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lunes, 16 de octubre de 2017

Comunicado de prensa de la «Filial Súplica al Papa Francisco sobre el Futuro de la Familia» en el Centenario de la última aparición de Nuestra Señora de Fátima

Comunicado de prensa de la «Filial Súplica al Papa Francisco sobre el Futuro de la Familia» 
en el Centenario de la última aparición de Nuestra Señora de Fátima


3 cardenales, 9 obispos, 636 sacerdotes diocesanos y religiosos, 46 diáconos, 25 seminaristas, 51 hermanos religiosos, 150 religiosas de vida activa y de clausura, además de 458 personas entre profesores de Teología, profesores de religión, catequistas, agentes pastorales y profesores universitarios en general , firman una “Declaración de Fidelidad a la enseñanza inmutable de la Iglesia sobre el matrimonio y a su ininterrumpida disciplina” recibida de los Apóstoles.


Roma, 13 de octubre del 2017.-  El día 29 de septiembre de 2015, festividad de San Miguel y de todos los Arcángeles, la Secretaría de Estado de la Santa Sede recibió la “Filial Súplica al Papa Francisco sobre el futuro de la Familia”, suscrita  por 790.190 católicos procedentes de 178 países, entre los cuales ocho cardenales, 203 arzobispos y obispos e incontables sacerdotes de todo el mundo. Más tarde, fueron entregadas  89.261 nuevas adhesiones, totalizando 879.451 firmantes.

El texto suplicaba al Papa Francisco “una esclarecedora palabra” que disipase la “generalizada desorientación causada por la eventualidad de que en el seno de la Iglesia se haya abierto una brecha que permita la aceptación del adulterio —mediante la admisión a la Eucaristía de parejas divorciadas vueltas a casar civilmente”.

Hasta el día de hoy, el secretariado de la “Filial Súplica”, que para el efecto representa una coalición de más de 60 instituciones pro-familia y pro-vida de los 5 Continentes, no ha recibido siquiera un acuse de recibo de parte de la Santa Sede. Esa omisión resulta tanto más paradojal cuánto el Papa Francisco manifiesta que desea una Iglesia vecina a los problemas de los fieles y al pueblo en general, bien como abierta al diálogo.

lunes, 7 de noviembre de 2016

¿Lutero conquista Roma?

El Ecumenismo sigue sumando Confusión y Desconcierto
Mario Caponnetto

    
La conmemoración “ecuménica”, con el Papa Francisco a la cabeza, del Quinto Centenario de la herejía luterana está llevando las cosas a un punto límite: ya no es posible, en recta conciencia católica, no oponer siquiera alguna resistencia a esta enorme marea de confusión y desconcierto, ni pasar por alto las palabras y los gestos del Santo Padre respecto de esta conmemoración. No queda, por tanto, sino repetir con todo dolor pero con firmeza: non possumus! No podemos seguir con este ecumenismo que nos está llevando a la negación misma de la Fe y del mandato del Señor de evangelizar a las naciones.
    
Es cierto que desde hace tiempo el ecumenismo viene enervando la vida de la Iglesia. No es menos cierto que los dos Papas anteriores a Francisco tuvieron gestos y palabras de proximidad al protestantismo; se insinuó, incluso, la posibilidad de una conmemoración conjunta de este quinto centenario, la que ahora se consuma. Pero lo que hemos visto y oído en estos días resulta sustancialmente distinto de todo lo anterior. En efecto, una cosa es el dialogo entendido como salutis colloquium, al decir de Paulo VI, aún con todas las desviaciones que ha exhibido en los últimos cincuenta años, y otra muy distinta es la asunción lisa y llana por parte de un Papa de las premisas fundamentales de la herejía protestante, premisas que ya no sólo no se condenan sino que ahora se las asume como bienes y dones de Dios para la Iglesia. 
    
Nos explicamos. En toda esta llevada y traída conmemoración de la Reforma el problema central no es ni la figura de Lutero (al que se lo quiere poco menos que canonizar), ni los propósitos que lo movieron (a los que, sin ningún fundamento, se los presume nobles y loables), ni las circunstancias históricas que acompañaron el surgimiento del protestantismo (que se tergiversan y exageran de manera escandalosa con desprecio absoluto por la verdad histórica). No, el problema central es lo que significó y significa el protestantismo, en sus múltiples formas y expresiones, como radical subversión de la Fe, como herida impiadosa inferida al Cuerpo Místico de Cristo que es la Iglesia y como fuente del inmenso caudal de males que provocó no sólo en el orden estrictamente religioso sino, además, filosófico, cultural y político. Es esta esencia del protestantismo la que ha sido plenamente asumida y ratificada por el Papa.
    
Para calibrar hasta qué punto es cierto lo que acabamos de decir, vamos a examinar unas declaraciones del Papa Francisco a la Revista jesuita sueca “Signum”, luego reproducidas por la “Civiltà Cattolica”, el pasado 24 de octubre, en vísperas de su viaje a Suecia. En un momento de la entrevista, el periodista pregunta: “En los diálogos ecuménicos las diferentes comunidades deberían intentar enriquecerse recíprocamente con lo mejor de sus tradiciones. ¿Qué podría aprender la Iglesia Católica de la tradición luterana?”. La pregunta, en sí misma, formulada por quien hemos de presumir es un periodista católico, no puede ser más insidiosamente opuesta a la Fe; en efecto, si, como todo católico ha de creer, y la Iglesia enseña, la plenitud del depósito de la Fe está en la única Iglesia verdadera, esto es, la Católica, y si ella ha sido constituida por el mismo Cristo como Maestra de todo el género humano, ¿cómo se puede suponer que Ella pueda o deba “aprender” algo de quienes se han apartado de la Fe verdadera? ¿Cómo puede el error enseñar a la Verdad? Va de suyo que nadie niega la posibilidad de que en las confesiones protestantes haya hombres virtuosos y hasta santos que puedan ser ejemplos aún para los católicos; pero no se trata de eso: la pregunta apunta  claramente a otra cosa: si una herejía (y esto y no otra cosa esconde el eufemismo “tradición luterana”) tiene algo que enseñar a la fe verdadera. 
    

viernes, 8 de enero de 2016

¡Bergoglio está cada vez peor!


Ahora el "Indiferentismo Religioso" llega a través de Video del Papa


Aunque la Sagrada Escritura, hablando de Jesucristo, declara que no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos” (Hch 4, 12)... en el reciente Video que grabó Francisco en Roma hablando de sus intenciones para este mes -por las que todos los católicos del mundo rezamos-, parece que se le ha desdibujado bastante quién es el "único Salvador del mundo" y cuál es la "única Fe verdadera". 

De paso le recuerdo, querido lector, que fue el mismísimo Jesucristo quien afirmó que: si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo” (Lc 13, 2).

Recuerde estos textos mientras usted ve este tristísimo video -por decir lo menos- con sus propios ojos…


Los católicos de nuestro tiempo no distinguen ya el veneno de la buena doctrina. Da pena la cantidad de "católicos" que promueven el indiferentismo religioso… Pero que esto lo haga el propio Bergoglio... ¡Es inaceptable! ¿Es que no quedan Cardenales viriles que, en el Año de la Misericordia, quieran corregir al que yerra? Porque es una de las más hermosas obras de misericordia que un bautizado puede hacer. Y en este Año de la Misericordia... se avisora como muuuyyy necesario practicarla.

Sobre este lamentable documento audiovisual...

* léase el magnífico post de Miguel Ángel Yañez:
Escandaloso Video del Papa Francisco: el Niño Jesús y su Iglesia Humillados
http://adelantelafe.com/escandaloso-video-del-papa-francisco-el-nino-jesus-y-su-iglesia-humillados/

* Este de Don Terzio:
Ad Cautelam
http://exorbe.blogspot.com.ar/2016/01/ad-cautelam.html

* Y no se pierda esta aclaración del Denzinger-Bergoglio:
Todos, Ateos o de cualquier Religión, son hijos de Dios
http://denzingerbergoglio.com/cualquier-hombre-de-cualquier-religion-es-hijo-de-dios/

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Las amargas palabras del Papa al término del Sínodo

El enfado del Papa
Las descalificaciones del Papa


Tomado del Blog “Cristo era Sabio” del Portal InfoVaticana.


Las palabras del Papa al término del Sínodo han sido claramente amargas. Epítetos y descalificaciones no han faltado.

Da la impresión a los progresistas de que el Sínodo no ha aportado nada nuevo. Repetir lo de siempre. Lo más que se hace es inocular el virus de la ambigüedad, pero evitando algo de sesgo abiertamente kasperista. ¿Para esto hacía falta tanto lío?

Lo improductivo de este Sínodo parece haber sido la primera preocupación del Papa, que se adelanta a justificar con parrafadas más poéticas que reales para qué ha servido todo esto. Pero la verdad es que, a la prensa mundana, el Sínodo no aporta ningún titular, salvo que manipulen con descaro.

Y aquí vienen los reproches del Papa en negrita:

Significa haber puesto al descubierto a los corazones cerrados, que a menudo se esconden incluso dentro de las enseñanzas de la Iglesia o detrás de las buenas intenciones para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas.

¿Cuáles son los corazones cerrados? ¿Qué han dicho tan malo? ¿Esconderse dentro de las enseñanzas de la Iglesia no significará corresponderse con las enseñanzas de la Iglesia? ¿Qué significa juzgar? ¿Decir lo que está bien y lo que está mal? Eso es más discernimiento que juicio, en caso de definir el juicio desde una óptica negativa.

jueves, 12 de febrero de 2015

El Cardenal Marx enseña un Evangelio distinto al que enseñó Jesucristo

Reinhard Marx niega que vivir en adulterio sea siempre pecado y valora el amancebamiento y las uniones homosexuales


En una entrevista concedida al Jesuita Luke Hansen para “America Magazine”, el Cardenal Reinhard Marx reconoce que aprecia valores positivos en las parejas homosexuales que duran toda la vida, en las uniones prematrimoniales y en los matrimonios civiles posteriores a un divorcio. Además se suma a las palabras del Obispo de Amberes a favor del reconocimiento de las parejas homosexuales y asegura que muchos Padres Sinodales estaban de acuerdo con sus tesis, a pesar de que son claramente contrarias a la Escritura, la Tradición y el Magisterio bimilenario de la Iglesia Católica.


(America Magazine / RD) Reproducimos por su interés algunas de las preguntas de la entrevista al Cardenal Marx:


- Dos temas del Sínodo son los divorciados católicos vueltos a casar y los católicos gay, especialmente los que mantienen relaciones. ¿Tiene usted oportunidad de escuchar directamente a estos católicos en su actual ministerio?

Cardenal Marx: He sido sacerdote por 35 años. Este problema no es nuevo. Tengo la impresión que tenemos mucho que hacer en el campo teológico, no solamente en relación a la cuestión del divorcio, sino también en cuanto a la teología del matrimonio. Me sorprendo cuando algunos dicen sobre este asunto, «todo está claro». Las cosas no están claras. No es una cuestión acerca de cómo la doctrina de la Iglesia está siendo determinada por los tiempos actuales. Es una cuestión de aggiornamento, de decir todo esto de manera que la gente pueda entenderlo, y de adaptar siempre nuestra doctrina al Evangelio, a la teología, en sentido de encontrar nuevos caminos para entender lo que Jesús dijo, el significado de la tradición de la Iglesia, la teología y así con las otras cosas. Hay mucho que hacer.

He hablado con muchos expertos -canonistas y teólogos- quienes reconocen muchas cuestiones relacionadas con la sacramentalidad y validez de los matrimonios. Un interrogante es: ¿Qué podemos hacer cuando una persona se casa, se divorcia y luego encuentra un nuevo compañero/a? Hay diversas posiciones. Algunos Obispos en el Sínodo dijeron: «Están viviendo en pecado». Pero otros dijeron: «No podemos estar diciendo cada día que alguien está en pecado. Esto no es posible». Como ve, hay cuestiones acerca de las cuales debemos conversar. Abrimos una discusión sobre estos temas en la Conferencia de los Obispos alemanes. Ahora el texto está publicado. Pienso que es un muy buen texto y una buena contribución para la discusión en el Sínodo.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Algo está Fallando

Rabbitgate: ¿Podría Venir Bien?
Christopher A. Ferrara


El Papa que condena públicamente a una madre de ocho hijos por “irresponsable”, concede una audiencia privada a una pareja homosexual “transexual”.


[The Remnant] Este artículo es mi visión sobre el impacto que ha tenido el escándalo causado por la reciente conferencia de prensa en el avión que transportaba a Francisco de Manila a Roma. El titular, absolutamente predecible, rezaba: “El Papa Francisco: los Católicos No Tienen que Criar como Conejos”. Que se abstengan los objetores de molestarme a mí o a este periódico, hablando de una “mala traducción” o de “todo el contexto” de las palabras del Papa, o con minucias como que “el Papa no dijo criar como conejos, sino ser como conejos”. He visto la entrevista entera en italiano, la he comparado con la transcripción proporcionada por la revista America, y puedo confirmar que el Papa dijo lo que dijo, y que su  “contexto” no sólo no disminuye, sino que empeora el escándalo que ha causado, una vez más por hablar de manera improvisada.

Es decir, el escándalo que ha causado por decir lo que realmente piensa, que se supone es la gran ventaja de hablar “desde el corazón”, en lugar de leer siempre de textos preparados, como su predecesor cohibido.

Primero, “Rabbitgate”, tal y como los blogueros católicos lo han apodado, es otro ejemplo de un espectáculo sin precedentes en la historia del papado: un Papa que públicamente e incesantemente denuncia a sus súbditos por su apego a las doctrinas y disciplinas de la Iglesia. Hasta ahora la Iglesia nunca ha tenido que soportar a un Papa que condena a los miembros de su grey porque observan ciertas reglas o demuestran una fe intransigente a un estilo católico del pasado. Hasta ahora nunca se ha visto a un Papa que muestra nada más que indulgencia hacía los disidentes respecto a las enseñanzas de la Iglesia en materia de fe y moral, a la vez que declara con desdén,- en una exhortación apostólica, nada menos,- que “una supuesta solidez de doctrina y disciplina lleva a un elitismo narcisista y autoritario”.

martes, 21 de octubre de 2014

La Amenaza Bergoglio - César Uribarri

La Amenaza Bergoglio
César Uribarri


Reproducimos a continuación un acertado y valiente artículo publicado originalmente en “El Blog de César Uribarri” del Portal amigo “InfoVaticana”. 


Desde el inicio de su Pontificado el Papa Francisco ha buscado un giro copernicano no sólo en la vida de la Iglesia, sino en la vivencia de la fe. Desde un subjetivismo camuflado en misericordia, Bergoglio ha izado a lo más alto de la Iglesia un equipo de leales que tienen en común la capacidad de destrucción subrepticia de la doctrina. Francisco no se ha servido nunca de declaraciones directas sino de construcciones lingüísticas en las que late una continua invitación a abandonar los rigorismos dogmáticos para abrirse a la realidad moderna, pero todo en una clave moralista en la que se apela a la subjetividad del oyente. Motivo por el cual ni se perciben enfrentadas las verdades doctrinales ni se apela a ellas para establecer un suelo desde el que juzgar el mensaje. Tal moralismo en el lenguaje, acompañado de gestos existenciales en el mismo Papa, son el campo abonado para la siembra del giro copernicano que se pretende. Y en esa estrategia el Sínodo Extraordinario de octubre de 2014 se quiso como la primera y fundamental piedra en esa demolición, pero no está tan claro que lo hayan conseguido.

La primera pregunta es si hay o no una batalla en el seno de la Iglesia. Y de haberla en qué términos y de qué alcance. A esto la respuesta es sí. Sí hay una batalla crudelísima entre los que tratan de adaptar el Evangelio a la realidad de un mundo que ha apostatado y los que pretenden salvar el núcleo del dogma. El sínodo está siendo clara evidencia de su alcance. Pero los sucesos que llevan ocurriendo más de un año obligan a una segunda pregunta: cuál es el papel del Papa en esta batalla. Y atreverse a responder exige dejar de lado toda construcción mental previa para ceñirse a los hechos. Y los hechos son tozudos: es el Papa Francisco quien está impulsando estos cambios. Y cambios que se acercan peligrosamente no sólo a un cisma, tal es la fricción que está causando en esas dos posturas enfrentadas, sino a la validación de la herejía. La comunión a los divorciados vueltos a casar no sólo puede ser una espita que haga saltar toda la antropología y moral cristiana sino que es la terrible puerta a la negación de las enseñanzas de Cristo.

Pero el Papa, el mismo que ha hecho gala de una dureza total contra los elementos que considera enemigos de sus planteamientos (como es el caso de los Franciscanos y Franciscanas de la Inmaculada o de Mons. Livieres) parece querer jugar al doloso juego de que sea la voz universal de la Iglesia la que “demande” los cambios aperturistas, para que él sea, solamente, el obligado instrumento que deba dar el placet-de-hecho al recorrido pastoral que, vox populi vox Dei, dinamite el dogma de la Iglesia. Esta estrategia de nuevo ha sido reconocida por el Cardenal Kasper cuando afirma que “es claro lo que (el Papa) quiere y eso es evidente. El quiere una parte importante del Episcopado con él y lo necesita. Él no puede hacerlo en contra de la mayoría del Episcopado”.

jueves, 16 de octubre de 2014

El lío ya está armado y es estratosférico - Francisco José Fernández de la Cigoña

El lío ya está armado y es estratosférico
Francisco José Fernández de la Cigoña


Reproducimos dos comentarios de Paco Pepe que pintan mucho de lo que sucede en el Sínodo de la Familia. Cristo fortalezca a los Obispos y Cardenales fieles a Él, para que corrijan los desvaríos sinodales que intentan sodomizar a la familia católica y liquidar a la Iglesia.


El lío ya está armado

Lo verdaderamente sorprendente es que quien lo está armando, o animando, sea el Papa. Creo que los católicos, y la Iglesia no nos merecemos esto. Unos y otra hemos vivido dos mil años en la seguridad de estar en la casa de Dios y siguiendo, con todos nuestros pecados, sus mandatos. ¿Ahora quieren convertirla en la de Tócame Roque? ¿Y los mandatos no eran tales?

Y lo de siempre. ¿Si se equivocó dos mil años por qué no se va a equivocar ahora? ¿Es Francisco mucho más inteligente que Pío XI, Pío XII, León XIII, Pablo VI, Benedicto XVI? ¿Tiene unas comunicaciones con el Espíritu Santo que los otros no tuvieron? ¿Hay que seguir a una Iglesia que ayer dijo blanco, hoy negro y mañana vayan ustedes a saber?

Cierto que el Papa todavía no se ha pronunciado pero la patita la ha enseñado varias veces por debajo de la puerta. Y sin harina.

domingo, 13 de julio de 2014

Canonizaciones - Roberto de Mattei

Canonizaciones
Roberto de Mattei


Una entrevista de la Revista Mensual “Catholic Family News” al Prof.  Roberto de Mattei* en el pasado mes de Abril del 2014, donde a propósito de las canonizaciones de Juan XXIII y Juan Pablo II se refiere al proceso de las canonizaciones en general con interesantes puntos de vista.


Catholic Family News: Profesor de Mattei, las inminentes canonizaciones de Juan XXIII y de Juan Pablo II suscitan, por varias razones, dudas y confusión. Cómo católico y como historiador, ¿cuál es el juicio que desea expresar?

Roberto de Mattei: Puedo expresar una opinión personal, sin pretensiones de resolver un problema complejo. Ante todo, estoy perplejo, hablando en general, por la facilidad con la que, en los últimos años, se inician y concluyen los procesos de canonización. El Concilio Vaticano I definió el primado de jurisdicción del Papa y la infalibilidad de su Magisterio bajo ciertas condiciones, pero no ciertamente la impecabilidad personal de los Soberanos Pontífices. En la historia de la Iglesia hubo buenos y malos Papas, y aquellos solemnemente elevados a los altares fueron pocos en número. Hoy, uno tiene la impresión de que, en lugar del principio de infalibilidad del Papa, existe el deseo de sustituirlo por el de su impecabilidad. Todos los Papas, o mejor dicho, los más recientes Papas, a partir del Concilio Vaticano II, son presentados como santos. No es por casualidad que las canonizaciones de Juan XXIII y Juan Pablo II han dejado atrás la canonización de Pío IX y la beatificación de Pío XII, mientras que la causa de Pablo VI avanza. Casi parece que un halo de santidad debe envolver la era del Concilio y del PostConcilio, para “infalibilizar” una época histórica que vio la primacía de la praxis pastoral afirmarse sobre la doctrina de la Iglesia.


CFN:¿Usted sostiene, entonces, que los últimos Papas no han sido santos?

RdM: Permítame explicarme usando el ejemplo de un Papa que yo conozco bien, como historiador: Juan XXIII. Después de haber estudiado el Concilio Vaticano II, examiné en profundidad su biografía y consulté las actas de su proceso de beatificación. Cuando la Iglesia canoniza un fiel, no quiere solamente asegurar que el difunto está en la gloria del cielo, sino que lo propone como modelo de virtud heroica. Según los casos, se tratará de un perfecto religioso, párroco, padre de familia, y así sucesivamente. En el caso de un Papa, para ser considerado santo debe haber ejercitado la virtud heroica en el desempeño de su misión como Pontífice, como fue, por ejemplo, el caso de San Pío V o San Pío X. Y bien, en lo que se refiere a Juan XXIII, estoy seguro después de una cuidadosa consideración, de que su Pontificado fue objetivamente perjudicial para la Iglesia y entonces es imposible hablar de santidad en él. El Padre Dominico Innocenzo Colosio, uno que entiende la santidad y es considerado uno de los más grandes historiadores de la espiritualidad en los tiempos modernos, afirmó esto antes que yo, en un famoso artículo aparecido en la «Rivista de Ascetica e mistica».


CFN: Si, como usted piensa, Juan XXIII no era un Pontífice santo, y si, como parece, las canonizaciones son un acto Papal infalible, nos encontramos frente a una gran contradicción. ¿No hay riesgo de caer en el sedevacantismo?

RdM: Los sedevacantistas aplican un significado excesivo a la infalibilidad Papal. Su razonamiento es simplísimo: si el Papa es infalible y hace algo malo, eso significa que la Sede está vacante. La realidad es mucho más compleja y la premisa según la cual cada acto -o casi todo acto- del Papa es infalible, está equivocada. En realidad, si las próximas canonizaciones causan problemas, el sedevacantismo causa infinitamente mayores problemas de conciencia.


CFN: Sin embargo, la mayoría de los teólogos, especialmente los más seguros, los de la llamada “Escuela Romana”, apoyan la infalibilidad de las canonizaciones.

RdM: La infalibilidad de las canonizaciones no es un dogma de fe, y esta es la opinión de la mayoría de los teólogos, sobre todo después de Benedicto XIV, que la expresó además como doctor privado y no como Soberano Pontífice. En cuanto a lo que se refiere a la “Escuela Romana”, el más eminente representante de esa escuela teológica, que todavía vive, es Monseñor Brunero Gherardini. Y Mons. Gherardini ha expresado en la revista «Divinitas» dirigida por él, todas sus dudas sobre la infalibilidad de las canonizaciones. Se que en Roma, distinguidos teólogos y canonistas, discípulos de otro ilustre representante de la Escuela Romana, Mons. Antonio Piolanti, tienen las mismas dudas que Monseñor Gherardini. Ellos sostienen que las canonizaciones no cumplen con las condiciones establecidas por el Concilio Vaticano I para garantizar la infalibilidad de un acto Papal. La sentencia de la canonización no es en sí misma infalible, porque carece de las condiciones necesarias para la infalibilidad, partiendo del hecho de que la canonización no tiene como objetivo directo o explícito, una verdad de Fe o de moral contenida en la Revelación, sino solo un hecho indirectamente conectado con el dogma, sin ser propiamente un “hecho dogmático”. El campo de la fe y de la moral es amplio, porque contiene toda la doctrina cristiana especulativa y práctica, el creer y el obrar humano, pero una distinción es necesaria. Una definición dogmática nunca puede implicar la definición de una nueva doctrina en materia de fe o de moral. El Papa sólo puede hacer explícito lo que esta implícito en fe y moral, y es transmitido por la Tradición de la Iglesia. Aquello que los Papas definen debe estar contenido en la Escritura y en la Tradición, y esto es lo que garantiza la infalibilidad del acto. Esto ciertamente no es el caso para las canonizaciones. No es un accidente que la doctrina de las canonizaciones no esté contenida en los Códigos de Derecho Canónico de 1917 y de 1983, ni en los Catecismos de la Iglesia Católica, antiguos y nuevos. En referencia a este tema, además del mencionado estudio de Mons. Gherardini, hay un excelente artículo de José Antonio Ureta aparecido en la edición de marzo del 2014 de la revista «Catolicismo».

martes, 24 de junio de 2014

Fe Eucarística y Profanación de la Catedral en palabras del Arzobispo Héctor Aguer

Fe Eucarística y Profanación de la Catedral en palabras del Arzobispo Héctor Aguer


[ST] Reproducimos a continuación una destacada Homilía del Sr. Arzobispo de La Plata (Argentina) para la Solemnidad Diocesana de Corpus Christi, en la Iglesia Catedral, el pasado sábado 21 de junio de 2014 (Las “Negritas” son nuestras).

En ella se refiere principalmente a la Fe Eucarística de los bautizados –algo que las Jerarquías Eclesiásticas “modernistas” ocultan o tergiversan a menudo– donde una vez más señala que “hay varias maneras legítimas de comulgar: de pie o de rodillas, en la boca o en la mano. El sacerdote no puede impedir que los fieles que así lo desean comulguen de rodillas. Más aún, sería oportuno disponer de un reclinatorio para que el gesto de arrodillarse resulte más fácil”.

También se refiere, hacia el final, a la gravísima profanación realizada por la cantante peruana “La Tigresa del Oriente” hace algunas semanas atrás, quien grabó el video de la canción “El Cuerpo de Cristo” junto al travesti argentino conocido como “La Pocha Leiva” dentro de esa Catedral. 

Junto a nuestro más enérgico repudio a los sodomitas que profanaron el Templo mayor de la ciudad de La Plata, agradecemos a Mons. Aguer la Misa de Desagravio y su palabra clara y firme de Pastor de Almas, tan necesaria en una época marcada por la confusión generalizada y la ambigüedad discursiva.


*   *   *


Comer y Adorar al Pan de Vida

La tradicional solemnidad de Corpus Christi ha sido instituida por la Iglesia con el fin de que dediquemos en el año una jornada especial para reconocer y adorar la presencia real de nuestro Señor Jesucristo en el sacramento de la Eucaristía. Éste es el sentido de la fiesta que hoy celebramos con fervor y alegría. La institución del Corpus tiene su historia: es el resultado de cómo fue creciendo, a lo largo de los siglos, la veneración de los fieles por la Eucaristía y también es consecuencia de la claridad cada vez mayor con la que los teólogos comprendieron y expresaron la presencia de Cristo bajo las especies de pan y de vino. La devoción eucarística del pueblo cristiano se intensificó como respuesta a las negaciones por parte de los movimientos heréticos de valdenses y cátaros; la religiosidad popular fue alimentada por milagros eucarísticos admirables. La fiesta se introdujo primeramente en la diócesis de Lieja y en 1264, es decir, hace 750 años, el Papa Urbano IV, con la bula “Transiturus” la extendió a toda la Iglesia; desde el comienzo fue una fiesta popular, desbordante de alegría. Ese tono exultante quedó expresado poéticamente en los himnos compuestos por Santo Tomás de Aquino, que se cantan todavía en la actualidad. La teología implícita y explícita en los textos de la misa y del oficio destacan con énfasis que Cristo está presente, todo entero, carne y sangre, cuerpo y alma, humanidad y divinidad; subraya asimismo –como aparece, por otra parte, en el ordinario de la misa- la acción del Espíritu Santo en la consagración, ese cambio sustancial por el cual el pan deja de ser pan y el vino deja de ser vino, aunque nuestros sentidos no puedan percibir lo que afirma, admirada y gozosa, nuestra fe.

viernes, 14 de marzo de 2014

Kasper hace un Ultimátum - Sandro Magister

Kasper hace un Ultimátum 
Sandro Magister


Reproducimos este artículo del prestigioso vaticanista italiano Sandro Magister, traducido al español por los amigos de la página “InfoVaticana”. Una muestra más de la intolerancia progresista que intenta trastocar la Doctrina del Evangelio.


El Cardenal Walter Kasper estaba muy enojado por la publicación el 01 de marzo por “Il Foglio” –y relanzado en varios idiomas por www.chiesa– de su informe al consistorio del 20 a 21 de febrero en favor de la comunión para los divorciados y vueltos a casar. Tal vez porque el periódico dirigido por Giuliano Ferrara ha arruinado la primicia que el Cardenal había planeado, con la publicación de su propio informe en forma de un pequeño libro, para los tipos de Queriniana (editorial).

Pero el 11 de marzo fue “L’Osservatore Romano” el que anticipó una segunda vez el lanzamiento del libro, la publicación casi por completo de otros dos textos inéditos del mismo Kasper, tomados de su discurso en el consistorio al final de la discusión.

Una discusión muy animada, con varios Cardenales de primera categoría interviniendo contra las afirmaciones hechas por Kasper.

sábado, 8 de marzo de 2014

Mons. Ignacio Barreiro sobre propuesta del Card. Kasper: “Es algo inaudito en la historia de la Iglesia”

Monseñor Ignacio Barreiro Carámbula - Human Life International
Mons. Ignacio Barreiro sobre propuesta del Card. Kasper: “Es algo inaudito en la historia de la Iglesia”


Traducción publicada en el Blog amigo "Secretum Meum Mihi". Una voz más entre muchas otras que se están levantando contra la "propuesta" del Cardenal Kasper.


Mons. Ignacio Barreiro Carámbula, Director de la Delegación en Roma-Vaticano de “Vida Humana Internacional”, se ha referido a la propuesta del Card. Walter Kasper hecha en su relación en el reciente sínodo extraordinario sobre la familia por la cual, en ciertos casos, se podría dar acceso a la comunión para los divorciados vueltos a casar. Sus opiniones están consignadas en un artículo de LifeSiteNews (ver aquí: http://www.lifesitenews.com/news/vatican-cardinal-proposes-two-tier-marriage-by-opening-communion-to-the-rem), Mar-04-2014. Traducimos el aparte respectivo.


«[…]
Entre aquellos preocupados en la nueva dirección está Monseñor Ignacio Barreiro, Director de la Oficina de Roma de “Vida Humana Internacional. La propuesta de Kasper, le dijo a LifeSiteNews, no sólo es una “ofensa” contra la doctrina de la Iglesia, sino que tiene en su centro una contradicción lógica.

sábado, 25 de enero de 2014

Cardenales contra Cardenales y muchas ideas erróneas sobre la Familia - Riccardo Cascioli

Cardenales contra Cardenales y muchas ideas erróneas sobre la Familia
Riccardo Cascioli


En medio de las polémicas que, en vistas al próximo Sínodo sobre la Familia, se han desatado sobre todo respecto a la cuestión de la recepción de la Comunión por parte de los divorciados en nueva unión, presentamos una traducción del Blog amigo «La Buhardilla de Jerónimo» de un lúcido artículo de Riccardo Cascioli –publicado en «La nuova Bussola quotidiana»–, en el cual se analiza con precisión la cuestión, afrontando también la polémica provocada por el Cardenal Rodríguez Maradiaga al contestar irónicamente, en una entrevista, las posturas expresadas por el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.


No ha bastado la concesión de la púrpura, signo de la confianza que el Papa Francisco deposita en él: el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Gerhard Müller, continúa siendo objeto de ataques por parte de sus hermanos por haber recordado que no hay ningún problema pastoral por ser resuelto que pueda poner en discusión la indisolubilidad del matrimonio.

El último en enfrentarse con Müller ha sido el Cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga, Arzobispo de Tegucigalpa (Honduras) y Coordinador del Grupo de los 8 Cardenales (G8) querido por el Papa para ayudarlo en el proyecto de reforma de la Curia. En una larga entrevista al periódico alemán “Koelner Stadt-Anzeiger” se dirige al neo-cardenal Müller incluso en un tono un poco sarcástico: “Creo entenderlo –dice Maradiaga–. Es un alemán, debe decirse, y sobre todo un profesor de teología alemán, en su mentalidad está sólo lo que es verdadero y lo que es falso. Sin embargo, yo digo: hermano mío, el mundo no es así, tu deberías ser un poco más flexible, cuando escuches otras voces. Y, por tanto, no sólo escuchar y decir no”.

El tema, como siempre desde hace un tiempo, es el de la comunión a los divorciados en nueva unión, pero también el de todas las situaciones familiares irregulares que hoy plantean a la Iglesia un desafío, como dice Maradiaga. Pero es bueno recordar que Müller nunca ha negado la necesidad de responder a los desafíos pastorales, simplemente ha aclarado que –siendo la Iglesia de Dios– no pueden ser los hombres quienes cambien lo que ha sido revelado. Y lo ha hecho por la necesidad de contrastar la “fuga in avanti” de los obispos alemanes, decididos a cambiar la doctrina en la materia previendo la posibilidad de comunión para los divorciados en nueva unión.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Cardenal Meisner: «El Papa me respondió: los divorciados pueden comulgar, pero no así los divorciados vueltos a casar»

Cardenal Meisner: «El Papa me respondió: los divorciados pueden comulgar, pero no así los divorciados vueltos a casar»


El Prelado preguntó al Papa directamente sobre el tema


(Deutschlandfunk/InfoCatólica) 27/12/13.- El Cardenal y Arzobispo de Colonia, S.E.R Joachim Meisner, ha concedido una entrevista en la que explica el contenido de su último encuentro con el Papa. Sobre la cuestión de la comunión a los divorciados vueltos a casar, afirma que el Santo Padre le dio una respuesta muy clara: «los divorciados pueden comulgar, pero no así los divorciados vueltos a casar» y que la postura de Mons. Müller es la del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que está en el primer puesto jerárquico de la Curia.


Jürgen Liminski: Parece que es un juego muy popular para la gente de los medios: sacudirle a la Iglesia. Los Obispos en realidad lo podrían sobrellevar con tranquilidad, pero algunas encuestas les deben dar que pensar, por ejemplo la de Allensbach, según la cual dos tercios de los católicos están a favor de que a los divorciados se les permita casarse por la iglesia de nuevo. Y para hablar sobre éste y otros temas, doy la bienvenida al Arzobispo de Colonia, Cardenal Joachim Meisner. Buenos días, Eminencia.
Cardenal Joachim Meisner: ¡Buenos días!


–Su Eminencia, Navidad, ¿Qué es lo que va a predicar usted esta noche?
–Esa es una buena pregunta. El tema del sermón de Navidad realmente no se puede elegir. El contenido de la fiesta de Navidad es tan abrumador, que el Dios eterno se ha convertido en uno de nosotros, un hombre, que no se puede predicar sobre nada más. Esto también alegra a la gente en última instancia, y también nos da una perspectiva real para el presente y el futuro de nuestra vida.


–Este Dios nace en una familia. Los temas familia y matrimonio son actuales, el debate sobre la divorciados vueltos a casar parece dividir a la Iglesia en Alemania. ¿Cuál es su posición?
–Querido señor Liminski, en todo momento, la Iglesia, especialmente los Obispos junto con el Papa tiene el encargo de ejemplificar ante los hombres la obediencia a la Palabra de Dios. Los Obispos también comparten con el Papa el Magisterio. Pero siempre cum Petro et sub Petro, es decir, por debajo de Pedro y con Pedro. Así que cualquier disenso entre la enseñanza del Papa y el Obispo es teóricamente inconcebible. Déjeme añadir algo más: Desde tiempos inmemoriales la Iglesia está convencida de que la unidad de Cristo con su Iglesia, que es su Cuerpo, es normativa también para el matrimonio. Y el apóstol Pablo lo dice explícitamente: «El matrimonio es un misterio profundo. Yo lo refiero a Cristo y la Iglesia». Y Cristo dice entonces, lógicamente, que lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre. A esto no hay realmente nada más que añadir. Puede usted pensar tal vez que esto se lo lanzo como un disparo. Es que todos los días me veo confrontado con estas cuestiones y por eso su pregunta no era nueva para mí.

viernes, 15 de noviembre de 2013

"Vendrá un tiempo en que no sufrirán la sana doctrina..." ¿Ha venido? - Luis Fernando Pérez Bustamante

"Vendrá un tiempo en que no sufrirán la sana doctrina..." ¿Ha venido?
Luis Fernando Pérez Bustamante


El apóstol San Pablo, poco antes de morir como mártir, escribió dos epístolas a San Timoteo, que fue uno de los primeros sucesores de los apóstoles. Entre muchas otras exhortaciones, el apóstol le dijo lo siguiente a su hijo espiritual:

Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, por su aparición y por su reino: Predica la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, enseña, exhorta con toda longanimidad y doctrina; pues vendrá un tiempo en que no sufrirán la sana doctrina, antes, deseosos de novedades, se rodearán de maestros conforme a sus pasiones, y apartarán los oídos de la verdad para volverlos a las fábulas. Pero tú vela en todo, soporta los trabajos, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. (2 Tim 4,1-5)

El apóstol pasaba el testigo a su sucesor, consciente de que su tiempo en esta vida terrena se acababa (2 Tim 4,6-8). Y le advertía de la clara posibilidad de que muchos huyeran de la sana doctrina como alma que lleva el diablo -nunca mejor dicho-, apartando los oídos de la verdad para rodearse de falsos maestros.

Bien, eso es exactamente lo que el director de Religión Digital, José Manuel Vidal, pretende que haga la Iglesia entera, con el Papa al frente. Precisamente ayer dio una conferencia sobre el Santo Padre en el Ateneo Jovellanos de Gijón. La prensa asturiana se hace eco de su pensamiento. Entresaco algunas citas:

-¿Y los divorciados?
-Será lo primero. Va a admitir a los divorciados vueltos a casar, y todo lo demás irá cayendo.

-¿Algún límite? ¿Llegará a aceptar el matrimonio gay?
-Ha cambiado ya la tendencia, el enfoque, se ha pasado de condenarlo sin miramientos a aceptarlo. Yo creo que va a llegar. No será inminente que los curas casen a gays, pero sí se va a admitir como algo natural y se van a ir dando pasos en ese sentido. Espero que llegue un día en que se administre el sacramento a una pareja gay.

Y:
-Interroga la encuesta: “¿Cuáles son los aspectos más problemáticos (de la doctrina moral de la Iglesia) que dificultan la aceptación en la gran mayoría de los matrimonios?". Parece más un diagnóstico que una pregunta.
-La consulta en sí misma ya es un diagnóstico. Es decir, plantear esas preguntas constata el cisma silencioso que se opera en la Iglesia en esos temas de moral sexual y familiar desde hace muchas décadas. La Iglesia pide lo máximo y se contenta con lo mínimo, y la gente lo sabe. Gente normal, cristiana, creyente, católica, e incluso la gente que va a misa, no cumplen y no se sienten culpables por incumplir con la doctrina del preservativo o los anticonceptivos.

-A la vez que la autoridad del magisterio, de la tradición y de la Escritura, el Concilio Vaticano II contempló el “sensus fidei", o “sensus fidelium", el sentido de la fe que poseen los fieles, pero se habla poco de ello.
-Se congeló el Vaticano II, se lo puso entre paréntesis, y se volvió a la institución y al modelo eclesial piramidal. Pero no es extraño que Francisco recupere el “sensus fidelium” para pulsar qué es lo que piensa el Pueblo de Dios sobre esto. Creo que va a haber cambios incluso doctrinales cuando ello sea mayoritario en el Pueblo de Dios y no cause escándalo, mayoritariamente hablando.

Ciertamente caben dos posibilidades. Una, que José Manuel Vidal tenga razón. Dos, que no. Analicemos los dos escenarios

lunes, 4 de noviembre de 2013

Comunión de los Divorciados vueltos a Casar - Eleuterio Fernández Guzmán

Comunión de los Divorciados vueltos a Casar
Eleuterio Fernández Guzmán


Yo no sé qué diría Jesús. En realidad, no hace falta que venga ahora mismo y se presente ante el mundo (eso ya llegará cuando llegue) y diga lo que cree al respecto porque ya lo dijo hace mucho tiempo. Tiene que ver con lo que Dios une y con lo que no puede separar el hombre.

A uno le da la impresión de que eso ha de querer decir que el Creador no está de acuerdo con que el hombre separe lo que él ha unido. Y, aunque el que esto escribe no sea teólogo ni nada por el estilo, como simple creyente, me parece que ha de querer decir algo que, a lo mejor, sólo a lo mejor, no hay que saltarse a la torera o tergiversarlo según sean los tiempos que corren... vamos, según sea lo moderno del momento.

Estoy seguro que muchos dirán que el tema de los divorciados y vueltos a casar y la comunión que, ahora mismo, no pueden tomar, no es tema dogmático y que, por lo tanto, es posible cambiarlo según entienda quien eso puede hacer. Sin embargo, no negarán las mismas personas que hay que tener un desvío grande de la doctrina católica para hacer lo contrario de lo que se hace.

jueves, 10 de octubre de 2013

Este Papa no nos gusta - Alessandro Gnocchi y Mario Palmaro

Este Papa no nos gusta
Alessandro Gnocchi y Mario Palmaro


Periodista y estudioso de literatura el primero, canonista y profesor de bioética el segundo, los autores son expresión autorizada del mundo católico. Representan acabadamente la preocupación de muchos bautizados, laicos y clérigos, sobre las palabras y los gestos del Papa Francisco que traen confusión y acrecientan la crisis de la Iglesia.


[A modo de introducción, anexamos las siguientes palabras de Flavio Infante, quien tradujo este artículo de Gnocchi y Palmaro del italiano al español]

A fuerza de combatir, la lucha se vuelve más cuesta arriba y arrecia la tentación de desistir. Jesús fue tentado cuando llegaba al término de su cuaresma, y no falta la lección de aquellos santos que debieron enfrentar las más arduas pruebas -la llamada «noche del espíritu»- cuando ya entreveían la cima, el día pleno. Según consta por tan admirables ejemplos, es entonces cuando más urge la perseverancia.

En la situación de anomalía sin descuentos en que se encuentra la Iglesia, no nos está siendo ahorrada -incluso entre las voces críticas de este Pontificado, tan dolorosamente singular- alguna que otra señal de cansancio. Al fin de cuentas el sol sigue saliendo cada día, y un Papa proclive a escandalizar en cada parada no alcanza a detener la costumbre rotatoria de los astros. Y entonces se cierne la tentación de absorber la anomalía en la regla, y de atenuar la horrísona verba Papal por el recurso a alguna que otra dicción correcta, y de reconocerle incluso algunas virtudes -que, sin duda, las ha de tener. Estas cosas no atemperan nada; en rigor, no hacen más que confirmar el tenor de las falencias que, exhibidas como triunfos, acaban por herir gravemente la dignidad Papal en el hombre que de momento la inviste.

Para provecho y aliento en la contienda, ofrecemos la traducción de un artículo aparecido ayer en el diario “Il Foglio” (http://www.ilfoglio.it/soloqui/20109) y reproducido en varios sitios italianos. Ellos nos recuerdan que hay un contexto aún más amplio que el párrafo del que se entresaca alguna afirmación malsonante de Francisco, y que incluso el párrafo que se trae en su defensa puede ser un testigo comprometedor. Que de nada sirve meter el sensus fidei en el alambique para ahorrarle mortificaciones, y que el análisis urge la síntesis, sin escapatorias.


Flavio Infante



*   *   *


ESTE PAPA NO NOS GUSTA
Alessandro Gnocchi y Mario Palmaro


Sus entrevistas y sus gestos son una colección de relativismo moral y religioso, la atención del circuito mediático-eclesial va a la persona de Bergoglio y no a Pedro. El pasado se invierte.


Cuánto haya costado la imponente exhibición de pobreza de la que el Papa Francisco fue protagonista el 4 de octubre en Asís, no es cosa que se sepa. Cierto es que, en tiempos en los que está tan de moda la simplificación, se nos ocurre que la histórica jornada ha tenido muy poco de franciscano. Una partitura bien escrita y bien interpretada, si se quiere, pero privada del quid que hizo que el espíritu de Francisco, el santo, resultara único: la sorpresa que desaira al mundo. Francisco, el Papa, que abraza a los enfermos, que se apretuja con la multitud, que bromea, que improvisa discursos, que asciende al Panda, que abandona a los cardenales durante el almuerzo con las autoridades para ir a la mesa de los pobres, era cuanto menos descontado que pudiera esperarse, y ocurrió puntualmente. 

Naturalmente con gran concurso de prensa católica y paracatólica lista a exaltar la humildad del gesto y soltando un suspiro de alivio porque, esta vez, el Papa habló del encuentro con Cristo. Y de la prensa laica diciendo que, ahora sí, la Iglesia se pone a tono con los tiempos. Toda buena mercadería para el titulador de medio calibre que quiere cerrar de prisa el diario y mañana se verá.

No hubo ni siquiera la sorpresa del gesto clamoroso. Pero incluso ésta sería bien poca cosa, en vistas de cuanto el Papa Bergoglio ha dicho y hecho en sólo medio año de Pontificado concluido con los guiños a Eugenio Scalfari y con la entrevista a Civiltà Cattolica.

viernes, 4 de octubre de 2013

De Marco sobre el Papa Francisco: "En conciencia tengo que romper con el coro..."

Un Mensaje en Estado Líquido
Pietro De Marco


Prof. de Sociología de la Religión en la Universidad de Florencia y en la Facultad de Teología de Italia Central.


En conciencia tengo que romper con el coro cortesano, que componen los nombres de todos los laicos y el clero por demás conocidos, que cada mes acompaña las intervenciones públicas del Papa Jorge Mario Bergoglio, para informar sólo acerca de algunos de los lugares comunes en que cae su discurso.

Nadie está exento, en la conversación diaria del ámbito privado y entre casa, de incurrir en aproximaciones y exageraciones, pero no hay nadie que tenga la responsabilidad de hablar frente a muchos -por ejemplo el que enseña- que deje de adoptar en público otro estilo y trate de evitar la improvisación.

Ahora, sin embargo, leemos de un Papa que exclama: "¿Quién soy yo para juzgar?", como se puede decir enfáticamente en la mesa o incluso predicando unos ejercicios espirituales. Pero frente a la prensa y al mundo un "¿Quién soy yo para juzgar?" dicho por un Papa entra en discordancia con la historia entera y la naturaleza profunda de la función de Pedro, provocando además la desagradable sensación de una salida irreflexiva. Dado que el Papa Francisco tiene ciertamente conciencia de sus poderes como Papa, es -fuese lo que fuese lo que quería decir- un gran error comunicacional.

Hemos leído después en la entrevista de "La Civiltá Cattolica" la frase: "La ingerencia espiritual en la vida personal no es posible", que parece igualar bajo la figura liberal-libertaria de la "ingerencia", tanto el juicio teológico y moral, cuanto la evaluación pública de la Iglesia, en los casos que se hace necesaria, e incluso la solicitud de un confesor o director espiritual para señalar, prevenir, sancionar las conductas intrínsecamente malas.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Perplejidad, una carta al Papa Francisco - Lucrecia Rego de Planas

Perplejidad,
una carta al Papa Francisco
Lucrecia Rego de Planas


Carta de una Madre de Familia Mexicana al Papa Francisco


Huixquilucan, México, a 23 de septiembre del 2013.-


Muy querido Papa Francisco:

Me da mucho gusto tener esta oportunidad para saludarte.

Seguramente no te acordarás de mí y lo comprendo, pues, viendo a tanta gente cada día, debe ser muy difícil para ti recordar a todas las personas con las que has dialogado y convivido en algún momento de tu vida.

A lo largo de los últimos 12 años, coincidimos, tú y yo, varias veces, en algunas reuniones, encuentros y congresos eclesiales que se llevaron a cabo en ciudades de Centro y Sudamérica con distintos temas (comunicación, catequesis, educación), lo cual me dio la oportunidad de convivir contigo durante varios días, durmiendo bajo el mismo techo, compartiendo el mismo comedor y hasta la misma mesa de trabajo.

En aquel entonces, tú eras el Arzobispo de Buenos Aires y yo era la directora de un importante medio de comunicación católico. Ahora, tú eres nada más y nada menos que el Papa y yo soy… sólo una madre de familia, cristiana, con un esposo muy bueno y nueve hijos, que da clases de Matemáticas en la Universidad y que trata de colaborar lo mejor que puede con la Iglesia, desde el lugar en que Dios le ha puesto.

De aquellas reuniones en las que coincidimos hace ya varios años, recuerdo que en más de una ocasión te dirigiste a mí diciéndome:
– "Niña, decime Jorge Mario, que somos amigos", a lo que yo respondía asustada:
– "De ninguna manera, Sr. Cardenal! ¡Dios me libre de tutear a uno de sus príncipes en la Tierra!

Ahora, en cambio, sí me atrevo a tutearte, pues ya no eres el Card. Bergoglio, sino el Papa, mi Papa, el dulce Cristo en la tierra, a quien tengo la confianza de dirigirme como a mi propio padre.

Me he decidido a escribirte porque estoy sufriendo y necesito que me consueles.

Te explicaré lo que me sucede, tratando de ser lo más breve posible. Sé que te gusta consolar a los que sufren y ahora, yo soy uno de ellos.

lunes, 26 de enero de 2009

Escritura, Tradición y Magisterio - Mons. Francisco Pérez González


Escritura, Tradición y Magisterio
Mons. Francisco Pérez González


Arzobispo de Pamplona, Obispo de Tudela y Director de Obras Misionales Pontificias en España


En este momento podemos recordar lo que decía Juan Pablo II en la Exhortación Apostólica “Ecclesia in Europa” (nº 45): “El Evangelio de la esperanza, entregado a la Iglesia y asimilado por ella, exige que se anuncie y testimonie cada día. Esta es la vocación propia de la Iglesia en todo tiempo y lugar… ¡Iglesia en Europa! Te espera la tarea de la ‘nueva evangelización’. Recobra el entusiasmo del anuncio”.

Hoy día se percibe entre los cristianos la necesidad de una gran reflexión a cerca de la Palabra de Dios. Así lo ha puesto de manifiesto la consulta que el Santo Padre quiso hacer al episcopado mundial, hace tres años, acerca del tema que interesaría afrontar en la próxima Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. Como es sabido, la mayor parte de las respuestas coincidían en proponer la Palabra de Dios como argumento central para la reflexión. Por eso, atendiendo al deseo prioritario de las Iglesias particulares, dado a conocer en esas respuestas de los Obispos, sus Pastores, Benedicto XVI propuso que la Asamblea General que se reunirá en Roma durante el próximo mes de octubre tratase sobre La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia.

Este interés por la Palabra de Dios, actualmente muy vivo en la sensibilidad cristiana, ha aflorado de modo espontáneo, en más de una ocasión, durante los encuentros del Papa con gente joven, en los que, de un modo u otro, se van planteando muchas de las preguntas que la gente de la calle se hace acerca de las grandes cuestiones de la fe y de la vida cristiana.

En una de esas ocasiones, con motivo de la preparación de la 21º Jornada Mundial de la Juventud, el 6 de abril de 2006, Benedicto XVI se reunió en la Plaza de San Pedro con un grupo numeroso de jóvenes de Roma y del Lazio [1]. En ese encuentro, un chico de 21 años, estudiante de ingeniería química en la Universidad de “La Sapienza” le exponía con sencillez sus inquietudes con estas palabras:

«Ante las preocupaciones, las incertidumbres con respecto al futuro e incluso simplemente cuando afronto la rutina de la vida diaria, también yo siento la necesidad de alimentarme de la palabra de Dios y conocer mejor a Cristo, a fin de encontrar respuestas a mis interrogantes. A menudo me pregunto qué haría Jesús si estuviera en mi lugar en una situación determinada, pero no siempre logro comprender lo que me dice la Biblia. Además, sé que los libros de la Biblia fueron escritos por hombres diversos, en épocas diversas y todas muy lejos de mí. ¿Cómo puedo reconocer que lo que leo es, en cualquier caso, palabra de Dios que interpela mi vida?»

La respuesta de Benedicto XVI fue bien esclarecedora desde sus primeras frases:

«Un primer punto: Es preciso leer la sagrada Escritura no como un libro histórico cualquiera, por ejemplo como leemos a Homero, a Ovidio o a Horacio. Hay que leerla realmente como palabra de Dios, es decir, entablando una conversación con Dios. Al inicio hay que orar, hablar con el Señor: “Ábreme la puerta”. Es lo que dice con frecuencia san Agustín en sus homilías: “He llamado a la puerta de la Palabra para encontrar finalmente lo que el Señor me quiere decir”».

Y, a continuación, añadía:

«Un segundo punto es: la sagrada Escritura introduce en la comunión con la familia de Dios. (…) Y un tercer punto: si es importante leer la sagrada Escritura con la ayuda de maestros, acompañados de los amigos, de los compañeros de camino, es importante de modo especial leerla en la gran compañía del pueblo de Dios peregrino, es decir, en la Iglesia».

El Papa mostraba así, de un modo claro y pedagógico, que entre Sagrada Escritura e Iglesia, hay una íntima relación, desde la que cada una de ellas se comprende en plenitud.

Y continuaba explicando de qué modo se puede interpretar adecuadamente la Biblia para atender en ella a la Palabra de Dios que interpela:

«Escuchando a Dios se aprende a escuchar la palabra de Dios, y luego también a interpretarla. Así se hace presente la palabra de Dios, porque las personas mueren, pero el sujeto vital, el pueblo de Dios, está siempre vivo y es idéntico a lo largo de los milenios: es siempre el mismo sujeto vivo, en el que vive la Palabra».

El mismo Benedicto XVI había querido explicar, en otra ocasión, las consecuencias que se siguen, a la hora de interpretar la Biblia, de la íntima relación entre la Iglesia y la Palabra de Dios. Fue en la ceremonia de toma de posesión de la Basílica de Letrán, en los primeros días de su pontificado:

«En la Iglesia, la Sagrada Escritura –cuya comprensión crece bajo la inspiración del Espíritu Santo– y el ministerio de la interpretación auténtica –conferido a los apóstoles–, se pertenecen mutuamente de manera indisoluble. Allí donde la Sagrada Escritura es extraída de la voz viva de la Iglesia, se convierte en víctima de las disputas de los expertos. Ciertamente todo lo que éstos pueden decirnos es importante y precioso; el trabajo de los sabios nos es de notable ayuda para poder comprender el proceso vivo con el que creció la Escritura y comprender así su riqueza histórica. Pero la ciencia por sí sola no puede ofrecernos una interpretación definitiva y vinculante; nos es capaz de darnos, en la interpretación, esa certeza con la que podemos vivir y por la que también podemos morir. Para ello se necesita la voz de la Iglesia viva, de esa Iglesia confiada a Pedro y al colegio de los apóstoles hasta el final de los tiempos» [2].

Sobre esta cuestión es sobre la que quisiera compartir con ustedes ahora algunas reflexiones. Es decir, sobre la Palabra de Dios recibida en la Iglesia, sobre su proclamación en cada momento de la historia, y sobre la tarea que compete a Pedro y al colegio de los apóstoles para que esa Palabra se haga vida hasta el fin de los tiempos.

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