Dios, dice el Papa Benedicto XVI


TURÍN, 02 May. 10 (ACI).- El Papa Benedicto XVI llegó esta mañana a Turín en ocasión de la Ostensión de la Sábana Santa en esta ciudad italiana. En la Misa que presidió en la Plaza de San Carlos ante más de 50 mil fieles, el Santo Padre señaló que la Síndone es un testimonio concreto de cómo debe ser el amor y la esperanza –sin límites y hasta el extremo– que debe vivir toda persona cotidianamente, haciendo frente a las dificultades incluso del propio corazón, para transformarlo todo a Cristo.

Tras saludar y agradecer a quienes hicieron posible esta visita, el Papa explicó que la glorificación de Cristo no comienza con su resurrección sino con su pasión. "Él ha amado al Padre, cumpliendo su voluntad hasta el final, con una donación perfecta, ha amado a la humanidad dando su vida por nosotros", convirtiéndose en el ejemplo supremo de la manera en la que el ser humano debe vivir el amor cotidianamente.

Seguidamente Benedicto XVI se refirió al mandamiento "nuevo" legado por el Señor Jesús: "amaos mutuamente como yo os he amado": el Santo Padre explica que este mandato ya aparecía en el Antiguo Testamento. "¿Entonces donde está la novedad", cuestiona, y responde que Jesucristo "realiza un aporte muy importante: 'como yo os he amado a vosotros, así ámense los unos a los otros'. Lo que es nuevo es este 'amar como Jesús ha amado'. Todo nuestro amar está precedido por su amor y se refiera a este amor, se inserta en este amor, se realiza también por este amor".

Este amor, dijo el Papa, "se trata de un amor sin límites, universal, capaz de transformar todas las circunstancias negativas y todos los obstáculos en ocasiones para progresar en el amor".

"Jesús nos pide vivir su mismo amor, de su mismo amor, que es el signo verdaderamente creíble, elocuente y eficaz para anunciar al mundo la venida del Reino de Dios. Obviamente con nuestras fuerzas somos débiles y limitados. Siempre hay en nosotros una resistencia al amor y en nuestra existencia hay tantas dificultades que provocan divisiones, resentimientos y rencores. Pero el Señor nos ha prometido estar presente en nuestra vida, haciéndonos capaces de este amor generoso y total, que sabe vencer todos los obstáculos, también aquellos que están en nuestros corazones. Si estamos unidos a Cristo, podemos amar verdaderamente de este modo".

El Papa Benedicto XVI resaltó también que "amar a los otros como Jesús nos ha amado es posible solo con aquella fuerza que nos viene comunicada en la relación con Él, especialmente en la Eucaristía, en la que se hace presente de modo real su Sacrificio de amor que genera amor: es la verdadera novedad en el mundo y la fuerza de una permanente glorificación de Dios, que se glorifica en la continuidad del amor de Jesús en nuestro amor".

Tras alentar a los sacerdotes, religiosos y consagrados a "alimentar su relación cotidiana de amor con Dios en la oración para llevar el anuncio profético" ante las dificultades y los desafíos actuales a los que deben hacer frente, el Papa comentó que, efectivamente ser cristianos no es fácil: "sí, la vida porta muchas dificultades por afrontar, muchos problemas, pero es la certeza que nos viene de la fe, la certeza de que no estamos solos, que Dios ama a cada uno sin distinción y está cerca de cada uno con su amor, la que hace posible afrontar, vivir y superar las fatigas de los problemas cotidianos".

El Santo Padre alentó luego a las familias, a quienes estudian y trabajan en las universidades y en el mundo de la cultura y a los encargados de la cosa pública a "vivir la dimensión cristiana del amor en las simples acciones cotidianas", a hacer la sociedad "siempre más humana, como signo de que el pensamiento cristiano sobre el hombre no está nunca contra su libertad, sino a favor de una mayor plenitud que solo en una 'civilización del amor' encuentra su realización".

Seguidamente el Papa subrayó cómo la Sábana Santa muestra que Aquel que "ha sido crucificado, que ha compartido nuestro sufrimiento (…) es Aquel que ha resucitado y nos quiere reunir a todos en su amor. Se trata de una esperanza estupenda, fuerte, sólida, porque, como dice el Apocalipsis: '(Dios) enjugará toda lágrima de sus ojos y no habrá más muerte ni luto ni lamentos ni afanes, porque las primeras cosas ya han pasado' ".

"¿La sagrada Síndone no comunica tal vez el mismo mensaje?. En ella vemos, como reflejados, nuestros afanes y sufrimientos en los sufrimientos de Cristo: 'Passio Christi. Passio hominis'. Por lo mismo ella es un signo de esperanza: Cristo ha afrontado la Cruz para ponerle una barrera al mal, para hacer ver, en su Pascua, el anticipo de aquel momento en el que también para nosotros, toda lágrima será enjugada y no habrá más muerte, ni luto, ni lamento ni afán".

Luego de asegurar que solamente el amor de Dios es capaz de transformarlo todo, el Papa concluyó exhortando "con fuerza y con afecto, a seguir firmes en aquella fe que han recibido, que da sentido a la vida, que da fuerza de amar, a no perder nunca la luz de la esperanza en Cristo Resucitado, que es capaz de transformar la realidad y hacer nuevas todas las cosas, a vivir, en la ciudad, en los barrios, en las comunidades y en las familias, de modo simple y concreto el amor de Dios: 'Como yo os he amado a vosotros, así ámense los unos a los otros' ".



viernes, 30 de abril de 2010

Amor divino es corazón del pontificado de Benedicto XVI, dice Cardenal George

Amor divino es corazón del pontificado de Benedicto XVI, dice Cardenal George


ROMA, 27 Abr. 10 (ACI).- El Cardenal Francis George, Arzobispo de Chicago y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, escribe un artículo en L'Osservatore Romano al celebrarse el quinto aniversario del comienzo del pontificado del Papa Benedicto XVI en el que sintetiza, brevemente, que "las alegrías y exigencias del amor divino" son el corazón de su pontificado.

En estos cinco años, desde que se iniciara el pontificado aquel 24 de abril de 2005, "el Papa Benedicto XVI ha demostrado al mundo que tiene un corazón pastoral sensible, que lo ha conducido fuera de sí mismo en el dolor del mundo. Si bien los viajes son fatigosos, ya ha realizado 14 internacionales y 17 en Italia", escribe el Cardenal George.

Tras comentar que ha hablado con todos y de todo, como con los musulmanes en Turquía, Jordania y Palestina, con los judíos en Israel, Roma y Nueva York, con dos presidentes de Estados Unidos, entre muchos otros, el Purpurado resalta que el Santo Padre "no le habla a los jóvenes desde lo alto: les dice la verdad y ellos lo escuchan".

Seguidamente el Arzobispo se refiere a los encuentros del Papa con las víctimas de abusos sexuales cometidos por algunos sacerdotes en Estados Unidos, Australia y Malta: "quien ha participado en estos encuentros ha visto que las víctimas han podido encontrar en él a una persona con la cual llorar, según el modelo de la compasión de Cristo. Han percibido su dolor por su sufrimiento".

"Mucho antes de estos encuentros, el Papa ha estudiado los casos y ha tomado acciones decisivas para afrontar la lentitud burocrática que agrava las heridas o bien la cultura del permisivismo que permite la realización de estos crímenes. Y afronta el desafío de alentar a los muchos miles de sacerdotes que se sienten traicionados por los pecados de sus hermanos y de hablar a millones de católicos disgustados por el hecho de que tales crímenes sucedan en la Iglesia que aman".

El Papa Benedicto XVI, prosigue el Cardenal George, "sabe que las fuerzas del secularismo seguirán contrastando sus iniciativas para predicar el Evangelio en toda su belleza y en toda su verdad. Sin embargo, él también sabe, y lo dice siempre, que el amor es más fuerte que la muerte y la desesperación".

"Los cardenales que lo han elegido a la Sede de San Pedro para gobernar la Iglesia universal cuentan con su fuerza, dan gracias a Dios por su enseñanza y se alegran porque el Espíritu Santo, el Espíritu de amor, corrige nuestras debilidades, cura a la Iglesia y la une a su Señor siempre compasivo", concluye.



miércoles, 28 de abril de 2010

Magister: Benedicto XVI siempre consideró un error decir "Iglesia pecadora"

Magister: Benedicto XVI siempre consideró un error decir "Iglesia pecadora"


ROMA, 27 Abr. 10 (ACI).- El vaticanista Sandro Magister afirmó en un reciente artículo que el término "Iglesia pecadora" nunca ha sido considerado acertado por el Papa Benedicto XVI, pues aunque esta fórmula está de moda, es ajena a la tradición cristiana.

Magister se refirió al artículo de L'Osservatore Romano sobre el encuentro entre el Papa y los cardenales por su quinto aniversario de su elección, y en el que el diario escribió que "el Pontífice ha hecho referencia a los pecados de la Iglesia, recordando que ella, herida y pecadora, experimenta más el consuelo de Dios".

Sin embargo, advierte Magister, "es dudoso que Benedicto XVI se haya expresado de esa manera. La fórmula 'Iglesia pecadora' nunca ha sido suya. Y siempre la ha considerado equivocada".

Como ejemplo, citó la homilía de la Epifanía del 2008, donde "definió la Iglesia de un modo totalmente distinto: 'santa y compuesta por pecadores' ".

"Y si examinamos bien encontramos que siempre la ha definido de ese modo. Al termino de los ejercicios de Cuaresma del 2007, Benedicto XVI agradeció al predicador –que ese año fue el Cardenal Giacomo Biffi– 'por habernos ayudado a amar más a la Iglesia, la 'immaculata ex maculatis', como usted nos ha enseñado con San Ambrosio' ".

La expresión "immaculata ex maculatis", explica el vaticanista, "está en un pasaje del comentario de San Ambrosio al Evangelio de Lucas" y significa "que la Iglesia es santa y sin mancha, aún cuando acoge en ella a hombres manchados de pecado".

Magister explicó que el Cardenal Biffi publicó en 1996 un ensayo dedicado a este tema y que contenía en el título "una expresión más osada aún, aplicada a la Iglesia: 'Casta meretrix', meretriz casta"; formula usada por el "catolicismo progresista" para decir "que la Iglesia es santa 'pero también pecadora' y debe siempre pedir perdón por los 'propios' pecados"; y que Hans Küng afirma que se ha usado "frecuentemente desde la época patrística".

"¿Frecuentemente? Por lo que se sabe, en todas las obras de los Padres, la fórmula aparece una sola vez: en el comentario de san Ambrosio al Evangelio de Lucas. Ningún otro Padre latino o griego la ha usado jamás, ni antes ni después", aclaró Magister.

Añadió que San Ambrosio aplicó este término en relación a la simbología de Rajab, la prostituta de Jericó que "hospedó y salvó en su propia casa a unos israelitas fugitivos"; y que ya antes de este Padre de la Iglesia, había sido vista como "prototipo" de la Iglesia. "La fórmula 'fuera de la Iglesia no hay salvación', nació precisamente del símbolo de la casa salvadora de Rajab", explicó Magister.

El Cardenal Biffi, indicó Magister, explicó que la expresión casta meretrix, "lejos de aludir a algo pecaminoso y reprobable, quiere indicar (…) la santidad de la Iglesia. Santidad que consiste tanto en la adhesión sin titubeos y sin incoherencias a Cristo su esposo ('casta') como en la voluntad de la Iglesia de alcanzar a todos para llevar a todos a la salvación ('meretrix')".

El vaticanista subrayó que el hecho de que "a los ojos del mundo la Iglesia pueda aparecer ella misma manchada de pecados y golpeada por el público desprecio, es una suerte que remite a la de su fundador Jesús, que también fue considerado un pecador por las potencias terrenas de su tiempo".

Sin embargo, recordó que la Iglesia es santa por su fundador y por ello puede acoger "a los pecadores y sufrir con ellos por los males que padecen y curarlos". "En días calamitosos como los actuales, llenos de acusaciones que quieren invadir precisamente la santidad de la Iglesia, esta es una verdad que no se debe olvidar", afirmó.



martes, 27 de abril de 2010

Ministerio de Educación no reconoce papel de la familia y alienta el aborto

Ministerio de Educación no reconoce papel de la familia y alienta el aborto


MADRID, 26 Abr. 10 (ACI).- Profesionales Por la Ética (PPE) criticó el capítulo "Convivencia y Educación en Valores" del reciente documento "Propuestas para un Pacto Educativo" elaborado por el Ministerio de Educación, que reafirma la ley del aborto y "no reconoce el papel prioritario de la familia en la formación moral de los jóvenes".

El documento, explica PPE, propone como objetivo "garantizar la educación en los valores" lineamiento que "ya estaba en los objetivos del área curricular de Educación para la Ciudadanía (EpC)".

"De la propuesta del Ministerio puede deducirse, por tanto, que los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de las asignaturas de EpC se mantendrán exactamente igual que hasta ahora", puntualizó.

Asimismo, el documento no dice nada sobre el capítulo educativo "de la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo (ley del aborto) recientemente aprobada que incluye la información y la educación afectivo sexual y reproductiva en los contenidos formales del sistema educativo para, entre otros objetivos, formar en la aceptación de la diversidad sexual y en la prevención de embarazos no deseados".

"En consecuencia, este importante apartado de educación afectiva y moral se llevará a cabo tal y cómo estaba previsto en la citada Ley orgánica", advirtió.

Finalmente, PPE cuestionó que el documento del Ministerio de Educación de España ignore "el artículo 27.3 de la Constitución ('los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones') y no reconoce el papel prioritario de la familia en la formación moral de los jóvenes ni hace referencia alguna a la libertad educativa de los padres".


¿Educación para qué ciudadanía?

“Profesionales por la Ética” propone 10 motivos para el rechazo de esta "asignatura":

1. Constituye una intromisión del Estado en la educación moral de los alumnos.
2. No hace ninguna referencia ni a la verdad ni al bien.
3. Pretende educar en moral ignorando las tradiciones religiosas, la existencia de Dios y la misma dimensión trascendente de la persona.
4. Impone la ideología de género y la diversidad de opciones afectivo-sexuales.
5. Abusa de las emociones y afectos de los alumnos renunciando a la pedagogía del esfuerzo, la exigencia y la voluntad.
6. Insiste en una concepción inadecuada de la democracia en la escuela provocando la pérdida de autoridad de los profesores.
7. Evaluará observando el comportamiento de los alumnos y no la adquisición de conocimientos.
8. Reduce horas de materias fundamentales como Lengua, Ciencias Sociales o Tecnología.
9. Es discriminatoria respecto a la asignatura de Religión que voluntariamente eligen los alumnos.
10. Reitera contenidos (Constitución, derechos humanos, funcionamiento del sistema político) que ya se encuentran en otras materias.

El Estado y el gobierno de una nación democrática -de buena ley- no es juez y parte en asuntos morales, que dan fundamento a la política, y respeta la iniciativa de los ciudadanos, desempeñando en todo caso un papel subsidiario, acorde con la ley y la conciencia cívica.



lunes, 26 de abril de 2010

Nazis también usaron pedofilia en campaña contra la Iglesia Católica

Nazis también usaron pedofilia en campaña contra la Iglesia Católica


MADRID, 22 Abr. 10 (ACI).- El diario español La Razón publica un reportaje en el que explica que el intento de descalificar a la Iglesia Católica a escala internacional a través de acusaciones de inmoralidad y pedofilia a los sacerdotes es un viejo recurso nazi, que fue utilizado por Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler.

"Así lo demuestran los documentos que el jefe de contraespionaje militar alemán, Wilhelm Canaris, hizo llegar al Papa Pío XII, antes de ser colgado por intentar asesinar a Hitler en 1944", explica La Razón.

Tras la publicación en 1937 de la encíclica "Mit brennender Sorge" (en alemán, 'Con ardiente inquietud', dirigida a los obispos de Alemania alemanes) de Pío XI, que condenaba abiertamente la ideología nazi, el ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels, "lanzó una única réplica pública y comenzó a trabajar en la sombra".

"A finales de ese mismo mes, el Ministerio de Propaganda lanza la campaña contra los abusos sexuales de sacerdotes, que llevó al arresto de más de 300 curas y religiosos en 1937, de los cuales finalmente fueron condenados 21 –algunos bajo falsa acusación– y enviados a campos de exterminio", explica el diario español.

Antes de la encíclica, se dieron en Alemania algunos casos de abusos a menores. Los casos –pocos, aunque reales– habían determinado una firme reacción en el Episcopado alemán y con las severas medidas tomadas en su día, los obispos habían respondido al problema. Pese a ello, la campaña de desprestigio se puso en marcha.

Massimo Introvigne, sociólogo italiano, explica en el diario italiano Avvenire que en 1937 el jefe del servicio de contraespionaje militar alemán, almirante Wilhelm Canaris, encargó al abogado católico Josef Müller llevar a Roma una serie de documentos secretos sobre el asunto, porque desaprobaba las maniobras de Goebbels contra la Iglesia. Müller llevó los documentos secretos al Papa Pío XII.

La Razón señala que "con la aprobación de la Secretaría de Estado, las investigaciones sobre el complot nazi contra la Iglesia fueron confiados al jesuita alemán Walter Mariaux, por aquel entonces misionero en Argentina".

En 1940, Mariaux publicó en Londres y en Buenos Aires, con el seudónimo Testis Fidelis, dos volúmenes sobre la persecución anticatólica en el Tercer Reich: más de 700 páginas que prueban que fue la encíclica de Pío XI la que determinó la campaña.

El diario español explica que el P. Mariaux "lo prueba publicando unas instrucciones detalladísimas enviadas por Goebbels a la Gestapo unos días después de la publicación de la encíclica Mit brennender Sorge en las que ordena encontrar testimonios que acusen a un determinado número de sacerdotes, amenazándolos con arresto inmediato si no colaboran".

Lo que más llama la atención, resalta La Razón, es "la invitación a los periodistas a reabrir los casos del 37 y también episodios más antiguos, reproponiéndolos a la opinión pública para que ocupen las portadas de los periódicos", algo similar a lo que han hecho el New York Times y Associated Press.



jueves, 22 de abril de 2010

Rocco Buttiglione llama a defender con firmeza al Papa ante ataques

Rocco Buttiglione llama a defender con firmeza al Papa ante ataques


ROMA, 21 Abr. 10 (ACI).- El europarlamentario Rocco Buttiglione, llamó a los católicos a defender con firmeza al Papa Benedicto XVI ante la campaña difamatoria iniciada por los medios, que al parecer juntaron datos sobre abusos de cincuenta años para "crear alarma", pues el clero es el sector donde la pederastia tiene "mucho menor" incidencia.

En el marco de las 5° Jornadas Católicos y Vida Pública, el político italiano señaló que los datos de un estudio de la Universidad de Nueva York, que recoge las denuncias contra los sacerdotes católicos durante 50 años en Estados Unidos, muestra que de 4.392 acusaciones, "958 eran por casos de pederastia, que conllevaron 54 condenas firmes".

"En 50 años, esto supone una condena por pederastia cada año, sobre 109.000 sacerdotes católicos que había en Estados Unidos. Es decir, una condena por cada 2.000 curas, y si estimamos que alguno puede no haber sido condenado, da un pederasta por cada mil curas", advirtió el europarlamentario.

En ese sentido, añadió, según este estudio, la incidencia de la pederastia es "mucho menor que en cualquier otro sector profesional".

Buttiglione dijo que, al parecer, quienes dirigen la campaña contra el Papa y la Iglesia han juntado los datos de 50 años para "crear alarma entre la población, salir en los diarios, para un ataque a la Iglesia Católica, al que debemos responder con intensidad, ya que es inaceptable".

"Se está intentando asustar a las familias para que piensen que es peligroso enviar a los niños al Catolicismo, lo que es una locura total, y busca dar la impresión de que la Iglesia Católica no vive a la altura de sus principios", expresó.

El político italiano criticó duramente a los sacerdotes que abusaron de menores, pero advirtió que si el "pedófilo es una estrella de Hollywood", la gente "sale en su defensa".

Finalmente afirmó que quienes atacan a Benedicto XVI, no se atrevieron a hacer lo mismo con Juan Pablo "por el prestigio que tenía". "Pero ahora con la llegada de Benedicto XVI, se han querido tomar la revancha". Por ello, llamó a los fieles a defender con firmeza al actual Pontífice.


miércoles, 21 de abril de 2010

Es un deber y una alegría rezar por el Papa, afirma Cardenal Cipriani

Es un deber y una alegría rezar por el Papa, afirma Cardenal Cipriani


LIMA, 19 Abr. 10 (ACI).- El Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, señaló a los fieles peruanos que rezar por el Papa es un "deber y una alegría", sobre todo en los momentos en que se encuentra atacado por los medios con difamaciones en torno a su actuar en los casos de sacerdotes pedófilos que buscan presentarlo como encubridor de los mismos cuando nunca lo fue.

El Arzobispo de Lima ofreció a los fieles la bendición apostólica en nombre del Papa Benedicto XVI, a quien visitó hace algunos días y expresó a los presentes: "les traigo su bendición y también la alegría que tiene un hijo cuando se encuentra con su padre".

Al recordar que hoy se cumple el 5º aniversario de su elección como Sumo Pontífice, el Cardenal Cipriani señaló que "para nosotros en la Iglesia es un deber y una alegría rezar siempre por el Santo Padre, rezar por sus intenciones, por su salud y estar unidos también a él en la obediencia de la fe".

"En esta fecha tan especial, la iglesia debe rendirle un homenaje y estar unida a él en la oración", añadió.

Asimismo, el Purpurado advirtió que "el sacrificio, el dolor, la penitencia, el insulto, el maltrato, el odio, es el pago que este mundo da a quien dice la verdad, a quien quiere ayudarlos. Por eso, para reconocer a Cristo en nuestras vidas, es necesario tener una mirada y un corazón limpios".



Voluntad de Cristo para el hombre es abrazo seguro que lo lleva a la vida eterna, dice el Papa Benedicto

Voluntad de Cristo para el hombre es abrazo seguro que lo lleva a la vida eterna, dice el Papa Benedicto


VATICANO, 20 Abr. 10 (ACI).- Al pronunciar esta mañana un elogio fúnebre al Cardenal Tomas Spidlík, sacerdote jesuita fallecido el pasado 16 de abril a los 90 años, el Papa Benedicto XVI explicó que "la voluntad de Jesús coincide con la de Dios Padre y con la obra del espíritu Santo, constituye para el ser humano una especie de abrazo seguro, fuerte y dulce que lo conduce a la vida eterna".

Al final de la Misa de exequias celebrada en la Basílica de San Pedro por el Cardenal Angelo Sodano, Decano del Colegio Cardenalicio, el Santo Padre señaló que "los grandes hombres de fe que viven inmersos en esta gracia, tienen el don de percibir con una fuerza particular esta verdad y, así, pueden atravesar duras pruebas, como las atravesó el Padre Tomas Spidlík, sin perder la confianza y conservando, al contrario, un vivo sentido del humor, que es ciertamente un signo de inteligencia, pero también de libertad interior".

"En este aspecto era evidente el parecido entre nuestro llorado Cardenal y el venerable Papa Juan Pablo II: ambos tenían el don de la ocurrencia divertida y la broma, aunque cuando eran jóvenes pasaron situaciones difíciles y, en algunos casos, parecidas. La Providencia hizo que se encontrasen y colaborasen para el bien de la Iglesia; especialmente para que aprenda a respirar plenamente 'con sus dos pulmones', como le gustaba decir al Papa eslavo".

Benedicto XVI dijo luego que "esa libertad y esa presencia de espíritu tienen su fundamento objetivo en la resurrección de Cristo. La esperanza y la alegría de Jesús resucitado son también la esperanza y la alegría de sus amigos, gracias a la acción del Espíritu Santo. Lo demostraba habitualmente el Padre Tomas Spidlík con su forma de vivir, y su testimonio se volvía cada vez más elocuente con el pasar de los años porque a pesar de la edad avanzada y los inevitables achaques su espíritu seguía siendo fresco y joven. ¿Qué es eso sino amistad con el Señor Resucitado?".

Al elegir como lema de su escudo cardenalicio, "Ex todo corde": con todo el corazón, el Cardenal, subrayó el Papa Benedicto, "ponía, por decir así, su vida dentro del mandamiento del amor, la inscribía en el primado de Dios y de la caridad". Las palabras "phos" y "zoe" -"luz" y "vida"-, que se encuentran en el escudo, "son nombres de Dios. Por tanto, el ser humano que acoge plenamente, 'ex todo corde', el amor de Dios, acoge la luz y la vida, y es a su vez luz y vida en la humanidad y en el universo".

Finalmente el Papa recordó que el Cardenal Spidlík era miembro de la Compañía de Jesús, "es decir, un hijo espiritual de aquel San Ignacio que puso en el centro de la fe y de la espiritualidad la contemplación de Dios en el misterio de Cristo. En este símbolo del corazón se encuentran Oriente y Occidente, en un sentido no devoto, sino profundamente cristológico".



martes, 20 de abril de 2010

Cardenal Hummes llama a sacerdotes expresar público apoyo al Papa en Roma

Cardenal Hummes llama a sacerdotes expresar público apoyo al Papa en Roma


VATICANO, 19 Abr. 10 (ACI).- Ante la campaña mediática que difama al Papa Benedicto XVI, el Prefecto de la Congregación para el Clero, Cardenal Claudio Hummes, envió una carta a los sacerdotes para invitarlos a "asistir numerosos a la Clausura del Año Sacerdotal junto al Papa en Roma y apoyarlo en estos momentos difíciles".

En referencia a los últimos ataques mediáticos contra el Papa Benedicto XVI y la Iglesia, el Purpurado reconoce en su misiva que los graves hechos cometidos por algunos presbíteros, proporcionalmente pocos, deben ser rechazados y condenados de modo "absoluto e intransigente" y "deberán responder ante Dios y ante los tribunales, también ante los civiles".

"La Iglesia está decidida a no esconder y a no minimizar tales crímenes pero, sobre todo, estamos de parte de las víctimas y queremos sostenerlas en su recuperación y en sus derechos ofendidos", agrega.

No obstante, el Cardenal Hummes hizo hincapié en que "los delitos de algunos no pueden usarse en modo tal que enfanguen el entero cuerpo eclesial de los presbíteros. Quien obra así comete una clamorosa injusticia".

Por ello, a dos meses de la Clausura del Año Sacerdotal, el Purpurado remitió la invitación del Santo Padre a los sacerdotes para ir a Roma los días 9, 10 y 11 de junio y "ofrecer al Papa Benedicto XVI su solidariedad y apoyo, su confianza y comunión incondicionada ante los frecuentes ataques que se dirigen contra su persona en el momento actual en el ámbito de las decisiones acerca de los clérigos, que han incurrido en delitos sexuales contra menores".

"Las acusaciones contra el Papa son evidentemente injustas, y se ha demostrado que nadie ha hecho tanto como Benedicto XVI para condenar y combatir correctamente tales crímenes. Por eso, la presencia masiva de presbíteros en la plaza con el Papa será una fuerte señal de nuestro decidido rechazo a los injustos ataques de los que es víctima", subraya.

Finalmente, el Prefecto de la Congregación para el Clero afirma que "la conclusión del Año Sacerdotal no será un final, sino más bien un nuevo inicio. Nos proponemos estar siempre más atentos a todo aquello que el Espíritu Santo quiere comunicarnos. Mientras, volveremos al ejercicio de nuestra misión en la Iglesia y en el mundo, con renovada alegría y con el convencimiento de que Dios, Señor de la historia, permanece con nosotros en los momentos de crisis y en los nuevos tiempos".



lunes, 19 de abril de 2010

En cada momento de la vida dependemos totalmente de Dios, recuerda el Papa Benedicto XVI

En cada momento de la vida dependemos totalmente de Dios, recuerda el Papa Benedicto XVI


FLORIANA, 18 Abr. 10 (ACI).- En su homilía de la Eucaristía que presidió esta mañana (hora local) desde en la localidad de Floriana en Malta, el Papa Benedicto XVI destacó, ante miles de fieles presentes, que "en cada momento de la vida dependemos completamente de Dios" y solo la confianza en Él y el seguimiento de sus enseñanzas permitirá obtener grandes frutos.

En su sermón ante miles de fieles presentes, el Santo Padre alentó al pueblo de Malta a seguir siendo hospitalarios con quienes los visitan y alertó a recordar que "no todo lo que el mundo de hoy propone es digno de ser asumido por el pueblo maltés. Muchas voces tratan de convencernos de dejar de lado nuestra fe en Dios y su Iglesia, y elegir por nosotros mismos los valores y las creencias con que vivir. Nos dicen que no tenemos necesidad de Dios o de la Iglesia".

"Cuando nos sentimos tentados de darles crédito, hemos de recordar el episodio que nos narra el Evangelio de hoy, cuando los discípulos, todos ellos pescadores expertos, habiendo bregado toda la noche, no consiguieron un solo pez. Después, presentándose en la orilla, Jesús les dijo dónde echar las redes y la pesca fue tan grande que apenas podían sacarla. Abandonados a sí mismos, sus esfuerzos resultaron inútiles; cuando Jesús se puso a su lado, lograron una multitud de peces. Mis queridos hermanos y hermanas, si ponemos nuestra confianza en el Señor y seguimos sus enseñanzas, obtendremos siempre grandes frutos".

Seguidamente explicó que a ejemplo de San Pablo cuando naufragó en Malta, "también nosotros debemos poner nuestra confianza sólo en Dios. Nos sentimos tentados por la idea de que la avanzada tecnología de hoy puede responder a todas nuestras necesidades y nos salva de todos los peligros que nos acechan. Pero no es así. En cada momento de nuestras vidas dependemos completamente de Dios, en quien vivimos, nos movemos y existimos. Sólo Él nos puede proteger del mal, sólo Él puede guiarnos a través de las tormentas de la vida, sólo Él puede llevarnos a un lugar seguro, como lo hizo con Pablo y sus compañeros a la deriva ante las costas de Malta". "Hicieron como Pablo les exhortó y, así, 'todos llegaron sanos y salvos a tierra'. Más que cualquier bagaje que podamos tener con nosotros –nuestros logros humanos, nuestras posesiones, nuestra tecnología–, lo que nos da la clave de nuestra felicidad y realización humana es nuestra relación con el Señor. Y él nos llama a una relación de amor".

Seguidamente el Papa pidió recordar la "pregunta que hizo por tres veces a Pedro en la orilla del lago: 'Simón, hijo de Juan, ¿me amas?'. Basándose en la respuesta afirmativa de Pedro, Jesús le encomienda una tarea, la tarea de apacentar su rebaño. Aquí vemos el fundamento de todo ministerio pastoral en la Iglesia. Nuestro amor por el Señor es lo que debe dirigir todos los aspectos de nuestra predicación y enseñanza, nuestra celebración de los sacramentos y nuestra preocupación por el Pueblo de Dios. Nuestro amor por el Señor es lo que nos impulsa a amar a quienes Él ama, y a aceptar de buen grado la tarea de comunicar su amor a quienes servimos".

Al hablar luego sobre el pasaje del Evangelio de la pesca milagrosa, el Santo Padre dijo que ésta "pone de manifiesto que los Apóstoles dependían de Dios para el éxito de sus proyectos en la tierra. El diálogo entre Pedro y Jesús subraya la necesidad de la misericordia divina para curar sus heridas espirituales, las heridas del pecado. En cada ámbito de nuestras vidas, necesitamos la ayuda de la gracia de Dios. Con Él, podemos hacer todo; sin Él no podemos hacer nada".

Poniendo luego como ejemplo de esta confianza al primer santo de Malta, P. Dun Ġor Preca, Benedicto XVI se dirigió de manera especial a los sacerdotes poniendo al presbítero como ejemplo: "que os sirva de modelo e inspiración en vuestros esfuerzos por cumplir la misión recibida de apacentar la grey del Señor. Recordad también la pregunta que el Resucitado hizo por tres veces a Pedro: '¿Me amas?'. Esta es la pregunta que hace a cada uno de vosotros. ¿Lo amáis? ¿Queréis servirle con la entrega de toda vuestra vida? ¿Deseáis guiar a los otros para que lo conozcan y lo amen?. Como Pedro, tened el valor de responder: 'Sí, Señor, tú sabes que te amo'; y acoged con gratitud la hermosa tarea que él os ha asignado. La misión confiada al sacerdote es verdaderamente un servicio a la alegría, a la alegría de Dios que quiere entrar en el mundo".

"Al mirar ahora a mi alrededor la gran multitud reunida aquí, en Floriana, para la celebración de la Eucaristía, vuelvo a pensar en la escena descrita en la segunda lectura de hoy, en la cual millares de millares unieron sus voces en un gran canto de alabanza: 'Al que se sienta en el trono y al Cordero, la alabanza, el honor, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos' ", continuó el Papa.

Finalmente el Santo Padre animó a seguir "cantando este himno, como alabanza al Señor resucitado y como acción de gracias por sus innumerables dones. Concluyo mi exhortación esta mañana con las palabras de San Pablo, apóstol de Malta: 'L-imħabba tiegħi tkun magħkom ilkoll fi Kristu Ġesù' [Os amo a todos en Cristo Jesús]. Ikun imfaħħar Ġesù Kristu! [¡Alabado sea Jesucristo!]".

Para leer la homilía completa ingrese a:



miércoles, 14 de abril de 2010

Ex alcalde judío de Nueva York: Ataques a la Iglesia y al Papa son manifestación anticatólica de medios

Ex alcalde judío de Nueva York: Ataques a la Iglesia y al Papa son manifestación anticatólica de medios


ROMA, 12 Abr. 10 (ACI).- Ed Koch es un judío que fue alcalde de Nueva York, Estados Unidos, entre 1978 y 1989. Ha escrito un artículo en el diario israelí Jerusalem Post en el que señala: "creo que los continuos ataques de los medios a la Iglesia Católica y a Benedicto XVI se han convertido en manifestaciones de anticatolicismo y que la cadena de artículos sobre los mismos eventos no tienen ya la intención de informar sino de 'castigar' ".

En su artículo sobre la campaña difamatoria emprendida por diversos medios para hacer aparecer al Santo Padre como "encubridor" de abusos sexuales cometidos por algunos miembros del clero, Koch comenta que este tipo de crímenes son una cosa "horrenda" y subraya cómo el Papa Benedicto XVI "en varias ocasiones, a nombre de la Iglesia, ha admitido las culpas y ha pedido perdón".

Para el ex alcalde de Nueva York "muchos de quienes en los medios atacan a la Iglesia y al Papa hoy lo hacen evidentemente con placer, y en cualquier caso con malicia".

Esto sucede, en opinión de Ed Koch, porque "hay muchos en los medios, incluso entre los católicos así como entre otra gente, que objetan o se irritan por la posición de la Iglesia que es contraria a todo aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo, favorece el mantenimiento de la regla del celibato para los sacerdotes así como la exclusión de las mujeres en el sacerdocio. Es contraria a las medidas de control de la natalidad, al uso libertino del preservativo y fármacos (anticonceptivos), así como contraria al divorcio civil".

Si bien él mismo podría no estar de acuerdo con estas posiciones, explica Koch, considera que la Iglesia Católica tiene "el derecho de exigir a sus propios fieles el cumplimiento de todas sus obligaciones religiosas y el derecho de sostenerse en lo que cree".

Para el ex alcalde la Iglesia Católica es "una fuerza positiva en el mundo" y que la importancia de millones de católicos es importante para la paz y la prosperidad.

Finalmente Ed Koch reitera que "los actos cometidos por miembros del clero católico son actos terribles" y advierte citando el Evangelio de San Juan: "el que de vosotros esté libre de pecado, que tire la primera piedra".



lunes, 12 de abril de 2010

Pésame del Papa Benedicto por desastre aéreo en Rusia: Muere el Presidente de Polonia

Pésame del Papa Benedicto por desastre aéreo en Rusia: Muere el Presidente de Polonia


VATICANO, 10 Abr. 10 (ACI).- El Papa Benedicto XVI envió un telegrama al Presidente del Parlamento de Polonia, Bronislaw Komorowski, en el que expresa sus condolencias por el trágico accidente aéreo ocurrido hoy sábado en el que fallecieron en total 132 personas cuando el avión que los transportaba cayó en Smolensk, Rusia, entre los pasajeros se encontraba el Presidente de la República de Polonia, Lech Kaczynski.

El texto del Santo Padre señala que "es con profundo dolor que me he enterado de la noticia de la trágica muerte del señor Presidente Lech Kaczynski, su esposa y las personas que lo acompañaban en su viaje hacia Katyn. Entre ellos quiero mencionar al señor Ryszard Kaczorowski, el ex Presidente de la República en exilio, el Obispo Tadeusz Ploski, el arzobispo ortodoxo Miron Chodakowski y el pastor militar evangélico Adam Pilsch".

Benedicto XVI dice luego que confía "todas las víctimas de este dramático incidente –parlamentarios, políticos, representantes del ejército y de las familias de Katyn, así como a todas las otras personas– a la bondad de Dios misericordioso. Que Él las acoja en su gloria".

Finalmente el Papa señala que "a las familias de los fallecidos y a todos los polacos presento mis sinceras condolencias asegurándoles mi cercanía espiritual. En este difícil momento imploro para el pueblo polaco una especial bendición de Dios omnipotente".

Entre los ocupantes había también un grupo de veteranos de la Segunda Guerra Mundial que se dirigía a Katyn para rendir homenaje a las 22 mil víctimas polacas asesinadas por las milicias de Stalin en los años 40.



jueves, 8 de abril de 2010

Ataques al Papa Benedicto siguen agenda sexista y hedonista, dice diario ruso no católico

Ataques al Papa Benedicto siguen agenda sexista y hedonista, dice diario ruso no católico


MOSCÚ, 06 Abr. 10 (ACI).- Un reciente editorial del diario Pravda.ru, escrito originalmente en portugués por Artur Rosa Teixeira, explica que la actual campaña mediática difamatoria contra el Papa Benedicto XVI y la Iglesia pretende desacreditar a la Iglesia para poder seguir obteniendo beneficios económicos, a través de la imposición de una ideología que no considera la naturaleza espiritual del ser humano sino que ve todo desde una perspectiva sexista y hedonista.

En el texto Texeira comenta que estas agresiones toman "un caso aislado, preferiblemente complicado, y lo generalizan para inducir al lector a pensar que todo el cuerpo es la misma naturaleza".

"Esta generalización obviamente tiene connotaciones ideológicas y sigue una agenda política que busca deconstruir la sociedad tradicional y sus instituciones seculares así como imponer un nuevo orden mundial con la manera de los siniestros intereses de la oligarquía internacional, los mismos que manejan los mercados financieros y, a través de ellos, controlan ampliamente la economía mundial".

"De hecho –prosigue– los recientes informes de pedofilia que involucran a sacerdotes carecen de la ética periodística requerida, sin importar su gravedad moral. Ese tipo de noticias generan sospecha sobre su 'bondad' incluso en no católicos como nosotros".

Seguidamente el editorial reconoce el aporte católico a la civilización occidental y explica que al hacer esta apología no están defendiendo la pedofilia de algunos sacerdotes, que siempre debe ser condenada; y advierte también sobre la "bondad" de muchas noticias que "se concentran exclusivamente en casos de clérigos católicos" cuando estos constituyen "una pequeñísima minoría", y que buscan mostrar como "inacabables como en un panal de abejas" los contados casos.

Tras comentar algunos aspectos del caso Murphy en Estados Unidos y cómo el entonces Cardenal Ratzinger no lo encubrió sino que hizo todo lo que debía hacer, el editorial señala que "no creemos que el New York Times ignorase totalmente estos hechos. Desde aquí, se ve la mala fe y el tinte difamatorio de la campaña que se ha articulado contra la jerarquía del mundo católico".

"Y eso se entiende. El actual Pontífice, consistente con los principios de la Iglesia Católica, ha desarrollado una resistencia tenaz contra los propósitos divisorios, alentados por organizaciones seculares que buscan imponer una visión sexista y hedonista de la sociedad, reduciendo al hombre a su naturaleza humana negándole su dimensión espiritual. Estas organizaciones obviamente no han surgido 'espontáneamente' ni viven del aire… han sido creadas y son apoyadas por la cuna de tales fundaciones filantrópicas como la familia Rockefeller".

Los intereses financieros, prosigue el texto, "de estos, están ligados a un amplio rango de sectores económicos que van desde la banca, petróleo, fármacos, industria militar, etc. hasta los medios audiovisuales, que claramente cumplen una agenda dictada por la élite global a la que pertenecen".

Tras advertir que esta misma élite señala que la "humanidad debe ser reducida en un tercio de su población actual", el editorial explica que "existe una clara intención en este tipo de noticias que va mucho más allá del deseo de informar… si el mismo fenómeno no se omitiera en instituciones similares".




Payá desafía a Frei Betto a debatir sobre cambios pacíficos para Cuba

Payá desafía a Frei Betto a debatir sobre cambios pacíficos para Cuba


LA HABANA, 07 Abr. 10 (ACI).- El coordinador del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), Oswaldo Payá Sardiñas, invitó al conocido representante de la teología de la liberación, Alberto Libanio Christo (Frei Betto), a un debate sobre los cambios pacíficos que el pueblo quiere para Cuba, así sea en los medios de comunicación donde el controvertido fraile se expresa a favor del poder de los hermanos Castro.

"Yo lo invito a Usted Señor Frei Betto a un debate o diálogo sobre esto y sobre lo que Usted quiera, en los medios de difusión cubanos (como el diario oficial Granma), que paga el pueblo, pero que Usted usa y nosotros no podemos usar para expresarnos", manifestó en un artículo.

En su texto, Payá criticó a Frei Betto por ser en Cuba "un hombre del palacio" que no defiende al pueblo, "sino al status de la minoría de poder". "Betto –añadió-, oculta el intento del régimen comunista, de descristianizar nuestra vida, nuestra cultura", y que le era imprescindible al poder para someter al pueblo y "apropiarse perversamente de la persona humana".

En ese sentido, afirmó que este representante de la teología de la liberación ha sido en Cuba "la antítesis de la liberación, pues ha propagado la doctrina de la sumisión, del condicionamiento, del alineamiento de los creyentes con el totalitarismo como condición para el respeto al culto religioso".

"Con su apoyo a un régimen opresivo, él no defiende el derecho ni la libertad de conciencia, sino que niega el derecho de los seres humanos cuya fuente es la primera libertad, sin condiciones, la libertad de los hijos de Dios", advirtió.

Payá dijo que "si Frei Betto quiere servir la causa de la justicia y la paz, que promueva el diálogo entre cubanos, sin exclusiones, como hombres y mujeres libres. Aunque lo tendrá que hacer desde el extranjero, porque si se atreve a hacerlo, ya no entra más a Cuba. Al menos por ahora. El lo sabe, él sabe que aquí él tampoco es libre, aunque puede ser libre si se une en el espíritu del Movimiento Cristiano Liberación".

El texto completo está en

 
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