viernes, 12 de febrero de 2010

La compasión hoy - Michel Schooyans

La compasión hoy
Mons. Michel Schooyans
Miembro de la Pontificia Comisión para la Vida



Escrito de Monseñor Michel Schooyans, preparando la próxima reunión plenario de la Pontificia Comisión para la vida, donde hace un análisis clarividente de un fenómeno cultural cotidiano: "la falsa compasión", que se hace pasar por "buen amor" pero que es su falsificación.
(Comentario del P. Horacio Bojorge)


Nosotros podemos discernir la verdadera y la falsa compasión en hechos o en tomas de posición observables en el mundo hoy. Así aparecerán los estragos que la falsa compasión está haciendo tanto a nivel de las personas como a nivel de las sociedades humanas. Pasemos a ver pues algunos ejemplos.

1) En 1962, la Corte Criminal de Liège (Bélgica) fue llevada a juzgar a una madre que, "por compasión", había matado a su hijo. Durante su embarazo, esta madre había tomado Softenon, conocido hoy en día bajo el nombre de Talidomida. El niño había nacido portador de malformaciones graves. La madre decidió poner fin a la vida de su niño; lo que efectivamente hizo. Al término de un proceso muy "mediatizado", la mujer fue absuelta. Ella salió libre del tribunal, bajo los aplausos nutridos del público.

2) Los animales se benefician cada vez más de la "compasión" de los hombres. En un film "documental" de Al Gore, “Una verdad que molesta”, consagrado al recalentamiento climático, se ve una animación que muestra un oso polar extenuado buscando desesperadamente un apoyo seguro para salvarse la vida. El mensaje es claro: si el casquete polar se recalienta y se funde, la razón debe ser buscada en el número excesivo de hombres que contaminan la tierra (1). Por tanto hay que controlar el crecimiento demográfico de la humanidad, del cual se asegura que es la causa de la degradación del medio ambiente. Además, la "compasión" hacia los animales, la protección de la fauna, de la flora y de las especies en vía de desaparición, requieren el respeto de cuotas que fijen el número, e incluso la "calidad" de los hombres autorizados a reproducirse. En una de sus variantes, esta posición recomienda a los hombres tener "compasión" por Gaïa, la Madre Tierra, que – adelantan – se degrada en razón de la acción devastadora del hombre. El hombre debe ser sacrificado al medio ambiente (2).

3) En el curso de los últimos años surgieron varios casos sonados de pedofilia. En EEUU, en Méjico, en Irlanda y en otros países, miembros del alto o del bajo clero estuvieron implicados en varios procedimientos judiciales. En la mayor parte de esos casos, fue reprochado a las autoridades eclesiásticas el haber tratado de apagar estos casos. Tanto tiempo como pudieron, esas autoridades aparentaron que nada, o muy poco, había pasado. El motivo más frecuentemente invocado es el de la "compasión" hacia los autores de los actos pedófilos. Se invoca la compasión para los pobres clérigos, que sufren ya tanto de sus pulsiones, y que sus superiores no pueden aplastar públicamente ni menos aún exponer a la condena infamante por las instancias judiciales competentes. Si hay que proteger a los aborteros, ¿por qué no habría que proteger a los pedófilos?

Esta actitud recuerda el Caso de Recife (Brasil), que alimentó la crónica en marzo-abril de 2009 (3). En los dos casos, los casos de pedofilia y el de Recife, antes que manifestar la compasión por las pequeñas víctimas inocentes, se invoca la "compasión" por los que les han hecho un daño inmenso, médicos en Recife, clérigos en otras partes.

4) El 16 de noviembre de 2009, la prensa anunció una iniciativa de Ségolène Royal. Siempre muy mediatizada, la presidenta de la región Poitou-Charente (Francia) anunció la distribución de "paquetes anticonceptivos" (4). Esos kits anticonceptivos contienen en particular preservativos y "cheques contraception". El objetivo de Ségolène Royal, es de "venir en ayuda del desamparo de los alumnos", de reducir el desamparo y malestar social que representan los "embarazos precoces". Luego de haber incitado al consumo sexual al adjuntar preservativos en el kit anticonceptivo, Ségolène Royal recuerda la existencia de una "circular que ya prevé la anticoncepción del día después". Aquí también, los adolescentes y los niños no nacidos corren el riesgo de pagar el costo de la pseudo-compasión.

5) Se asiste hoy en día a un cuestionamiento radical del matrimonio y de la familia. Los cristianos piden a la Iglesia autorizar el divorcio o permitir que los divorciados "se vuelvan a casar". Algunos van más lejos ya que piden que la Iglesia reconozca las uniones homosexuales, con o sin adopción de niños. Estas reivindicaciones se hacen todas en nombre de la "compasión". La Iglesia se equivocaría en mostrarse intransigente sobre estas cuestiones; ella no tendría piedad por los esposos injustamente abandonados por su cónyuge ni por los niños de la pareja divorciada. Ella ignoraría la tendencia homosexual inscrita en la constitución de algunos hombres o de algunas mujeres. Aquí también se hace llamado a la "compasión". Pero ¿cuál compasión?

Interpelado sobre la cuestión del matrimonio y del divorcio, Jesús reafirma con fuerza el designio de Dios desde los orígenes: el matrimonio querido por Dios es monógamo, fiel, indisoluble (5). Jesús restaura el matrimonio tal como era según el corazón de Dios en el momento de la creación (6). Él no hace ninguna concesión concerniente al matrimonio tal como Dios lo quiso. Los apóstoles se sorprenden incluso de este rigor de Jesús (7). Como algunos lo hacen hoy en día, ellos esperaban de Jesús una compasión rebajada, una tolerancia en cierta forma, frente a la Ley, frente a la voluntad claramente enunciada por el creador desde los orígenes. La justificación, la santificación aparecen aquí como una vuelta al principio, una recreación pasando por la conversión del corazón. Lo que Jesús resalta, es la igual dignidad del hombre y de la mujer. El hombre no puede reivindicar un "derecho" cualquiera a repudiar a su mujer. Lo que revela Jesús, es la fuerza de Dios que obra en el matrimonio. Es Dios quien une. La compasión no puede expresarse en el rechazo de la fuerza divina siempre en obra en el matrimonio. En compensación, la compasión de Dios se expresa en el perdón que Jesús propone a los y las que han cometido adulterio, se prostituyeron o que practicaron la homosexualidad (8). La compasión de Jesús no es de ninguna manera una aprobación del pecado; es una invitación a acoger el perdón y a volver al camino recto. La compasión de Jesús, es la misericordia (9).

6) Binding (1841-1920), jurista, y Hoche (1865-1943), médico, publicaron en 1920 una obra muy poco conocida y que sin embargo fue una de las más influyentes en el curso del siglo XX. Los autores explican que hay que "liberalizar la destrucción de una vida que no merece ser vivida" (10). Es el título de esta obra, donde se encuentra formulado y justificado el programa de eutanasia que será aplicado algunos años más tarde por Hitler. Como habitualmente, la argumentación da la impresión de estar impregnada de compasión. Hay, se asegura, categorías de individuos cuya vida no merece la protección penal. Su vida no tiene valor. La eutanasia les ahorrará vivir una vida que no es digna de ser vivida. A estos individuos, hay que hacerles la eutanasia por su propio bien. Pero también hay que aplicarles la eutanasia por el bien de la sociedad: estos seres son no solamente sin valor, sino que son una carga para todos los que son útiles a la sociedad. La "compasión" hacia la sociedad debe ser invocada tanto como la "compasión" hacia estos seres que beben ser liberados de su falta total de valor y de utilidad. Ahora bien, detrás de esas consideraciones aparentemente enternecedoras se esconden consideraciones pseudo-científicas de fuertes connotaciones eugenésicas y racistas. La compasión es aquí manipulada en beneficio de un programa político que es la negación misma de la compasión.

7) En el Affaire de Recife (11), pudimos observar un caso flagrante de compasión mentirosa. En resumen, había que demostrar compasión hacia los médicos que habían practicado un doble aborto directo. Había que ahogar este caso como se ahogan otros (12). Ahora bien, la literatura médica informa situaciones semejantes a la vivida por "Carmen", la niña de Recife, pero donde la verdadera compasión fue expresada hacia las muy jóvenes madres y sus hijos. La prensa médica ya refería, en 1959, sobre la existencia de una treintena de casos conocidos de embarazos muy precoces, con frecuencia antes de la edad de 12 años. El caso más conocido es el de una pequeña peruana, Lina Medina, nacida en 1933, que tuvo su primera menstruación a la edad de 8 meses (sic) y que se quedó embarazada a la edad de 5 años (sic). A la edad de 5 años y 8 meses, ella dio a luz un varón, Geraldo, que, en 1954, tenía 15 años mientras que la mamá tenía 20 años. Los médicos habían diagnosticado, en la mamá, una pubertad precoz constitucional, no patológica.

Lo que es remarcable en la historia de Lina Medina, es precisamente que son los médicos quienes constataron que el embarazo de la niña no tenía nada de patológico. La eventualidad de un aborto no fue nunca considerada. Los médicos dieron al contrario prueba de compasión verdadera hacia la madre y hacia su hijo. Notemos que de las últimas noticias, la madre vive en la periferia de Lima, en Perú. Hasta el presente, la madre nunca reveló el nombre del padre de su hijo. Este murió en 1979 a la edad de 40 años (13).

El artículo publicado por "La Presse Médicale", en su edición del 13 de mayo de 1939, precisa que el parto, por operación cesárea, fue realizado por el Dr. Geraldo Lozada. El breve artículo del 13 de mayo subraya que

"La pequeña Lina está rodeada de cuidados minuciosos. Un Comité de Damas se constituyó para asegurar para ahora y para el futuro los cuidados y las condiciones materiales de la vida de la pequeña mamá y del futuro bebé."

El artículo del 31 de mayo de 1939, debido también al Dr. Escobel, llama este también a la compasión:

"Se espera que el Estado, y el Hogar de la Madre, van a proteger a esta pobre niña, que creo en todos los corazones un movimiento de simpatía y de piedad, tanto aun que su pequeño nació el mismo día en que la nación peruana celebraba la Fiesta de la Madre".

8) En razón de su gravedad, el sida es también una enfermedad que incita a la compasión. Establecimientos públicos o privados se especializaron en la prevención y/o el tratamiento de esta enfermedad. Centros de acogida y de cuidados fueron fundados para acoger, cuidar y acompañar hasta el fin a las personas afectadas por ese mal. Congregaciones religiosas, especializadas en los cuidados de salud, adaptaron sus programas a las situaciones nuevas creadas por la expansión de esta pandemia. El ejemplo de la Beata Madre Teresa de Calcuta hizo escuela. Sin embargo, no todos están inspirados en la compasión ejemplar de Madre Teresa.

En marzo de 2009, en el avión que lo conducía a África, el Papa Benedicto XVI se hizo atacar por periodistas porque había osado declarar que el preservativo no era verdaderamente la solución al problema. Siempre lista a enriquecer la colección de las "historias belgas", la Cámara de los Representantes, incluyendo a diversos mandatarios "cristianos", condenó las palabras "irresponsables" e "inaceptables" del Papa. ¡Por poco los honorables diputados no pidieron una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU! A Dios gracias, el Senado belga no siguió a la Cámara de los Representantes en su delirio anticristiano.

Pero esta misma Cámara habría podido reivindicar la caución de algunos eminentes eclesiásticos. Entre ellos, cardenales muy mediatizados, cuyos nombres son bien conocidos, recomendaron curiosamente el uso del preservativo presentando a este como un mal menor, para evitar el mal mayor, siendo este el peligro de contagio mortal en caso del no recurso a esta precaución. El motivo invocado es pues la compasión.

La argumentación se desarrolla habitualmente como sigue: siendo la pulsión sexual irresistible e incontrolable, el uso del preservativo es el único medio eficaz de evitar el sida. Hace falta poco para que algunos "moralistas" lleguen hasta invocar el Vº mandamiento de Dios, "¡No matarás!", ¡para presentar el uso del preservativo como una obligación moral!. Otros moralistas o pastores desarrollan una variante de esta argumentación: ellos enseñan a pecar sin riesgo.

En el caso del sida, la compasión es pues invocada a dos títulos diferentes. Por supuesto, la compasión se dirige en primer lugar a los enfermos afectados por esta terrible enfermedad. Como para todos los que sufren enfermedades muy graves, hay que velar para que sus sufrimientos sean aliviados, para que reciban los cuidados de higiene de los que ellos tienen necesidad; hay que decirles palabras de ternura: decirles la ternura de los hombres, pero también la ternura de Dios. Pero en el caso que nos ocupa, la compasión es también invocada de manera mentirosa: el preservativo se impone – se insinúa – en razón de que las pasiones de los hombres son incontrolables y que carecen de libertad frente a las pulsiones que los asaltan.

No es nuestra intención retomar aquí las discusiones sobre el sida, sus causas, su tratamiento, etc. Tampoco queremos explicar de nuevo las dos finalidades, procreadora y unitiva, de la unión matrimonial Dos constataciones deberían hacer reflexionar a los celadores de la falsa compasión. Recordemos en primer lugar que es suficiente con consultar las revistas de consumidores para aprender que los preservativos no son fiables un 100%. Si no es seguro un 100% para la anticoncepción, ¿por qué lo sería para impedir la transmisión del sida?.

Pero hay otro aspecto del problema, ampliamente desconocido por muchos eminentes pastores-teólogos. Es lo que los economistas llaman el efecto rebote. La imagen de la pelota que rebota es en efecto sugestivo: al término de una primera parábola, ella toca el suelo, pero es para repartir enseguida, hacia lo alto y más lejos. Dos ejemplos familiares harán comprender de lo que se trata. La llegada de las lámparas económicas fue saludada con entusiasmo: una lámpara económica de 11 watts da tanta luz como una lámpara clásica de 60 watts. Podríamos exclamar: "¡Qué economía!". Ahora bien, se observa que en razón misma del bajo consumo y de sus lámparas, las personas tienden a iluminar mejor sus casas multiplicando las lámparas y aumentando el número de horas de iluminación. Las lámparas económicas compensan así las economías que se suponía que ellas iban a provocar; ellas pueden incluso llevar a un aumento del consumo.

Otro ejemplo: algunos automóviles, antes equipados de un motor de mayor consumo de combustible, están hoy día equipadas de motores particularmente sobrios. Aquí también, las personas se dicen: "¡Qué economía!". Pero como el automóvil consume, digamos, 5 litros de gasolina en lugar de los 8 litros del automóvil precedente, las personas encuentran que andar en auto se volvió menos caro y andarán más de lo que lo hacían con el auto anterior. Se anda más con un automóvil que consume menos. De ello resulta que la economía realizada por el motor de la nueva generación es compensada por un aumento del número de kilómetros andados y con frecuencia por el aumento de la velocidad a la cual se tenía la costumbre de conducir.

Un tercer ejemplo del rebote es señalado por Jacques Suaudeau. Cuando llevar el cinturón de seguridad se hizo obligatorio en Inglaterra, se constató con sorpresa que el número de accidentes y de víctimas había aumentado. Un estudio atento reveló que los automovilistas creían encontrar una mayor seguridad al llevar colocado el cinturón de seguridad. Pero ellos tomaban más riesgos, manejaban más rápido que antes. El beneficio que se esperaba por llevar el cinturón de seguridad fue compensado por las tomas de riesgo aumentadas.

El fenómeno de rebote se observa también en la utilización del preservativo y en la incidencia de esta utilización sobre la extensión de la enfermedad. Los eminentes moralistas deberían tener cuenta de este fenómeno. El matraqueo mediático incitando a recurrir al preservativo para limitar la expansión del sida tiene un efecto perverso: el preservativo da un sentimiento falso de seguridad. Al recurrir a el, los usuarios tienden a compensar el riesgo disminuido por el preservativo multiplicando las relaciones azarosas más de lo que lo hacían habitualmente, variando las parejas, variando las relaciones y teniendo las primeras relaciones sexuales cada vez más temprano.

Remarquemos que es lo que explicó el Dr. Edward C. Green el 19 de marzo de 2009, luego del linchamiento mediático del que el Papa fue objeto en ocasión de su viaje a África:

"Nuestros mejores estudios […] ponen en evidencia una asociación constante entre una mayor disponibilidad y un mayor uso de preservativos y una tasa más elevada (no más baja) de infección por HIV. Ello puede ser debido en parte a un fenómeno conocido como compensación del riesgo, lo que significa que cuando se utiliza una ‘tecnología’ que reduce el riesgo, como los preservativos, se pierde con frecuencia el beneficio (la reducción del riesgo) ‘compensando’ o tomando mayores riesgos que los que se tomarían sin la tecnología que reduce el riesgo" (15).

He aquí también, a propósito del sida, un ejemplo remarcable de "compasión" mentirosa y violenta. Mentirosa porque reposa sobre aseveraciones de las cuales alguien un poco informado puede desenmascarar la falsedad. Violenta, porque en nombre de premisas falsas se empuja objetivamente a tomar el riesgo de morir y de dar la muerte.

9) ¿Se puede dar la comunión a parlamentarios que se declaran públicamente en favor del aborto?. A esta cuestión, algunos pastores dieron prácticamente o teóricamente una respuesta afirmativa. Haría falta, se dice, tener compasión por los parlamentarios, desgarrados interiormente. Como cristianos, dicen ellos, ellos se oponen por cierto al aborto; pero en el momento del debate parlamentario, ellos votan por su legalización. Estos representantes, se dice, viven un drama de conciencia y no se debería rechazarlos si ellos se presentan para recibir la Santa Comunión. Situaciones análogas se presentan, por ejemplo, para los médicos aborteros notorios, para los magistrados, los responsables políticos, etc. Todos tendrían necesidad de conforto espiritual y deberían poder aproximarse a la Santa Mesa.

Algunas tomas de posición recientes muestran que la Iglesia no puede aprobar esta pseudocompasión. Pongamos en evidencia dos de ellas.

a. En noviembre de 2009, Juan Antonio Martínez Camino, jesuita, obispo auxiliar de Madrid y Secretario general de la Conferencia episcopal española, recuerda que al aprobar y al votar una ley en favor del aborto, los bautizados se colocan objetivamente en estado de pecado mortal (16). Los que promueven tales leyes pecan públicamente y no pueden ser admitidos a la Santa Mesa. Para estar seguro de haber sido bien escuchado, el obispo auxiliar de Madrid agrega que el que afirma que es legítimo quitar la vida a un ser humano inocente cae en la herejía e incurre en la excomunión "latae sententiae" (17).

El 27 de noviembre de 2009, la Asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española publicó una declaración según la cual los políticos que votan una proposición de ley liberalizando el aborto en España se colocan ellos mismos en "un estado de pecado objetivo, y si esta situación se prolonga, ellos no pueden ser admitidos a la Santa Comunión" (18).

b. El domingo 22 de noviembre de 2009 (19), Patrick Kennedy, miembro demócrata de la Cámara de los Representantes de los EEUU, anuncia que el obispo de Providence, Thomas J. Tobin, le pidió abstenerse de recibir la Santa Comunión e invitó a los sacerdotes de su diócesis a no dársela. Hay que recordar que algún tiempo antes de esta prohibición, el Congresista Patrick Kennedy declaró públicamente su oposición a la enseñanza de la Iglesia sobre el respeto de la vida.

10) Las trampas de la compasión que examinamos fueron objeto de varias declaraciones de la más alta importancia de parte de Su Excelencia Mons. Raymond L. Burke, Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica y Arzobispo Emérito de Saint Louis MO, en los EEUU. Nos limitaremos a presentar tres de estos documentos.

a. El viernes 3 de mayo de 2009, el Arzobispo Burke pronunció el discurso principal del "Almuerzo y Oración" reuniendo católicos rezando por la nación americana. Este discurso tiene por título “Las enseñanzas de la Iglesia católica”. El Prefecto allí analiza las prácticas hostiles a la vida, al matrimonio y a la familia.

Denunciando la falsa compasión en la acción de los poderes públicos, el Arzobispo subraya que los ataques contra la vida, el matrimonio y la familia arruinan los fundamentos sobre los cuales está construida la nación americana y las naciones apegadas a esos mismos fundamentos. Él alerta a los católicos – sean ellos médicos, hombres políticos, hombres de negocios, etc. – a respetar la ley natural y la ley divina, que están en el corazón de la enseñanza de la Iglesia. El Arzobispo invita a la oración, al ayuno, a la confesión, a la Santa Comunión para que el Señor ilumine a los líderes. Una atención especial debe ser reservada, en las universidades y las instituciones de educación católica, a la juventud. Esta debe ser preparada a reconocer que allí donde Dios es rechazado, la secularización y el relativismo abren el camino a leyes y a programas políticos inmorales. Al contrario, hay que acuciar a los legisladores y a los electores a corregir las leyes gravemente injustas.

En fin, "que un doctorado honoris causa haya sido conferido por Notre-Dame University a un Presidente que promueve agresivamente una agenda anti-vida y anti-familia es fuente del mayor escándalo".

b. El 18 de septiembre de 2009, el Arzobispo Burke tomaba la palabra en la XIVa. Cena anual del Partenariato organizado por "Inside Catholic" (21). Este discurso fue publicado bajo forma de artículo en Crisis Magazine, de fecha de 26 de septiembre de 2009. Tiene como título "Reflexiones sobre la Lucha para Adelantar la Cultura de la Vida".

El Arzobispo nos ofrece aquí un discurso de una fuerza excepcional. He aquí, citadas libremente, algunas ideas fuerza de este discurso:

"Es imposible ser católico practicante, alguien que sostiene en su conducta el derecho al aborto o el derecho al matrimonio de personas del mismo sexo. Debemos reconocer el escándalo dado por los cristianos que omiten hacer respetar la ley moral natural en la vida pública. Esta omisión engendra la confusión e induce a error a todos los ciudadanos. Por nuestras acciones y nuestras omisiones, no podemos conducir a los hombres y a las mujeres a hacer el mal y a pecar, así como a dañar gravemente a los hermanos, a las hermanas, a la nación. Nuestro Señor fue inequívoco en su condena de los que, por sus acciones, provocarían un verdadero escándalo, es decir que hundirían a los otros en la confusión o los conducirían a pecar (22). Es por ello que la disciplina de la Iglesia prohíbe dar la Santa Comunión y dar funerales religiosos a los que persisten, luego de haber sido amonestados, en violar gravemente la ley divina (23). Ciertamente, la Iglesia confía cada alma a la misericordia de Dios […], pero ello no la dispensa de proclamar la verdad de la ley divina. Cuando alguien ha públicamente adherido y cooperado en actos culpables, […] su arrepentimiento de tales acciones debe este también ser público".

Llamando las cosas por su nombre, el Arzobispo Burke no duda en ir al fondo del problema:

"Se ve la mano del Padre de la Mentira actuando en la poca atención dada a la situación de escándalo, o en el hecho que son ridiculizados o incluso censurados los que sienten el escándalo".

c. El 29 de septiembre de 2009, el Arzobispo Burke intervenía para tomar la defensa de los militantes pro-life que protestaban contra el escándalo de los funerales grandiosos y muy mediatizados celebrados para el Senador Ted Kennedy (24). Este senador "católico" se había con frecuencia distinguido por sus posiciones inaceptables en materia del respeto de la vida y de la familia. Algunos católicos, compadecidos por el Senador, habían agredido vivamente a los militantes pro-vida y pro-familia, acusándolos entre otras cosas de quebrar la unidad de la Iglesia. La puesta a punto del Arzobispo no tuvo que hacerse esperar:

"Una de las ironías de la situación presente es que alguien que siente el escándalo frente a acciones públicas, gravemente culpables, de otro católico, es acusado de faltar a la caridad y de causar una división en la unidad la Iglesia”.

"En una sociedad donde el pensamiento está gobernado por la ‘tiranía del relativismo’, y en la cual lo políticamente correcto y el respeto humano son los últimos criterios de lo que se debe hacer o de lo que se debe evitar, la idea de inducir a alguien a un error moral tiene poco sentido. […] Lo que causa admiración en una sociedad semejante, es el hecho que en ella hay quienes omiten de observar lo políticamente correcto, y que, por ello mismo, parecen perturbar la así llamada paz de la sociedad. Sin embargo, mentir u omitir de decir la verdad no es jamás un signo de caridad".


Una cuestión inevitable

La pseudo-compasión, con frecuencia invocada en favor de otros actos en sí malos, como el aborto, conduce por tanto al escándalo; ella invita a los otros a pecar gravemente. El escándalo, es la primera cosa a evitar (25). La pseudo-compasión conduce también a la herejía, al desgarro en la Iglesia, ya que ella incita a los fieles a separarse de un punto no negociable de la doctrina de la Iglesia: el deber de respectar la vida inocente. La pseudo-compasión refuerza la deriva hacia la "tiranía del relativismo", que se observa en algunos pastores y/o teólogos. Finalmente, la pseudo-compasión podría conducir a una situación en la cual la doctrina de la Iglesia y la moral natural resultarían de un procedimiento consensual y se formularían en compromisos.

Algunos, abusados por la pseudo-compasión hacia los que pecan públicamente contra la vida, estiman que la Iglesia es, sobre estas cuestiones, muy severa. La Iglesia, en efecto, no se muerde la lengua: "Los excomulgados y los que están en entredicho […] y los que persisten con obstinación en un pecado grave y manifiesto, no serán admitidos a la santa comunión" (26). Ahora bien, si se recuerda el carácter mentiroso y violento de la pseudo-compasión, se observará enseguida que esta severidad es solo aparente, que ella es incluso una alta expresión de la caridad. Ella es un llamado urgente al cambio de vida. La negación de dar la comunión por las razones que hemos recordado no es sino la expresión del amor de la Iglesia por los más débiles, y la invitación al arrepentimiento dirigido a los que corren el riesgo de quedar encadenados en sus pecados, y de encadenar allí a los otros.

Resta una cuestión delicada pero inevitable. Ya que, en las condiciones recordadas, la Santa Comunión debe ser negada a un laico ¿el código de derecho canónico prevé medidas de suspensión, al doble motivo de escándalo y de herejía, para los clérigos que manifiestan públicamente su pseudo-compasión por los aborteros?



Louvain-la-Neuve, Enero 2010



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Notas:

(1) "Le Monde" del 19 de noviembre de 2009 titulaba en cabecera y en la primera página: "El peso de la natalidad amenazaría el clima". La continuación de este artículo debido a Grégoire Allix, aparece en la p. 4 bajo el título "Limitar los nacimientos, ¿un remedio al peligro climático? Las Naciones Unidas llaman a tomar en cuenta la cuestión demográfica en ocasión de la cumbre de Copenhague".

(2) Cf. a este respecto nuestra obra "La face cachée de l’ONU", pp. 61-70; este capítulo está titulado: "La Carta de la tierra y el imperativo ecológico". Ver lo que escribe San Pablo a este respecto, Rm 8, 18-22.

(3) Así como se lo recuerda, una niña de 9 años, "Carmen", violada por su padrastro, se encontró embarazada de gemelas. A pesar de los llamados a la compasión lanzados por Dom José Cardoso Sobrinho (entonces Arzobispo de Recife) y de sus colaboradores, esta niña fue sometida a un doble aborto, bajo la presión entre otras de movimientos feministas radicales. Curiosamente, Dom Cardoso fue desacreditado por un dignatario eclesiástico romano, que intentó hacer valer que los que querían proteger a las gemelas tuvieron falta de "compasión" hacia los médicos aborteros, "que habían debido tomar una decisión difícil".

(4) Ver a este respecto "La Libre Belgique" del 14 de noviembre de 2009 y "Le Monde" del 16 de noviembre de 2009.

(5) Cf. Mt 19, 1-9; Mc 10, 1-12; Lc 16, 18.

(6) Cf. en particular Gn. 1, 28; 2, 18-24; cf. Jn 1, 1.

(7) Cf. Mt 19, 10.

(8) Cf. Gn 19, 1-29; Rm 1.

(9) Cf. Lc 7, 36-50, donde la escena pasa en lo de un fariseo; 15, 3-32; 19, 1-10; 23, 40-43.

(10) En colaboración con Klaudia Schank, nosotros traducimos y presentamos esta obra: "Euthanasie: Le dossier Binding et Hoche. Traduction de l'allemand, présentation et analyse de 'Libéraliser la destruction d'une vie qui ne vaut pas d'être vécue' ". Texto integral de la obra publicada en 1922 en Leipzig, Paris, Éd. Le Sarment-Fayard, 2002, 138 pp. ISBN: 2-866-79329-3.

(11) Cf. más arriba, n° 3.

(12) Ver más arriba, en el nº 3, los casos de pedofilia.

(13) Ver a este respecto "La plus jeune mère du monde", breve artículo en "La Presse Médicale", Paris, 13 de mayo de 1939, p. 744; ver también la carta del Dr. Edmundo Escobel (Lima), "La plus jeune mère du monde", en "La Presse Médicale", Paris, 31 de mayo de 1939, p. 875. Este caso está también relatado en la obra de Rodolfo Pasqualini, "Endocrinología", Buenos Aires, Ediciones El Ateneo, 1959. Ver especialmente las pp. 684-686. Pasqualini cita el artículo de Escobel en la p. 686.

(14) Voir Jacques Suaudeau, article "Sexualité sans risques", pp. 905-926 du "Lexique des termes ambigus et controversés", du Conseil Pontifical pour la Famille, publié chez Téqui, Paris, 2005.

(15) Edward C. Green es director del AIDS Prevention Project en el Harvard Center for Population and Development Studies. El texto que citamos se encuentra en http://www.lifesitenews.com/ del 19 de marzo de 2009. Se encuentran en este sitio otras informaciones.

(16) Fuente: http://www.elmundo.es/ , despacho del 12 de noviembre de 2009. Ver también http://www.sectorcatolico.com/ , despacho del 30 de diciembre de 2009.

(17) Cf. Código de Derecho canónico, 751 ; 1364, § 1 ; 1398.

(18) Cf. http://www.lifesitenews.com/ , 27 de noviembre de 2009. La posición exenta de ambigüedad reafirmada por la Conferencia Episcopal Española (CEE) por su Secretario general S. E. Mons. Martínez Camino, fue también reafirmada por Isidoro Catela Marcos, Director de la Oficina de Información de la CEE. Ver la página web ACI Prensa http://www.aciprensa.com/ , despacho del 4 de enero de 2010, que reenvía ella misma a http://www.conferenciaepiscopal.es/

(19) Ver el sitio de "The Providence Journal" http://www.projo.com/ del 23 de noviembre de 2009, el artículo de John Mulligam, "Kennedy: Barred from Communion", y los links mencionados.

(20) El texto completo se encuentra sobre http://www.lifesitenews.com/ del 8 de mayo de 2009.

(21) El texto fue publicado en el sitio internet http://insidecatholic.com/ y está datado el 26 de septiembre de 2009.

(22) Cf. Lc 17, 1-2.

(23) Código de Derecho Canónico, 915 ; 1184, § 1, 3°.

(24) Cf. el artículo de John-Henry Westen, ‘A Vatican Archbishop: Kennedy Funeral Critics Not Hurting Unity but Helping Church’, en LifeSiteNews.com, 29 de septiembre de 2009. Las citaciones provienen de este artículo.

(25) Lc 17, 1 s.

(26) Cf. Canon 915. Sobre la coyuntura eclesial de este artículo de Monseñor Michel Schooyans, véase Los tres servicios de http://www.chiesa/ dedicados al caso de la niña brasileña, con los textos del artículo de Fisichella, de la réplica de la arquidiócesis de Recife y de la "Clarificación" de la congregación para la doctrina de la fe:
> Retractaciones. El Santo Oficio da una lección a monseñor Fisichella (10.7.2009)
> El caso de Recife. Roma ha hablado, pero la causa no ha terminado (3.7.2009)
> Minas errantes. En África el preservativo, en Brasil el aborto (23.3.2009)

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También se debe notar que la desautorización pública del arzobispo de Recife causada por el artículo de monseñor Fisichella en "L'Osservatore Romano" del 15 de marzo puso en serias dificultades al episcopado brasileño en conjunto, muy comprometido en una batalla con el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva precisamente respecto al aborto.

A los promotores del aborto les hicieron el juego fácil para que puedan decir a los obispos de Brasil que "ya no tenían el apoyo del Vaticano".

La batalla hasta ahora está en pleno desarrollo. Basta citar estas pocas líneas de "L'Osservatore Romano" del 5 de febrero del 2010:

"Con la legalización del aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo - a las cuales se les ha garantizado el derecho a adoptar - y otras medidas 'progresistas', el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva amenaza la paz social. Lo afirma un documento emitido por 67 obispos de la Iglesia brasileña después de una reunión pastoral en Río de Janeiro. Muchos obispos brasileños han reaccionado duramente al decreto de creación del 'programa de derechos humanos' firmado el diciembre pasado por el presidente Lula, que entre otras medidas prohíbe la exhibición de símbolos religiosos y por lo tanto del crucifijo en lugares públicos. La instancia ha suscitado duras críticas por parte de la conferencia nacional de obispos del Brasil".



martes, 9 de febrero de 2010

Resistencia alemana antinazi pidió a Pío XII no intervenir directamente contra Hitler

Resistencia alemana antinazi pidió a Pío XII no intervenir directamente contra Hitler


ROMA, 08 Feb. 10 (ACI).- L'Osservatore Romano publicó un artículo en el que, a través de una serie de documentos históricos, se comprueba que la resistencia alemana antinazi pidió al Papa Pío XII no intervenir directamente contra Hitler; en una clara respuesta a los detractores del Papa Pacelli que lo acusan falsamente de haberse mantenido en "silencio" ante el holocausto, cuando, además, sí ayudó a salvar la vida de más de 800 mil judíos.

El artículo escrito por el historiador y catedrático italiano Roberto Pertici, explica que el documento 242 que hace parte de una relación dedicada al Vaticano y Estados Unidos publicada en Milán en 1978, elaborada por Ennio Di Nolfo, da a conocer el testimonio del abogado católico bávaro Josef Müller, quien hacía parte de la resistencia alemana antinazi y que fue el contacto con la Santa Sede entre 1939 y 1940.

"Müller era parte de los servicios secretos alemanes (Abwehr)" que constituía "uno de los centros ocultos de la oposición anti-hitleriana. Fue enviado a Roma con una excusa, pero con la misión de tomar contacto con el entorno del Papa (en el que habían varios obispos alemanes) y hacerle saber a Pío XII del proyecto de la oposición alemana para derrocar a Hitler y construir una Alemania democrática", explica el artículo.

Las victorias de Hitler en Noruega y en Francia hicieron abortar la operación que sin embargó no impidió generar un contacto claro.

Müller fue arrestado en 1943 para luego ser conducido a un campo de concentración. Tras su liberación, por parte del ejército estadounidense el 5 de mayo de 1945, el abogado llegó al Vaticano el 2 de junio y escuchó al Papa Pío XII condenar enérgica y públicamente el nazismo.

"Pueden ver –dijo el Pontífice en aquella ocasión– lo que queda detrás de una concesión y una actividad del Estado que no tiene en cuenta los sentimientos más sagrados de la humanidad, que pisotea los inviolables principios de la fe cristiana. El mundo entero, estupefacto, contempla hoy la ruina" generada por los nazis.

En aquella ocasión el Papa Pacelli también recordó su aporte en la encíclica "Mit brennender Sorge" de 1937 que condena el nazismo y su mensaje radial de Navidad de 1942 contra la persecución nazi.

De todo esto y otros temas relacionados, Müller conversó el 3 de junio de 1945 con Harold H. Tittmann, el joven encargado de los asuntos estadounidenses ante la Santa Sede. Tras el diálogo envió un completo informe a su superior Myron Taylor, el representante personal del Presidente de Estados Unidos ante el Pontífice.

El informe de Harold Tittmann decía a la letra: "el doctor Müller ha dicho que durante la guerra su organización antinazi en Alemania había insistido mucho para que el Papa evitara cualquier declaración pública específicamente dirigida como condena contra los nazis, y había recomendado que las observaciones del Papa se mantuvieran entre los límites de las consideraciones generales", como efectivamente hizo Pío XII.

"El doctor Müller –proseguía Tittmann– ha dicho que fue obligado a dar este consejo porque si el Papa hubiera sido específico, los alemanes lo habrían acusado de ceder a las presiones de potencias extranjeras y eso habría generado más sospechas sobre quienes no eran católicos alemanes y hubiera restringido grandemente su libertad de acción en su labor de resistencia al nazismo".

Tittmann dice también que "el doctor Müller ha dicho que la política de la resistencia católica en Alemania era que el Papa debía mantenerse aparte, mientras la jerarquía alemana (los obispos) llevaba a cabo la lucha contra el nazismo al interior de Alemania, sin que las influencias externas se manifestaran".

Finalmente, en el relato del 3 de junio de 1945, Tittmann explicaba que "el Papa ha seguido este consejo durante toda la guerra". Müller pensaba que "el Papa ha decidido hablar ahora abiertamente contra los nazis porque las implicancias de sus denuncias son actualmente muy importantes y lo hace tomando en cuenta una gran cantidad de consideraciones".


No deje de ver el siguiente video sobre Pío XII y los judíos







miércoles, 3 de febrero de 2010

Diario israelí: Acusaciones contra Pío XII no tienen sustento - Salvó a más de 800 mil judíos

Diario israelí: Acusaciones contra Pío XII no tienen sustento
Salvó a más de 800 mil judíos



ROMA, 02 Feb. 10 (ACI).- L’Osservatore Romano dio a conocer hoy un artículo publicado en el diario israelí Haaretz, en el que se explica que las acusaciones contra el venerable Papa Pío XII son totalmente infundadas, que a diferencia de lo que dicen sus detractores este Pontífice hizo mucho para defender a los judíos, salvando a más de 800 mil de ellos de morir en el holocausto, y que además, los nazis lo conocían bien y le temían.

El artículo, que aparece luego de la defensa que también hiciera de Pío XII y del Papa Benedicto XVI el intelectual francés Bernard-Henri Lévy tras la firma del decreto que proclama las virtudes heroicas del Papa Pacelli, cuestiona la falta de pruebas de quienes acusan a este gran Pontífice y explica, como una de sus primeras medidas cuando todavía era Secretario de Estado, que ordenó en 1933 al Nuncio en Alemania "ver qué cosas se podía hacer para contrarrestar las políticas antisemitas del nazismo".

Seguidamente recuerda la encíclica Mit brennender Sorge, redactada por el todavía Cardenal Pacelli en representación de Pío XI que condenaba la "doctrina nazi". Este documento "fue introducido ilegalmente en Alemania y leído en los púlpitos de las iglesias el 21 de marzo de 1937".

Cinco días después, un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, Hans Dieckhoff, escribió que "la encíclica contiene ataques durísimos al gobierno alemán y exhorta a los católicos a rebelarse a la autoridad del Estado".

"Luego de la muerte de Pío XI, el 2 de marzo de 1939 fue elegido Papa el Cardenal Pacelli. Los nazis estaban descontentos por el nuevo Pontífice que tomó el nombre de Pío XII. El 4 de marzo, Joseph Goebbels, Ministro alemán de la propaganda, escribió en su diario: ‘almuerzo con el Führer. Está considerando la idea de abrogar el concordato con Roma tras la elección de Pacelli al pontificado’ ".

El artículo de Haaretz explica luego que "durante la guerra, el Papa no se quedó en silencio: en numerosos discursos y encíclicas defendió los derechos humanos para todos y llamó a las naciones beligerantes a respetar los derechos de todos los civiles y prisioneros de guerra".

"Contrariamente a lo que creen muchos de sus detractores, los nazis comprendieron muy bien a Pío XII. Luego de haber examinado atentamente el mensaje de Pío XII para la Navidad de 1942, la oficina central del Reich para la seguridad concluyó: ‘Como nunca antes ha sucedido, el Papa ha repudiado el nuevo orden nacional-socialista europeo. Acusa virtualmente al pueblo alemán de injusticia hacia los judíos y se hace portavoz de los criminales de guerra judíos’ ".

El texto anima luego a consultar "cualquier libro que critique a Pío XII y no se encontrará ni rastros de este importante relato".

Tras señalar que Pío XII "estuvo en estrecho contacto con la resistencia alemana" y contribuyó a la ayuda que los estadounidenses le dieron a los soviéticos invadidos por los nazis, el artículo de Haaretz indica que "en el curso de la guerra, personal encargado por el Papa ordenó a los representantes diplomáticos vaticanos en muchas zonas ocupadas por los nazis y en los países del Eje, intervenir a nombre del pueblo judío en peligro".

"Hasta la muerte de Pío XII, en 1958, muchas organizaciones, diarios y líderes judíos alabaron sus esfuerzos. Para citar uno de tantos ejemplos, Alexander Shafran, rabino principal de Bucarest, en su carta del 7 de abril de 1944 al Nuncio Apostólico en Rumania, escribe: ‘No es fácil para nosotros encontrar las palabras justas para expresar el afecto y el consuelo recibidos gracias al interés del Sumo Pontífice que ha donado una suma ingente para aliviar los sufrimientos de los deportados judíos. Los judíos de Rumania no olvidaremos jamás estos hechos de importancia histórica’ ".

El artículo del diario israelí Haaretz finaliza señalando que "la campaña contra el Papa Pío XII está destinada al fracaso porque sus detractores no tienen ninguna prueba para sostener sus acusaciones principales, es decir, que se quedó en silencio, que era favorable al nazismo y que hizo poco o nada para ayudar a los judíos".

"Tal vez –concluye– solo en un mundo al contrario del nuestro, el único hombre que, en el periodo bélico, ha hecho más que cualquier otro líder para ayudar a los judíos y otras víctimas del nazismo, recibiría la condena más dura".


No deje de ver el siguiente video sobre Pío XII y su red para salvar judíos





miércoles, 27 de enero de 2010

“Teologías deicidas” de Horacio Bojorge - Alfredo Sáenz

“Teologías deicidas” de Horacio Bojorge
R. P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ


Felicitamos al querido P. Bojorge por esta magnífica obra (“Teologías deicidas”, R. P. Horacio Bojorge, S.J., Ediciones Encuentro, Madrid, 2000), donde la profundidad del pensamiento se une con la belleza de la expresión, así como la lucidez de su inteligencia se desposa con el coraje de su corazón sacerdotal. Este libro está en el mismo nivel de sus dos espléndidas obras anteriores sobre la acedia. Su autor sigue ejerciendo el doble oficio que, según Santo Tomás, compete al sabio, exponer la verdad y reprobar el error. Creemos que para todos los que se interesan en los grandes temas de nuestro tiempo, en especial los atinentes a la crisis de la Iglesia, este libro es de lectura obligada.

Juan Luis Segundo es un jesuita uruguayo que murió hace cinco años (1996), cuyo pensamiento ha suscitado la admiración de amplios sectores del catolicismo hispanoamericano y europeo. El P. Bojorge lo analiza en el presente libro con singular agudeza. Si bien él es también, como Segundo, miembro de la Compañía de Jesús, entiende que el amor a la Orden no lo exime de llevar a cabo una crítica incisiva. Primero es la verdad. Bojorge se empeñará en mostrar cómo el pensamiento de Segundo se inscribe dentro de la gran corriente del naturalismo moderno. Los aplausos que recibe el teólogo uruguayo se deben a que representa de manera acabada el pensamiento de la modernidad acerca de la fe y de la Iglesia. “A lo largo de este informe se podrá ver que el perfil del pensamiento de Juan Luis Segundo es el de los pensadores gnósticos y modernistas” (p. 15). En él confluyen elementos del naturalismo, el modernismo, el existencialismo, la teología de la muerte de Dios, la teología progresista, la teología de la liberación. Segundo ha sabido hacer una brillante síntesis de todas estas corrientes. Bojorge nos ofrecerá en este libro, si bien de paso, un utilísimo análisis de tales tendencias, cuyo conjunto pareciera implicar una resurrección del viejo gnosticismo.

Señala el autor el estilo sinuoso y resbaladizo de Segundo. Aquí parece afirmar algo, luego establece distingos o matices sobre lo que acaba de afirmar; sugiere sin decir, lo que hace difícil conocer su pensamiento real. Es el estilo que San Pío X atribuía a los modernistas: “No proponer con orden metódico sus doctrinas ni formando un todo, sino esparcidas y separadas entre sí, para que se los tenga por indecisos, cuando por el contrario son muy firmes”. Lo que pasa es que, como dice Bojorge, a Segundo “lo ponen nervioso las certezas de la revelación y de la fe”. Como si el tener certezas fuese signo de cuadriculatura mental, y el alentar dudas, señal de profundidad.

Destaca el autor los errores de Segundo en lo que toca a los conceptos de Revelación y de teología. En cuanto a la Revelación, pareciera correr siempre el peligro de verla desde la inmanencia, confundiendo teología con antropología. Un peligro semejante se advierte en su concepto de teología. Como se sabe, la teología es una ciencia que toma sus principios de la revelación, principios que deben ser aceptados por la fe. Santo Tomás nos lo expresa de manera admirable: “La doctrina sagrada es ciencia, porque procede de principios que nos son conocidos por medio de la luz de una ciencia superior que es la de Dios y de los bienaventurados...; así como la música cree los principios de la aritmética, la doctrina sagrada cree los principios revelados por Dios” (Sum. Theol. I, 1, 2, c). Más adelante prosigue diciendo que la teología no toma sus principios “de las otras ciencias como superiores; sino que se sirve de ellas como inferiores y siervas, del modo como los arquitectos se sirven de las auxiliares; y si se hace tal uso de ellas, no es por defecto ni por incapacidad, sino solamente por la fragilidad de nuestro entendimiento, que, de las cosas que se conocen por la razón natural, de la cual proceden las otras ciencias, es levantado más fácilmente a las cosas superiores, que son el objeto de esta ciencia” (I, 1, 5, ad 2). Como su nombre lo indica, la teología tiene a Dios por tema central: “No se ocupa por igual de Dios y de las creaturas. Se ocupa de Dios principalmente; y de las creaturas en cuanto se relacionan con Dios, como con su principio o fin” (I, 1, 3, ad 1). La fe es el punto de partida y de llegada de la teología, es el ambiente en que se baña, su habitus operativo.

Totalmente diverso es el punto de vista de Segundo. Según él, no hay que convencerse primero de las verdades que nos trasmite la fe tradicional, ya que lo que realmente es incuestionable e indiscutido son “los criterios del mundo moderno”, como él mismo lo dice. De ahí que se oponga al “fijismo dogmático” que caracteriza a la teología tradicional. El Magisterio es el principal responsable de este inmovilismo del pensamiento católico. Todo lo que diga el Magisterio y el común sentir del pueblo católico deberá ser pasado por la criba de su adaptación a la modernidad. El “dogma” al que se adhiere Segundo es el que libera de lo que no es moderno. Un eximio ejemplo de la tesitura esclavizante del Magisterio lo encuentra en el Syllabus, donde queda bien clara la “condenación que la Iglesia hace, sin talante dialogal alguno, de todas y cada una de las tentativas humanistas de la época”. Nada le hubiera gustado, por cierto, la reciente decisión de Juan Pablo II de beatificar a Pío IX, heroico testigo de la fe, frente a los errores del mundo moderno, aún a costa de enfrentarse con el antagonismo mancomunado de los poderes masónicos de la época.

Bojorge va analizando los errores de Segundo, a partir de los conceptos que sustenta acerca de la Revelación, la fe y la teología. El teólogo uruguayo muestra un interés excesivo por la salvación intramundana, sin que parezca entusiasmarle demasiado la salvación trascendente. La raíz de esta idea la encuentra en el monismo. Para él, la teología católica tradicional es “dualista”. Lo que ahora se impone es acabar con las famosas distinciones entre profano-sagrado, natural-sobrenatural; historia humana – historia de la salvación, tiempo-eternidad. De ahí que aunque su teología política se formule como “teología de la esperanza”, dicha esperanza no tiene ya por objeto la vida eterna sino la transformación de la sociedad desde sus propias entrañas, una suerte de autorredención.

En estricta dependencia de lo anterior emerge otro error de Segundo: el historicismo, o la fe en la historia. A su juicio, la proclamación de los dogmas no ha sido sino un intento de frenar la historia, un remedio excogitado contra la “aceleración de la historia”. Segundo no se interesa tanto por el ser –natural y sobrenatural- y lo verdadero, sino por el acto y lo actual. Sólo los que acatan el curso de la historia son hombres “históricos”, no los que por motivos “superiores” buscan “frenar” un proceso, aduciendo que conduce a la ruina. Sólo es libre el que se suma al proyecto universal; no el que procura enfrentarlo, viéndose tachado por ello de “restaurador” o “restauracionista”. De ahí que a Segundo le parezca ridículo llamar “filosofía perenne” a la filosofía medieval de Santo Tomás, “título harto significativo de una tentativa para detener la historia”. Hablar del “depósito” de la fe es para él una actitud fundamentalista.

Quizás sea éste uno de los puntos más controvertibles del P. Segundo, deudor, en el fondo, del espíritu gnóstico. Porque, como escribe Bojorge, “la gnosis se presenta hoy como estando al servicio de un cierto intento de manipular la fe cristiana con fines intrahistóricos, pragmáticos, políticos”. La fe, en lugar de ponerse de rodillas ante Dios, se pone de rodillas ante la historia; la fe debe justificarse ante el mundo de hoy, en lugar de que el mundo de hoy se justifique ante el Dios eterno de la fe. Es un principio importante en él, “la necesidad de justificar la fe y sus contenidos ante la mentalidad moderna”. En la visión de Segundo, cuando Dios se revela no busca comunicar una verdad que sea aceptada por todos, sino para que sea puesta al servicio de la solución de los problemas históricos. No una verdad que deba ser contemplada, sino una verdad fáctica, hacedora de historia.

Si nuestro teólogo se irrita ante la concepción tradicional de la teología como reina de la filosofía y de las otras ciencias, él intenta lo contrario, convirtiendo, no ya a la teología, sino a la misma fe, en servidora de la Historia, fides ancilla historiae. Se encubre aquí una idea típicamente modernista; la revelación no es algo que viene de lo alto, sino algo que brota del hombre, de la historia del hombre, de su inmanencia vital. Bojorge llega a decir que Segundo parecería aceptar una especie de “fe en la revelación histórica”, que brota de la historia y se pone al servicio de la historia, relativizando toda intervención histórica de Dios. Y así quiere “someter la fe, la Iglesia, el dogma, Dios, unciéndolo al carro de la Historia” (p. 231). Para Segundo, lo que no interesa a la historia es superfluo. Pone el ejemplo del dogma de la Inmaculada Concepción, “una fórmula dogmática vinculada sólo al plano religioso; cuesta ver que tenga relación con alguna liberación humana”. Hay que seleccionar las verdades según los intereses de hoy. ¿Con qué principios de discernimiento se hará tal selección?. Un principio extrateológico, que parte del mundo moderno, una suerte de “revelación inmanente”.

Por lo demás, no deja de ser grave esta sumisión de lo trascendente a su eficacia en lo inmanente. El culto a la eficacia, sobre la contemplación, parece suponer que no es el hombre quien se pone de rodillas delante de Dios, sino Dios delante de los hombres. Dios pasa a ser un instrumento para la promoción del hombre, lo que, por otro lado, como bien señala Bojorge, resulta paradójico cuando a la vez “el secularismo se opone celosamente a que la fe católica rija la política y arroja permanentemente sobre ella la sospecha de esconder aspiraciones totalitarias” (p. 230). Resultan reveladoras a este propósito las tergiversaciones de los textos que a veces encontramos en Segundo, en algunos casos por omisión, como cuando traduce la magnífica expresión de San Ireneo “la gloria de Dios es el hombre que vive”, pero no añadiendo lo que el Santo agrega, “la vida del hombre es ver a Dios”.

Por cierto que, afirma Bojorge, al oponerse la Iglesia a una teología que sólo busca la “eficacia”, no pretende en modo alguno ignorar la influencia real que debe tener la doctrina católica en el campo temporal. Ello y no otra cosa es la Cristiandad: la impregnación evangélica del tejido social. Pero no es esto último lo que busca Segundo, como se ve cuando contrapone el culto de Dios con la justicia social, cual si aquél fuera algo alienante. Dios vino a nosotros para traer el cristianismo, el Evangelio y el culto, pero también la Cristiandad. Un verdadero cristiano tiende a “hacer Cristiandad”. Claro que teniendo siempre en cuenta que lo primero es la glorificación de Dios; lo segundo, el orden temporal cristianizado, es la añadidura, el resto, según el lenguaje de Cristo.

Coherentemente con su idea de la reducción del catolicismo a la historia, a lo que pide “el hombre de hoy”, a su eficacia, en los escritos de los años 60 y 70 optó Segundo por el marxismo, que en aquellos momentos parecía la expresión más radical del “mundo moderno”, en desafío a la enseñanza del magisterio. Pero fue una actitud de gabinete, ya que existencialmente se sentía muy lejos de los pobres concretos. Su público predileccionado fueron siempre los burgueses. Él mismo así lo reconoce. Sea lo que fuere, el marxista estaba en el oleaje de la historia, y por ende los marxistas eran “cristianos anónimos”, cristianos aunque no lo supieran, aunque repudiasen el cristianismo y lo combatiesen. Por eso los principales dardos de Segundo se dirigen, no a los enemigos de la Iglesia, sino a los católicos que se resisten a captar “el sentido de la historia”. Se muestra tan intolerante con el creyente, a quien no le ahorra ironías o frases ofensivas, como simpático con el “hombre de hoy”, por el que entiende preferentemente el ateo o el creyente en crisis de fe. Todas sus “sospechas” y sus acusaciones no van hacia el mundo incrédulo, sino sólo hacia la Iglesia, su fe, su culto, hacia los creyentes, hacia toda teología que no sea la de la liberación. Para el autor, el estilo zumbón e irónico de Segundo es el ejemplo típico de las burlas nacidas de la acedia.

Acertadamente trae Bojorge a colación una cita de Augusto del Noce: “Resignados a una era poscristiana producen una teología eutanásica...; estos discursos de los teólogos parecen no tener ya más utilidad que mantener la importancia de los teólogos en un mundo en que ya nadie cree en Dios”.

Antes de integrar las filas de estos pseudoteólogos preferimos estar con los sencillos de corazón, con los fieles que forman el pueblo cristiano, gente de fe. Bien decía San Hilario que muchas veces los oídos de los fieles son más católicos que los labios de los pastores y de los teólogos. Tienen el instinto de la fe, del que parecieran haber perdido hasta la noticia estos teólogos de salón. Como afirma Bojorge, “lo que la racionalidad ilustrada no alcanza a ver, lo ve la sabiduría de los fieles comunes” (p. 343).





P. Alfredo Sáenz



Fuente: Revista Gladius 19 (2001) 52, pp. 198-201.





jueves, 21 de enero de 2010

Hay planteos que se suscitaron en 1810 y que todavía siguen sin resolverse - Entrevista al doctor en Historia Fernando Enrique Barba

Hay planteos que se suscitaron en 1810 y que todavía siguen sin resolverse
Entrevista al doctor en Historia Fernando Enrique Barba
Luciana Mateo



LA PLATA (Corresponsal).- El 25 de mayo se cumplirán 200 años de la revolución argentina que confluyó en la formación de un primer gobierno patrio. Para celebrarlo, desde los Ejecutivos nacional y provincial tienen previsto realizar una serie de festejos y la concreción de obras de infraestructura a lo largo de todo 2010.

Sin embargo, para el historiador platense Fernando Enrique Barba, “todavía se discute si ésa es la fecha inicial de la argentinidad o si es simplemente un paso previo a la independencia”. Así y todo, considera que “la del 25 de mayo es la fecha más importante de la historia argentina, porque es el momento en que se forma un primer gobierno”.

Durante esta entrevista con LA CAPITAL, el doctor en Historia tiró por tierra varios mitos, cuestionó la enseñanza histórica que se brinda en las escuelas argentinas y ratificó la importancia de la fecha porque, entre otras cuestiones, “gran parte de las polémicas y luchas que se plantearon después, como porteños versus gente del interior, nacieron ese año”.

- ¿Cómo se iniciaron estas “polémicas y luchas” que menciona?
- Se produjo la incorporación de los diputados del interior a la Junta y se formó lo que se conoce como Junta Grande. Esta Junta duró poco porque en septiembre de 1811 el “morenismo”, aunque Moreno ya había fallecido, dio el primer golpe de Estado, disolvió la Junta Grande, dejó a los diputados como una Junta de observación que duró muy poco y en noviembre fue expulsada. Es decir que el gobierno nacido en Buenos Aires no aceptó compartir el gobierno con la gente del interior. Ahí se formaron los Triunviratos, constituidos por gente de Buenos Aires, aunque hay que reconocer que durante el Segundo Triunvirato se llamó a Asamblea General Constituyente, en el año XIII. Este fue un paso muy importante, primero porque convocaban de nuevo a las provincias a formar parte del Gobierno. Y segundo porque la Asamblea era Constituyente, y dictar una Constitución significaba declarar la independencia.

- ¿Qué cambios económicos trajo la revolución de 1810?
- La independencia, la separación de hecho de 1810 trajo grandes beneficios a la economía de Buenos Aires. Porque al permitirse el libre comercio, los productos que tenían poco valor, como los derivados del ganado vacuno, comenzaron a tener una importancia extraordinaria. Buenos Aires comenzó a generar riqueza pero era una riqueza que quedaba dentro de la provincia, que no se compartía. Y al resto de las provincias, este libre comercio impuesto por Buenos Aires les era perjudicial, porque al abastecerse Buenos Aires en forma barata de productos extranjeros, los productos del interior ya no llegaban a Buenos Aires; entonces la protesta de la gente del interior fue, no porque llegaran productos europeos al interior -que llegaban caros por lo que tardaba el transporte- sino que sus productos sólo llegaban a Buenos Aires. Hay planteos que se suscitaron en 1810 y que todavía siguen sin resolverse: los desequilibrios regionales existían y siguen existiendo, es cierto que algunas regiones se desarrollaron más que otras, pero también es cierto que en un país tan extendido geográficamente es muy difícil compaginar los intereses de todos. Antes, esto se manifestaba en guerras civiles y ahora en cambios de gobernadores. Estamos en un Bicentenario, es importante recordar qué es lo que se propone, pero también es importante ver todo lo que falta por hacer y tratar de que el reparto sea más parejo.

- O sea que los desequilibrios regionales han sido una constante durante los últimos 200 años...
- Claro, cuando uno estudia ve ciertas constantes. Por supuesto que después, a partir de 1880, cuando se incorporó toda la Pampa Húmeda a la producción agropecuaria, hubo regiones que se vieron beneficiadas, pero es lo mismo que ya planteaba Pedro Ferrer en 1830: él decía que determinados tipos de comercios sirven para determinados tipos de regiones o provincias, y que hay muchas que no pueden participar. Y ahora pasa lo mismo. Los que pueden participar de la soja, de la ganadería o del trigo, participan, los que no pueden y no tienen otras economías alternativas siguen sufriendo las desigualdades. En teoría, el asunto de la coparticipación debería tapar un poco estos desequilibrios, pero no es tan fácil. Todo esto genera a su vez la migración de las zonas pobres hacia las zonas ricas. En los últimos 30 años, por políticas equivocadas en forma sucesiva, se ha llegado a la formación de un gran conurbano de gente pobre. Esa desintegración del interior hizo que se formaran estos grandes núcleos. Esto se produce porque no hay un reparto equilibrado de la riqueza y no se fomenta el desarrollo del interior como medio para evitar la despoblación. Porque la gente que tiene trabajo en su pueblo se queda en su pueblo. Siempre hubo gente que no trabaja, pero en los últimos años se ha producido un desequilibrio muy grande. Son problemas que se vienen arrastrando pero que cada vez se van haciendo más grandes.

- ¿Cuáles eran los objetivos en 1810? ¿Había una idea de Nación?
- Sí, yo creo que sí, es clarísima. Hubo de todo, porque cuando se produce un hecho como éste, hay intereses de todo tipo, pero Moreno y su grupo tenían muy claro que de acá se iba a la independencia. Sobre Saavedra se ha inventado un cuento que dice que era conservador, pero fue Saavedra el que puso al ejército en contra del Virrey Cisneros y a favor de la gente. Entonces, no era muy conservador que digamos... También había intereses económicos muy fuertes. De los 9 miembros de la Junta, 6 estuvieron de una u otra forma relacionados con el decreto de autorización a los ingleses para comerciar libremente firmado en 1809.

- ¿Qué pasaba en el resto del mundo en esa época?
- En esos años el mundo estaba convulsionado. Cuando uno hace un estudio de los años previos, el clima revolucionario de América del Sur era muy fuerte. La Europa de Napoleón era un lío, el poder realista en el Alto Perú era fuertísimo. porque los grandes ejércitos estaban en el Alto Perú y en Paraguay. Acá no había nadie, estaban las tropas que habían quedado de las invasiones inglesas, pero en Paraguay había 8 mil soldados de línea.

- Con respecto a las ideas que sostienen que en 1810 concurrió gran cantidad de gente con paraguas a la plaza, ¿es real o forma parte de la mitología?
- En ese época había muy pocos paraguas y eran carísimos, eran un elemento de lujo. Eso forma parte de un cuadro que se hizo en 1860. Por otro lado la gente que entró a la plaza era la que tenía autorización para pasar; estuvo digitado quiénes entraban a la plaza y quiénes no. O sea que los amigos del Virrey no podían pasar, pasaban los que apoyaban a la revolución. Había doscientos y pico de personas. Para la época eran muchas.

- ¿Qué piensa acerca de cómo se enseña la historia de la revolución de mayo en las escuelas argentinas?
- Hoy los chicos no saben nada del tema. Cuando doy clases, digo: “Esto yo lo sé, no porque sea profesor de historia, esto lo estudié en la primaria”. Este es el único país en el que la historia nacional se da poco y nada y se enseña más lo extranjero. A cualquier país que vayas, la historia nacional la saben todos. Yo creo que esto forma parte de un plan, porque es muy clarito: cuando uno no sabe de dónde viene, tampoco sabe a dónde va. Una forma de despersonalizar un país es quitarle sus símbolos. ¿Cuánta gente canta el himno? A los chicos les da vergüenza cantarlo. Todo esto forma parte de una enseñanza que ha deteriorado los valores nacionales, la enseñanza de la historia nacional.

- ¿Qué le parecen los festejos por el Bicentenario planeados por los gobiernos nacional y provincial?
- Si se van a hacer bien, me parece bien. Con la conmemoración por las invasiones inglesas (al Río de La Plata) hubo una repercusión muy grande. A mí me gustó porque en menos de un mes, seis personas me vinieron a pedir libros sobre las invasiones, o sea que despertó el interés de la gente. Yo creo que viene bien.

- En 1910 también hubo festejos, pero se trataba de una Argentina diferente...
- Sí, éramos potencia y hubo unos festejos espectaculares. Pero había gente pobre lo mismo. En 1904, terminando el segundo gobierno de Roca, se hizo un estudio que decía que para ese año, que seríamos un poco más de 4 millones de habitantes, producíamos comida para 30 millones, y había gente que pasaba hambre. Ahora producimos comida para 300 millones, somos 40 millones y sigue habiendo hambre.

- ¿Qué queda de los ideales de Mayo?
- Que hay que revivirlos. Desgraciadamente los políticos argentinos se han encargado de deshacer lo que tenía que ser un gran país, que tiene de todo, pero tenemos una clase dirigente que primero cuida sus intereses, evidentemente. Acá no hay una clase dirigente capaz de hacer un proyecto a 10 años, gobierne quien gobierne. Y eso que tenemos una mano de obra altamente calificada, que, comparada con la de otros países, es magnífica. Acá falta espíritu de grandeza y hacer un gran plan de desarrollo, porque tenemos todo, pero falta la grandeza. Y a la Argentina le faltan estadistas.


“En América no hay pueblos originarios”

A lo largo de la entrevista, Barba se manifestó en contra de algunos supuestos que circulan en la sociedad: “Acá los indios también mataron gran cantidad de gente. Rosas, durante una campaña, trajo dos mil quinientos y pico de cautivos blancos que estaban en manos de indios. Entonces no eran tan mansitos”, sostuvo el historiador. Y remarcó que los aborígenes “cuando venían, mataban y se llevaban todo”.

Asimismo aseguró que “en América no hay pueblos originarios, hay pueblos que llegaron primero”. Y baso sus dichos en que “el hombre no es originario de América. Acá vinieron de todos lados, siguiendo las líneas costeras y hubo otros que entraron directamente por (el estrecho de) Bering.


Perfil

Fernando Enrique Barba es titular del doctorado en Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata, de la que además es egresado.

Durante la entrevista realizada en la oficina que ocupa en esa unidad académica, el historiador manifestó su admiración por el ex presidente Arturo Frondizi (1958-1962), a quien calificó de un “tipo que tenía muy claras las pautas para desarrollar un país”. Contó además que en su juventud apoyó la gestión del gobernante radical, pero que en determinado momento se retiró de las filas del frondizismo porque “había prometido determinadas cosas y después las hizo al revés”.

Barba ha realizado gran parte de su carrera en el Archivo Histórico de la Provincia y ha participado como miembro activo de numerosos congresos nacionales e internacionales sobre su especialidad. Actualmente es vicepresidente primero de la Academia Nacional de Historia.


Fuente: Diario La Capital de Mar del Plata,
edición impresa del lunes 28 de diciembre de 2009, páginas 8 y 9.



lunes, 18 de enero de 2010

Critican a gobierno de Madrid por no ayudar a objetores a EpC

Critican a gobierno de Madrid por no ayudar a objetores a EpC


MADRID, 14 Ene. 10 (ACI).- La plataforma Madrid Educa en Libertad criticó al gobierno madrileño de Esperanza Aguirre por no hacer algo por defender a los padres objetores a Educación para la Ciudadanía (EpC), y por usar la sentencia del Tribunal Supremo (TS) para decir que "no puede hacer nada".

La plataforma se refirió a las declaraciones de la consejera de educación de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar. Según Madrid Educa en Libertad, la funcionaria afirmó que el gobierno "que preside Esperanza Aguirre no puede hacer nada más por los objetores a EpC, una vez que el TS afirmó que no cabía la objeción de conciencia frente a estas asignaturas".

Madrid Educa en Libertad recordó a Figar que "no ha hecho absolutamente nada para defender a los padres objetores", cuando en realidad la administración podría responder por escrito "para que, en caso de denegarles su derecho, puedan acudir a los tribunales".

"Hay que recordar que, a pesar de lo afirmado por Figar, tras las sentencias del Supremo sobre objeción a EpC, otros tribunales (como el Superior de Justicia de Castilla y León) han dictado centenares de sentencias que eximen a los alumnos objetores de cursar las asignaturas de EpC", expresó.

La plataforma también pidió dar instrucciones para que los alumnos objetores no sean coaccionados y para que los centros educativos respeten las sentencias del TS de febrero de 2009 "que prohibían expresamente adoctrinar o 'imponer criterios sobre cuestiones morales controvertidas' ".

Según Madrid Educa en Libertad, "en el último trimestre de 2009 varios padres madrileños han presentado recurso ante el Tribunal Superior de Justicia en defensa de su derecho a objetar a EpC. Hasta la fecha, el Tribunal madrileño no se ha pronunciado sobre este derecho recogido en la legislación española e internacional".


Video de Profesionales por la Ética "Ni un paso atrás"





España: ¡ni un paso atrás en la defensa de la vida y la familia!



martes, 12 de enero de 2010

Reformar estructuras es importante pero no es lo fundamental, señala Arzobispo mexicano

Reformar estructuras es importante pero no es lo fundamental,
señala Arzobispo mexicano


MÉXICO D.F., 08 Ene. 10 (ACI).- El Arzobispo de León, Mons. José Guadalupe Martín Rábago, señaló que antes que reformar las estructuras sociales, se debe primero revertir el deterioro de la conciencia y del sentido ético de las relaciones sociales, pues ello es la raíz de los males que aquejan al país.

En un mensaje por año nuevo, el Prelado dijo que las reformas estructurales son buenas y necesarias, pero como en el caso de la lucha contra el crimen, de poco servirá un cambio de estructuras "si de parte de los responsables de impartir justicia no hay honestidad y legalidad. El clamor generalizado es ‘debemos combatir la impunidad’".

"Hay un clamor generalizado que pide un nuevo estilo de hacer política y de tener servidores públicos verdaderamente comprometidos en el bien común", afirmó.

Por ello, el Prelado llamó a "discernir con sabiduría las luces y las sombras de nuestra Patria en este momento difícil" y a considerar los graves desafíos del momento como "oportunidades para alcanzar la transformación de las mentalidades y de las estructuras".

Mons. Martín Rábago advirtió que "cuando la dignidad de la persona humana se ha opacado, cuando la vida humana ha perdido su sacralidad, cuando es más importante el tener que el ser, entonces se privilegia la ganancia económica a como dé lugar, sin importar la cuota de sufrimientos y de muerte requerida para alcanzar tan perversos objetivos".



lunes, 11 de enero de 2010

Obispos de México y Argentina a favor del verdadero matrimonio

Obispos de México y Argentina a favor del verdadero matrimonio
Aciprensa / Noticias Globales


Obispos de México cierran filas a favor de verdadero matrimonio:
No a uniones homosexuales


MÉXICO D.F., 07 Ene. 10 (ACI).- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), defendió la institución familiar fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer y llamó a un mayor debate sobre la equiparación de las uniones homosexuales al matrimonio aprobada en el DF, que está causando controversia en la sociedad mexicana.

Según informó el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (SIAME), el Secretario General del Episcopado, Mons. Víctor René Rodríguez, señaló que los obispos también manifiestan su apoyo al Arzobispo de México, Cardenal Norberto Rivera y a "toda iniciativa que la Arquidiócesis de México lleve a cabo en relación de este tema, causa de controversia en la sociedad y en el seno familiar".

"La institución familiar es la responsable de procrear y propiciar que los niños tengan el referente de un padre y una madre para su educación y desarrollo como personas", recordó.


Solidaridad con Cardenal

En ese sentido, obispos de diferentes estados mexicanos expresaron su solidaridad con el Cardenal Rivera Carrera, por defender los principios familiares y los derechos de los menores.

El Arzobispo de Guadalajara, Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, señaló que ha sido lamentable la aprobación de las uniones homosexuales en el DF y la posibilidad de adoptar niños. "Es la cosa más absurda: daña profundamente a los posibles adoptados porque les distorsiona totalmente su capacidad de identidad", advirtió.

Indicó que la Iglesia respeta a todas las personas y su derecho de llevar la vida que les parezca, pero indicó que es incorrecto que las leyes invadan los ámbitos de una institución divina como es el matrimonio. "Hay muchas formas de formar asociaciones, pero que no le digan matrimonio porque eso es invadir un ámbito que no le pertenece al Estado", expresó.

Por su parte, el Arzobispo de León, Mons. José Guadalupe Martín Rábago, señaló que la actitud de los diputados del DF "no es digna de ser aprobada" porque atentaron contra la "sana antropología" de la sociedad mexicana. Mons. Alberto Suárez, Arzobispo de Morelia, añadió que los legisladores no respetaron la propia antropología humana.






* * *


Quieren impedir predicar la doctrina católica
P. Juan C. Sanahuja



Mons. Baldomero Martini, obispo de San Justo (Pcia. de Buenos Aires) enfrenta una denuncia por discriminación a raíz de una carta que dirigió, el 4 de noviembre pasado (2009), a la Cámara de Diputados de la Nación, en la que expuso la doctrina católica ante los intentos de legalización del mal llamado “matrimonio” homosexual. Denunciado ante el INADI (Instituto Nacional contra la discriminación, la xenofobia y el racismo), Mons. Martini respondió enérgicamente acusando a ese organismo oficial de impedir predicar la doctrina cristiana. Es la segunda vez que la inquisición gay actúa contra un obispo en Argentina, (vid NG 755).


La carta a la Cámara de Diputados

En la carta a la Cámara de Diputados, sobre los proyectos referidos a la pretensión de legalizar las uniones del mismo sexo con el status jurídico del matrimonio, el obispo de San Justo y su obispo auxiliar, Mons. Damián Santiago Bitar, afirman que “resulta obvio decir que cada cosa diferente debe tener su propia denominación. Por ejemplo, no se puede llamar perro indistintamente al gato y al perro; puesto que son dos animales diferentes. Ambos son mamíferos, vertebrados y cuadrúpedos, pero ¿qué duda cabe que un perro es un perro y un gato es un gato?, son dos realidades diferentes. Con relación a estos proyectos de ley, nos vemos en la obligación de explicar a los diputados firmantes de los mismos que, así como un perro no es un gato ni viceversa, la unión estable de un varón y una mujer abierta a la vida -desde siempre conocida como matrimonio, que deriva del latín matri munus, o sea “el oficio de la madre”-, es algo completamente diferente a cualquier otro tipo de unión con connotaciones sexuales. En las convivencias homosexuales va de suyo que no hay madre posible, ni nadie que realice su misión, tampoco hay marido ni mujer, no hay esposos, no hay hijos... En síntesis, no hay nada que tenga que ver con el matrimonio”. (…)

Continúan los obispos diciendo: “El bien común depende de las familias fundadas en verdaderos matrimonios. Y es esa función insustituible de bien común, la que justifica la regulación especial y privilegiada del matrimonio y la familia. En cambio, las uniones del mismo sexo, no sólo no edifican el bien común, sino que lo dificultan seriamente. Significan por definición: menos matrimonios, menos hijos, menos familias. Si ese efecto negativo fuera promovido por las leyes, ya no se podría hablar de “bien” común, sino que habría que calificarlo como una legislación que promueve el “mal común”. Lamentablemente debemos constatar que estamos en presencia de una decadencia moral, que cuando es profunda y estable, termina afectando la capacidad de percibir la realidad tal cual es. Por lo tanto, el bien común exige no legalizar ni promover estas uniones antimatrimoniales”.


Ni matrimonio ni uniones civiles

Mons. Martini y su obispo auxiliar, también refutan en la carta los argumentos utilizados para atentar contra el orden natural legislando sobre el “matrimonio homosexual”. Los argumentos esgrimidos por los obispos también son válidos frente al error malminorista de los que pretenden conformar al homosexualismo político con la inicua figura jurídica de las “uniones civiles”, aunque el lobby gay ya declaró que pretenden los mismos nombres y los mismos derechos, es decir, el mismo régimen que el verdadero matrimonio, incluyendo la adopción.

Ni razones de seguridad social, ni aquellas que hacen referencia a la adquisición y disposición de los bienes, justifican la legalización de uniones antinaturales. Todos los ciudadanos están protegidos por la legislación general que les garantiza esos derechos, dicen los obispos.

Recordamos que los homosexuales pretenden derechos especiales. La orientación sexual no crea derechos. (Vid. Declaración de la Santa Sede de 2006 en la ONU, NG 777)

Los obispos también recuerdan a los diputados que a todos nos juzgará el Justo Juez y que en el Juicio Universal, “no habrá inmunidad parlamentaria que valga”.


La denuncia y la respuesta del obispo

El 5 de noviembre, un particular denunció ante el INADI que “las declaraciones del eclesiástico en referencia al matrimonio de personas del mismo sexo resultan ser altamente discriminatorias”. El INADI aceptó la denuncia y emplazó al obispo a que en el término de 10 días ofrezca su descargo.

Mons. Martini respondió que el INADI es “un organismo de tercera o cuarta categoría”, que incurrió en “una flagrante violación al tratado de derecho internacional público suscripto entre la República Argentina y la Santa Sede”, que garantiza la predicación de la doctrina católica a todos los obispos y autoridades eclesiásticas. Martini reclamó además que “se tomen las medidas pertinentes, también contra los funcionarios del INADI que resulten responsables de tal violación”.

En la respuesta al INADI, el obispo afirma: “Que mis palabras se enmarcan en la enseñanza de la Iglesia es una verdad de Perogrullo. Basta leer en la Sagrada Biblia, tanto en el Antiguo Testamento, donde en el primer libro, el Génesis, se menciona la destrucción, por mano divina, de las ciudades de Sodoma y Gomorra, por la práctica de la homosexualidad por parte de sus habitantes. En el Nuevo Testamento son también muchas las referencias al tema, entre ellas las expresiones de San Pablo en la Carta a los Romanos. Pasando a textos más recientes del Magisterio Universal de la Iglesia, menciono el Catecismo de la Iglesia Católica (n° 2357 a 2359), y los documentos emanados de la Congregación para la Doctrina de la Fe, titulados: Carta sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, del 1° de octubre de 1986; Algunas consideraciones concernientes a la Respuesta a propuestas de ley sobre la no discriminación de las personas homosexuales, del 23 de julio de 1992; y Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, del 31 de julio de 2003. Ofrezco como prueba de mis dichos, todos estos documentos, que prueban de modo indubitado, que las declaraciones que se me atribuyen, no son otra cosa que una divulgación de la doctrina de la Iglesia Católica”, y, citando al Catecismo de la Iglesia Católica n° 2358, dice: “‘Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta’. Va de suyo que hay discriminaciones que son justas. Por ejemplo, un ciego no puede pretender ser el arquero de la selección nacional de fútbol; y si lo pretendiera, no se le debería permitir tal deseo, sin que tal impedimento pueda ser calificado de ‘discriminatorio’ ”.






jueves, 7 de enero de 2010

Arzobispo pide a sacerdotes santidad, radicalidad y sana doctrina

Arzobispo pide a sacerdotes santidad, radicalidad y sana doctrina


SEVILLA, 05 Ene. 10 (ACI) .- En su primera carta pastoral dirigida a los presbíteros por el Año Sacerdotal, el Arzobispo de Sevilla, Mons. Juan José Asenjo, instó a los sacerdotes a ser ejemplos de santidad y cercanía con el Señor, así como a desprenderse de la tibieza y a enseñar la sana doctrina católica en comunión con la Iglesia sin admitir ningún tipo de disenso.

En su extensa carta, el Prelado comenta que si bien el materialismo y el utilitarismo hacen complicado vivir la "atmósfera de tensión moral que exige el Evangelio", la cuestión principal a la que la Iglesia ha de hacer frente hoy "no se encuentra en la sociedad, en el laicismo militante, en la orientación inmanentista de la cultura o en las iniciativas legislativas que prescinden de la ley natural, todo lo cual ciertamente obstaculiza nuestra misión y nos hace sufrir. El problema no es tanto externo, sino interno; es un problema de casa y no sólo de fuera".

Seguidamente resalta que "muchos de los males de los que en tantas ocasiones nos lamentamos está en nosotros, los sacerdotes". "Si fuéramos más santos, más celosos, más ejemplares y apostólicos, místicos y testigos al mismo tiempo, con una fuerte experiencia de Dios, florecería más la vida cristiana de nuestro pueblo, que necesita del acompañamiento cercano de sacerdotes santos", agrega.

"No es la sociología o las tendencias culturales del momento presente las que deben marcarnos el paso fijando nuestra identidad y nuestro papel en la Iglesia y en la sociedad, pues lo harán siempre a la baja, laicizando o desnaturalizando la sacralidad de nuestro ministerio de acuerdo con los criterios de la cultura secularizada", indica y destaca que "nuestro sacerdocio está marcado con el sello del sacerdocio de Cristo, para participar en su función de único Mediador y Redentor".

El Arzobispo advierte luego que "el aburguesamiento espiritual y la tibieza es la situación espiritual más peligrosa que puede acechar a un cristiano, y mucho más a un sacerdote, porque el tibio no es consciente de su situación ni de los peligros que le amenazan. En consecuencia, no siente la necesidad de convertirse". Tras este planteamiento, se dirige a los sacerdotes de Sevilla, a los que aconseja que se sacudan "la tibieza que nos esteriliza y que hace también estéril nuestro ministerio".

El Prelado propone luego una serie de medios espirituales para evitar este mal como la confesión frecuente, la Eucaristía, el Rosario, entre muchos otros y se refiere luego a la enseñanza correcta de la doctrina católica.

En todas las ocasiones que un sacerdote tiene para hacer esto, prosigue, "no podemos olvidar la comunión con la Iglesia. La Palabra es de Dios, no es nuestra, como no es nuestra la doctrina, que es de la Iglesia. El Pueblo de Dios tiene derecho a escuchar de los labios de sus sacerdotes la Palabra íntegra, sin adulterarla, sin arrancar páginas. Tiene derecho igualmente a que le entreguemos la doctrina genuina, sin reduccionismos, en comunión estrecha con el Magisterio del Papa y de los Obispos".

Por ello, "no son admisibles las mutilaciones selectivas, de acuerdo con los dogmas seculares de la nueva cultura inmanentista, como tampoco lo es, como recientemente nos ha dicho el Papa, tamizar la doctrina auténtica del Concilio Vaticano II por nuestra sensibilidad, por nuestras opciones personales o desde posiciones ideológicas ajenas a la Tradición viva de la Iglesia, pues no nos predicamos a nosotros mismos, sino la Palabra sacrosanta e intemporal de Jesucristo, de la que la Iglesia es su depositaria e intérprete".

"Otro tanto cabe decir del respeto que debemos observar por las normas litúrgicas, en la celebración de la Santa Misa y en la administración de los sacramentos, pues ni la Eucaristía ni los sacramentos son nuestros, sino de la Iglesia. No caben, pues, arbitrariedades ni protagonismos, que sólo corresponden al Señor", concluye.


Para leer la carta completa ingrese a:
http://www.archisevilla.org/images/pdfs/PASTORAL_ASENJO_SACERDOTES_DIC09.pdf



miércoles, 23 de diciembre de 2009

Navidad: Liturgia y Tradiciones

Navidad:
Liturgia y Tradiciones


En el tema principal desarrollado por la liturgia de Navidad encontramos los elementos básicos de la teología y de la pastoral de la fiesta. La Navidad no es sólo un recuerdo de un suceso histórico. Constantemente la liturgia subraya que el hecho del nacimiento de Jesucristo está ordenado a la Redención, a la Pascua, a la Parusía. Según la terminología de los antiguos, la Navidad es una memoria (misterio), cuyo centro es la muerte y resurrección de Jesucristo, siempre presente y operante, como alma de toda celebración litúrgica.

Alrededor de la liturgia de Navidad se ha formado, en el decurso de los siglos, una serie de costumbres folklóricas que han contribuido a crear un ambiente festivo en la intimidad de las familias y en las calles de aldeas y ciudades. Ya en el Siglo V se compusieron cantos populares sobre el misterio de la Encarnación, inspirados en la teología y la liturgia de Navidad. Cuando, en el siglo XIII, San Francisco de Asís y sus discípulos propagan la devota práctica de construir "belenes" en las iglesias y en las casas, se extienden los villancicos de Navidad, caracterizados por el tono sensible e ingenuo de sus letras y de sus melodías que se refieren preferentemente a los sentimientos de la Virgen y de los pastores ante la pobreza que Dios ha escogido al tomar un cuerpo humano.

Como para expresar visiblemente el significado de la "iluminación" obtenida por el nacimiento de Jesucristo, desde antiguo se introdujo el hábito de encender fuegos durante la noche de Navidad, reemplazando tradiciones precristianas. El alumbrado extraordinario de los lugares públicos durante el tiempo de Navidad se ha inspirado en esos usos.

Desde el siglo XVI, en los países nórdicos, se empiezan a reunir en torno a un árbol -el árbol de Navidad-, signo de la gracia alcanzada por la Encarnación y por la muerte en el árbol de la cruz de Jesucristo, en contraposición del pecado que se originó en el árbol del paraíso.

También, se destinó para el día de Navidad la práctica de cambiarse regalos y felicitaciones; práctica sugerida por la que existía en Roma el día primero del año, llamada estrenas. Al principio, se simbolizaba que era el niño Jesús quien ofrecía los regalos; y más adelante, serían los Reyes Magos quienes distribuyen los dones, y no tanto por Navidad cómo por la Epifanía, en que se conmemora el hecho de la entrega de sus obsequios a Jesucristo.

Por último, durante la octava de Navidad se celebran las "memorias" de los Santos Esteban, Juan Evangelista e Inocentes, como las más antiguas, a las que Oriente añadía la de los Santos Pedro y Pablo.


sábado, 12 de diciembre de 2009

La tilma de Juan Diego - Oscar Schmidt

La tilma de Juan Diego
Oscar Schmidt


La conservación de casi 500 años de la tilma original es un verdadero fenómeno inexplicable


Investigaciones científicas realizadas en la tilma de Juan Diego

En 1929 el fotógrafo Alfonso Marcué González descubre una figura humana microscópica en el ojo derecho de la Virgen. Desde entonces, el misterio de esas pupilas interroga a la ciencia.

En el año 1936 el Obispo de México hace analizar tres fibras del manto por el que posteriormente sería premio Nobel de Química del año 1938 y 1949, el Dr. Richard Khun (de origen judío).

Este descubrió que la pintura no tenía ningún origen vegetal, ni mineral, ni animal, ni ningún otro elemento de los 111 conocidos, por lo que dedujo que la pintura no es de origen conocido.

Muchos oftalmólogos han analizado los ojos de María desde entonces, y también fotógrafos y científicos. Uno de los hombres que más energías ha dedicado a tratar de dilucidar el misterio que encierran esas imágenes es el científico peruano José Aste Tonsmann, experto de IBM en procesamiento digital de imágenes. Hace 22 años decidió investigar la posible existencia de más figuras, y halló otras doce, en adición a la figura que se había descubierto originalmente.

Los ojos de Guadalupe constituyen uno de los grandes enigmas para la ciencia en estos momentos, como han constatado los estudios que el ingeniero José Aste Tönsmann realizó para el Centro de Estudios Guadalupanos de México. Este graduado en ingeniería en sistemas ambientales por la Universidad de Cornell, ha estudiado durante más de veinte años la imagen impresa de la Virgen en ese tosco tejido hecho con fibras de maguey de Juan Diego, el indígena que recibió las apariciones que cambiarían decisivamente la historia de México.

En febrero de 1979 el Dr. José Aste culminó con dos años de trabajo intensivo y descubrió lo que hasta ahora ha sido uno de los fenómenos inexplicables más grandes de todos los tiempos (¡los que tenemos fe lo llamamos simplemente un milagro!). Por computadora el Dr. Aste agranda la imagen de la pupila del ojo derecho e izquierdo en forma digitalizada, y descubre doce personas que están siendo observadas por los ojos de la Imagen de la Virgen de Guadalupe. Pero allí no termina la sorpresa, ya que al agrandar la pupila del Obispo Juan de Zumarraga otras mil veces más, o sea 1 milímetro de la imagen se agranda primero 2500 veces y luego la pupila del obispo 1000 veces más y allí aparece nuevamente la imagen del indio Juan Diego mostrando la Tilma con la Imagen de la Virgen de Guadalupe, retratada en los ojos del obispo. Dos veces se retrata la imagen: una vez en los ojos de María, y luego en los ojos del obispo retratados en los ojos de María. O sea que esta imagen se observa en el tamaño de un cuarto de micrón, que es la 1/4 parte de un millonésimo de milímetro.

¡Esto hizo que el Doctor Aste Tonsmann no durmiera por varios días maravillado de algo tan increíble! No es para menos, los milagros deben maravillarnos. En caso contrario, ¿qué sentido tiene que Dios los realice?


Trece personajes en los ojos de la Virgen

Si bien sus dimensiones son microscópicas, el iris y las pupilas de los ojos de la imagen tienen impresa al menos la imagen sumamente detallada de trece personajes. Las mismas personas están presentes tanto en el ojo izquierdo como en el derecho, con diferentes proporciones, al igual que sucede en los ojos de un ser humano que refleja los objetos que tiene en frente. El reflejo transmitido por los ojos de la Virgen de Guadalupe es la escena en la que Juan Diego mostraba al obispo fray Juan de Zumárraga y a los presentes en la estancia el manto con la misteriosa imagen. Era el 9 de diciembre de 1931.

La técnica que ha utilizado para su estudio el ingeniero Aste Tönsmann es la del proceso digital de imágenes usado por los satélites y por las sondas espaciales para transmitir informaciones visivas. El científico, de hecho, ha trabajado durante años en IBM en procesamiento digital de imágenes. Según las conclusiones del estudio, nos encontramos ante una imagen «que no ha sido pintada con mano de hombre». Ya en el siglo XVIII varios científicos realizaron pruebas científicas que mostraban cómo era imposible pintar una imagen así en un tejido de esa textura. De hecho, con el pasar del tiempo, las fibras del «ayate» (o tilma) que utilizaban los indios se degradan. Normalmente no deberían durar más de veinte años. Sin embargo, la imagen está impresa desde hace 470 años.

Richard Kuhn, premio Nobel de Química (recordó Aste Tönsmann), hizo análisis químicos en los que se pudo constatar que la imagen no tiene colorantes naturales, ni animales ni mucho menos minerales. Dado que en aquella época no existían los colorantes sintéticos, la imagen, desde este punto de vista, es inexplicable. En 1979 los estadounidenses Philip Callahan y Jody Smith estudiaron la imagen con rayos infrarrojos y descubrieron con sorpresa que no había huella de pintura y que el tejido no había sido tratado con ningún tipo de técnica. Aste Tönsmann se pregunta, «¿Cómo es posible explicar esta imagen y su consistencia en el tiempo sin colores y con un tejido que no ha sido tratado?. Es más, ¿cómo es posible que, a pesar de que no haya pintura, los colores mantengan su luminosidad y brillantez?».

El ingeniero peruano explica que «Cahallan y Smith han mostrado cómo la imagen cambia ligeramente de color según el ángulo de visión, un fenómeno que se conoce con el término de iridiscencia, una técnica que no se puede reproducir con manos humanas». El investigador comenzó a desarrollar su estudio en 1979. Agrandó los iris de los ojos de la Virgen hasta alcanzar una escala 2.500 veces superior al tamaño real y, a través de procedimientos matemáticos y ópticos, logró identificar todos los personajes impresos en los ojos de María. En los ojos de la Reina del Cielo –revela– se encuentran reflejados los testigos del milagro guadalupano, el momento en que Juan Diego mostraba la tilma al obispo. Los ojos de la Virgen tienen así el reflejo que hubiera quedado impreso en los ojos de cualquier persona en esa posición, quinientos años atrás.

Se puede individualizar a un indio sentado, que mira hacia lo alto mientras parece tener entre sus manos un instrumento musical indígena; el perfil de un hombre anciano, con la barba blanca y la cabeza con calvicie avanzada, como el retrato del obispo Juan de Zumárraga realizado por Miguel Cabrera para representar el milagro; un hombre más joven, con toda probabilidad el intérprete Juan González; un indio de rasgos marcados, con barba y bigote y un gorro típicamente indígena, que abre su propio manto ante el obispo: ¡sin dudas se trata de Juan Diego!. Una mujer de rostro oscuro, una sierva negra que estaba al servicio del obispo; un hombre de rasgos españoles que mira pensativo acariciándose la barba con la mano.

En el centro de las pupilas, además, a escala mucho más reducida se puede ver otra «escena», totalmente independiente de la primera. Se trata de una familia indígena compuesta por una mujer, un hombre, y algunos niños. En el ojo derecho, aparecen otras personas de pie detrás de la mujer.

Hasta aquí llega la ciencia, fue la conclusión de Aste Tönsmann. Cómo se ha realizado algo así no es posible descifrarlo con métodos científicos. En definitiva, en los ojos de la imagen de la Virgen de Guadalupe está impresa una especie de instantánea de lo que sucedió en el momento en que tuvo lugar el milagro.

Frente a toda esta evidencia, la ciencia puede mostrar la realidad indiscutible presente en la Imagen, no su origen. ¡Para esto hace falta la fe!


Milagros alrededor de la tilma, desde siempre

El día 26 de Diciembre de 1531 (pocos días después del milagro) iba un grupo transportando la tilma al cerro del Tepeyac. En la misma iban muchos indios festejando, como era la costumbre de los chichimecas, jugando con los arcos y las flechas y danzando. A uno de ellos se le disparó accidentalmente una flecha, con tan mala suerte que atravesó la garganta de un indio que iba caminado acompañando el manto. El mismo murió en el acto en que la flecha le atravesó la yugular.

Luego de haberle extraído la flecha delante mismo del manto, el indio revivió y sólo le quedo la cicatriz hasta el día en que murió. A raíz de este impresionante hecho 9.000.000 de indios se convirtieron al cristianismo.

En el año 1751 el retrato fue analizado por Miguel Cabrera junto con José Ibarra, y comprobaron que en la Imagen no hay rastros de pintura mirando por detrás, y por delante era visible la pintura pero no había rastros de pinceladas de ningún tipo. En el año 1791 en el lado derecho superior cae ácido muriático haciendo un agujero de cerca de 10 centímetros de diámetro. En 30 días el sector dañado se reconstituyó sólo sin que nadie hubiera hecho algo para remendarlo, cocerlo o entretejerlo. Hoy en día queda la aureola de la mancha y sólo con instrumental preciso se pueden rastrear aún restos de ácido muriático en la Tilma.

En el siglo XVIII se hizo una réplica lo más parecida al original y se pudo comprobar que el poncho confeccionado con las mismas fibras de maguey se hizo polvo en sólo 15 años. La conservación de casi 500 años de la tilma original es un verdadero fenómeno inexplicable.

El día 14 de noviembre de 1921 el pedrero Luciano Pérez, un español anarquista, depositó un arreglo de flores al lado de la Tilma de Juan Diego.

En ellas había colocado una carga de dinamita que destruyó todo alrededor, mas la Tilma no sufrió absolutamente ningún daño.

En el año 1956 el oftalmólogo Dr. Torruela Bueno descubre que al acercarse al ojo para realizarle un fondo de ojo, la pupila se cierra y al apartar la luz se dilata nuevamente, como si fuera el ojo humano de una persona viva. En julio de 1956 el Dr. Lavoignet después de 8 meses de trabajos, descubre el fenómeno óptico de la "triple imagen de Purkinge-Samson", que es el fenómeno óptico que hace que en el ojo humano se formen las tres refracciones del objeto visto.

Al acercar el lente para hacer un fondo de ojo, observaron una vez más que con la luz la pupila se contraía y al retirarla se dilataba nuevamente.

El 7 de mayo de 1979 los científicos Jody Brand Smith, profesor de estética y de filosofía en el Pensacola College, y Phillip Serna Callahan, biofísico de la Universidad de Florida y especialista en pintura y miembros de la NASA, analizan la tilma sin encontrar pintura en el original de la imagen. Prueban que no es fotografía pues no ha se ha impresionado al tejido. También descubren que la tilma conserva sin ninguna explicación la temperatura del cuerpo humano, de alrededor de 36,6 a 37º. Al acercarse a ver la tela a menos de 10 centímetros, no se ve nada más que las fibras del manto, los colores ya no son visibles, desaparecen. Es imprescindible alejarse para ver la imagen de María. Los científicos de la NASA descubren también que al pasar un rayo láser por la tela, colocándola de costado, el mismo pasa sin tocar la pintura ni la tela. De este modo comprueban que la pintura está suspendida en el aire, por tres décimas de milímetros, o sea que la misma no está pegada en el manto, sino tan solo suspendida en el aire.

¡Suspendida en el aire, sobre la tela de fibra de maguey, pero sin tocarla!

El 22 de diciembre de 1981 el padre Mario Rojas descubre en el Observatorio Laplace de la ciudad de México, que las estrellas del manto corresponden al Solsticio de invierno del día 12 de diciembre de 1531, que pasó por México a las 10.26 de la mañana. O sea que a esa hora Juan Diego desplegó el poncho y en esa hora de ese día los astrónomos han comprobado tal acontecimiento al analizar la disposición estelar de las estrellas que aparecen en el Manto de María.

También un ginecólogo, al colocar el estetoscopio debajo de la cinta de armiño donde se ve que la Virgen se encuentra encinta, se da cuenta que siente ruidos de latidos rítmicos. Los cuenta y se lleva la sorpresa de que son de 115 a 120 pulsos en un minuto, que vienen a ser los latidos del corazón del Niño Jesús, y corresponden en dicha cantidad a los de un niño real.

¿Qué más debe hacer Dios para convencernos de la Presencia tangible del mundo sobrenatural frente a nosotros?. Estos llamados a la fe son tan rotundos, tan contundentes, que sorprende que el mundo siga su curso como si nada ocurriese. ¡Despertemos, despertemos!. ¿Qué acto de Dios falta para que nos decidamos a poner nuestros ojos EL?


Entrevista al Doctor José Aste Tonsmann

Cuando el ojo humano observa, los objetos que está mirando se reflejan en su retina. «Yo estoy reflejado ahora mismo en su ojo», explica el doctor Aste en esta entrevista. «Dependiendo de que el objeto esté más cerca o más lejos del ojo, se reflejará a mayor o menor tamaño en el globo ocular», explica. «Y eso es lo que ocurre con los ojos de la Guadalupana: la imagen que aparece recogida en sus dos retinas es la del momento en que la Virgen se impresionó en la tilma de Juan Diego».

-Esas figuras, ¿no pueden ser obra humana?
-José Aste Tonsmann: No, por tres motivos. En primer lugar, no son visibles al ojo humano, salvo una: la del español, que es la más grande. Nadie podría haber pintado unas siluetas tan pequeñas. En segundo lugar, los pigmentos de esas figuras no se sabe qué origen tienen. Ocurre lo mismo con la imagen de la Virgen: no está pintada, y nadie sabe aún cómo se estampó sobre la tilma de Juan Diego.

-¿Y el tercero?
-José Aste Tonsmann: Las trece figuras se repiten en los dos ojos. ¿Qué artista haría eso?. Además, su tamaño varía de un ojo al otro, dependiendo de lo cerca que estuviera el personaje del ojo izquierdo o derecho de la Virgen.

-¿Qué proceso siguió en su experimento?
-José Aste Tonsmann: Primero se toman unas fotografías de los ojos. Después se digitalizan. Son leídas por el ordenador, y se realizan ampliaciones y filtrado de las imágenes.

-¿Quiénes aparecen en los ojos?
-José Aste Tonsmann: Hay un sirviente casi desnudo; un anciano (el obispo Fray Juan de Zumárraga); un joven (el traductor); un indígena con una tilma (Juan Diego); una mujer negra (una esclava); un español con barba; y por último, una familia indígena con padre, madre, tres hijos y dos adultos más, que pueden ser abuelos o tíos.

-¿Cómo sabe que el resto de figuras corresponde a la esclava, al traductor, etc.?
-José Aste Tonsmann: Hay constancia histórica. El anciano que aparece en los ojos de la Virgen guarda gran parecido con los cuadros del obispo Zumárraga que hay de la época. Sobre la esclava negra, Zumárraga dice en su testamento que le da la libertad, e incluso sabemos que se llamaba María. En el Archivo de Indias se conserva el acta de embarque del obispo cuando marchó al Nuevo Mundo.


Fuente: reinadelcielo.org



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