Mostrando entradas con la etiqueta Mons. Héctor Aguer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mons. Héctor Aguer. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de febrero de 2024

El pontificado del Papa Francisco ostenta su condición dañina a medida en que se prolonga

Cada vez peor
Mons. Héctor Aguer

     La filosofía ha acuñado la siguiente observación sobre los procesos, lo que vale especialmente para los de cambio: motus in fine velocior, es decir: el movimiento se acelera hacia el final. La indicación ha de ser entendida, más allá de la física, referida a la identidad, la cualidad metafísica del proceso en las proximidades del fin, del cumplimiento hacia el cual el proceso se dirige. Pensemos, como ejemplo, en una revolución: la ley que la rige indica que la situación es cada vez peor, los flancos negativos muestran aumentado su perfil de mal. Valga esta visión aristotélica para el pontificado del Papa Francisco, que ostenta su condición dañina a medida en que se prolonga como la edad del pontífice. La aceleración es, en este caso, algo tan connatural que parece descuido. Ocurre esta circunstancia por todos los medios privilegiados por la acción papal: el papel de la mujer en la Iglesia, y la sociedad; la mayor “inclusión” de las parejas homosexuales; el ecumenismo, y el diálogo interreligioso; y la teología del pueblo.
     
     Comencemos recordando las reacciones que produjo la declaración Fiducia supplicans, hasta en conferencias episcopales enteras. La africana ha sido, quizá, la más severa: públicamente se ha dicho que en África no se bendecirá a las “parejas” homosexuales. Intentando una posible aclaración, acaba de salir un nuevo texto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Se asegura en él que hay diversos tipos de bendiciones; la declaración se refiere a bendiciones breves, de apenas unos segundos, y es, de quince o veinte; una tal bendición no se debe negar a nadie. Esta instancia incurre en una actitud bien conocida en el actual pontificado: la deliberada confusión oculta tras el disimulo. Veamos lo que puede apreciarse en los distintos sectores. El feminismo, en primer lugar. Es verdad que ha habido, en este campo, un hecho elogioso, la desaprobación de la subrogación materna (alquiler de vientres), reprobada como contraria a la dignidad de la mujer, y del niño en gestación. Ha dicho claramente: “es imprescindible no naturalizar esta práctica perversa, ni mucho menos romantizarla”. Pero continúa el propósito de sumar mujeres a las estructuras de gobierno de la Iglesia. Ahora ha incluido una mujer en el grupo de nueve cardenales que constituye su equipo de consejo, en consonancia con el Camino Sinodal, en el que el feminismo vaticano se ha instalado. El contraste no podría ser mayor con las clarísimas observaciones de San Pablo, que ponía el papel de la mujer en lo que corresponde a su condición de esposa, y de madre, en la que se cumple su vocación. En cambio, no contempla ninguna actividad en la organización de las comunidades, al contrario, le reserva el silencio en las asambleas: que calle y aprenda. De allí la interpretación tradicional: mulieres in Ecclessia taceant. El papel actual de la mujer ha sido expuesto ampliamente por San Juan Pablo II, en especial, en su carta apostólica Mulieris dignitatem.
     
     Se nota el propósito perseverante de una mayor “inclusión” de la “pareja” homosexual, una iniciativa desplegada por el Cardenal Fernández. Se ha publicado un nuevo escrito del Dicasterio para la Doctrina de la Fe ordenado a “clarificar” la Declaración Fiducia supplicans. La precisión al respecto dice que existe un diverso tipo de bendiciones, como ya lo hemos señalado. El caso de la citada Declaración se trata de bendiciones breves, una bendición así no se debe negar a nadie. Aquí, también, el disimulo encubre la confusión. Porque el problema no está en la duración, es a quién se bendice, en el caso a una “pareja” de homosexuales. Una persona homosexual puede ser bendecida, y se la debe exhortar a la castidad, como indica el Catecismo de la Iglesia Católica. De la bendición a la “pareja” se podría seguir la afirmación de la licitud del maridaje homosexual, sobre todo teniendo en cuenta que según Fiducia supplicans a la bendición no debe anteceder un juicio moral.
     

miércoles, 14 de febrero de 2024

En los años 70 del pasado siglo, las ideologías eclesiásticas causaron un grave daño

Las Ideologías Eclesiásticas
Mons. Héctor Aguer

     En su sermón de la Misa de Epifanía, el Papa advirtió contra las “ideologías eclesiásticas” para “encontrar el sentido de la Santa Madre Iglesia”. Fue una justa y oportuna observación. En los años 70 del pasado siglo, las ideologías eclesiásticas causaron un grave daño, confusión y abandonos de la vocación sacerdotal; se hicieron fuertes en algunos sectores de la vida religiosa. El marxismo sobre todo se constituyó en una obsesión bajo el pretexto de acercamiento a los pobres. La relación de la Iglesia con la cultura implicó una “evangelización” al revés: las ideologías mundanas dieron origen a las eclesiásticas. Más adelante fueron las vigencias culturales; tuvieron su turno e impregnaron la vocación cristiana, con la crítica de la Tradición, descartada como lo contrario de la actualización pastoral.
     
     El sentido de la Iglesia se basa en la fe y se desarrolla en la experiencia de la vida eclesial. Las ideologías simulan el sentido de la Iglesia y lo destruyen. Proceden, por lo general, de mentes calenturientas que copian los modelos del mundo; así desconocen el Evangelio o lo contradicen. La ideología pretende una actualización del Evangelio; allí está el error y la injusticia. La experiencia de los 70 se extendió ampliamente en la Iglesia. La última década del pontificado de Pablo VI (1968 a 1978) conoció la ideología de carácter teológico, que difundió el repudio a la encíclica Humanae vitae, de varios autores sobre todo alemanes y franceses, y las ideologías sociales de corte socialista por la obsesión del marxismo. La “Iglesia de los pobres” fue una estafa que engañó a muchos; en varios países, sobre todo en Iberoamérica, y en África adquirió un cariz revolucionario. Muchos católicos, sacerdotes, sobre todo, se comprometieron con los movimientos guerrilleros; en Argentina ese fenómeno se configuró como una verdadera guerra interna con miles de víctimas.
     
     La advertencia del Sumo Pontífice ilustra muy bien un problema fundamental del actual camino que se ha abierto en Roma. No pueden entenderse algunas posiciones suyas sino reconociendo las dos ideologías que impulsan a Francisco. La primera, de carácter doctrinal, es el progresismo teológico, con una vertiente relativista. Así se comprende la tirria contra la Tradición, y el menosprecio que experimenta de los católicos apegados a ella, y que manifiesta todo el tiempo –especialmente, luego del escándalo de Fiducia supplicans, declaración que no debe obedecerse-; a veces de forma espontánea, y otras de manera programada. La identidad católica y la fidelidad a una línea vigente durante siglos y siempre actualizada, ya no son la inspiración del Pontificado. Una grave decisión fue nombrar Prefecto del Dicasterio de la Doctrina de la Fe al Cardenal Víctor Manuel Fernández, un autor de libritos de “espiritualidad”, y un libro escandaloso: “La pasión mística: espiritualidad y sensualidad”, en el que presenta una interpretación sexológica de la unión mística con Dios; es ignorancia y falseamiento de la teología mística. Este Cardenal ocupa el cargo que honró durante muchos años el gran teólogo Joseph Ratzinger (luego Benedicto XVI). El progresismo teológico de Francisco se ha manifestado especialmente en el campo de la Moral, donde también se percibe la tradición teológica de la Compañía de Jesús, que en un tiempo fue rigorista y modernamente es de inclinación laxista.
     

domingo, 9 de diciembre de 2018

¿Perpectiva o Ideología de Género?: Confusión Episcopal Argentina

Una distinción peregrina en un texto anodino
Ernesto Alonso   


Excelente análisis de la Declaración de varias Comisiones Episcopales de la Conferencia Episcopal Argentina.


Distinguir para confundir 
     
No me siento precisamente feliz de tener que habérmelas con los Obispos Argentinos cuando como Pastores se expresan sobre temas de particular gravedad como es el caso que aquí me ocupa. Confieso que me aflige un poco abandonar mi burguesa comodidad cincuentona y exclamar con contundencia, “Yerran Señores Pastores y confunden seriamente al rebaño”. 
Se trata de la Declaración titulada “Distingamos: Sexo, Género e Ideología” emitida por las Comisiones Episcopales de Laicos y Familia, de Catequesis y de Pastoral de la Salud, el pasado viernes 26 de octubre. El título suscita los primeros temores al sostener la distinción entre «sexo» y «género», por un lado, separando de ambos la noción de «ideología». Y el desasosiego se instala definitivamente en el ánimo cuando se advierten los subtítulos que temáticamente dividen el texto, a saber, «perspectiva de género» e «ideología de género».
Justificase la separación pues se discierne “sin separar, el sexo biológico del papel sociocultural del sexo, es decir, el género”, citando el número 56 de «Amoris Laetitia», la Exhortación Apostólica Postsinodal del Papa Francisco. “Sexo y género son realidades profundamente conectadas, pero no son exactamente lo mismo”, se dice completando el punto. 
Cuando el texto de la Declaración afronta la distinción propuesta entre «perspectiva» e «ideología de género», asevera paladinamente que “los estudios de género pueden ofrecer una herramienta de análisis que nos permita ver cómo se han vivido en las diversas culturas las diferencias sexuales entre varones y mujeres, e indagar si esta interpretación establece relaciones de poder y cómo las establece. No se vive igual la condición masculina o femenina hoy, que hace cien años (…) El Papa lo advierte al afirmar que «la historia lleva las huellas de culturas patriarcales» (…) En este sentido, «género» es una categoría útil de análisis cultural, un modo de comprender la realidad. Mirar la sociedad teniendo en cuenta los roles, las representaciones, los derechos y deberes de las personas de acuerdo a su género, es adoptar una perspectiva de género. Situación que es necesaria para ver que todas las personas sean tratadas según su igual dignidad”. 
Se me excusará la extensión de esta cita. ¡Señores, debemos agradecer profundamente la llegada de la «perspectiva de género» pues ella ha quitado las vendas de nuestros ojos y admirablemente nos ha enseñado que las culturas son diferentes, que históricamente ha habido diferencias sexuales entre el varón y la mujer, afincadas esas diferencias en las culturas mismas; con dicha perspectiva el Santo Padre parece haber aprendido el «arte de interpretar» las huellas recónditas de «culturas patriarcales», horroroso fundamento de las aún más odiosas «relaciones de poder», que fundan la asimetría de los géneros, cuidando, claro está, de no develar aquí que estamos parafraseando a Michel Foucault!

miércoles, 6 de junio de 2018

Uno de los pocos Obispos que habló contra el Aborto en Argentina

Una renuncia exprés
Mario Caponnetto


Tomado del Portal amigo “Adelante la Fe”.


A muy escasos días de haberla presentado, la Santa Sede aceptó la renuncia de Monseñor Héctor Aguer como Arzobispo de La Plata. Tanta celeridad es por completo inusual y asombra habida cuenta de que por lo general los molinos vaticanos muelen lentamente. Esta vez, en cambio, el trámite fue exprés. Se ve que alguno de los “vientos renovadores” que soplan en Roma aceleró esta vez las aspas de los viejos molinos.

Apenas unas pocas semanas antes de la fecha en que Aguer cumplía la edad canónica indicada para el retiro de los obispos, su ahora sucesor, Víctor Fernández (uno de los hombres de mayor confianza del Papa Francisco y reconocido como uno de sus teólogos de referencia) abandonaba -también sorpresivamente- su cargo de Rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina. Es evidente, a la luz de lo que sucedió después, que aquella precipitada salida del rectorado de la primera universidad católica del país no tuvo otro sentido que posicionarlo a Fernández para asumir la diócesis ahora vacante. Es decir, la maniobra sucesoria estuvo perfectamente planeada y pergeñada con anticipación. Sólo restaba aguardar la fecha de la renuncia de Aguer. Sin embargo nada hacía prever semejante velocidad en el trámite.

Que todo el trámite del relevo se caracterizó por una inusual velocidad y premura lo atestiguan algunos detalles harto significativos. En efecto, sólo siete días después de presentar la renuncia, Monseñor Aguer fue citado por el Encargado de Negocios de la Nunciatura en Buenos Aires. Allí se le comunicó que cesaba en sus funciones a partir del momento mismo del anuncio público (que se hizo el sábado 2 de junio, día de la festividad externa de Corpus) y que uno de sus obispos auxiliares quedaría a cargo de la administración de la Diócesis hasta la toma de posesión del nuevo Arzobispo. En consecuencia, su salida efectiva se produciría inmediatamente después de la Misa de Corpus el mismo sábado 2 de junio en la que debía ser su despedida formal de la Arquidiócesis. Esto último se modificó a posteriori tras una entrevista que ambos arzobispos, el saliente y el entrante, mantuvieron en la Curia Platense y en la que se convino que el domingo 10 de junio Aguer se despedirá de su clero y de sus fieles en una misa celebrada en la catedral arquidiocesana.

Habida cuenta de que la toma de posesión del nuevo Arzobispo está fijada para el próximo 16 de junio es más que evidente que ni siquiera se le concedió a Aguer permanecer en el ejercicio del gobierno, y a la espera del sucesor, las dos escasas semanas que median entre el anuncio del nombramiento y la asunción del nuevo titular. En su lugar, el Papa designó Administrador apostólico “sede vacante” a unos de los auxiliares, Monseñor Alberto Bochatey, quien tendrá a su cargo gobernar la Arquidiócesis hasta la inminente asunción de Monseñor Fernández. En resumen está muy claro que Aguer debía ser alejado de su cargo sin demora; y así ocurrió.

jueves, 26 de junio de 2014

Apoyos a Monseñor Aguer tras la Profanación a la Catedral Platense

Apoyos a Monseñor Aguer tras la Profanación a la Catedral Platense


Jueves 26 Jun 2014 - La Plata (AICA): El Arzobispo de La Plata, Monseñor Héctor Aguer, recibió apoyos y adhesiones de organizaciones y ex funcionarios de gobierno a raíz de la Profanación de la Catedral Platense, hecho por el cual el Prelado presidió una Misa de Desagravio y calificó de “abominable” el atentado contra los signos religiosos, la fe y los sacramentos. 

El ex Secretario de Culto de la Nación, Norberto Padilla, lamentó el silencio de las autoridades frente a la “grave ofensa a la fe” que significó filmar un video “de carácter sexual y con burla de la Eucaristía” en un lugar de culto y advirtió que “no importa la orientación sexual de los autores, sino que su acto es impropio y de personas ‘descaminadas’ por quienes tiene razón Monseñor Aguer en invitar a rezar”. 

En una carta de lectores publicada hoy en el diario “La Nación”, el ex funcionario sostuvo que “el derecho a la libertad religiosa y de culto reconocido por la Constitución y los tratados internacionales ha sido vulnerado y agredidas las convicciones de muchos, que son formas, precisamente, de discriminación”. 

En tanto, el Fundador y Presidente del Comité Ejecutivo de la Exposición del Libro Católico, Manuel Outeda Blanco, expresó su adhesión al “claro pronunciamiento ante el sórdido y blasfemo hecho ocurrido en la Catedral Platense, con la incomprensible campaña mediática que se ha orquestado tratando de confundir a la opinión pública”. Dijo que el país vive “tiempos de confusión doctrinal y relativismo moral” y cuestionó que “los valores cristianos que cimentaron la Nación se hallen difuminados y muchas veces sean objeto de desprecio”.

martes, 24 de junio de 2014

Fe Eucarística y Profanación de la Catedral en palabras del Arzobispo Héctor Aguer

Fe Eucarística y Profanación de la Catedral en palabras del Arzobispo Héctor Aguer


[ST] Reproducimos a continuación una destacada Homilía del Sr. Arzobispo de La Plata (Argentina) para la Solemnidad Diocesana de Corpus Christi, en la Iglesia Catedral, el pasado sábado 21 de junio de 2014 (Las “Negritas” son nuestras).

En ella se refiere principalmente a la Fe Eucarística de los bautizados –algo que las Jerarquías Eclesiásticas “modernistas” ocultan o tergiversan a menudo– donde una vez más señala que “hay varias maneras legítimas de comulgar: de pie o de rodillas, en la boca o en la mano. El sacerdote no puede impedir que los fieles que así lo desean comulguen de rodillas. Más aún, sería oportuno disponer de un reclinatorio para que el gesto de arrodillarse resulte más fácil”.

También se refiere, hacia el final, a la gravísima profanación realizada por la cantante peruana “La Tigresa del Oriente” hace algunas semanas atrás, quien grabó el video de la canción “El Cuerpo de Cristo” junto al travesti argentino conocido como “La Pocha Leiva” dentro de esa Catedral. 

Junto a nuestro más enérgico repudio a los sodomitas que profanaron el Templo mayor de la ciudad de La Plata, agradecemos a Mons. Aguer la Misa de Desagravio y su palabra clara y firme de Pastor de Almas, tan necesaria en una época marcada por la confusión generalizada y la ambigüedad discursiva.


*   *   *


Comer y Adorar al Pan de Vida

La tradicional solemnidad de Corpus Christi ha sido instituida por la Iglesia con el fin de que dediquemos en el año una jornada especial para reconocer y adorar la presencia real de nuestro Señor Jesucristo en el sacramento de la Eucaristía. Éste es el sentido de la fiesta que hoy celebramos con fervor y alegría. La institución del Corpus tiene su historia: es el resultado de cómo fue creciendo, a lo largo de los siglos, la veneración de los fieles por la Eucaristía y también es consecuencia de la claridad cada vez mayor con la que los teólogos comprendieron y expresaron la presencia de Cristo bajo las especies de pan y de vino. La devoción eucarística del pueblo cristiano se intensificó como respuesta a las negaciones por parte de los movimientos heréticos de valdenses y cátaros; la religiosidad popular fue alimentada por milagros eucarísticos admirables. La fiesta se introdujo primeramente en la diócesis de Lieja y en 1264, es decir, hace 750 años, el Papa Urbano IV, con la bula “Transiturus” la extendió a toda la Iglesia; desde el comienzo fue una fiesta popular, desbordante de alegría. Ese tono exultante quedó expresado poéticamente en los himnos compuestos por Santo Tomás de Aquino, que se cantan todavía en la actualidad. La teología implícita y explícita en los textos de la misa y del oficio destacan con énfasis que Cristo está presente, todo entero, carne y sangre, cuerpo y alma, humanidad y divinidad; subraya asimismo –como aparece, por otra parte, en el ordinario de la misa- la acción del Espíritu Santo en la consagración, ese cambio sustancial por el cual el pan deja de ser pan y el vino deja de ser vino, aunque nuestros sentidos no puedan percibir lo que afirma, admirada y gozosa, nuestra fe.

martes, 4 de febrero de 2014

La lenta agonía de los obispos conservadores - Marcelo Larraquy

La lenta agonía de los obispos conservadores
Marcelo Larraquy


Reproducimos aquí un revelador artículo periodístico escrito sobre el testimonio de “una fuente cercana a Francisco”, publicado por el Diario Clarín de Buenos Aires, Argentina, el domingo 2 de Febrero del 2014.


“A sus enemigos los va cocinando a fuego lento. Ellos están esperando que golpee de frente. Pero Bergoglio cree que no hay nada peor que decirles que se quedan... pero que nunca sepan hasta cuándo”, refiere una fuente cercana a Francisco consultada por Clarín.

Son momentos de incertidumbre para obispos conservadores que conspiraron contra Bergoglio, con el aliento del Vaticano, cuando aquél era cardenal.

En la Iglesia se da por hecho que hay dos arquidiócesis y una diócesis “disponibles” para una pronta sucesión. Por un lado, la del arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, de 70 años, cuando aún le restan 5 años más para jubilarse. Líder de los obispos conservadores y capellán de la Orden de Malta, Aguer movilizó sus influencias en Roma -a través del ex embajador Esteban Caselli y el entonces secretario de Estado de la Santa Sede, Angelo Sodano- para remover a Bergoglio de la Arquidiócesis porteña y “liberarla” para el sector conservador. Uno de los candidatos a ocuparla fue el actual titular de la diócesis Zárate-Campana Oscar Sarlinga, ordenado obispo a los 42 años, en marzo de 2006.

viernes, 29 de julio de 2011

Arzobispo alienta a católicos argentinos a leer Biblia con "hambre de fe"

Arzobispo alienta a católicos argentinos a leer Biblia con "hambre de fe"


BUENOS AIRES, 28 Jul. 11 (ACI/EWTN Noticias).- El Arzobispo de La Plata (Argentina), Mons. Héctor Aguer, recordó que la relación de los católicos con la palabra de Dios no se reduce a la lectura de la Biblia como un mero documento histórico, sino que deben interpretarla con verdadera hambre de fe.

Mons. Aguer explicó que "al leer la Biblia con espíritu de fe nos insertamos en la corriente viva de la tradición de la Iglesia y nos dejamos guiar por su magisterio, que interpreta auténticamente la Sagrada Escritura".

"Se trata de ver cómo los cristianos, los creyentes, leemos la Biblia; cómo nos alimentamos de ella, cómo crecemos en la fe gracias a una lectura orante de la Palabra de Dios".

El Prelado analizó la relación de los cristianos con la Palabra de Dios y aseguró que ésta "no se reduce simplemente a la lectura de la Biblia", sino que hay que encontrar un contexto mucho más amplio.

martes, 29 de marzo de 2011

Bhatti, un buen modelo para los políticos cristianos

Bhatti, un buen modelo para los políticos cristianos


La Plata (Buenos Aires), 29 Mar. 11 (AICA).- El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, advirtió que los cristianos del mundo, especialmente los católicos, están siendo perseguidos, y aseguró que en estas últimas décadas “los católicos han sido perseguidos en numerosos países, especialmente en aquellos que son oficialmente islámicos”.

“Pensemos en Sudán, en Timor Oriental, en Eritrea, en Somalia, en Irak, en Egipto, en Arabia Saudita… O bien se les impide edificar una iglesia –el caso de Arabia Saudita es paradigmático- o practicar plenamente su culto o bien son considerados parias de la sociedad y ubicados en un nivel inferior a todos los efectos”, explicó en su reflexión semanal por televisión.

El prelado sostuvo que los católicos también “son víctimas del extremismo islámico que, como ha ocurrido recientemente, pone bombas en las iglesias y ataca precisamente cuando se está celebrando la Eucaristía”.

martes, 22 de febrero de 2011

Nuevo obispo diocesano de San Luis

Nuevo obispo diocesano de San Luis


Buenos Aires, 22 Feb. 11 (AICA).- El nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, informó esta mañana, a través de AICA, que el Santo Padre, Benedicto XVI, aceptó la dimisión de monseñor Jorge Luis Lona al gobierno pastoral de la diócesis de San Luis por haber cumplido la edad establecida por las normas canónicas, y nombró Obispo diocesano a monseñor Pedro Daniel Martínez, de 54 años, quien hasta ahora se desempeñaba como obispo coadjutor de San Luis, cargo para el que el Papa lo había nombrado el 7 de diciembre de 2009.


Monseñor Pedro Daniel Martínez

Nació en la ciudad de Mendoza el 5 de marzo de 1956.

Cursó sus estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Arquidiocesano de Paraná y fue ordenado sacerdote en la arquidiócesis de Mendoza el 17 de diciembre de 1981.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Para muchos, la Navidad ha perdido su sentido originario - Mons. Héctor Aguer

Para muchos, la Navidad ha perdido su sentido originario
Mons. Héctor Aguer


La Plata (Buenos Aires), 29 Dic. 10 (AICA).- “Para muchos contemporáneos nuestros la Navidad ha perdido su sentido originario. La celebran también –por lo menos incluyéndola en la genérica designación de las fiestas de fin de año- personas que carecen de fe pero observan esa especie de liturgia profana que se ha impuesto como un fenómeno cultural obligado. Hay algo de ilusorio en esos festejos: una promesa y augurios de bienestar, de felicidad, de éxito; una esperanza barata que –se sabe- difícilmente podrá cumplirse. Después del tumulto de estos días la vida retomará su ritmo y todo seguirá igual”. Así lo expresó monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, en la homilía de la misa de Nochebuena celebrada en la catedral Nuestra Señora de los Dolores.

El prelado señaló que “probablemente, en muchos, detrás de esa expectativa forzada y un tanto ingenua de optimismo anida la nostalgia de una esperanza verdadera, la aspiración a algo nuevo y grande que en realidad sólo puede hallarse en el encuentro con el Dios vivo que se nos hace cercano en Jesucristo. Pero para que esa gran esperanza cobre forma e ilumine significativamente la vida es preciso abrirse al don de Dios con sencilla disponibilidad y gratitud anticipada”.

“El espíritu de la Navidad -subrayó- tiene que abrirse paso en el hombre contemporáneo entre los escollos del consumismo, que enferma diversamente a ricos y pobres, del encierro en el egoísmo personal o sectorial, de la seducción utópica de una justicia a conquistar por la violencia. No se puede experimentar la alegría de esta noche sin pureza de corazón”.

lunes, 2 de agosto de 2010

Una ley ilegítima y de dudosa legalidad

Una ley ilegítima y de dudosa legalidad


La Plata (Buenos Aires), 1 Ago. 10 (AICA).- "Esta ley ha practicado una escisión entre la moral y el derecho, porque la ley sancionada por un cuerpo legislativo no puede contradecir valores morales objetivos y universales que se apoyan en la naturaleza humana y en definitiva en la Ley de Dios, que ha dejado su marca en la Creación”. Por otra parte, “hay que tener en cuenta que no es lo mismo legitimidad que legalidad. Esta ley ha entrado a formar parte del cuerpo legal de la Nación, pero no es legítima. Y no es legítima porque es una ley injusta". Así lo expresó el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en su mensaje televisivo de este fin de semana, en el que se refirió a la reciente aprobación en el Senado de la Nación de la “alteración del orden familiar, extendiendo la realidad institucional del matrimonio a la convivencia de personas del mismo sexo".

El prelado aclaró que no se trata de una afirmación personal, sino que esto “lo afirma toda la tradición de la Iglesia, expuesta de una manera admirable por el Beato Juan XXIII en su conocidísima Encíclica ‘Pacem in terris’ ", en la que sostiene que “la autoridad humana, cuando legisla en contra de la ley de Dios, es decir cuando produce una ley que está en discordancia con el orden moral, en ese acto, decae de su autoridad, y lo que se origina no es una ley sino una iniquidad espantosa”.

En cuanto a la “legalidad” de esta ley, señaló que “ha quedado seriamente mancillada porque son bien conocidas las condiciones que favorecieron la sanción”, en referencia a los “aprietes”, a “los sospechosos cambios de posición de varios senadores y el regalo de viajes a Oriente. Además, conviene recordar que se ha sancionado una ley en contra de la manifiesta convicción de la mayoría del pueblo argentino”.

jueves, 6 de mayo de 2010

Un dudoso moralismo de los que se ensañan contra el Papa - Mons. Héctor Aguer

Un dudoso moralismo de los que se ensañan contra el Papa
Mons. Héctor Aguer


La Plata (Buenos Aires), 5 May. 10 (AICA).- “En los días que corren arrecian los ataques que vienen apuntando contra la figura del Papa Ratzinger desde el comienzo de su pontificado. Se ha pretendido descalificarlo haciendo una caricatura de su anterior oficio de ‘defensor de la ortodoxia’, como si el empeño de tutelar la doctrina de la fe fuera algo desusado en la Iglesia o no correspondiera a las urgencias más hondas de un mundo necesitado de la verdad y del amor que tienen su fuente en Dios”. Así lo expresa el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en un artículo publicado por el diario “El Día” el pasado 30 de abril.

Tras señalar que “la impugnación ha partido, algunas veces, de personas y grupos que adoptaron una hermenéutica de la discontinuidad y la ruptura para interpretar el Concilio Vaticano II en contra de la gran tradición eclesial”, advierte que “luego, cualquier oportunidad ha parecido propicia para criticar presuntas ‘gaffes’ y crear equívocos, difundidos por una turba mediática superficial y prejuiciada”.

En ese sentido, sostiene que “los ‘flashes’ de la comunicación globalizada simplifican el discurso, buscan acentuar las contradicciones, reales o aparentes, incitan a la confrontación y con frecuencia responden a una posición tomada, anticatólica” y subraya: “No hace falta acudir a una teoría de la conspiración para sospechar que detrás de este fenómeno se mueven fuerzas oscuras y poderosos intereses”.

El pastor platense destaca que “Joseph Ratzinger se ha distinguido siempre por su vigor intelectual, su vastísima cultura, su sensibilidad artística, y más íntimamente por la sencillez de su trato, por su mansedumbre y afabilidad. Su obra teológica tiene un valor innegable, no sólo como exposición actualizada de la fe católica, sino también porque implica una reivindicación del papel de la razón y de su capacidad para descubrir la verdad y hacer de ella el fundamento de una vida con sentido plenamente humano y de un orden social que se erija sobre los pilares de la justicia y la solidaridad. Estas características se reflejan también en su magisterio desde la cátedra de Pedro”.

Al recordar que el motivo más reciente de los ataques “ha sido el descubrimiento de casos de pedofilia de los cuales se han hecho culpables, en las últimas décadas, sacerdotes de diversos países”, aclara que “en esta perversión la patología consiste en una compulsión de dominio que lleva al comportamiento criminal contra niños y adolescentes; en la inmensa mayoría de los casos los autores son hombres casados y el abuso se verifica, a menudo, dentro de la propia familia”.

Si bien reconoce que “es mucho más grave el delito cuando los culpables son sacerdotes”, sin embargo, considera “llamativo que sólo se hable de ellos y no se afronte en profundidad el vergonzoso problema que abarca al mundo entero”.

En cuanto a la actitud del Papa frente a los casos de pedofilia en la Iglesia señala que “se ha ubicado con claridad del lado de las víctimas” y también que, “mucho antes de que estos hechos lamentables se hicieran públicos, él había determinado con mayor rigor los procedimientos a seguir para juzgar según las leyes eclesiásticas a los autores de tan graves pecados”.

Por eso asegura que “esta triste realidad es aprovechada con otra intención: minar la credibilidad de la Iglesia y en especial su misión de orientar el sentido moral de la sociedad”.

“Es notable observar que se ensañan contra el Papa los promotores del aborto y la eutanasia, los que intentan alterar la esencia del matrimonio y desbaratar completamente la familia, los que en nombre de una libertad sin contenido, sin referencia a valores objetivos y universales, niegan que exista una naturaleza de la persona humana. Un dudoso moralismo, en suma, el de aquellos que destruyen los fundamentos del orden moral y se atreven a arrojar la primera piedra”, concluye.



viernes, 26 de marzo de 2010

"Coloquios nocturnos en Jerusalén" y la encíclica "Humanae Vitae" - Mons. Héctor Aguer

"Coloquios nocturnos en Jerusalén" y la encíclica "Humanae Vitae"
Mons. Héctor Aguer


Reproducimos en formato de texto la alocución televisiva del Sr. Arzobispo de la Plata (Argentina) en el Programa "Claves para un mundo mejor" correspondiente al sábado 29 de Noviembre del 2008, donde aborda el tema del libro del Card. Martini y la encíclica del Papa Pablo VI.


“Recientemente se ha publicado un libro del Cardenal Carlo María Martini titulado “Conversaciones nocturnas en Jerusalén” y, precisamente, el título podría interpretarse en este sentido: en esa obra el Ilustre Cardenal emite algunas opiniones muy poco claras, más bien obscuras”.

“Opina, o mejor dicho pone en duda, verdades y prácticas sostenidas permanentemente por la Iglesia como el celibato de los sacerdotes, la ordenación sacerdotal reservada a los varones, la inmoralidad de las relaciones homosexuales. Pero donde el Cardenal es muy claro es en su crítica, una crítica muy severa, a Paulo VI y a la Encíclica “Humanae Vitae” de cuya publicación se ha cumplido este año el cuadragésimo aniversario”.

“Llega a decir cosas muy serias como que esta Encíclica ha producido un grave daño con la prohibición de la contracepción artificial que allí se establece, lo cual habría determinado que muchas personas se hayan alejado de la Iglesia y la Iglesia de las personas”.

“Más aún: el Cardenal Martini le imputa a Paulo VI haber ocultado deliberadamente la verdad. Como que nos ha engañado a todos, como que el Papa, en realidad, no estaba convencido de lo que estaba enseñando, pero lo hizo igual. Las críticas continúan porque ahora enfocan también a Juan Pablo II que “siguió el camino de una rigurosa aplicación”, dice el Cardenal Martini, de las prohibiciones de la Encíclica como para mantener las afirmaciones que había hecho Paulo VI en un plano absolutamente indudable”.

“El Cardenal Martini luego propone que la Iglesia tendría que corregir este error. Dice textualmente: “Probablemente el Papa no retirará la Encíclica pero puede escribir una nueva sobre la materia que sea su continuación. Estoy firmemente convencido en que la dirección de la Iglesia pueda mostrar una vía mejor de cuanto no pudo lograr la “Humanae Vitae”, saber admitir los propios errores y la limitación de las propias visiones de ayer es signo de grandeza de ánimo y de seguridad. La Iglesia volverá a adquirir credibilidad y competencia”.

“Llama mucho la atención que un Cardenal, tan importante, tan inteligente, tan destacado, como es el Cardenal Carlo María Martini se haga eco y haga suyas las críticas que dirige y ha dirigido a la Iglesia, durante décadas, esta cultura secularizada y aquellos sectores intraeclesiales que se han manifestado en una postura de disenso contra el magisterio eclesial”.

“En realidad la doctrina de la “Humanae Vitae” sigue una tradición constante que arranca en los Santos Padres. Unánimemente los Padres de la Iglesia han repudiado como inmoral la anticoncepción y cuando las técnicas modernas presentaron nuevos caminos para frustrar la fecundidad del acto conyugal, desde principios del siglo XIX, el magisterio ha sido constante en señalar el recto camino”.

Podemos mencionar entre otros documentos la Encíclica “Casti Connubii” del Papa Pío XI, los numerosos discursos de Pío XII, lo que dice el Concilio Vaticano II en la Constitución “Gaudium et Spes”, los textos de Juan XXIII, la misma “Humanae Vitae” y muchos discursos de Paulo VI y toda la enseñanza de Juan Pablo II, especialmente su teología del cuerpo y de la sexualidad”.

“En la Encíclica “Humanae Vitae” se afirma algo fundamental que tiene que ver con el sentido del amor conyugal y el carácter inseparable del doble significado del acto de los esposos, el significado unitivo y el procreativo. De modo que se juega aquí algo fundamental para la vida cristiana de aquellos fieles de la Iglesia que están llamados al matrimonio”.

“Además, Benedicto XVI ha ratificado expresamente la doctrina de la “Humanae Vitae” y lo ha hecho en varias oportunidades en este año. Quiero citarles un discurso del 10 de mayo donde el Santo Padre dice: “40 años después de su publicación esa doctrina no sólo sigue manifestando su verdad, también revela la clarividencia con la que se afrontó el problema”.

“Benedicto XVI recuerda también que el texto de la “Humanae Vitae” ha sido muchas veces mal entendido y, aún, tergiversado. También señala: “Lo que era verdad ayer sigue siéndolo igualmente hoy. La verdad expresada en la “Humanae Vitae” no cambia, más aún, precisamente a la luz de los nuevos descubrimientos científicos su doctrina se hace más actual e impulsa a reflexionar sobre el valor intrínseco que posee”.

“Se refiere el Papa precisamente, como les decía recién, al significado verdadero del amor conyugal”.

“Estas intervenciones del Cardenal Martini probablemente han obtenido la adhesión de algunos grupos, de algunos sectores de gente que piensa que son planteos inteligentes y a los cuales habría que hacer caso, pero me temo que para la mayoría de los fieles hayan sido escandalosas. Dicho esto con el respeto debido al ilustre Cardenal”.

“Ahora bien: nosotros, si nos dejamos llevar por nuestro instinto católico, sabemos muy bien a lo que tenemos que adherir. Tenemos que adherir a la doctrina constante de la Iglesia y a la enseñanza de Benedicto XVI que es el Pastor que actualmente, a todos, nos guía”





 

miércoles, 3 de marzo de 2010

La libertad de predicar la verdad - Mons. Héctor Aguer

La libertad de predicar la verdad
Mons. Héctor Aguer


El pasado sábado 27 de Febrero, en el programa “Claves para un mundo mejor”, Mons. Héctor Aguer reflexionó sobre el tema “La libertad de predicar la verdad”.

En pocos minutos, el Sr. Arzobispo de La Plata aborda los problemas de la política argentina: la ideología de género, el mal llamado “matrimonio homosexual” y la dictadura del relativismo que avanza.

Destacó la valentía del Sr. Obispo de San Justo, Mons. Baldomero Martini, quien envió una carta a la Cámara de Diputados de la Nación y fue denunciado ante el INADI.

A continuación el video de Mons. Aguer.





* * *



Adjuntamos un artículo del P. Sanahuja para conocer el planteo de Mons. Baldomero Martini en relación al aborto.


Argentina: La Inquisición Gay
P. Juan C. Sanahuja


Quieren impedir predicar la doctrina católica. Carta de Mons. Martini a la Cámara de Diputados. Ni matrimonio ni uniones civiles. La denuncia y la respuesta del obispo.

Mons. Baldomero Martini, obispo de San Justo (Pcia. de Buenos Aires) enfrenta una denuncia por discriminación a raíz de una carta que dirigió, el 4 de noviembre pasado, a la Cámara de Diputados de la Nación, en la que expuso la doctrina católica ante los intentos de legalización del mal llamado “matrimonio” homosexual. Denunciado ante el INADI (Instituto Nacional contra la discriminación, la xenofobia y el racismo), Mons. Martini respondió enérgicamente acusando a ese organismo oficial de impedir predicar la doctrina cristiana. Es la segunda vez que la inquisición gay actúa contra un obispo en Argentina, (vid NG 755).


La carta a la Cámara de Diputados

En la carta a la Cámara de Diputados, sobre los proyectos referidos a la pretensión de legalizar las uniones del mismo sexo con el status jurídico del matrimonio, el obispo de San Justo y su obispo auxiliar, Mons. Damián Santiago Bitar, afirman que “resulta obvio decir que cada cosa diferente debe tener su propia denominación. Por ejemplo, no se puede llamar perro indistintamente al gato y al perro; puesto que son dos animales diferentes. Ambos son mamíferos, vertebrados y cuadrúpedos, pero ¿qué duda cabe que un perro es un perro y un gato es un gato?, son dos realidades diferentes. Con relación a estos proyectos de ley, nos vemos en la obligación de explicar a los diputados firmantes de los mismos que, así como un perro no es un gato ni viceversa, la unión estable de un varón y una mujer abierta a la vida -desde siempre conocida como matrimonio, que deriva del latín matri munus, o sea “el oficio de la madre”-, es algo completamente diferente a cualquier otro tipo de unión con connotaciones sexuales. En las convivencias homosexuales va de suyo que no hay madre posible, ni nadie que realice su misión, tampoco hay marido ni mujer, no hay esposos, no hay hijos... En síntesis, no hay nada que tenga que ver con el matrimonio”. (…)

Continúan los obispos diciendo: “El bien común depende de las familias fundadas en verdaderos matrimonios. Y es esa función insustituible de bien común, la que justifica la regulación especial y privilegiada del matrimonio y la familia. En cambio, las uniones del mismo sexo, no sólo no edifican el bien común, sino que lo dificultan seriamente. Significan por definición: menos matrimonios, menos hijos, menos familias. Si ese efecto negativo fuera promovido por las leyes, ya no se podría hablar de “bien” común, sino que habría que calificarlo como una legislación que promueve el “mal común”. Lamentablemente debemos constatar que estamos en presencia de una decadencia moral, que cuando es profunda y estable, termina afectando la capacidad de percibir la realidad tal cual es. Por lo tanto, el bien común exige no legalizar ni promover estas uniones antimatrimoniales”.


Ni matrimonio ni uniones civiles

Mons. Martini y su obispo auxiliar, también refutan en la carta los argumentos utilizados para atentar contra el orden natural legislando sobre el “matrimonio homosexual”. Los argumentos esgrimidos por los obispos también son válidos frente al error malminorista de los que pretenden conformar al homosexualismo político con la inicua figura jurídica de las “uniones civiles”, aunque el lobby gay ya declaró que pretenden los mismos nombres y los mismos derechos, es decir, el mismo régimen que el verdadero matrimonio, incluyendo la adopción.

Ni razones de seguridad social, ni aquellas que hacen referencia a la adquisición y disposición de los bienes, justifican la legalización de uniones antinaturales. Todos los ciudadanos están protegidos por la legislación general que les garantiza esos derechos, dicen los obispos.

Recordamos que los homosexuales pretenden derechos especiales. La orientación sexual no crea derechos (Vid. Declaración de la Santa Sede de 2006 en la ONU, NG 777).

Los obispos también recuerdan a los diputados que a todos nos juzgará el Justo Juez y que en el Juicio Universal, “no habrá inmunidad parlamentaria que valga”.


La denuncia y la respuesta del obispo

El 5 de noviembre, un particular denunció ante el INADI que “las declaraciones del eclesiástico en referencia al matrimonio de personas del mismo sexo resultan ser altamente discriminatorias”. El INADI aceptó la denuncia y emplazó al obispo a que en el término de 10 días ofrezca su descargo.

Mons. Martini respondió que el INADI es “un organismo de tercera o cuarta categoría”, que incurrió en “una flagrante violación al tratado de derecho internacional público suscripto entre la República Argentina y la Santa Sede”, que garantiza la predicación de la doctrina católica a todos los obispos y autoridades eclesiásticas. Martini reclamó además que “se tomen las medidas pertinentes, también contra los funcionarios del INADI que resulten responsables de tal violación”.

En la respuesta al INADI, el obispo afirma: “Que mis palabras se enmarcan en la enseñanza de la Iglesia es una verdad de Perogrullo. Basta leer en la Sagrada Biblia, tanto en el Antiguo Testamento, donde en el primer libro, el Génesis, se menciona la destrucción, por mano divina, de las ciudades de Sodoma y Gomorra, por la práctica de la homosexualidad por parte de sus habitantes. En el Nuevo Testamento son también muchas las referencias al tema, entre ellas las expresiones de San Pablo en la Carta a los Romanos. Pasando a textos más recientes del Magisterio Universal de la Iglesia, menciono el Catecismo de la Iglesia Católica (n° 2357 a 2359), y los documentos emanados de la Congregación para la Doctrina de la Fe, titulados: Carta sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, del 1° de octubre de 1986; Algunas consideraciones concernientes a la Respuesta a propuestas de ley sobre la no discriminación de las personas homosexuales, del 23 de julio de 1992; y Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, del 31 de julio de 2003. Ofrezco como prueba de mis dichos, todos estos documentos, que prueban de modo indubitado, que las declaraciones que se me atribuyen, no son otra cosa que una divulgación de la doctrina de la Iglesia Católica”, y, citando al Catecismo de la Iglesia Católica n° 2358, dice: “‘Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta’. Va de suyo que hay discriminaciones que son justas. Por ejemplo, un ciego no puede pretender ser el arquero de la selección nacional de fútbol; y si lo pretendiera, no se le debería permitir tal deseo, sin que tal impedimento pueda ser calificado de ‘discriminatorio’”.


FIN, 22-12-09









domingo, 12 de julio de 2009

En nuestras escuelas no hay religión, pero sí ideología - Héctor Aguer

En nuestras escuelas no hay religión, pero sí ideología
Mons. Héctor Aguer


Alocución televisiva de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa “Claves para un mundo mejor”(Sábado 20 de junio de 2009)

“Hace unos meses se firmó un acuerdo entre la Santa Sede y la República del Brasil que incluye entre sus cláusulas la posibilidad de la enseñanza religiosa en las escuelas estatales de ese país. Esto en la Argentina de hoy sería absolutamente impensable, a pesar de que en algunas de nuestras provincias, por disposición de las respectivas constituciones existe ya enseñanza religiosa en las escuelas de gestión estatal”.

“Observemos de paso que la Constitución de la Provincia de Buenos Aires establece que los niños bonaerenses deben ser educados en los principios de la moral cristiana, respetando la libertad de conciencia; pero, al parecer, nadie se fija demasiado en esta disposición de la Constitución de nuestra provincia. De hecho, es letra muerta.”.

“De todos modos, el problema principal no es ése. Aún si no se quiere ahora reivindicar que haya enseñanza religiosa en las escuelas estatales, se puede hacer notar en la Ley de Educación Nacional, actualmente vigente, se habla de educación integral. ¿Cómo puede considerarse integral una formación de la persona que excluya la dimensión religiosa?”.

“Se reconoce que la educación es un bien personal y social pero no se ha querido explicitar cuáles son las dimensiones que constituyen esa integridad de la propuesta educativa, muy probablemente para no mencionar el hecho religioso, la dimensión religiosa de la persona”.

“Pero por su parte el Estado impone una cierta ideología, que se filtra en los contenidos curriculares, se ve en los materiales que se difunden a los docentes y en algunas “políticas de estado” que van siendo establecidas por comisiones interministeriales, sobre todo de Educación y Salud”.

“Podemos ofrecer algunos ejemplos al respecto. La nueva materia “Construcción de Ciudadanía” impone una teoría crítica que pretende hacer del niño, del alumno, un pequeño teórico-crítico para cambiar las sociedad, alterando el orden que corresponde en la transmisión de los conocimientos”.

“Se descuidan los saberes básicos y, sin embargo, se insiste en esta perspectiva crítica que es marcadamente ideológica. La fuente de inspiración es el neomarxismo de la Escuela de Frankfurt. ¿Acaso de las escuelas argentinas se quiere sacar analfabetos revolucionarios?”.

“Pensemos en otra materia, como Educación Sexual. Sobre este tema ha habido y sigue habiendo mucha discusión, pero me pregunto si los padres de familia saben qué es lo que se trasmite a sus chicos en la escuela; tendrían que informarse e interesarse seriamente sobre todo porque en esta área se ha impuesto, casi de un modo indiscutible, la ideología de género”.

“Según esta perspectiva, la sexualidad no se inscribe en la naturaleza de la persona, no es una realidad biológica, psicológica, afectiva y espiritual, sino una construcción histórica y socio-cultural. Se es varón o mujer no porque uno haya nacido varón o mujer, sino porque lo hace tal la cultura, que modela el género de las personas. Se propone una escisión entre sexo y género, de modo que se pueda hablar de diversas opciones sexuales; todas serían igualmente válidas”.

“Es curioso cómo, en nombre de la promoción de la mujer, se denigra la figura femenina; sobre todo no se quiere aceptar su vocación materna, porque la maternidad es vista como una carga, ya que la sexualidad está totalmente separada del matrimonio, la constitución de la familia, el amor permanente, la transmisión de la vida… ¿Qué clase de educación puede fundarse en estos principios?”.

“Pues bien, no hay religión en las escuelas pero sí una concepción reduccionista del ser humano que va configurando toda una manera de ver las cosas, que trasmite una cierta cosmovisión. Podemos preguntarnos entonces: ¿cómo se salva la libertad de conciencia y el derecho de los padres de familia a que sus hijos sean educados de acuerdo con sus propias convicciones?. Es un derecho inalienable, que el Estado debe respetar, y es un deber, una responsabilidad que los padres no pueden soslayar”.

Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...