La lenta agonía de los obispos conservadores
Marcelo Larraquy
Reproducimos aquí un revelador artículo periodístico escrito sobre el testimonio de “una fuente cercana a Francisco”, publicado por el Diario Clarín de Buenos Aires, Argentina, el domingo 2 de Febrero del 2014.
“A sus enemigos los va cocinando a fuego lento. Ellos están esperando que golpee de frente. Pero Bergoglio cree que no hay nada peor que decirles que se quedan... pero que nunca sepan hasta cuándo”, refiere una fuente cercana a Francisco consultada por Clarín.
Son momentos de incertidumbre para obispos conservadores que conspiraron contra Bergoglio, con el aliento del Vaticano, cuando aquél era cardenal.
En la Iglesia se da por hecho que hay dos arquidiócesis y una diócesis “disponibles” para una pronta sucesión. Por un lado, la del arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, de 70 años, cuando aún le restan 5 años más para jubilarse. Líder de los obispos conservadores y capellán de la Orden de Malta, Aguer movilizó sus influencias en Roma -a través del ex embajador Esteban Caselli y el entonces secretario de Estado de la Santa Sede, Angelo Sodano- para remover a Bergoglio de la Arquidiócesis porteña y “liberarla” para el sector conservador. Uno de los candidatos a ocuparla fue el actual titular de la diócesis Zárate-Campana Oscar Sarlinga, ordenado obispo a los 42 años, en marzo de 2006.
