martes, 16 de septiembre de 2014

Bendiciendo una Unión Igualitaria - La Cultura del Encuentro

Bendiciendo una Unión Igualitaria


Sí, sí. Así como lo lee. Dos hombres consiguieron la bendición de la Iglesia a su unión igualitaria… Todo esto a través de un Sacerdote (¿católico?).... a sabiendas de su Obispo (¿católico?)… ¿No nos Cree? Lea esta noticia en diversos medios digitales de Argentina y España:

La Iglesia bendijo la unión entre una transexual y su pareja: Luisa Paz, militante por los derechos LBGT en Santiago del Estero y José Coria recibieron bendiciones, un día después de haberse casado por civil.
http://www.lagaceta.com.ar/nota/608038/sociedad/iglesia-bendijo-union-entre-transexual-pareja.html

Luisa y José, primer pareja trans en recibir una bendición religiosa: “Dios no hace excepciones de personas”, fue una de las frases más emotivas que dio el sacerdote. Los acompañaron sus familiares y amigos.
http://www.nuevodiarioweb.com.ar/nota/locales/553435/luisa-jose-primer-pareja-trans-recibir-bendicion-religiosa.html

Sacerdote bendijo a Luisa Paz y su pareja en una celebración: “No estamos celebrando el sacramento del matrimonio católico. Estamos celebrando el amor de Dios entre los hermanos”, dijo el padre Sergio Lamberti.
http://www.diariopanorama.com/seccion/locales_13/sacerdote-bendijo-a-luisa-paz-y-su-pareja-en-una-celebracian_a_181034

Un sacerdote argentino bendice en su parroquia la unión entre una persona transexual y su pareja: Ceremonia Blasfema y Profanación de Templo Católico
http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=21931


¿Qué diremos al respecto?

Tomaremos palabras de otros, pero que nos representan plenamente en este caso. A continuación les dejamos la crónica de un espectáculo Dantesco difícil de igualar:



1) ¡No va más!

Pensé: seguramente se casan en una iglesia trucha, una secta o algo así. Pues no. Según el diario La Nación, se casarán en la iglesia parroquial del Espíritu Santo ubicada en el barrio Ejército Argentino de la ciudad de Santiago del Estero.

Pensé: seguramente es un parroquia trucha, regenteada por algún cura rebelde y medio chúcaro. Pues no: es una parroquia oficial de la diócesis de Santiago del Estero.

Pensé: los periodistas son unas sabandijas. Seguramente es una mentira. No se puede tratar de un casamiento por la iglesia católica. Pues no: la mismísima lesbiana, diputada y Secretaria General de la Mesa Nacional por la Igualdad, María Rachid, afirmó: "Esta apertura [de la Iglesia Católica] no deja de sorprendernos".




2) Vamos de escándalo en escándalo. Y éste es gordo

Se ha dado en la Iglesia argentina lo que hoy tiene más relevancia. No creo que tenga que decir por qué. 

Intervino en él un sacerdote de la diócesis de Santiago del Estero que en mi opinión fue mero agente instrumental. Y es posible que con autorizaciones tácitas. Hasta el momento sin una destitución inmediata que es lo que procedía a quien casa a una pareja del mismo sexo, que eso es lo que ocurrió aunque uno de ellos sea transexual. 

El obispo diocesano, Vicente Bokalic Iglic CM se limitó a recordar cual es la doctrina de la Iglesia pero sin tomar, de momento, ninguna medida contra el sacerdote que prostituyó el sacramento. Es un obispo reciente, auxiliar en 2010 y trasladado como residencial de Santiago del Estero en 2013. ¿Bergogliano puro y duro? Fue obispo auxiliar del cardenal Bergoglio arzobispo de Buenos Aires

Pues ya tenemos otro escándalo montado en vísperas del Sínodo que amenaza. ¿Buscado exprofeso para condicionarlo? Es posible.

El obispo Bokalic está bajo sospecha. La doctrina de la Iglesia la conocemos de sobra y que él la recuerde no le exime de su responsabilidad sobre el actuar de su clero. ¿Consentirá lo inconsentible? Nos tememos que sí. De momento está bajo notabilísimas sospechas de obispo indigno. 

Bokalic, tienes que decir algo. Porque si callas ya lo estás diciendo. A ese cura tienes que echarle o por lo menos castigarle. Con castigo grave. Porque grave y público ha sido su pecado. Eres titular de una diócesis perdida, desconocida en el mundo y tú eras todavía más desconocido que ella. Pero te has puesto en el ojo del huracán. A ver cómo sales. De momento, para mí, entras en la nómina de los obispos miserables y cobardes.




3) Mons. Bokalic salió a ¿aclarar?

Como era de suponer, el obispo de Santiago del Estero, Mons. “El Langa” Bokalic, algo tenía que decir, y dijo lo mínimo que no llega, siquiera, a lo indispensable…

¿Qué hizo este obispo francisquista? Copiar asépticamente lo que dice el Código de Derecho Canónico y el Catecismo, lo que ya todos sabemos, pero evitando cuidadosamente opinar sobre el caso concreto.

Lo que se esperaba era que, además de recordarnos la doctrina, advirtiera claramente al párroco que no podía realizar esa ceremonia, que si lo hacía cometía sacrilegio y que, consecuentemente, sería pasible de las penas canónicas correspondientes. Paralelamente, debería haber afirmado con todos los puntos y comas correspondientes, que Luisa y José no se pueden casar porque ambos son varones, más allá de lo que diga el DNI.

¿Cuál es la táctica? La misma de Bergoglio: no discutir la doctrina, porque no les interesa. Intentar cambios en ella, traería problemas y hasta cismas. Lo que hacen entonces es, aun invocando la doctrina, avalar lentamente pero cada vez más abiertamente, la práctica.

Lo mismo ocurrió con la comunión a los divorciados. En la práctica, los sacerdotes la permiten desde hace décadas, en Europa, en Argentina y en el mundo entero. A Francisco no le interesa menear demasiado la doctrina sobre el tema; consigue resultados más rápidos haciendo una llamadita telefónica a la adúltera santafecina para decirle que, si comulga, no hace nada malo.

El caso del matrimonio de los maricas es similar. Desde hace al menos veinte años en una importantísima iglesia jesuita del interior del país los sacerdotes “bendicen” las uniones de homosexuales a las que asisten sus familiares y amigos, y desde hace el mismo tiempo, al menos, un gran número de sacerdotes de todos los colores y pelajes absuelven en confesión a las personas homosexuales que conviven con otras de su mismo sexo. Es cosa vieja y no es ocurrencia de algún cura. Es lo que se enseña en muchos seminarios, despacito para no levantar la perdiz, siguiendo al jesuita Tony Mifsud, en sus tres tomos de “Moral del discernimiento” (San Pablo, Santiago de Chile, 1993)…

Y eso lo sabe Bergoglio. Y lo saben los obispos. Y no dicen nada. O, más bien, no decían nada. Ahora están, despacito para no asustar, blanqueando la cuestión.

No me extrañaría que lo de Santiago del Estero haya sido un globo de ensayo".




4) Abominación desoladora en Santiago del Estero

Gravísimos acontecimientos han ocurrido en la Iglesia y en el mundo, causando escándalo y tristeza en muchos fieles. Acaba de acontecer en nuestro argentino suelo, y en una de sus provincias más tradicionalistas, un hecho cuyas funestísimas consecuencias difícilmente se puedan mensurar sin una profunda reflexión…

Por ser abominablemente contrario a la doctrina y moral católicas, por contar con el aval del obispo local y, hasta el momento, con el silencio de Roma, nos inclina a pensar, en primer lugar, que los desvaríos pontificios han tenido su coronación en él y, finalmente, que vale de confirmación a lo que veníamos entreviendo: la secta de los putos, combatida con alguna eficiencia por Benedicto XVI, está de vuelta. 

En efecto, el obispo de Santiago del Estero sabía con anticipación lo que iba a suceder y, sin embargo, dejó hacer; es decir aprobó que un sacerdote católico bendijera el pecado de sodomía, execrando el templo y ultrajando a la Iglesia con un acto sacrílego.

Sólo atinó a publicar un comunicado en el cual, como un consumado farsante, quiere evitar el escándalo de los fieles con una definición del catecismo, cuando permite un gesto que vale más que mil sentencias. Hubiera valido mejor su silencio, porque al hablar públicamente sin castigar ni corregir, ¡consintió lo actuado por el cura!

Por otro lado, si Mons. Vicente Bokalic, hijo de Bergoglio, que fue uno de sus obispos auxiliares y lo conoce bien, permitió el sacrilegio, ¡es porque sabe que el Turista de la Eterna lo aprueba! No existe, a nuestro modo de ver, la menor posibilidad de que un obispo como ese actúe de tal modo sin contar con la aquiescencia papal.

Así pues, el inicial "¡quien soy yo para juzgar!", ha ido in crescendo pasando por el bautismo de los hijos de los homosexuales utilizado como herramienta de difusión de la contranatura, hasta alcanzar el culmen de la apostasía que acabamos de contemplar.

Sí, lo que ven nuestros ojos es una campaña dirigida por el Nuevo Orden Mundial, a la que se han plegado los jerarcas de la Iglesia auspiciados desde la Silla de San Pedro, hoy rodeada de homosexuales.

Basta, para confirmarlo, recordar las palabras que dijeron las "mamás" de la criatura bautizada en Córdoba sobre lo que para la lucha lésbica que ellas prosiguen significaba la bendición de la Iglesia. O volver a ver el video que inmediatamente publicó en "Fútbol para Todos" la Presidencia de la Nación al respecto. O ver ahora la promoción de su estilo de vida que espera conseguir la "neocasada" de Santiago del Estero.

¿Acaso no sabían ni Mons. Bokalic ni el mismo Francisco, que fue Cristina Kirchner la que personalmente entregó a Luisa Lucía Paz, la recién casada, el nuevo documento donde se hizo constar su cambio de sexo?

¿Será sólo por un casual que la privilegiada por la Presidente, sea ahora distinguida por nuestros pastores con la primicia de los casamientos gaylésbicos en la Iglesia?

Mons. Bokalic, si Ud. no restaura la justicia castigando durísimamente al culpable del sacrilegio que acaba de cometerse, con anuncio previo y premeditadamente, bajo sus propias barbas, se pone al margen de la Iglesia Católica. Pues la Iglesia de Jesucristo no canta loas ni bendice el pecado contranatura que clama al cielo.

Y si fuera el mismo Francisco el que así se lo haya exigido, que Dios no lo permita, sepa que no puede ser Papa el que lleva a las almas a su perdición, y que Ud. no debe seguir a nadie que se dirija al Infierno.




5) La culpa no es del chancho...

Y la parejita saludó en el atrio.

El P. Lamberti los bendijo en una ceremonia íntima, a la que asistieron familiares, amigos, autoridades y periodistas. Aclaró que no se trataba de la celebración del matrimonio católico, el señor Luis, al que el cura llamaba Luisa, [pero] estaba ataviado de vestido blanco y entró al templo al ritmo de la marcha nupcial.

Por eso, aquí le paso algunas observaciones al P. Lamberti:

1) La gente ya no lee; y si lee, no entiende; y si entiende, no le importa lo que entendió. La gente juzga a partir de lo que ve. Esa es la realidad. Por tanto, si organiza una ceremonia en un templo católico que usted mismo preside revestido de alba y estola, y en la que dos personas del mismo sexo –una de ellas disfrazada de mujer- entran del brazo, por más que usted asegure que no se trata de un matrimonio sino de una bendición, para la gente es un casamiento. No nos tome por tontos, que a la evidencia nadie se resiste.

2) Usted dijo en esa ceremonia que estaban “celebrando el amor entre hermanos”. Pero resulta que, entre cristianos, el amor entre hermanos se celebra de otro modo. El primer amor, y el más grande, fue el del Verbo que, en su kénosis, se hizo uno de nosotros, y murió en la cruz por amor a sus hermanos. Ese amor lo celebramos nosotros en el Santo Sacrificio de la Misa, eso mismo que usted llama, en el mejor de los casos, “asamblea eucarística”. Y aquí en Argentina, el amor entre hermanos lo celebramos con un asado y vino tinto; o con single malt y una buena pipa; pero nunca con disfraces de novia o de Batman, que para el caso es lo mismo.

3) Por eso mismo, P. Lamberti, usted el sábado pasado celebró la perversión y la enfermedad consentida; usted celebró la desobediencia a la voluntad del Padre; usted celebró las tinieblas. Usted, P. Lamberti, celebró el pecado en la misma casa de Dios. Usted, P. Lamberti, es un sacrílego, y sobre sus espaldas cargará el pecado y el escándalo del que fue protagonista.

4) Pero la culpa no es solo suya. La culpa es también de los porquerizos que lo alimentan. Y en primer lugar de su obispo, Mons. Bokalic, que apenas si sacó un tímido comunicado antes de la ceremonia repitiendo lo que dice el CIC, y después no ha dicho ni mú, hasta ahora. Lo que se esperaba era que públicamente reparara en lo posible el escándalo y que a usted, P. Lamberti, lo sancionara como es debido.

5) Y la culpa es también, y sobre todo, del Papa Francisco, que hace más de un año, alegremente y desde los aires, se declaró inhábil para juzgar el amor entre los invertidos, y con ese dictum abrió la puerta para lo que hoy estamos viendo.

Y, me pregunto yo, ante un hecho de tamaña gravedad, ocurrido en el mismo país de origen del Pontífice, ¿no merecían por parte de él algún comentario? ¿Es que sus ocupaciones en Santa Marta no le dejan tiempo para expedirse sobre la cuestión y sacar a sus fieles del escándalo? Recuerdo que hace un mes, encontró tiempo para telefonear a la Carlotto para congratularse con ella por su nieto “recuperado”, y hace apenas una semana, encontró también tiempo para comunicarse con la señora de Ceratti para expresarle las condolencias por el fallecimiento de su hijo, el famoso cantante. Entiendo yo que, en estos dos casos, quedó usted muy bien parado, porque eran situaciones de una extrema corrección política. Pero el caso es que no está usted apoltronado en el sillón de Pedro para regodearse con los aplausos del mundo sino para obedecer el mandato del Señor que le dijo: “Confirma a tus hermanos en la fe”. Y usted, Santo Padre, no nos confirma en la fe; al menos, no nos confirma en la fe católica.

Pero Su Santidad –de seguro- estará muy ocupado rosqueado con Guillermo Moreno sobre el futuro político del país, y sobre cómo hacer para limpiar moralmente a los Kirchner e intentar que alguno de ellos se mantenga en el poder. Pero aun así, Santo Padre, si por tareas, temor o conveniencia, no quería salir a hablar, bien podrían haber mandado a alguno de sus múltiples lenguaraces, como su paniaguado Mons. Karcher que sí ha tenido tiempo hoy para salir a comentar acerca de lo que se dirá el próximo sábado cuando reciba usted a nuestra presidente.

Yo no tiendo a ser apocalíptico, pero la sombra de la Bestia me parece que está rondando.




Comentario: lo verdaderamente preocupante es el estruendoso silencio de los Obispos, incluido el de Roma... y, por supuesto, también el de nuestra "Conferencia Episcopal Argentina", tan sobrevalorada como está desde hace muchos años. Su presidente, Mons. Arancedo, lo único que sabe es "politiquear", como su amigo Jorge Mario. ¡Dan vergüenza ajena! Pero hay que reconocerles algo: han hecho escuela. Uno desde el radicalismo y otro desde el peronismo, pero en esencia representan los mismos intereses... Parecen pretender burlarse de Dios, pero ¡cuidado! de Dios nadie se burla.





1 comentario:

  1. Aquí en Santiago del Estero al cura lamberti se lo conoce como el cura galimberti, es de lo peor, hace unos años circulaba en la diócesis un catecismo plagado de errores, inspirado en la teología de la liberación, uno de sus redactores fue justamente este cura, el catecismo fue sacado de circulación gracias a que un grupo de fieles protestó ante el anterior obispo e incluso ante el nuncio, hoy el mamarracho ese esta de nuevo en circulación,... así estamos...

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