El enfado del Papa
Las descalificaciones del Papa
Tomado del Blog “Cristo era Sabio” del Portal InfoVaticana.
Las palabras del Papa al término del Sínodo han sido claramente amargas. Epítetos y descalificaciones no han faltado.
Da la impresión a los progresistas de que el Sínodo no ha aportado nada nuevo. Repetir lo de siempre. Lo más que se hace es inocular el virus de la ambigüedad, pero evitando algo de sesgo abiertamente kasperista. ¿Para esto hacía falta tanto lío?
Lo improductivo de este Sínodo parece haber sido la primera preocupación del Papa, que se adelanta a justificar con parrafadas más poéticas que reales para qué ha servido todo esto. Pero la verdad es que, a la prensa mundana, el Sínodo no aporta ningún titular, salvo que manipulen con descaro.
Y aquí vienen los reproches del Papa en negrita:
Significa haber puesto al descubierto a los corazones cerrados, que a menudo se esconden incluso dentro de las enseñanzas de la Iglesia o detrás de las buenas intenciones para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas.
¿Cuáles son los corazones cerrados? ¿Qué han dicho tan malo? ¿Esconderse dentro de las enseñanzas de la Iglesia no significará corresponderse con las enseñanzas de la Iglesia? ¿Qué significa juzgar? ¿Decir lo que está bien y lo que está mal? Eso es más discernimiento que juicio, en caso de definir el juicio desde una óptica negativa.




